Cáncer de seno

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Tratamiento contra el Cáncer de seno TEMAS

Quimioterapia para el cáncer de seno

La quimioterapia (quimio) es un tratamiento con medicamentos contra el cáncer que se pueden administrar por vía intravenosa (inyectados en la vena) o por vía oral. Los medicamentos pasan a través del torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas en la mayoría de las partes del cuerpo. La quimioterapia se administra en ciclos, de manera que cada período de tratamiento va seguido de un período de recuperación. Por lo general, el tratamiento dura varios meses.

Si desea más información sobre un medicamento que está usando en su tratamiento o sobre un medicamento específico que se mencionó en esta sección, lea Guide to Cancer Drugs, o nos puede llamar con los nombres de los medicamentos que está tomando.

¿Cuándo se usa la quimioterapia?

La quimioterapia se puede recomendar en varias situaciones.

Después de la cirugía (quimioterapia adyuvante): cuando se administra terapia a pacientes sin evidencia de cáncer después de la cirugía, a esto se le llama terapia adyuvante. La cirugía se emplea para remover todo el cáncer que se pueda ver, pero la terapia adyuvante se usa para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado al no ser visible. La terapia adyuvante después de la cirugía de conservación del seno o de la mastectomía, reduce el riesgo de que regrese el cáncer de seno. La radiación, la quimioterapia, la terapia dirigida y la terapia hormonal se pueden usar todas como tratamientos adyuvantes.

Incluso en las etapas iniciales de la enfermedad, las células cancerosas se pueden desprender del tumor primario del seno y propagarse a través del torrente sanguíneo. Estas células no causan síntomas, no se pueden ver en los estudios por imágenes ni se pueden palpar durante un examen físico. Sin embargo, si se les permite crecer, pueden establecer nuevos tumores en otras partes del cuerpo. El objetivo de la quimio adyuvante es destruir las células que no han sido detectadas que se han transportado del seno.

Antes de la cirugía (quimioterapia neoadyuvante): la quimioterapia que se administra antes de la cirugía se llama quimioterapia neoadyuvante. A menudo, la terapia neoadyuvante usa los mismos tratamientos que se emplean como terapia adyuvante, sólo que se administran (o al menos se comienzan) antes de la cirugía y no después. En términos de supervivencia, no existe diferencia entre administrar quimioterapia antes o después de la cirugía. El mayor beneficio de la quimioterapia neoadyuvante es que puede reducir cánceres grandes para que sean lo suficientemente pequeños y puedan ser extirpados mediante una cirugía menos extensa. La otra ventaja de la quimioterapia neoadyuvante es que los médicos pueden ver cómo responde el cáncer a los medicamentos de la quimioterapia. Si el tumor no se reduce en tamaño con el primer grupo de medicamentos, su médico sabrá que será necesario administrar otros medicamentos de quimioterapia.

Algunos cánceres de seno son muy grandes y no se pueden extraer quirúrgicamente al momento del diagnóstico. A estos cánceres se les conoce como localmente avanzados, y tienen que ser tratados con quimio para reducir sus tamaños de manera que pueden ser extraídos con cirugía.

Para cáncer de seno avanzado: la quimioterapia también se puede usar como tratamiento principal para las mujeres cuyo cáncer se había propagado fuera del seno y del área axilar cuando se hizo el diagnóstico o después de los tratamientos iniciales. La duración del tratamiento depende de si el tamaño del cáncer se redujo, cuánto se redujo y cómo la mujer tolera el tratamiento.

¿Cómo se administra la quimioterapia?

En la mayoría de los casos (especialmente tratamiento adyuvante y neoadyuvante), la quimioterapia es más eficaz cuando se usan combinaciones de más de un medicamento. Se usan muchas combinaciones de quimioterapia, y no queda claro que una sola combinación es evidentemente la mejor. Se continúan realizando estudios clínicos para comparar los tratamientos más eficaces de hoy día con algo que pueda ser mejor.

Los medicamentos de quimioterapia que se emplean con más frecuencia contra el cáncer de seno en etapa inicial incluyen antraciclinas (tal como doxorrubicina/Adriamycin® y epirrubicina/Ellence®) y los taxanos (tal como paclitaxel/Taxol® y docetaxel/Taxotere®). Estos se pueden usar en combinación con otros medicamentos, tal como fluorouracilo (5-FU) y ciclofosfamida (Cytoxan®).

Algunas de las combinaciones de medicamentos más comúnmente usadas contra el cáncer de seno en etapa inicial son:

  • CAF (o FAC): ciclofosfamida, doxorrubicina (Adriamycin) y 5-FU.
  • TAC: docetaxel (Taxotere), doxorrubicina (Adriamicina) y ciclofosfamida.
  • AC → T: doxorrubicina (Adriamycin) y ciclofosfamida seguida de paclitaxel (Taxol) o docetaxel (Taxotere).
  • FEC: → T, 5-FU, epirrubicina, y ciclofosfamida seguida de docetaxel (Taxotere) o paclitaxel (Taxol).
  • TC: docetaxel (Taxotere) y ciclofosfamida.
  • TCH: docetaxel, carboplatino, y trastuzumab (Herceptin) para tumores HER2/neu positivos.

Otras combinaciones que se emplean con menos frecuencia incluyen:

  • CMF: ciclofosfamida (Cytoxan®), metotrexato, y 5-fluorouracilo (fluorouracil, 5-FU).
  • A → CMF: doxorrubicina (Adriamycin), seguida de CMF.
  • EC: epirrubicina (Ellence) y ciclofosfamida.
  • AC: doxorrubicina (Adriamicina) y ciclofosfamida.

El medicamento dirigido trastuzumab (Herceptin) se puede administrar junto con la quimioterapia para el cáncer de seno en etapa inicial cuando las células cancerosas dan positivo a HER2 (este medicamento se discutió en la sección sobre terapia dirigida).

Se emplean muchos otros medicamentos de quimioterapia en el tratamiento de mujeres con cáncer de seno, tales como:

  • Agentes que contienen platino (cisplatino, carboplatino).
  • Vinorelbina (Navelbine®).
  • Capecitabina (Xeloda®).
  • Doxorrubicina liposomal (Doxil®).
  • Gemcitabina (Gemzar®).
  • Mitoxantrona.
  • Exabepilona (Ixempra®).
  • Paclitaxel basado en albúmina (Abraxane®).
  • Eribulina (Halaven®).

Los medicamentos de terapia dirigida tal como trastuzumab y lapatinib (Tykerb) se pueden usar con estos medicamentos de quimioterapia para tumores que son HER2 positivos (estos medicamentos se discuten detalladamente en la sección “Terapia dirigida para el cáncer de seno”).

Los doctores administran la quimioterapia en ciclos, con cada período de tratamiento seguido de un período de descanso para permitir que su cuerpo se recupere de los efectos secundarios de los medicamentos. La quimioterapia comienza el primer día de cada ciclo, aunque el programa varía dependiendo de los medicamentos administrados. Por ejemplo, con algunos medicamentos, la quimioterapia se administra solamente el primer día del ciclo. Con otros medicamentos, la quimioterapia se administra diariamente por 14 días, o semanalmente por 2 semanas. Luego, al final del ciclo, el programa de quimioterapia se repite para comenzar el próximo ciclo. Con más frecuencia, los ciclos duran 2 o 3 semanas, aunque varían de acuerdo con el medicamento específico o la combinación de medicamentos. Algunos medicamentos se administran con más frecuencia. La quimioterapia adyuvante y neoadyuvante a menudo se administra por un total de 3 a 6 meses dependiendo de los medicamentos usados. Puede que el tratamiento tome más tiempo para el cáncer avanzado del seno, y se basa en cuán bien el tratamiento está surtiendo efecto y qué efectos secundarios presenta la paciente.

Dosis densa de quimioterapia: los médicos han encontrado que administrar los ciclos de ciertos agentes de quimioterapia con mayor proximidad puede reducir la probabilidad de que el cáncer regrese y mejora la supervivencia en algunas mujeres. Por lo general, esto significa administrar la misma quimioterapia que se puede dar cada 3 semanas (tal como AC → T), pero cada 2 semanas. Se administra un medicamento (factor de crecimiento) para ayudar a elevar la cuenta de glóbulos blancos después de la quimioterapia para asegurar que la cuenta de estos glóbulos regrese a lo normal a tiempo para el próximo ciclo. Este método se puede usar para el tratamiento neoadyuvante y adyuvante. Puede causar más efectos secundarios, y puede que sea más difícil de tolerar, de modo que no es apropiado para todas las pacientes.

Posibles efectos secundarios

Los medicamentos de quimioterapia funcionan al atacar las células que se están dividiendo rápidamente, razón por la cual funcionan contra las células cancerosas. Sin embargo, otras células en el cuerpo, tales como aquellas en la médula ósea, el revestimiento de la boca y los intestinos, así como los folículos pilosos, también se dividen rápidamente. Estas células también son propensas a verse afectadas por la quimioterapia, lo cual ocasiona los efectos secundarios. Algunas mujeres presentan muchos efectos secundarios; otras presentan pocos efectos secundarios.

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen del tipo de medicamentos, de la cantidad administrada y de la duración del tratamiento. Algunos de los posibles efectos secundarios más comunes incluyen:

  • Pérdida del cabello.
  • Úlceras en la boca.
  • Pérdida o aumento de apetito.
  • Náuseas y vómitos.
  • Bajos recuentos sanguíneos.

La quimioterapia puede afectar las células productoras de sangre de la médula ósea, lo que causa:

  • Aumento de la probabilidad de infecciones (debido a los bajos niveles de glóbulos blancos).
  • Tendencia a presentar moretones o sangrados fácilmente (a causa de bajos niveles de plaquetas).
  • Cansancio (debido a bajos niveles de glóbulos rojos y otras razones).

Por lo general, estos efectos secundarios duran poco tiempo y desaparecen después de finalizar el tratamiento. Es importante que le informe al equipo de profesionales de la salud que le atiende sobre cualquier efecto secundario que tenga, ya que a menudo hay formas para reducir estos efectos secundarios. Por ejemplo, se pueden suministrar medicamentos para ayudar a prevenir o reducir las náuseas y los vómitos.

También es posible que surjan otros efectos secundarios. Algunos de éstos son más comunes con ciertos medicamentos de quimioterapia. El equipo de profesionales del tratamiento de cáncer le informará sobre los posibles efectos secundarios de los medicamentos específicos que esté recibiendo.

Cambios en los periodos menstruales: para las mujeres más jóvenes, los cambios en los periodos menstruales son un efecto secundario común de la quimioterapia. La menopausia prematura (interrupción de los períodos menstruales) y la infertilidad (incapacidad para quedar embarazada) pueden ocurrir y ser permanentes. Algunos medicamentos de quimioterapia tienden a causar estas complicaciones más que otros. Mientras más edad tenga una mujer cuando recibe la quimioterapia, más probabilidades hay de que se vuelva infértil o que pase por la menopausia como resultado de este tratamiento. Cuando esto ocurre, existe un mayor riesgo de pérdida ósea y osteoporosis. Existen medicamentos que pueden tratar o ayudar a prevenir problemas con la pérdida ósea.

Incluso si se detienen sus periodos menstruales mientras recibía la quimioterapia, usted aún pudiera quedar embarazada. Quedar embarazada mientras recibe la quimioterapia podría causar defectos de nacimiento e interferir con el tratamiento. Por esta razón, es importante que las mujeres que no han pasado por la menopausia antes del tratamiento y que estén activas sexualmente hablen con sus médicos sobre el uso de anticonceptivos. Las pacientes que hayan terminado el tratamiento (como quimio) pueden tener hijos, pero no es seguro quedar embarazada mientras se recibe el tratamiento.

Si está embarazada mientras tiene cáncer de seno, usted puede recibir tratamiento. Ciertos medicamentos de quimioterapia se puede administrar con seguridad durante los últimos dos trimestres del embarazo. Esto se discute detalladamente en la sección “Tratamiento del cáncer de seno durante el embarazo”.

Si usted cree que tal vez quiera tener hijos después del tratamiento del cáncer de seno, consulte con su doctor antes de comenzar el tratamiento. Para más información, lea nuestro documento La fertilidad en las mujeres con cáncer.

Neuropatía: muchos medicamentos que se usan para tratar el cáncer de seno, incluyendo los taxanos (docetaxel y paclitaxel), los agentes que contienen platino (carboplatino, cisplatino), vinorelbina, erubulin y exabepilona pueden dañar nervios fuera del cerebro y la médula espinal. Esto en ocasiones puede derivar en síntomas (principalmente en los pies y las manos) como adormecimiento, dolor, ardor, hormigueo, sensibilidad al frío o al calor, y debilidad. En la mayoría de los casos, estos síntomas desaparecen una vez finalice el tratamiento, pero en algunas mujeres pueden durar mucho tiempo. La neuropatía se aborda detalladamente en nuestro documento Peripheral Neuropathy Caused by Chemotherapy.

Lesiones al corazón: la doxorrubicina, la epirrubicina y algunos otros medicamentos pueden causar un daño cardíaco permanente (cardiomiopatía). El riesgo de que esto ocurra depende de la cantidad de medicamento administrada, y el riesgo es el mayor si el medicamento se usa por un periodo de tiempo prolongado o en altas dosis. Los médicos vigilan muy de cerca este efecto secundario. La mayoría de los médicos verifican la función cardiaca del paciente con una prueba, como un MUGA o un ecocardiograma antes de comenzar uno de estos medicamentos. Además, los médicos controlan cuidadosamente las dosis, vigilan síntomas de problemas cardiacos, y puede que repitan el examen del corazón para supervisar la función cardiaca. Si la función cardiaca comienza a decaer, el tratamiento con estos medicamentos se suspenderá. Aun así, en algunas pacientes, el daño al corazón toma mucho tiempo en desarrollarse. Puede que los signos no aparezcan sino meses o años después de suspender el tratamiento. El daño cardiaco causado por estos medicamentos ocurre con más frecuencia si también se usa el medicamento trastuzumab de la terapia dirigida. Por lo tanto, los médicos tienen más precaución cuando se usan estos medicamentos juntos.

Síndrome de pies y manos: ciertos medicamentos, como la capecitabina y la doxorrubicina liposomal, pueden irritar las palmas de las manos y las plantas de los pies. A esto se le llama síndrome de pies y manos. Los síntomas iniciales incluyen entumecimiento, hormigueo y enrojecimiento. Si el problema empeora, las manos y los pies se pueden hinchar causando molestias e incluso dolor. Pueden surgir ampollas, lo que causaría descamación de la piel o incluso llagas abiertas. No existe un tratamiento específico, aunque algunas cremas pueden ayudar. Estos síntomas gradualmente se alivian cuando se suspende el medicamento o se reduce la dosis. La mejor manera para prevenir un síndrome de pies y manos grave consiste en notificar a su médico cuando surjan los síntomas iniciales para que se pueda modificar la dosis del medicamento. Este síndrome también puede presentarse cuando el medicamento 5-FU se administra por varios días como infusión intravenosa (lo que no se hace comúnmente para tratar el cáncer de seno).

Quimiocerebro: otro posible efecto secundario de la quimio se conoce en inglés como "chemo brain" (“quimio-cerebro”). Muchas mujeres que reciben tratamiento contra el cáncer de seno reportan una leve disminución en el funcionamiento mental. Puede que presenten algunos problemas de concentración y de memoria que duran por mucho tiempo. Aunque muchas mujeres los han asociado con la quimio, estos problemas también se han visto en mujeres que no recibieron quimioterapia como parte del tratamiento. A pesar de esto, la mayoría de las mujeres se desempeñan bien después del tratamiento. En los estudios que se ha encontrado que el quimiocerebro es un efecto secundario del tratamiento, la mayoría de los síntomas a menudo desaparecen después de algunos años. Para más información, consulte nuestro documento Chemo brain.

Aumento en el riesgo de leucemia: en raras ocasiones, ciertos medicamentos de quimioterapia pueden dañar permanentemente la médula ósea, causando una enfermedad llamada síndrome mielodisplásico o incluso leucemia mieloide aguda, un tipo de cáncer de los glóbulos blancos que pone en peligro la vida. Cuando esto ocurre, usualmente se presenta en un periodo de 10 años después del tratamiento. En la mayoría de las mujeres, los beneficios de la quimio para prevenir que el cáncer de seno regrese o para extender la vida de las pacientes exceden en gran medida el riesgo de esta rara, pero grave complicación.

Sentir malestar o cansancio: después de recibir quimioterapia, muchas mujeres no se sienten tan saludables como antes. A menudo queda una sensación de dolor en el cuerpo o dolor muscular y pérdida leve de la función física. Es posible que estos cambios sean muy ligeros que sólo son revelados al cuestionar detenidamente a mujeres que han recibido quimioterapia.

El cansancio es otro problema común, pero a menudo pasado por alto, en las mujeres que reciben quimioterapia. Este efecto secundario puede durar por varios años. A menudo, el cansancio se puede aliviar. Por lo tanto, es importante que le informe a su médico o enfermera sobre el cansancio. Para más información sobre lo que puede hacer sobre el cansancio, lea nuestro documento Fatigue in People with Cancer. Puede que se le recomiende tomar siestas y conservar la energía. Si se presentan problemas para poder dormir, se puede administrar tratamiento para estos trastornos. Algunas veces las pacientes padecen depresión, lo que puede aliviarse mediante orientación con un consejero profesional y/o medicamentos.

Para más información sobre quimioterapia, lea nuestro documento Quimioterapia: una guía para los pacientes y sus familiares.


Fecha de última actualización: 09/26/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/31/2014