Cáncer de pulmón no microcítico (células no pequeñas)

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Tratamiento contra el Cáncer de pulmón no microcítico (células no pequeñas) TEMAS

Cirugía para el cáncer de pulmón de células no pequeñas

La cirugía para extirpar el cáncer puede ser una opción para el cáncer de pulmón no microcítico (NSCLC) en etapa temprana (a menudo en conjunto con otros tratamientos). Si se puede hacer la cirugía, este tratamiento provee la mejor probabilidad de cura para este cáncer. La cirugía del cáncer de pulmón es una operación compleja que pueden conllevar graves consecuencias. Por lo tanto, esta cirugía se debe realizar por un cirujano que tenga mucha experiencia en la operación de cánceres de pulmón.

Si su médico cree que el cáncer de pulmón se puede tratar con cirugía le hará pruebas de la función pulmonar para determinar de antemano si el tejido pulmonar saludable remanente después de la cirugía sería suficiente. Otras pruebas verificarán la función de su corazón y de otros órganos para asegurar de que usted esté lo suficientemente sano para la cirugía.

Debido a que los pacientes con cánceres de pulmón en etapas más avanzadas no se benefician de la cirugía, el médico también querrá saber si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos localizados entre los pulmones. A menudo, esto se puede hacer justo antes de la cirugía con mediastinoscopia o con algunas de las otras técnicas descritas en la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de pulmón no microcítico?”.

Tipos de cirugías de pulmón

Se pueden emplear operaciones diferentes para tratar (y posiblemente curar) el cáncer de pulmón no microcítico:

  • Neumonectomía: en esta cirugía se extirpa por completo un pulmón. Puede ser necesaria si el tumor está cerca del centro del pecho.
  • Lobectomía: los pulmones se componen de 5 lóbulos (3 en la derecha y 2 en la izquierda). En esta cirugía, se extrae por completo el lóbulo que contiene el tumor (o los tumores). Este suele ser el tipo de operación preferida para el cáncer de pulmón no microcítico si es que se puede hacer.
  • Segmentectomía o resección en cuña: en estas cirugías, sólo se extirpa una parte del lóbulo. Este método puede utilizarse, por ejemplo, si una persona no tiene la suficiente función pulmonar como para tolerar la extirpación total del lóbulo.
  • Resección en manga: esta operación se puede emplear para tratar algunos cánceres de las vías respiratorias grandes de los pulmones. Si usted se imagina una vía respiratoria grande con un tumor como si fuera la manga de una camisa con una mancha de varias pulgadas sobre su muñeca, la resección en manga sería como cortar la tela de la manga sobre y debajo de la mancha y luego coser el puño de la camisa en la manga reducida. Un cirujano puede realizar esta operación en lugar de hacer una neumonectomía para preservar más función pulmonar.

Con cualquiera de estas operaciones, también se extirpan los ganglios linfáticos adyacentes para saber si hay propagación del cáncer. Estas operaciones requieren anestesia general (usted estará en un sueño profundo) y se hacen usualmente a través de una incisión quirúrgica entre las costillas en el lado del tórax (toracotomía).

El tipo de operación que su médico recomiende depende del tamaño y la localización del tumor y de cuán bien estén funcionando sus pulmones. A menudo, los médicos prefieren hacer una operación más extensa (por ejemplo, una lobectomía en lugar de una segmentectomía) si los pulmones de una persona están lo suficientemente saludables, ya que puede proveer una mejor probabilidad de curar el cáncer.

Cuando usted despierte de la cirugía, tendrá un tubo (o tubos) que saldrá de su tórax y que estará adherido a un recipiente especial para permitir el drenaje del exceso de líquido y aire. Los tubos serán removidos una vez el drenaje de líquido y la fuga de aire disminuya. Por lo general, usted tendrá que permanecer en el hospital durante 5 a 7 días después de la cirugía.

Cirugía torácica asistida por video

Cada vez más, los médicos tratan los cánceres de pulmón que se encuentran en etapas tempranas en las partes externas del pulmón con un procedimiento llamado cirugía torácica asistida por video (VATS), el cual requiere de incisiones más pequeñas que en la toracotomía.

Durante esta operación se coloca una cámara de video diminuta ubicada en el extremo de un tubo delgado y rígido a través de un pequeño corte en el lado del tórax para que el cirujano pueda ver el interior del tórax en un monitor de televisión. Se hacen uno o dos cortes pequeños en la piel y se usan instrumentos largos a través de estos cortes para realizar la misma operación que se haría usando el método abierto (toracotomía). Una de estas incisiones se agranda si se realiza una lobectomía o una neumonectomía para permitir la remoción de la muestra. Debido a que usualmente sólo se necesitan pequeñas incisiones, el paciente siente menos dolor después de la cirugía y la estadía en el hospital es más corta (por lo general de 4 a 5 días).

La mayoría de los expertos recomienda que solo los tumores que estén en etapa temprana y que estén cerca del exterior del pulmón sean tratados de esta manera. La tasa de curación después de la cirugía parece ser la misma en comparación con la cirugía que se hace con una incisión más grande. No obstante, es importante que el cirujano tenga experiencia realizando este procedimiento ya que requiere de mucha destreza.

Posibles riesgos y efectos secundarios de la cirugía del pulmón

La cirugía para el cáncer de pulmón es una operación mayor que puede tener efectos secundarios graves, razón por la que la cirugía no es una buena opción para todos. Aunque todas las cirugías conllevan algunos riesgos, estos dependen de la extensión de la cirugía y de la condición de salud previa de la persona.

Las posibles complicaciones durante la cirugía y poco tiempo después de ella, incluyen: reacciones a la anestesia, exceso de sangrado, coágulos sanguíneos en las piernas o los pulmones, infecciones de la herida y neumonía. Aunque ocurre en pocas ocasiones, es posible que algunas personas no sobrevivan a la cirugía.

La recuperación de la cirugía de cáncer de pulmón por lo general dura de semanas a meses. Si la cirugía se hace por medio de una toracotomía (una incisión larga en el pecho), el cirujano tiene que separar las costillas para llegar al pulmón, y por lo tanto el área adyacente a la incisión dolerá por un tiempo después de la cirugía. Sus actividades podrán estar limitadas durante al menos uno o dos meses. Las personas que se someten a una cirugía torácica asistida por video (VATS) en vez de una toracotomía suelen presentar menos dolor después de la cirugía y a recuperarse más rápidamente.

Si los pulmones están en buenas condiciones (excepto por la presencia del cáncer) es usual que después de un tiempo se puedan reanudar las actividades normales después de que se extirpó un lóbulo o todo el pulmón. Si usted también padece otra enfermedad de pulmón no cancerosa, tal como enfisema o bronquitis crónica (que son enfermedades comunes entre las personas que fumaron por mucho tiempo) es posible que después de la cirugía experimente dificultad para respirar en ciertos niveles de actividad física.

Cirugía para cánceres de pulmón con propagación limitada a otros órganos

Si el cáncer de pulmón se ha propagado al cerebro o a una glándula suprarrenal, y sólo hay un tumor, es posible que sea beneficiosa la extirpación del tumor. Esta cirugía se debe considerar sólo si el tumor en el pulmón también puede ser extirpado totalmente. Aun así, no todos los expertos en cáncer de pulmón están de acuerdo con este método, especialmente si el tumor se encuentra en las glándulas suprarrenales.

Para los tumores en el cerebro, esto se hace mediante cirugía (craneotomía) a través de un orificio en el cráneo. Este tipo de cirugía sólo se debe realizar si el tumor se puede extirpar sin causar daños a áreas vitales del cerebro.

Para obtener más información general sobre la cirugía, consulte Una guía sobre la cirugía del cáncer.


Fecha de última actualización: 02/08/2016
Fecha de último cambio o revisión: 03/22/2016