Cáncer de seno

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Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se diagnostica el cáncer de seno?

Algunas veces el cáncer de seno se encuentra después de que aparecen síntomas, pero muchas mujeres con cáncer de seno en etapa inicial no presentan síntomas. Por esta razón, es muy importante hacerse las pruebas de detección recomendadas (como se describen en la sección “¿Se puede detectar el cáncer de seno en sus primeras etapas?”) antes de que surja cualquier síntoma.

Si se encuentra algo sospechoso durante el examen de detección o si usted tiene cualquiera de los síntomas de cáncer de seno que se describen en la sección anterior, su médico usará uno o más métodos para averiguar si la enfermedad está presente. Si se encuentra cáncer, se realizarán otras pruebas para determinar la etapa (extensión) del cáncer.

Antecedentes médicos y examen físico

Si usted cree que presenta cualquier signo o síntoma que podría significar cáncer de seno, asegúrese de hablar con su médico tan pronto como sea posible. Su médico le hará preguntas sobre sus síntomas, sobre cualquier otro problema médico y sobre los posibles factores de riesgo de desarrollar afecciones benignas del seno o cáncer de seno.

Se le examinarán minuciosamente los senos para localizar la presencia de cualquier protuberancia o área sospechosa y para palpar su textura, tamaño y relación con la piel y los músculos del tórax. Se identificarán todos los cambios en los pezones o en la piel de los senos. Es posible que se palpen los ganglios linfáticos axilares o los que se encuentran sobre la clavícula, ya que el agrandamiento o la firmeza de estos ganglios linfáticos puede indicar la propagación del cáncer de seno. Su médico también realizará un examen físico completo para saber cuál es su estado general de salud y si existe evidencia de que el cáncer se ha propagado.

Si los síntomas y/o los resultados del examen físico sugieren la presencia de cáncer de seno, probablemente se realizarán más pruebas. Éstas pudieran incluir estudios por imágenes, análisis de muestras de secreción del pezón, o realizar biopsias de las áreas sospechosas.

Estudios por imágenes utilizados para evaluar enfermedades de seno

Los estudios por imágenes utilizan ondas sonoras, rayos X, campos magnéticos o sustancias radiactivas para obtener imágenes del interior del cuerpo. Los estudios por imágenes se pueden hacer por un número de razones, incluyendo ayudar a determinar si un área sospechosa pudiera ser cancerosa, saber cuán lejos se ha propagado el cáncer y ayudar a determinar si el tratamiento es eficaz.

Mamogramas de diagnóstico

Un mamograma es una radiografía de los senos. Los mamogramas de detección se usan para encontrar la enfermedad de los senos en mujeres que no presentan señales ni síntomas de un problema en los senos. Por lo general, en los mamogramas de detección se toman dos radiografías (radiografías tomadas de ángulos diferentes) de cada seno.

Se usa un mamograma de diagnóstico para diagnosticar alguna enfermedad del seno en mujeres que presentan síntomas en sus senos (como una protuberancia o secreción del pezón) o resultados anormales en un mamograma de detección. Un mamograma de diagnóstico incluye más imágenes del área que causa preocupación. En algunos casos se usan imágenes especiales conocidas como vistas cónicas o de detección con magnificación para facilitar la evaluación de un área pequeña de tejido anormal del seno.

Un mamograma de diagnóstico puede mostrar:

  • Que la anomalía no es motivo de ninguna preocupación. En estos casos, la mujer puede usualmente volver a hacerse mamogramas rutinarios cada año.
  • Que una lesión (área de tejido anormal) tiene una alta probabilidad de ser benigna (no cancerosa). En estos casos, es común pedirle a la paciente que regrese más pronto de lo usual para su próximo mamograma, generalmente en 4 a 6 meses.
  • Que la lesión es motivo de más sospecha y que es necesario realizar una biopsia para determinar si es cancerosa.

Aun cuando los mamogramas no muestren un tumor, si usted o su doctor pueden palpar una protuberancia, se necesitará, por lo general, una biopsia para asegurarse de que no se trate de cáncer. Una excepción a esto sería si un examen de ecografía encuentra que la protuberancia es un simple quiste (un saco lleno de líquido) que es poco probable que sea canceroso.

Imágenes por resonancia magnética del seno

El tema sobre las imágenes por resonancia magnética (MRI) del seno se abordó detalladamente en la sección “¿Se puede detectar temprano el cáncer de seno?”.

La MRI puede usarse con la mamografía (los mamogramas) con fines de detección en las mujeres con un alto riesgo de cáncer de seno, o puede usarse para examinar mejor las áreas sospechosas que se encuentran mediante una mamografía. Además, la MRI a veces se usa en las mujeres que han sido diagnosticadas con cáncer de seno para determinar mejor el tamaño real del cáncer y para buscar cualquier otro cáncer en el seno. Aún no está claro cuán útil es esto en la planificación de la cirugía en alguien que se sabe tiene cáncer de seno. En alguien que se sabe tiene cáncer de seno, algunas veces resulta útil examinar el seno opuesto con el fin de asegurarse de que no tiene ningún tumor.

Si se encuentra un área anormal en el seno, a menudo se puede hacer una biopsia usando una MRI como guía. Esto se discute con más detalle en la sección “Biopsia”.

Ecografía (ultrasonido) de los senos

La ecografía, también conocida como sonografía o ultrasonido, utiliza ondas sonoras para delinear una parte del cuerpo. En esta prueba, se coloca un pequeño instrumento en la piel que parece un micrófono y que se llama transductor (a menudo se lubrica primero con gel para ecografía). Un transductor emite las ondas sonoras y detecta los ecos a medida que rebotan de los tejidos del cuerpo. Una computadora convierte los ecos en una imagen en blanco y negro que aparece en una pantalla. Este estudio no causa dolor ni le expone a radiación.

La ecografía se ha convertido en un recurso valioso para usarse con mamografía, ya que está disponible ampliamente y es menos costosa que las otras opciones, como la MRI. No se recomienda el uso de ecografía en lugar de la mamografía (mamogramas) para la detección del cáncer de seno. Por lo general, la ecografía del seno se usa en un área específica del seno que causa preocupación y que se encontró gracias al mamograma. La ecografía ayuda a distinguir entre los quistes (sacos llenos de líquido) y las masas sólidas, y algunas veces puede ayudar a indicar la diferencia entre los tumores benignos y los cancerosos.

La ecografía puede ser más útil en las mujeres con senos muy densos. Actualmente los estudios clínicos están evaluando los beneficios y los riesgos de añadir la ecografía del seno a los mamogramas de detección en las mujeres que tienen senos densos y un riesgo mayor de cáncer de seno.

Ductograma

Esta prueba, también llamada galactograma, algunas veces es útil para determinar la causa de la secreción del pezón. En esta prueba, se introduce un tubo plástico muy delgado en la abertura de un conducto del pezón por donde sale la secreción. Se inyecta una pequeña cantidad de medio de contraste, que delinea la forma del conducto en una imagen de radiografía y muestra si hay una masa en el interior del conducto.

Estudios por imágenes más recientes

Las pruebas más recientes, como la gammagrafía (centellografía) mamaria y la tomosíntesis, no se usan comúnmente. Además, estas pruebas siguen bajo estudio para determinar la eficacia de las mismas. Estas técnicas se describen en la sección “¿Qué avances hay en la investigación y el tratamiento del cáncer de seno?”.

Otras pruebas

Estas pruebas se pueden hacer con propósitos de investigación, pero todavía no se ha encontrado que sean útiles en el diagnóstico de cáncer de seno en la mayoría de las mujeres.

Examen de la secreción del pezón

Si presenta secreción en el pezón, se puede colectar una muestra del líquido y observarlo con un microscopio para ver si contiene células cancerosas. La mayoría de los líquidos o secreciones del pezón no son cáncer. En general, si la secreción luce lechosa o de color verdoso claro, es muy poco probable que se trate de cáncer. Si la secreción es roja o café rojizo, lo cual sugiere que contiene sangre, es probable que pudiera tratarse de un cáncer, aunque es más probable que se trate de una lesión, infección o de un tumor benigno.

Aun cuando no se encuentran células cancerosas en la secreción del pezón, los médicos no pueden asegurar que no hay cáncer en el seno. Si la paciente presenta una masa sospechosa, es necesario realizar una biopsia de la masa, aunque la muestra de la secreción del pezón no muestre células cancerosas.

Lavado ductal y aspiración del pezón

El lavado ductal es una prueba experimental desarrollada para las mujeres que no tienen síntomas de cáncer de seno, pero que están en un riesgo muy alto para esta enfermedad. No es una prueba para detectar o diagnosticar el cáncer de seno, pero puede ayudar a precisar el riesgo de una mujer de padecerlo.

El lavado ductal se puede hacer en el consultorio del doctor o en una institución ambulatoria. Se aplica crema anestésica para adormecer el área del pezón. Luego se ejerce una succión suave para ayudar a extraer pequeñas cantidades de líquido de los conductos lácteos hasta la superficie del pezón, lo que ayuda a localizar las aberturas naturales de los conductos. Luego, se introduce un tubo diminuto (llamado catéter) en la abertura de un conducto. Se administra lentamente solución salina a través del catéter para enjuagar suavemente el conducto y recolectar células. El líquido ductal se extrae a través del catéter y se envía al laboratorio para observar las células en un microscopio.

El lavado ductal no se hace si una mujer no está en alto riesgo de padecer cáncer de seno. Todavía no se sabe si en algún momento se convierta en una herramienta útil. La prueba no ha mostrado que pueda detectar cáncer en sus etapas iniciales. Es más probable que sea útil como prueba para determinar el riesgo de cáncer que como prueba de detección del cáncer. Es necesario realizar más estudios para definir mejor la utilidad de esta prueba.

La aspiración del pezón también detecta células anormales que están surgiendo en los conductos. Sin embargo, es un procedimiento más sencillo, ya que no se inserta nada en el seno. El dispositivo para la aspiración del pezón utiliza unas copas pequeñas que son colocadas en los senos de la mujer. El dispositivo calienta los senos, los comprime suavemente, y aplica una succión ligera para extraer líquido del pezón hasta la superficie del seno. Luego, se recoge el líquido del pezón para ser enviado a un laboratorio para análisis. Al igual que el lavado ductal, este procedimiento puede utilizarse como prueba para determinar el riesgo de cáncer, pero no es una prueba de detección apropiada para el cáncer. La prueba no ha mostrado que pueda detectar cáncer en sus etapas iniciales.

Biopsia

Una biopsia se realiza cuando se encuentra en mamogramas, pruebas por imágenes o examen físico, un cambio (o anomalía) en un seno que pudiera ser cáncer. La biopsia es la única manera de indicar la presencia real de un cáncer.

Durante una biopsia, se extrae un área sospechosa para que sea examinada con un microscopio por un patólogo, quien es un médico especializado con muchos años de capacitación. El patólogo envía a su médico un informe que provee un diagnóstico para cada muestra tomada. La información en este informe será usada para ayudar a manejar su atención. Para información que ayude a entender su informe patológico, lea Breast Pathology en nuestra página en Internet o llame al 1-800-227-2345.

Hay varios tipos de biopsias, como por ejemplo la biopsia por aspiración con aguja fina, la biopsia por punción con aguja gruesa (biopsia “core” o “tru-cut”) y la biopsia quirúrgica. Cada tipo de biopsia tiene ventajas y desventajas. La elección de cuál se vaya a utilizar depende de su situación específica. Algunos de los factores que su doctor considerará incluyen qué tan sospechosa parece la lesión, el tamaño, en qué parte del seno se ubica, cuántas lesiones hay, otros problemas médicos que podría tener y sus preferencias personales. Es recomendable que hable con su médico sobre las ventajas y desventadas de los diferentes tipos de biopsia.

A menudo, después de extraer la muestra de tejido, el médico colocará una diminuta grapa de metal o marcador en el lugar de la biopsia. La grapa no se puede sentir y no debe causar ningún problema, pero resulta útil para localizar el área nuevamente en mamogramas futuros y para cirugías. A algunas pacientes que tienen cáncer se les administra quimioterapia u otros tratamientos antes de la cirugía que pueden reducir el tamaño del tumor tanto que no se puede palpar ni observar en un mamograma. La grapa se puede usar para dirigir el cirujano al área donde se encontraba el tumor de manera que se pueda extraer el área correcta en el seno.

Biopsia por aspiración con aguja fina

En la biopsia por aspiración con aguja fina (fine needle aspiration biopsy, FNA), el médico utiliza una aguja hueca y muy fina colocada en una jeringa para extraer (aspirar) una pequeña cantidad de tejido de un área sospechosa que luego se observa con un microscopio. Para esta biopsia, se utiliza una aguja más delgada que la aguja usada en las pruebas sanguíneas.

Si se puede palpar el área donde se hará la biopsia, la aguja puede ser guiada hacia el área donde está la alteración del seno mientras el médico está palpándola.

Si la masa no se puede palpar con facilidad, el médico puede utilizar una ecografía para observar la aguja en una pantalla a medida que la dirige hacia la masa.

Es posible que se use anestesia local (medicamento para adormecer el área). Debido a que se usa una aguja tan fina para hacer la biopsia, la administración de la anestesia pudiera causar más molestias que la biopsia en sí.

Una vez que la aguja está en su lugar, se extrae líquido. Si el líquido es transparente, probablemente la masa es un quiste benigno. Un líquido sanguinolento o turbio puede significar un quiste benigno o, muy raras veces, un cáncer. Si la protuberancia es sólida, se extraen pequeños fragmentos de tejido. Un patólogo observará el tejido o líquido que se extrajo con la biopsia con un microscopio para ver si es canceroso.

Una biopsia FNA es el tipo más fácil de biopsia, pero tiene algunas desventajas. Algunas veces puede pasar por alto un cáncer si la aguja no se coloca entre las células cancerosas. Además, aun cuando se encuentran células cancerosas, usualmente no es posible determinar si el cáncer es invasivo. En algunos casos, puede que no haya suficientes células para realizar algunas de las otras pruebas de laboratorio que se hacen rutinariamente en muestras de cáncer de seno. Si la biopsia FNA no provee un diagnóstico claro, o su médico sigue sospechando cáncer, se debe realizar una segunda biopsia o un tipo diferente de biopsia.

Biopsia por punción con aguja gruesa

En una biopsia por punción con aguja gruesa se utiliza una aguja más grande para tomar muestras de los cambios del seno que el médico palpa o que son señalados por una ecografía o un mamograma. (Cuando se usan mamogramas que se toman de ángulos diferentes para localizar el lugar de la biopsia, a esto se le conoce como biopsia estereotáctica con aguja gruesa). En algunos centros, la biopsia puede ser guiada por una MRI.

La aguja que se usa en este tipo de biopsias es más grande que la que se usa en la FNA. Se extrae una pequeña muestra cilíndrica de tejido (“core” o núcleo) de una anomalía en el seno (aproximadamente de 1/16 a 1/8 de pulgada de ancho y ½ pulgada de largo). A menudo se extraen varios núcleos. Esta biopsia se realiza con anestesia local (usted está despierto, pero el área está adormecida) en un lugar de tipo ambulatorio.

En comparación con la FNA, es más probable que la biopsia por punción con aguja gruesa provea un diagnóstico claro debido a que remueve fragmentos de tejidos más grandes, aunque aun así podría pasar por alto algunos cánceres.

Biopsia asistida por vacío

La biopsia asistida por vacío se puede hacer con sistemas tales como el Mammotome® o el ATEC® (Automated Tissue Excision and Collection). Para estos procedimientos, la piel es adormecida y se hace una pequeña incisión de aproximadamente un ¼ de pulgada. Se inserta una sonda hueca a través de la incisión en el área del tejido anormal del seno. Se puede guiar la sonda hacia el lugar en cuestión mediante radiografías o ecografías (o incluso imágenes por resonancia magnética para el procedimiento ATEC). Un cilindro de tejido es entonces succionado a través de un hueco en el lado de la sonda, y un bisturí que rota dentro de la sonda corta la muestra de tejido del resto del seno. Se pueden tomar varias muestras de la misma incisión. Las biopsias asistidas por vacío se realizan de manera ambulatoria. No requiere de suturas o puntadas, y la cicatrización es mínima. Por lo general, este método remueve más tejido que con la biopsia por punción con aguja gruesa.

Biopsia quirúrgica (abierta)

Por lo general, el cáncer de seno se puede diagnosticar mediante una biopsia con aguja. En pocas ocasiones, es necesario realizar una cirugía con el fin de extirpar toda o parte de una masa para examinarla con un microscópico. Este procedimiento se conoce como biopsia quirúrgica o biopsia abierta. Con más frecuencia, el cirujano extirpa la masa o el área anormal totalmente, así como el margen alrededor de tejido del seno que parece normal. Este procedimiento se llama biopsia escisional. Si la masa es demasiado grande como para ser extirpada fácilmente, se puede extirpar sólo una parte de la masa. Este procedimiento se llama biopsia incisional.

En pocos casos, se puede hacer una biopsia quirúrgica en el consultorio del doctor, pero más frecuentemente se hace en el departamento de consulta externa del hospital, con anestesia local (usted está despierta durante el procedimiento pero el seno está adormecido), a menudo con sedación intravenosa (medicina que le producirá somnolencia). Este tipo de biopsia también se puede hacer usando anestesia general (usted está dormida).

Si el cambio en el seno no se puede palpar, se puede hacer un mamograma para colocar un alambre en el área correcta que sirva de guía al cirujano. Esta técnica se llama localización por alambre o localización estereotáctica con alambre. Después de que el área se adormece con un anestésico local, se coloca una aguja hueca delgada en el seno y se usa la visualización por rayos X para guiar la aguja hacia el área sospechosa. Una vez el extremo de la aguja está en el lugar correcto, se inserta un alambre delgado a través del centro de la aguja. Un gancho pequeño en el extremo del alambre lo mantiene en su lugar. Después, se remueve la aguja hueca. El cirujano puede usar entonces el alambre (arpón) como una guía para llegar al área anormal que se ha de extirpar. La muestra quirúrgica se envía a un laboratorio para ser examinada con un microscopio (ver información más adelante).

Una biopsia quirúrgica es más compleja que la FNA o la biopsia por punción con aguja gruesa. Típicamente requiere que se tomen varios puntos de sutura y puede dejar una cicatriz. Entre más grande sea la cantidad de tejido extirpado, mayores son las probabilidades de que usted note un cambio en la forma del seno después del procedimiento.

Por lo general, una biopsia por punción con aguja gruesa es suficiente para hacer un diagnóstico, aunque a veces puede que sea necesario realizar una biopsia abierta dependiendo de la localización de la lesión, o si la biopsia por punción no ofrece resultados claros.

Todas las biopsias pueden causar sangrado y conducir a inflamación. Esto puede hacer que la protuberancia del seno luzca más grande después de la biopsia. Por lo general, esto no es motivo de preocupación y el problema de sangrado y de hematomas se resuelve poco tiempo después en la mayoría de los casos.

Biopsia de los ganglios linfáticos

Si los ganglios linfáticos debajo del brazo están agrandados (ya sea al palparlos u observarlos en un estudio por imágenes como una mamografía o una ecografía), estos se pueden examinar para determinar si hay propagación del cáncer. Con más frecuencia, se hace una biopsia con aguja al momento de llevar a cabo la biopsia del tumor en el seno.

Aun cuando ningún ganglio linfático esté agrandado, los ganglios linfáticos que están debajo del brazo usualmente se examinan para determinar si hay propagación del cáncer cuando se extrae el tumor del seno durante la cirugía. Esto se hace mediante una biopsia del ganglio linfático centinela, una disección de los ganglios linfáticos axilares, o ambas. Estos procedimientos se describen detalladamente en la sección “¿Cómo se trata el cáncer de seno?”.

Examen del tejido de cáncer de seno en el laboratorio

Las muestras de tejido del seno que se obtienen de la biopsia se observan en el laboratorio para determinar si hay cáncer de seno, y de ser así, de qué tipo. Se pueden hacer ciertas pruebas de laboratorio para ayudar a determinar cuán rápidamente es probable que crezca el cáncer (a qué extensión) y qué tratamientos probablemente sean eficaces. Algunas veces estas pruebas no se hacen sino hasta que se remueve el tumor mediante cirugía de conservación del seno o mastectomía.

Si se diagnostica una afección benigna, no necesitará más tratamiento. A pesar de esto, resulta importante que su médico le indique si la afección benigna le coloca en un riesgo mayor de cáncer de seno en el futuro y qué tipo de cuidado de seguimiento pudiera necesitar.

Si el diagnóstico es cáncer, debe haber tiempo para que usted aprenda sobre la enfermedad y discuta todas las opciones de tratamiento con los especialistas en cáncer que le atienden, sus amigos y su familia. Por lo general, no hay necesidad de apresurar el tratamiento. Tal vez usted quiera obtener una segunda opinión antes de decidir el tratamiento que es mejor para usted.

Tipo de cáncer de seno

El tejido extirpado durante la biopsia (o durante la cirugía) se examina primero con un microscopio para determinar si hay cáncer y para ver si se trata de un carcinoma o algún otro tipo de cáncer (como un sarcoma). Si hay suficiente tejido, es posible que el patólogo pueda determinar si el cáncer es in situ (no invasivo) o invasivo. La biopsia también se usa también para determinar el tipo de cáncer, tal como carcinoma ductal invasivo o carcinoma lobulillar invasivo. Los diferentes tipos de cáncer de seno se definen en la sección “¿Qué es el cáncer de seno?”.

En una biopsia FNA, no se remueven tantas células del seno, y a menudo se separan del resto del tejido mamario. Por lo tanto, a menudo sólo es posible indicar que las células cancerosas están presentes sin poder determinar si el cáncer es in situ o invasivo.

Los tipos más comunes de cáncer de seno, el cáncer ductal invasivo y el cáncer lobulillar invasivo, se tratan generalmente de la misma manera.

Grado del cáncer de seno

Un patólogo también le asigna un grado al cáncer, de acuerdo con la semejanza que guarda la muestra de la biopsia con el tejido normal del seno y cuán rápidamente se dividen las células cancerosas. El grado puede ayudar a predecir el pronóstico de una mujer. En general, un grado con un número menor indica un cáncer de crecimiento más lento que es menos probable que se propague, mientras que un número mayor indica un cáncer de crecimiento más rápido que es más probable que se propague. El grado del tumor es un factor que se toma en consideración al momento de decidir si es necesario administrar tratamiento adicional después de la cirugía.

El grado histológico del tumor (algunas veces llamado grado Bloom-Richardson, grado Nottingham, grado Scarff-Bloom-Richardson o grado Elston-Ellis) se basa en la disposición de las células entre sí: si forman túbulos, en qué grado se asemejan a las células normales del seno (grado nuclear) y cuántas células cancerosas están en proceso de división (recuento mitótico). Este sistema de clasificación por grados se usa para los cánceres invasivos, pero no para los cánceres in situ.

  • Los cánceres de grado 1 (bien diferenciados) presentan células de apariencia relativamente normal que no parecen estar creciendo rápidamente y que tienen una configuración de pequeños túbulos.
  • Los cánceres de grado 2 (moderadamente diferenciados) tienen características entre los grados 1 y 3.
  • Los cánceres de grado 3 (pobremente diferenciados), el grado más alto, carecen de características normales y tienden a crecer y a propagarse más agresivamente.

Carcinoma ductal in situ (DCIS)

Al carcinoma ductal en situ (DCIS) también se le otorga un grado, pero el grado se basa sólo en qué tan anormales lucen las células cancerosas (grado nuclear). También se toma en cuenta la presencia de necrosis (áreas de células cancerosas muertas o en proceso de morir). Frecuentemente se usa el término comedocarcinoma para describir el DCIS con necrosis. Si un conducto del seno está lleno de células muertas o que están en proceso de morir, puede que se use el término comedonecrosis. Los términos comedocarcinoma y comedonecrosis están asociados a un grado más alto de DCIS.

Otros factores importantes que pueden afectar el pronóstico de una mujer con DCIS incluyen el margen quirúrgico (qué tan cerca está el cáncer al borde de la muestra) y el tamaño (cantidad de tejido del seno afectado por el DCIS). Los cánceres in situ que son grandes y tienen un alto grado nuclear o necrosis son más propensos a tener un área de cáncer invasivo y también tienen más probabilidades de recurrir después del tratamiento. Si las células cancerosas están en o cerca del borde de la muestra, esto también aumenta el riesgo de que el DCIS regrese en el futuro.

Condición de los receptores de estrógeno y de progesterona

Los receptores son proteínas en o sobre ciertas células que se pueden unir a ciertas sustancias, como las hormonas que circulan en la sangre. Las células normales y algunas células cancerosas del seno tienen receptores que se unen al estrógeno y a la progesterona. Estas dos hormonas a menudo fomentan el crecimiento de las células cancerosas del seno.

Un paso importante en la evaluación de un cáncer de seno es analizar una porción del cáncer extirpado durante la biopsia (o cirugía) para ver si tiene receptores de estrógeno y progesterona. Las células cancerosas pueden contener uno o ambos receptores. Los cánceres de seno que contienen receptores de estrógeno son referidos a menudo como cánceres ER positivo (o ER+) mientras que aquéllos con receptores de progesterona se les denominan cánceres PR positivo (o PR+). Si cualquiera de estos tipos de receptores está presente, se dice que el cáncer es receptor hormonal positivo.

Los cánceres de seno con receptor hormonal positivo suelen crecer más lentamente y tienen muchas más probabilidades de responder a la terapia hormonal que los cánceres de seno que no tienen estos receptores.

A todos los cánceres de seno, se les debe realizar estas pruebas de receptores hormonales ya sea en la muestra de la biopsia o al momento de extraerlos mediante la cirugía. Alrededor de dos de cada tres cánceres de seno tienen al menos uno de estos receptores. Este porcentaje es mayor en las mujeres de más edad que en las mujeres más jóvenes.

Condición de HER2/neu

Aproximadamente uno de cada cinco cánceres de seno contiene una cantidad muy elevada de una proteína promotora del crecimiento llamada HER2/neu. El gen HER2/neu instruye a las células a producir esta proteína. A los tumores con niveles aumentados de HER2/neu se les conoce como positivos para HER2.

En las mujeres con cánceres de seno HER2 positivo, hay demasiadas copias del gen HER2/neu, lo que resulta en mayores cantidades de proteína HER2/neu de lo normal. Estos cánceres tienden a ser más agresivos, es decir, crecen y se propagan con más rapidez que los otros cánceres de seno.

Se deben hacer las pruebas de HER2/neu a todos los cánceres de seno recién diagnosticados, ya que los cánceres HER2 positivo tienen una probabilidad mucho mayor de beneficiarse del tratamiento con medicamentos dirigidos a la proteína HER2/neu, tal como trastuzumab (Herceptin®) y lapatinib (Tykerb®). Para más información sobre estos medicamentos lea la sección “¿Cómo se trata el cáncer de seno?”.

Usualmente se examina la muestra obtenida mediante biopsia o cirugía en una de dos formas:

  • Inmunohistoquímica (immunohistochemistry, IHC): en esta prueba se aplican a la muestra anticuerpos especiales que identifican la proteína HER2/neu, lo que causa que las células cambien de color si se presentan muchas copias. Este cambio de color se puede ver en el microscopio. Los resultados de la pruebas se presentan como 0, 1+, 2+, o 3+.
  • Hibridización fluorescente in situ (FISH): esta prueba utiliza porciones fluorescentes de ADN que se adhieren específicamente a las copias del gen HER2/neu en las células, las que se pueden contar con un microscopio especial.

Muchos especialistas en cáncer de seno opinan que la prueba de hibridización fluorescente in situ es más precisa que la prueba de inmunohistoquímica. Sin embargo, la prueba FISH es más costosa y toma más tiempo obtener resultados. Con más frecuencia, la IHC se hace primero. Si los resultados son 1+ (o 0), el cáncer se considera HER2 negativo. Las personas con tumores HER2 negativos no son tratadas con medicamentos (como trastuzumab) que atacan la HER2. Si los resultados de la prueba indican 3+, el cáncer es HER2 positivo. Las pacientes con tumores HER2 positivos pueden ser tratadas con medicamentos, como con trastuzumab. Cuando el resultado es 2+, la condición de HER2 del tumor no está clara. Por lo general, esto conduce a evaluar el tumor con FISH. Algunas instituciones también usan la FISH para confirmar la condición de HER2 que es identificada como 3+ por la IHC, y algunas sólo llevan a cabo la FISH.

Un tipo de prueba más nuevo, conocido como hibridización cromogénica in situ (chromogenic in situ hybridization, CISH) funciona de forma similar a la FISH al usar sondas pequeñas de ADN para contar el número de genes HER2 en las células cancerosas del seno. Esta prueba identifica cambios en colores (no fluorescencia) y no requiere un microscopio especial, lo que podría hacer que esta prueba sea menos costosa. Actualmente no se usan tanto como la IHC o la FISH.

Pruebas de ploidía y tasa de proliferación celular

La ploidía de las células cancerosas se refiere a la cantidad de ADN que contienen. Si hay una cantidad normal de ADN en las células, se dice que éstas son diploides. Si la cantidad es anormal, entonces las células se describen como aneuploides. Las pruebas de ploidía pueden ayudar a determinar el pronóstico, pero estas pruebas pocas veces cambian el tratamiento y son consideradas como opcionales. Por lo general, no son recomendadas como parte de la evaluación rutinaria del cáncer de seno.

La fracción de fase S es el porcentaje de células en una muestra que están reproduciendo (copiando) su ADN. La reproducción del ADN significa que la célula se está preparando para dividirse en dos células nuevas. La tasa de división de células cancerosas también se puede calcular mediante una prueba Ki-67. Si la fracción de células de fase S o el índice de marcador Ki-67 es alto, significa que las células cancerosas se están dividiendo más rápidamente, lo que indica que hay un cáncer más agresivo.

Pruebas de patrones genéticos

Los investigadores han encontrado que el análisis simultáneo a los patrones de un número de genes diferentes (algunas veces llamados perfiles de expresión genética) puede ayudar a predecir si el cáncer de seno en etapa inicial es propenso o no a regresar tras el tratamiento inicial. Dos de dichas pruebas, las cuales observan los distintos conjuntos de genes, ya están disponibles: Oncotype DX® y MammaPrint®.

Oncotype DX®: la prueba Oncotype DX puede ser útil para decidir si el tratamiento adicional (adyuvante) con quimioterapia (después de la cirugía) pudiese ser beneficioso en las mujeres con ciertos cánceres de seno en etapa temprana que usualmente tienen una baja probabilidad de regresar (tal como aquellos que son receptores hormonales positivos).

La prueba examina un conjunto de 21 genes en las células que se obtuvieron de las muestras del tumor para determinar una “puntuación de recurrencia” que va desde 0 a 100:

  • Las mujeres con una puntuación de recurrencia de 17 o menos tienen un bajo riesgo de recurrencia (de que el cáncer regrese después del tratamiento) si son tratadas con terapia hormonal. Estas mujeres probablemente no se beneficiarían de quimioterapia.
  • Las mujeres con una puntuación de 18 a 30 están en riesgo intermedio y algunas podrían beneficiarse de la quimioterapia.
  • Las mujeres con una puntuación de 31 o más están en alto riesgo, y probablemente se beneficien de quimioterapia y terapia hormonal.

Esta prueba calcula el riesgo y ayuda a predecir quién probablemente se beneficiaría de la quimioterapia. Aun así, la prueba no puede indicar con seguridad si una mujer en particular presentará una recurrencia con o sin quimioterapia. Ésta es una herramienta que se puede usar, junto con otros factores, para ayudar a orientar a las mujeres y a sus médicos al decidir si sería útil administrar más tratamiento.

MammaPrint®: esta prueba se puede usar para ayudar a determinar la probabilidad de que cánceres de seno recurran en partes distantes del cuerpo después del tratamiento inicial.

La prueba analiza la actividad de 70 genes diferentes para determinar si el cáncer es de bajo riesgo o de alto riesgo. Hasta el momento, sin embargo, no se ha estudiando para ver si los resultados son útiles como guía del tratamiento.

Utilidad de estas pruebas: muchos médicos usan estas pruebas (junto con otra información) para ayudar a tomar decisiones sobre la quimioterapia, aunque estas pruebas no son necesarias en todos los casos. Actualmente se están analizando estas pruebas en más estudios clínicos grandes. Mientras tanto, es posible que las mujeres quieran preguntar a sus médicos si estas pruebas podrían ser beneficiosas para ellas.

Clasificación del cáncer de seno

La investigación sobre los patrones de expresión genética también ha sugerido algunas nuevas formas de clasificar los cánceres de seno. Los tipos actuales del cáncer de seno se basan en gran parte en la apariencia de los tumores cuando son observados con un microscopio. Una clasificación más nueva, basada en características moleculares, divide los cánceres de seno en cuatro grupos. Esta prueba, llamada PAM50, está disponible actualmente, pero no está claro que sea más útil como guía de tratamiento que las pruebas de receptores hormonales y HER2.

Tipos luminal A y luminal B: los tipos luminales son receptor de estrógeno positivo. Los patrones de expresión genética de estos cánceres son similares a las células normales que recubren los conductos y las glándulas del seno (el interior de un conducto o glándula es llamado su lumen). Los cánceres luminal A son de bajo grado, suelen crecer con bastante lentitud, y tienen el mejor pronóstico. Los cánceres luminal B generalmente crecen con un poco más de rapidez que los luminal A, y el pronóstico no es tan favorable.

Tipo HER2: estos cánceres tienen copias adicionales del gen HER2 y algunas veces otros genes. Por lo general, estos cánceres tienen una apariencia de alto grado cuando son observados con el microscopio. Estos cánceres tienden a crecer más rápidamente y tienen un pronóstico desfavorable, aunque a menudo pueden ser tratados exitosamente con terapias dirigidas, tal como el trastuzumab (Herceptin) y el lapatinib (Tykerb), lo que se administra usualmente con quimioterapia.

Tipo basal: la mayoría de estos cánceres son de los llamados tipo triple negativo, lo que significa que carecen de los receptores de estrógeno o progesterona y tienen cantidades normales de HER2. Los patrones de expresión genética de estos cánceres son similares a células en las capas basales más profundas de los conductos y las glándulas del seno. Este tipo es más común entre las mujeres con mutaciones genéticas BRCA1. Por razones que no son bien entendidas, este cáncer también es más común entre las mujeres jóvenes de raza negra.

Éstos son cánceres de alto grado que suelen crecer rápidamente y tienen un pronóstico desfavorable. La terapia hormonal y las terapias anti-HER2, como el trastuzumab y el lapatinib no son eficaces contra estos cánceres, aunque la quimioterapia puede ser útil. Actualmente se están conduciendo muchas investigaciones para conocer las mejores maneras de tratar estos cánceres.

Se espera que estas nuevas clasificaciones del cáncer de seno puedan algún día permitir a los médicos administrar mejores tratamientos a la medida de cada paciente. Sin embargo, se necesitan más investigaciones en esta área antes de que esto sea posible.

Más información sobre cómo se realizan pruebas a los tejidos obtenidos por biopsia para clasificar el cáncer

Para más información sobre cómo los patólogos examinan y realizan pruebas al tejido obtenido mediante la biopsia lea nuestro documento Testing Biopsy and Cytology Specimens for Cancer.

Estudios por imágenes para detectar la propagación del cáncer de seno

Una vez que se diagnostica el cáncer de seno, se pueden usar una o más de las siguientes pruebas. Estas pruebas no se emplean a menudo para cáncer de seno en etapa inicial. Las pruebas (si alguna) que se lleven a cabo depende de la probabilidad de que el cáncer se haya propagado, según el tamaño del tumor, la presencia de propagación a los ganglios linfáticos y cualquier síntoma que usted presente.

Radiografía de tórax

Esta prueba se puede realizar para determinar si el cáncer de seno se ha propagado a los pulmones.

Mamograma

Si no se han hecho todavía, se pueden realizar más mamogramas para obtener vistas más detalladas de los senos. Esto se hace para examinar cualquier otra área anormal que también pudieran ser cáncer. Este estudio se describe en la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de seno?”.

Gammagrafía ósea

Este procedimiento puede ayudar a mostrar si el cáncer se propagó (ha hecho metástasis) a sus huesos. Puede que sea más útil que las radiografías convencionales, ya que puede mostrar todos los huesos del cuerpo al mismo tiempo y puede detectar pequeñas áreas de propagación del cáncer no vistas en las radiografías regulares.

Para el estudio, se inyecta una pequeña cantidad de material de baja radiactividad en la vena (vía intravenosa, o IV). La sustancia se asienta en áreas de cambios en los huesos por todo el esqueleto en varias horas. Después hay que permanecer recostado en una camilla por alrededor de 30 minutos mientras una cámara especial detecta la radioactividad y crea una imagen del esqueleto.

Las áreas de cambios en los huesos aparecen como “puntos radioactivos” en el esqueleto, esto significa que estas áreas atraen la radioactividad. Estas áreas podrían indicar la presencia de cáncer metastásico, pero la artritis u otras afecciones de los huesos también pueden causar el mismo patrón. Para poder distinguir entre estas afecciones, los especialistas en cáncer que le atienden puede usar otros estudios por imágenes tales como radiografías simples o una tomografía computarizada (CT), o una MRI para obtener una mejor imagen de las áreas que se iluminan, o incluso se puede hacer una biopsia para obtener muestras de los huesos.

Tomografía computarizada

La tomografía computarizada (computed tomography, CT) es un estudio de radiografía que produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En vez de tomar una fotografía, como la radiografía regular, la tomografía computarizada toma muchas fotografías al tiempo que un dispositivo rota a su alrededor mientras usted se encuentra acostado en una camilla. Luego, una computadora combina estas fotografías en imágenes de secciones transversales de la parte del cuerpo que se está estudiando. En mujeres con cáncer de seno, este estudio se usa con más frecuencia para examinar el tórax y/o el abdomen con el fin de saber si el cáncer se ha propagado a otros órganos, como a los pulmones o al hígado.

El tomógrafo computarizado que se utiliza para este estudio consiste en un anillo similar a una rosca (dona) grande, con una camilla estrecha que se encuentra en la abertura central. Usted tendrá que acostarse inmóvil sobre la camilla mientras se realiza el examen. Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías convencionales, y usted podría sentirse un poco confinado por el anillo mientras se toman las fotografías.

Antes de realizar el estudio, se le podrá solicitar que beba aproximadamente entre 1 y 2 pintas (entre medio y un litro) de un líquido llamado contraste oral. Esto ayuda a delinear el intestino, a fin de que determinadas áreas no puedan confundirse con tumores. También es posible que le apliquen una línea intravenosa mediante la cual se le inyecte una clase diferente de tinte de contraste (contraste IV). Esto ayuda a delinear mejor las estructuras en su cuerpo.

La inyección pudiera causar cierto enrojecimiento o bochorno (sensación de calor, especialmente en la cara). Algunas personas son alérgicas y presentan urticaria (erupciones en la piel). Rara vez ocurren reacciones más graves como dificultad respiratoria o baja presión sanguínea. Se pueden administrar medicamentos para prevenir y tratar las reacciones alérgicas. Asegúrese de decir al médico si alguna vez ha tenido alguna reacción a cualquier material de contraste usado para rayos X.

Biopsia con aguja guiada por CT: si se observa una anomalía en una CT, pero no está claro si se trata de cáncer, puede que sea necesario realizar una biopsia. La CT puede guiar con precisión la aguja de una biopsia hacia un área donde se sospecha propagación del cáncer. Para este procedimiento, usted permanece en la mesa de la CT, mientras un radiólogo mueve una aguja de biopsia a través de la piel y hacia la localización de la masa. La exploración por CT se repite hasta que los médicos están seguros de que la aguja se encuentra dentro de la masa. Entonces, se extrae la muestra de biopsia y se envía al laboratorio para ser examinada con un microscopio.

Imágenes por resonancia magnética

En las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) se utilizan ondas de radio e imanes potentes en lugar de rayos X para tomar imágenes del cuerpo. El uso de este estudio para examinar los senos se discutió en la sección “¿Se puede detectar el cáncer de seno en sus primeras etapas?”.

La MRI se ha usado para detectar cáncer que se ha propagado en varias partes del cuerpo, como se ha hecho con las CT. Las imágenes por resonancia magnética son muy útiles para examinar el cerebro y la médula espinal.

Existen algunas diferencias entre el uso de este estudio para examinar el seno y para observar otras áreas del cuerpo. Primero, usted se acuesta boca arriba en la máquina. Segundo, el material de contraste llamado gadolinio no siempre se necesita para observar otras áreas del cuerpo. Además, puede que usted tenga la opción de hacerse el estudio en una máquina que sea menos cerrada conocida como máquina “abierta” de MRI. Sin embargo, las imágenes de una máquina abierta no son siempre de tan buena calidad de manera que esto no siempre es una opción.

Ecografía (ultrasonido)

El uso de este estudio para examinar los senos se discutió anteriormente en esta sección. Sin embargo, una ecografía también puede usarse para ver si el cáncer se ha propagado hacia alguna otra parte en el cuerpo.

La ecografía abdominal se puede usar para detectar tumores en el hígado o en otros órganos abdominales. Cuando usted se somete a un examen de ecografía abdominal, sencillamente se acuesta sobre una mesa y un técnico mueve el transductor en la piel que se encuentra sobre la parte del cuerpo a examinar. Generalmente, se aplica primero gel para lubricar la piel.

Tomografía por emisión de positrones

Para la tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET) se inyecta glucosa (una forma de azúcar), la cual contiene un átomo radioactivo, en el torrente sanguíneo. Debido a que las células cancerosas crecen rápidamente, éstas absorben altas cantidades de azúcar radioactivo. En aproximadamente una hora, se usa una cámara especial para crear una imagen de las áreas de radioactividad en el cuerpo.

La tomografía por emisión de positrones es útil cuando su médico cree que es posible que el cáncer se haya propagado, pero no sabe a dónde. La imagen no es muy detallada, como en la CT o MRI, pero provee información útil sobre todo su cuerpo. Algunas máquinas más nuevas pueden hacer una PET y una CT al mismo tiempo (PET/CT scan). Esto le permite al radiólogo comparar las áreas de mayor radioactividad en la PET con la apariencia de esa área en la CT.

Hasta el momento, la mayoría de los estudios muestra que la PET no es muy útil en caso de cáncer de seno en etapa inicial, aunque se puede usar para tumores muy grandes, cáncer inflamatorio de seno o para cánceres de seno que se sabe se han propagado.


Fecha de última actualización: 09/26/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/31/2014