La atención del paciente con cáncer en el hogar: una guía para los pacientes y sus familias
Topics TEMAS
- El cuidado del paciente en el hogar: una guía para pacientes y familiares
- La ansiedad y el miedo
- Falta de apetito
- Recuentos sanguíneos
- Sangre en las heces fecales
- Sangre en la orina
- Confusión
- Estreñimiento
- Depresión
- Diarrea
- Ejercicio
- Caídas
- Cansancio
- Fiebre
- Líquidos y deshidratación
- Cuidado y apariencia personal
- Caída del cabello
- Hipo
- Infección
- Picazón
- Calambres en las piernas
- Sangrado en la boca
- Resequedad de la boca
- Llagas en la boca
- Náuseas y vómitos
- Dolor
- Prótesis
- Cicatrices y heridas
- Convulsiones
- Sexualidad
- Dificultad respiratoria
- Cambios en el color de la piel
- Resequedad de la piel
- Llagas en la piel (presión)
- Problemas para dormir
- Esteroides y hormonas
- Estomas (u ostomías)
- Dificultad para tragar
- Sudoración
- Inflamación
- Tratamiento en el hogar
- Tubos y vías de acceso intravenoso
- Debilidad
- Cambios en el peso
- Cuando la muerte está cerca
- Para obtener más información
- Referencias
Calambres en las piernas
Los calambres o espasmos en las piernas se deben a la tensión dolorosa de los músculos de la pierna. A veces, quedarse acostado durante largo tiempo puede hacer que los músculos de la pierna o de los pies se acalambren. La deshidratación, así como ciertos medicamentos y las enfermedades que afectan al cerebro y al sistema nervioso pueden ser causa de esto. Otras causas son la presión sobre los músculos del tobillo o la parte posterior de la rodilla, o demasiado fósforo, o ya sea muy poco calcio o potasio, así como nivel bajo de azúcar en el cuerpo. Todos éstos son desequilibrios químicos en la sangre.
Preste atención a lo siguiente
- Dolor repentino o molestia en una pierna o un pie, así como una sensación de tirantez o rigidez.
- Dificultad para mover el pie, o dolor al mover el pie o la pierna.
Lo que el paciente puede hacer
- Cambie de posición con frecuencia.
- Si no puede levantarse de la cama, use un andamio de cama para protegerse las piernas y los pies del peso de la ropa de cama (un soporte colocado al extremo de la cama para mantener levantada la frazada o colcha y las sábanas)
- Ejercite las piernas en la cama flexionándolas y estirándolas diez veces, dos veces al día, o tantas veces como pueda hacerlo. Un familiar puede mover sus piernas si usted no puede hacerlo.
- Informe a su médico o enfermera que está experimentando calambres. Es posible que ellos puedan ayudar a prevenirlos. Por ejemplo, puede que le recete un relajante para los músculos.
- Aplíquese calor en las piernas acalambradas, si el médico se lo permite. Hable con su doctor o enfermera sobre qué tipo de calor debe usar y por cuánto tiempo usarlo.
- Aplíquese masaje en la pierna, si el médico se lo permite.
- Manténgase abrigado.
- Contraiga el grupo muscular opuesto para estirar el músculo estrecho tanto como pueda sin lastimarlo. Por ejemplo, para un calambre en la pantorrilla, intente apuntar los dedos del pie hacia las rodillas, o camine alrededor.
- Siga las indicaciones de su médico para corregir los desequilibrios de calcio, potasio o fósforo.
Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente
- Ayude al paciente a estirar el músculo estrecho si éste no puede hacerlo.
- Use hielo o un paño frío para frotar con cuidado el músculo acalambrado.
- Si se recetaron relajadores de músculos, esté atento de mareos o tropiezos.
Llame al médico si el paciente:
- Presenta calambres que no se alivian con calor, masaje o estiramiento del músculo acalambrado (como se describió anteriormente).
- Siente calambres que continúan durante más de seis a ocho horas.
- Tiene una pierna acalambrada que se enrojece, inflama o calienta.
Fecha de última actualización: 04/06/2011
Fecha de último cambio o revisión: 04/06/2011
Secciones de la guía
