Cáncer de seno

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Después del tratamiento TEMAS

Linfedema después del tratamiento del cáncer de seno

El linfedema, o inflamación del brazo debido a la acumulación de líquido, puede ocurrir en cualquier momento después del tratamiento del cáncer de seno. Cualquier tratamiento en el que se extraen los ganglios linfáticos axilares o se administre radiación a los ganglios linfáticos axilares conlleva el riesgo de linfedema, ya que se afecta el drenaje normal de líquido linfático en el brazo.

Uno de los primeros síntomas de linfedema puede ser una sensación de opresión en el brazo o mano del lado del cáncer de seno tratado. Debe notificarle inmediatamente a su médico o enfermera cualquier inflamación, sensación de opresión o lesión en el brazo o mano.

No existe un buen método para predecir quién padecerá linfedema y quién no lo padecerá. Puede ocurrir inmediatamente después de la cirugía, o meses y hasta años después. La posibilidad de padecer linfedema permanece durante toda la vida de una mujer.

Si se tiene cuidado, a menudo se puede evitar el linfedema o, en caso de que aparezca, se puede mantener bajo control. Una lesión o una infección en el brazo o mano afectada puede contribuir a la aparición de linfedema o empeorar el linfedema existente, de manera que las medidas preventivas se deben enfocar en la protección del brazo y la mano. La mayoría de los médicos recomienda que las mujeres eviten la extracción de sangre o tomar la presión arterial del brazo del lado donde se hizo la cirugía de ganglio linfático o se administró la radiación.

Para más información, consulte nuestro documento Linfedema: lo que toda mujer con cáncer de seno debe saber.


Fecha de última actualización: 10/22/2014
Fecha de último cambio o revisión: 10/22/2014