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Recursos adicionales para cáncer de seno
¿Qué avances hay en la investigación y el tratamiento del cáncer de seno?
En muchos centros médicos alrededor del mundo, se están realizando investigaciones sobre las causas, la prevención y el tratamiento del cáncer de seno.
Causas del cáncer de seno
Se siguen realizando estudios para descubrir los factores y hábitos en el estilo de vida que pueden alterar el riesgo de cáncer de seno. Los estudios en curso están evaluando los efectos del ejercicio, aumento o pérdida de peso y alimentación en el riesgo de cáncer de seno.
Los estudios sobre el mejor uso de las pruebas genéticas para detectar las mutaciones del BRCA1 y del BRCA2 continúan a ritmo acelerado. Los científicos también están explorando cómo las variaciones genéticas comunes pueden afectar el riesgo de cáncer de seno. Cada variante genética tiene sólo un efecto modesto en el riesgo (10 a 20 por ciento), pero al juntarse pueden potencialmente tener un gran impacto.
En los últimos años, las causas potenciales de cáncer de seno en el medio ambiente también han recibido más atención. Aunque mucha de la ciencia en este tópico aún está en sus etapas más iniciales, ésta es un área de investigación activa.
Actualmente se está realizando un estudio abarcador y a largo plazo, financiado por el National Institute of Environmental Health Sciences (NIEHS), para ayudar a encontrar las causas del cáncer de seno. En el estudio, conocido como “El Estudio de Hermanas” (Sister Study), se han inscrito 50,000 mujeres que tienen hermanas con cáncer de seno. Este estudio les dará seguimiento a estas mujeres por lo menos durante 10 años y recopilará información sobre los genes, el estilo de vida y los factores ambientales que pudieran causar cáncer de seno. Una rama de “El Estudio de Hermanas”, llamada “El Estudio de Dos Hermanas”, está diseñada para buscar las posibles causas de la aparición temprana del cáncer de seno. Para más información sobre estos estudios, llame al 1-877-4-SISTER (1-877-474-7837) o visite la página en Internet (www.sisterstudy.org).
Quimioprevención
La fenretinida, un retinoide, también está bajo estudio como una manera de reducir el riesgo de cáncer de seno (los retinoides son medicamentos relacionados con la vitamina A). En un estudio de poco alcance, este medicamento redujo el riesgo de cáncer de seno tanto como el tamoxifeno. También se han estado estudiando otros medicamentos para reducir el riesgo del cáncer de seno.
Para obtener más información, consulte nuestro documento Medicamentos para reducir el riesgo del cáncer de seno.
Nuevas pruebas de laboratorio
Estudios de expresión genética
Uno de los dilemas del cáncer de seno en etapa temprana consiste en que los médicos no siempre pueden predecir con precisión cuáles mujeres tienen un mayor riesgo de que el cáncer regrese después del tratamiento. Por esta razón, casi todas las mujeres, excepto aquellas con tumores pequeños, reciben algún tipo de tratamiento adyuvante después de la cirugía. Para tratar de determinar mejor quién se beneficiará más del tratamiento adyuvante, los investigadores han estudiado muchos aspectos del cáncer de seno.
En años recientes, los científicos han podido asociar ciertos patrones de genes con cánceres más agresivos, aquellos que tienden a regresar y a propagarse a áreas distantes. Algunas pruebas de laboratorio basadas en estos hallazgos, tal como las pruebas Oncotipo DX, MammaPrint, y pruebas PAM50, ya están disponibles (lea la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de seno?”). Otras pruebas también están siendo estudiadas.
Células tumorales circulantes
Es posible que en muchas mujeres con cáncer de seno algunas células se separen del tumor e ingresen a la sangre, según lo han reportado los investigadores. Estas células tumorales circulantes se pueden detectar con pruebas de laboratorio sensibles. Aunque estas pruebas están disponibles para uso general, aún no está claro cuán útiles son para pacientes con cáncer de seno.
Estudios por imágenes más recientes
Actualmente se están estudiando varios métodos por imágenes más nuevos para evaluar anomalías que pueden ser cánceres de seno.
Mamocintigrafía o gammagrafía (imagenología molecular del seno)
En la gammagrafía del seno, se inyecta en una vena un trazador ligeramente radioactivo, llamado tecnecio sestamibi, el cual se une a las células del cáncer de seno, y luego se utiliza una cámara especial para detectarlas.
Esta técnica sigue siendo estudiada para determinar si puede ser útil en la búsqueda de cánceres de seno. Algunos radiólogos creen que puede ser útil para observar áreas sospechosas encontradas en los mamogramas convencionales, aunque su función exacta aún no está clara. La investigación actual está dirigida a mejorar la tecnología y evaluar su uso en situaciones específicas, tal como en caso de senos densos en mujeres más jóvenes. Algunos estudios preliminares han sugerido que puede ser casi tan preciso como los exploradores más costosos de imágenes por resonancia magnética (MRI). Esta prueba, sin embargo, no reemplazará su mamograma de detección usual.
Tomosíntesis (mamografía en 3D)
Esta tecnología es básicamente una extensión de un mamograma digital. Para este examen, se comprime el seno una vez y el equipo realiza muchas radiografías de baja dosis a medida que se mueve sobre el seno. Las imágenes tomadas se pueden combinar en una imagen tridimensional. Aunque este estudio usa más radiación que la mayoría de los mamogramas convencionales de dos ángulos, puede que les permita a los médicos observar con más claridad las áreas que causan problemas, lo que reduce la probabilidad de que la paciente tenga que regresar para más estudios por imágenes. En 2011, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó una máquina de tomosíntesis de seno para ser usada en los Estados Unidos. Sin embargo, aún no está claro el papel que desempeñará esta tecnología en la detección y el diagnóstico del cáncer.
Otros métodos por imágenes experimentales, incluyendo las imágenes térmicas (termografía), se discuten en nuestro documento Mamogramas y otros procedimientos de los senos con imágenes.
Tratamiento
Cirugía oncoplástica
La cirugía de conservación del seno (tumorectomía o mastectomía parcial) a menudo se puede usar para los cánceres de seno en etapa temprana. Sin embargo, en algunas mujeres los senos pueden quedar con tamaños y/o formas diferentes. Para los tumores más grandes, puede que ni siquiera sea posible, y que se necesite una mastectomía en lugar de la cirugía conservadora del seno. Algunos médicos resuelven este problema mediante la combinación de cirugía del cáncer y técnicas de cirugía plástica, lo que se conoce como cirugía oncoplástica. Esto normalmente conlleva darle una buena forma al seno cuando se hace la cirugía inicial, y también puede significar que haya que operar el otro seno para que ambos senos sean más simétricos. Este enfoque aún es relativamente nuevo, y no todos los médicos lo consideran apropiado.
Cirugía de reconstrucción del seno
El número de mujeres con cáncer de seno que optan por la terapia de conservación del seno ha aumentado constantemente, pero hay algunas mujeres que, por razones médicas o personales, seleccionan la mastectomía. Algunas de ellas también seleccionan la cirugía reconstructiva para restaurar la apariencia de los senos.
Los avances técnicos en el área de la cirugía microvascular (reconexión de los vasos sanguíneos) han convertido a los procedimientos de colgajo libre en una opción para la reconstrucción del seno. Para más información sobre los tipos de reconstrucción del seno, remítase a nuestro documento Reconstrucción del seno después de la mastectomía.
Durante varios años, la preocupación sobre una posible relación entre los implantes de seno y las enfermedades del sistema inmunológico ha desalentado a muchas mujeres a seleccionar los implantes como un método de reconstrucción del seno.
Los estudios recientes han encontrado que aunque los implantes pueden causar algunos efectos secundarios (como la formación de tejido cicatricial firme o rígido), las mujeres que tienen implantes no presentan un mayor riesgo de enfermedades del sistema inmunológico que las mujeres que no se han sometido a esta cirugía. De manera similar, la preocupación de que los implantes de seno aumentan el riesgo de recurrencia de cáncer de seno o la formación de nuevos cánceres no está apoyada por ninguna evidencia.
Radioterapia
Para las mujeres que necesitan radiación después de la cirugía conservadora del seno, las técnicas más recientes, tal como la radiación hipofraccionada o la radiación parcial acelerada al seno, pueden ser igual de eficaces y ofrecer una manera más conveniente de recibirla que los tratamientos convencionales y diarios de radiación que toman varias semanas en finalizar. Se están estudiando estas técnicas para determinar si son tan eficaces como la radiación convencional en ayudar a prevenir las recurrencias del cáncer. Para más información sobre estos procedimientos, lea la sección, "¿Cómo se trata el cáncer de seno?".
Nuevos medicamentos de quimioterapia
Los cánceres de seno avanzados a menudo son difíciles de tratar. Por lo tanto, los investigadores están siempre descubriendo nuevos medicamentos.
Se ha desarrollado una clase de medicamento que ataca a los cánceres causados por mutaciones del gen BRCA. Estos medicamentos, llamados inhibidores de PARP, han demostrado ser promisorios en estudios clínicos para el tratamiento de los cánceres de seno, ovario y próstata que se habían propagado y que eran resistentes a otros tratamientos. Actualmente se están llevando a cabo más estudios para saber si este medicamento puede ayudar a las pacientes que no tienen mutaciones BRCA.
Terapias dirigidas
Las terapias dirigidas son un grupo de medicamentos más nuevos que se aprovechan específicamente de los cambios genéticos en las células que causan cáncer.
Medicamentos que atacan a HER2: la FDA aprobó recientemente un nuevo medicamento para pacientes cuyas células cancerosas tienen demasiada proteína HER2. Este medicamento, ado-trastuzumab emtansina (Kadcyla™), anteriormente conocido como TDM-1, está compuesto por el mismo anticuerpo monoclonal encontrado en el trastuzumab (Herceptin) adherido a un medicamento de quimioterapia conocido como DM-1. En este tipo de medicamento, conocido como un conjugado de anticuerpo y fármaco, el anticuerpo actúa como un dispositivo de búsqueda, llevando el medicamento de quimioterapia directamente a las células cancerosas.
Un estudio en el que participaron mujeres con cáncer avanzado de seno quienes anteriormente recibieron tratamiento con trastuzumab y un taxano (ya sea paclitaxel o docetaxel), comparó administrar ado-trastuzumab emtansina con la combinación de capecitabina (Xeloda) y lapatinib (Tykerb). Las mujeres que recibieron ado-trastuzumab emtansina tenían más probabilidad de que sus tumores encogieran y de vivir más tiempo.
Este medicamento se administra como una inyección en una vena cada 3 semanas. Los efectos secundarios comunes incluyen cansancio, náuseas, dolor muscular y de huesos, bajos recuentos de plaquetas, dolor de cabeza y estreñimiento. Este medicamento también puede causar efectos secundarios más graves, tal como reacciones alérgicas graves, daño hepático y cardiaco, así como problemas pulmonares. Al igual que otros medicamentos dirigidos que se usan para tratar el cáncer de seno, este medicamento tampoco es seguro para usarse durante el embarazo.
Medicamentos contra la angiogénesis: para que los cánceres crezcan, los vasos sanguíneos tienen que desarrollarse para nutrir a las células cancerosas. Este proceso se llama angiogénesis. El análisis de la angiogénesis en muestras de cáncer de seno puede ayudar a establecer el pronóstico. Algunos estudios han encontrado que los cánceres de seno que están rodeados de muchos vasos sanguíneos pequeños nuevos son más propensos a ser agresivos. Se necesitan más investigaciones para confirmar esto.
El bevacizumab (Avastin) es un ejemplo de un medicamento anti-angiogénesis. Aunque el bevacizumab no resultó ser muy útil en el tratamiento del cáncer de seno, es posible que este método resulte aún útil en el tratamiento de cáncer de seno. Se están probando otros medicamentos anti-angiogénesis en varios estudios clínicos.
Otros medicamentos dirigidos: el everolimus (Afinitor®) es un medicamento de terapia dirigida que parece ayudar a los medicamentos de terapia hormonal a funcionar mejor. Se aprobó para ser usado con exemestano (Aromasin) en el tratamiento de cáncer de seno avanzado con receptor hormonal positivo en mujeres que han pasado por la menopausia. El everolimus también se ha estudiado con otros medicamentos de terapia hormonal y para el tratamiento del cáncer de seno en etapas más iniciales. En un estudio, el letrozol junto con el everolimus funcionó mejor que el letrozol solo, al reducir el tamaño de los tumores del seno antes de la cirugía. También parece ayudar en el tratamiento de cáncer de seno avanzado con receptor hormonal positivo al agregar tamoxifeno.
En los últimos años, se han identificado otros blancos potenciales de nuevos medicamentos contra el cáncer de seno. Actualmente se están estudiando medicamentos basados en estos blancos, pero la mayoría aún se encuentra en fases iniciales de estudios clínicos.
Bifosfonatos
Los bifosfonatos son medicamentos que se usan para ayudar a fortalecer y reducir el riesgo de fracturas en huesos que han sido debilitados por el cáncer metastásico del seno. Ejemplos de éstos son el pamidronato (Aredia) y el ácido zoledrónico (Zometa).
Algunos estudios han sugerido que el ácido zoledrónico puede ayudar a otras terapias sistémicas (como el tratamiento hormonal y la quimioterapia) a funcionar mejor. En un estudio, los tumores de las mujeres que recibieron ácido zoledrónico con quimio se redujeron más que los tumores de las mujeres que sólo recibieron quimioterapia.
En otros estudios se ha analizado el efecto de administrar ácido zoledrónico con otro tratamiento adyuvante (como quimio o terapia hormonal). Hasta el momento, los resultados han sido mixtos. Algunos estudios han mostrado que este método ayudó a reducir el riesgo de que el cáncer regresara, pero otros estudios no mostrado este efecto. La información reciente sugiere que estos medicamentos en realidad pueden aumentar el riesgo de recurrencia del cáncer de seno en mujeres más jóvenes. Se necesita más información para determinar si los bifosfonatos deben ser parte de la terapia convencional para el cáncer de seno en etapa inicial.
Denosumab
El denosumab (Xgeva, Prolia) también se puede usar para ayudar a fortalecer los huesos y reducir el riesgo de fracturas en huesos que han sido debilitados por el cáncer metastásico del seno. Actualmente se realizan estudios para determinar si este medicamento puede ayudar a los tratamientos adyuvantes a funcionar mejor.
Vitamina D
Un estudio reciente encontró que las mujeres con cáncer de seno en etapa inicial que tuvieron deficiencias de vitamina D tenían una mayor probabilidad de que sus cánceres regresarán en una parte distante del cuerpo y de tener un pronóstico menos favorable. Se requiere de más investigación para confirmar este hallazgo y aún no se ha aclarado si el consumo de suplementos de vitamina D sería útil. No obstante, debe hablar con su médico sobre someterse a una prueba para determinar si sus niveles de vitamina D son saludables.
Fecha de última actualización: 09/24/2012
Fecha de último cambio o revisión: 02/26/2013
