Resumen sobre el cáncer de seno

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Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se detecta el cáncer de seno?

Las pruebas y exámenes de detección tienen el propósito de encontrar una enfermedad, como el cáncer, en las personas que no tienen ningún síntoma. Mientras más temprano se detecte el cáncer de seno, mejores son las probabilidades de que el tratamiento tenga éxito. El propósito es la detección de los cánceres antes de que generen síntomas. El tamaño del tumor canceroso en el seno y el grado de propagación son los factores más importantes en determinar el pronóstico del paciente. La mayoría de los médicos considera que las pruebas para la detección temprana del cáncer de seno salvan miles de vidas cada año. Las guías que se presentan a continuación mejoran las probabilidades de detectar el cáncer de seno en sus etapas iniciales para su tratamiento exitoso.

Recomendaciones de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para la detección temprana del cáncer de seno

La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda las siguientes guías para la detección temprana del cáncer de seno en las mujeres que no presentan síntomas:

Mamograma: las mujeres de 40 años en adelante deben hacerse un mamograma de detección al año, y deben seguir sometiéndose a esta prueba mientras estén en buen estado de salud. Aun cuando algunos cánceres pueden pasar desapercibidos por el mamograma, dicho estudio es una forma muy efectiva para la detección del cáncer de seno.

Examen clínico de los senos: las mujeres de 20 a 39 años de edad deben someterse a un examen clínico de los senos como parte de un examen periódico de salud, por parte de un profesional médico al menos cada 3 años. A partir de los 40, las mujeres deben someterse a un examen del seno por parte de un profesional de la salud todos los años. Pudiera ser recomendable someterse al examen clínico de los senos poco antes del mamograma. El examen le puede ayudar a familiarizarse con la forma en cómo sus senos lucen y se sienten.

Autoexamen de los senos: ésta es una opción para las mujeres a partir de los 20 años de edad. Se debe orientar a las mujeres sobre los beneficios y las limitantes del autoexamen de los senos. Las mujeres deben informar de inmediato a un médico experto sobre cualquier cambio que noten en el aspecto y sensación de los senos.

La investigación ha demostrado que el autoexamen de los senos tiene una función menor en el descubrimiento del cáncer de seno cuando se compara con el descubrimiento casual de una masa o bulto, o simplemente con el ser consciente de lo que es normal en cada mujer. Si decide hacerse el autoexamen de los senos (es aceptable que las mujeres opten por no hacerse el autoexamen) pida a su doctor que observe cómo lo hace durante el examen físico que usted se hace normalmente para asegurar que lo hace correctamente. Si usted se hace este examen habitualmente, puede familiarizarse con el aspecto y sensación normal de sus senos y detectar con más facilidad cualquier cambio. Pero no hay problema si no se realiza el autoexamen, o si no lo hace bajo fechas estipuladas.

Ya sea que se realice el autoexamen o no, el objetivo es que acuda a un médico de inmediato si nota cualquiera de los siguientes cambios: una masa o protuberancia, inflamación, irritación o formación de hoyuelos o hendiduras en la piel, dolor o retracción (contracción) de los pezones, enrojecimiento o descamación de los pezones o de la piel de los senos, o una secreción que no sea leche materna. Recuerde que en la mayoría de los casos, cualquiera de estos cambios en los senos no quiere decir que usted tenga cáncer.

Imágenes por resonancia magnética: las mujeres que tienen un alto riesgo de cáncer de seno deben someterse a imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) y a un mamograma cada año (las mujeres que están en alto riesgo tienen al menos un 25% de riesgo de padecer este cáncer en el transcurso de sus vidas). Las mujeres con un riesgo incrementado de forma moderada deben hablar con su doctor sobre los beneficios y limitaciones de agregar una prueba de detección con MRI a su mamograma anual. La prueba de detección con MRI anual no se recomienda en mujeres cuyo riesgo de cáncer de seno durante la vida sea menor al 15%. Para más información sobre lo que hace que una mujer esté en alto riesgo, así como sobre el uso del MRI para la detección del cáncer de seno, lea nuestro documento Cáncer de seno.

Mamogramas (mamografía)

Un mamograma es una radiografía de los senos. Un mamograma de detección se usa para buscar enfermedades del seno en las mujeres que aparentan no tener problemas del seno. También se puede usar el mamograma cuando la mujer tiene síntomas como una protuberancia, cambios en la piel o secreción del pezón. En este caso se le conoce como mamograma de diagnóstico. Los mamogramas de diagnóstico también se usan para dar seguimiento a mamogramas de detección con resultados anormales.

Para el mamograma, requiere desvestirse de la cintura hacia arriba, y le darán una bata para que se cubra. Un técnico (generalmente una mujer) posicionará el seno para el estudio. Se comprime el seno entre dos placas durante varios segundos mientras se toman las radiografías. La presión dura sólo unos pocos segundos mientras se toma la imagen. El procedimiento completo toma alrededor de 20 minutos. Puede que cause algún dolor, pero es necesaria para poder obtener una buena imagen. Usted deberá obtener los resultados en un lapso de 30 días o incluso en menos tiempo.

El hecho que pidan que regrese para que se puedan tomar más fotografías no significa que usted tiene cáncer. Nueve de cada 10 mujeres a quienes se les pide que regresen para tomarles más imágenes, no presentan cáncer. Además, sólo entre dos y cuatro mamogramas de cada 1,000 resulta en un diagnóstico de cáncer.

Los niveles de radiación que se usan son muy bajos. Aunque muchas personas se preocupan por la exposición a los rayos X, los niveles bajos de radiación que se usan en los mamogramas no aumentan el riesgo del cáncer de seno. Puede verlo de esta manera: si una mujer con cáncer de seno es tratada con radiación, recibirá alrededor de 5,000 rads (un término usado para medir la dosis de radiación). Si se sometiera a mamogramas cada año desde los 40 a los 90 años, recibiría entre 20 y 40 rads en total.

Los mamogramas a menudo no resultan tan adecuados en las mujeres jóvenes, principalmente porque sus senos son densos, lo que puede ocultar un tumor. Esto también es cierto para mujeres embarazadas y las que están lactando a sus bebés. Debido a que la mayoría de los cánceres de seno ocurre en mujeres de edad avanzada, esto usualmente no representa un gran problema. Sin embargo, representa un problema para las mujeres jóvenes que tienen un factor de riesgo genético, ya que ellas a menudo llegan a tener cáncer de seno a una edad más temprana. Por esta razón, algunos doctores sugieren para estas mujeres los estudios de imágenes por resonancia magnética junto con los mamogramas para la detección.

Mamografía digital: un mamograma digital es similar al mamograma convencional en cuanto a que se usan rayos X para producir una imagen de su seno. La diferencia principal consiste en que la imagen se graba y almacena en una computadora en lugar de producir una película radiográfica. Debido a que la imagen se guarda en una computadora, esto facilita que el doctor ajuste la imagen y observe algunas áreas más cerca. Muchos centros no ofrecen la opción digital, aunque esta técnica se usa cada vez más. Debido a que los mamogramas digitales cuestan más que los mamogramas convencionales, se están realizando actualmente estudios para saber qué forma de mamograma ayudará más a las mujeres a largo plazo. Hasta el momento, parecen ser más útiles en mujeres más jóvenes y aquéllas con senos densos.

Ayuda con los costos del mamograma

Medicare, Medicaid y la mayoría de los planes de seguro de salud privados cubren todo o parte del costo de esta prueba. Llámenos al teléfono 1-800-227-2345 para obtener información sobre los centros de su localidad. Las pruebas para el cáncer de seno están disponibles para las mujeres que no tengan seguro médico o cuyo seguro médico no cubra dichas pruebas. Puede que estén disponibles sin costo, o a costos muy bajos a través del Programa Nacional para la Detección Temprana del Cáncer de Seno y el Cáncer de Cuello Uterino (National Breast and Cervical Cancer Early Detection Program (NBCCEDP). El Departamento de Salud de su estado debe tener información sobre este programa.

También hay un programa para ayudar a las mujeres con pocos recursos a pagar por el tratamiento contra el cáncer de seno. Para saber más sobre estos programas, puede comunicarse con los Centers for Disease Control and Prevention al 1-800-232-4636 o visitar su página en Internet en www.cdc.gov/cancer/nbccedp.

Para más detalles sobre los mamogramas, lea nuestro documento Mamogramas y otros procedimientos de los senos con imágenes.

Examen clínico de los senos

Un experto de la salud como un médico, enfermera titulada practicante, enfermera o asistente médico lleva a cabo el examen clínico de los senos. Para este examen, usted se desviste de la cintura hacia arriba. El profesional médico observará primero si hay cambios en el tamaño o forma de sus senos. Luego, usando las yemas de los dedos, el examinador palpará suavemente los senos para determinar si hay masas. También revisa el área debajo de los dos brazos. Este es un buen momento para aprender a hacerse el autoexamen de los senos si aún no sabe cómo hacerlo.

Familiarización con sus senos y el autoexamen

La mujer debe familiarizarse con el aspecto y sensación natural de sus senos y notificar inmediatamente a un médico cualquier cambio relacionado. El encontrar un cambio en sus senos no significa que haya cáncer.

Al conocer el aspecto natural y sensación de sus senos, es probable que note cualquier cambio que pudiese ocurrir. Usted también puede optar por usar un método "paso a paso" para examinar sus senos bajo un programa establecido. El mejor momento para hacerse un autoexamen de los senos es cuando los senos no están sensibles ni inflamados. Si encuentra algún cambio, acuda al médico de inmediato.

Las mujeres que tienen implantes de seno pueden hacerse el autoexamen de los senos. Puede que sea útil el apoyo del cirujano para ayudar a sentir los bordes del implante, de tal manera que usted pueda saber qué es lo que está palpando. Puede que los implantes empujen el tejido del seno, lo cual hace que sea más fácil examinarlo.

Pero no hay problema si no se realiza el autoexamen, o si lo hace sólo de vez en cuando. Contamos con información detallada sobre cómo hacerse el autoexamen de los senos para aquellas mujeres que deseen hacerlo. Tiene la opción de acceder a nuestro sitio Web o llamarnos para acceder a esta información.

Imágenes por resonancia magnética

Una MRI utiliza imanes y ondas de radio, en lugar de rayos X, para producir imágenes transversales muy detalladas del cuerpo. Los exámenes de MRI más útiles para las imágenes del seno usan un material de contraste que se inyecta en una vena del brazo antes o durante el examen, lo que ayuda a que el MRI muestre claramente los detalles del tejido del seno.

Las imágenes por resonancia magnética toman mucho tiempo (a menudo hasta una hora). Para una MRI del seno, usted tendrá que permanecer recostada dentro de un tubo estrecho, boca abajo en una plataforma especial. La plataforma tiene aberturas para cada seno que permiten que se tome la imagen sin necesidad de comprimir el seno. La plataforma contiene sensores necesarios para captar la imagen de MRI. Es importante permanecer muy quieto durante todo el examen. El mantenerse acostada en el tubo puede resultar confinante y puede alterar a algunas personas que tienen temor a los espacios cerrados.

Para algunas mujeres con alto riesgo de tener cáncer de seno, se recomiendan pruebas de detección con MRI junto con un mamograma anual. No se recomienda generalmente como una herramienta de detección por sí misma ya que podría no detectar algunos cánceres que los mamogramas sí detectarían. Además las imágenes por resonancia magnética son más costosas que los mamogramas. La mayoría de las compañías de seguro médico cubrirá una MRI de detección si se demuestra que una mujer está en alto riesgo, pero aún no está claro si todas las compañías lo harían. Más adelante se ofrece más información sobre las imágenes por resonancia magnética.

Señales y síntomas del cáncer de seno

El uso generalizado de los mamogramas de detección ha aumentado la cantidad de tumores cancerosos del seno detectados antes de que causen algún síntoma, pero hay algunos que todavía no se detectan.

La señal más común del cáncer de seno consiste en la aparición de un nuevo tumor o bulto nuevo. El tumor que no causa dolor, es duro y tiene bordes irregulares tiene más probabilidades de ser cáncer. Sin embargo, algunos tumores cancerosos son sensibles, suaves y redondos o incluso causan dolor. Por lo tanto, es importante que su médico examine cualquier irregularidad.

Otras señales del cáncer de seno incluyen las siguientes:

  • Inflamación de todo o parte del seno.
  • Irritación o hendiduras en la piel.
  • Dolor en el seno.
  • Dolor en el pezón o que el pezón se hunda (retracción).
  • Enrojecimiento, descamación o engrosamiento de la piel del seno o del pezón.
  • Secreción del pezón que no sea leche materna.

Algunas veces el cáncer de seno se puede propagar a los ganglios linfáticos de las axilas o alrededor de la clavícula y causar una protuberancia o inflamación ahí, aun antes de que el tumor en el tejido del seno tenga el tamaño suficiente para poderse palpar.

Si usted presenta cualquier síntoma que pudiera ser un signo del cáncer de seno, asegúrese de acudir a su médico tan pronto como pueda. Después de hacerle algunas preguntas y de realizar un examen físico completo (incluido un examen clínico de los senos), puede que su médico requiera someterle a más pruebas como las que se mencionan a continuación.

Estudios por imágenes de los senos

Estos estudios usan diferentes métodos para crear imágenes del interior de su cuerpo. Los estudios por imágenes se pueden realizar por un número de razones: se pueden realizar para ayudar a determinar si un área sospechosa pudiera ser cáncer, para saber qué tanto el cáncer podría haberse propagado y para ayudar a saber si el tratamiento está surtiendo efecto.

Mamogramas: aunque se usan principalmente para la detección, también se pueden usar si hay algún problema con el seno. A éstos se les llama mamogramas diagnósticos. Este tipo de mamograma pudiese mostrar que todo luce normal y que puede regresar a hacerse los mamogramas cada año, o puede indicar que es necesario realizar una biopsia. Aun cuando los mamogramas no muestran un tumor, pero usted o su médico pueden palpar una protuberancia, se necesitará, por lo general, una biopsia. Una excepción a esto sería si una ecografía (vea información más adelante) muestra que la masa es un simple quiste (un saco lleno de líquido).

Un mamograma no puede determinar con certeza si hay presencia de cáncer o no. Si su mamograma muestra algo que podría ser cáncer, se extrae una muestra del tejido del seno y se observa con un microscopio. Esto se conoce como una biopsia (ver más adelante).

Imágenes por resonancia magnética: el uso de este estudio para la detección se discutió anteriormente. La MRI también se puede usar para observar áreas que causen inquietud en un mamograma. Además, estas imágenes también se pueden realizar a veces en mujeres que se sabe tienen cáncer de seno para ayudar a determinar el tamaño del cáncer.

Ecografía (ultrasonido o sonograma) del seno: en este estudio se usan ondas sonoras para delinear una parte del cuerpo. La onda sonora crea un eco que es recibido por una computadora para crear una imagen en la pantalla.

La ecografía (también conocida como prueba de ultrasonido o sonograma) es una prueba valiosa para usarse junto con el mamograma, ya que está disponible ampliamente, y es menos costosa que las otras pruebas. Sin embargo, la ecografía no debe ser usada por sí sola en lugar del mamograma. Por lo general, la ecografía del seno se usa en un área específica del seno que causa inquietud y que se encontró gracias al mamograma. La ecografía a veces ayuda a distinguir entre los quistes y las masas sólidas (tumores) sin la necesidad de usar una aguja para extraer líquido.

Ductograma (galactograma): éste es un tipo especial de radiografía que en ocasiones resulta útil para encontrar la causa de alguna secreción del pezón. No se usa muy a menudo. Se coloca un tubo plástico muy delgado en la abertura del conducto en el pezón. Se inyecta un líquido con un colorante para delinear la forma del conducto en una radiografía que mostrará si hay algún tumor dentro del conducto. Si existe alguna secreción, el líquido se puede analizar con un examen para determinar si tiene células cancerosas.

Existen otros estudios que pueden proveer al médico más información sobre su situación. Sienta la libertad de pedir a su médico que le explique bien el resultado de cualquiera de las pruebas a las que se someta. Además, puede ponerse en contacto con nosotros para más información.

Biopsia

Una biopsia se realiza cuando otras pruebas muestran que puede haber presencia del cáncer de seno. La única manera de asegurarse es con una biopsia. Durante esta prueba, se extraen células de la región sospechosa para estudiarlas en el laboratorio. Existen varios tipos de biopsias, y el médico seleccionará la más conveniente para su caso.

Tipos de biopsias

Biopsia por aspiración con aguja fina (FNA): en esta prueba se usa una aguja hueca muy delgada para obtener fluido o tejido de la protuberancia. Para esta prueba se utiliza una aguja más delgada que las usadas para los análisis de sangre. Es posible que su médico use la ecografía para guiar la aguja hacia la protuberancia. Puede que se usen medicamentos para adormecer la piel.

Si el líquido es transparente, probablemente la masa es un quiste benigno (que no es cáncer). Un líquido sanguinolento o turbio puede significar ya sea un quiste o, muy raras veces, un cáncer. Si la masa es sólida, se extraen pequeños fragmentos de tejido. Estos fragmentos se examinarán para determinar si son cancerosos.

Una biopsia FNA es el tipo más fácil de biopsia, pero tiene algunas desventajas. Algunas veces puede pasar por alto un cáncer si la aguja no se coloca entre las células cancerosas. Además, aun cuando se encuentran células cancerosas, usualmente no es posible indicar si el cáncer es invasivo. En algunos casos, puede que no haya suficientes células para realizar algunas de las otras pruebas de laboratorio que son necesarias. Si la FNA no ofrece una respuesta clara, se puede incurrir en una segunda FNA o en una biopsia de otro tipo.

Biopsia por punción con aguja gruesa: la aguja que se usa en este tipo de prueba es más grande que la que se usa en la FNAB. Por lo tanto, se puede remover más tejido. Se usa para obtener uno o más núcleos (fragmentos) de tejido. Debido a que se extrae más tejido, es más probable que la biopsia por punción con aguja gruesa provea un diagnóstico claro en comparación con la FNA. A través de esta prueba hay menos probabilidades de pasar por alto un cáncer (aunque esto sigue siendo posible), y con frecuencia hay suficientes células como para realizar otras pruebas. Esta biopsia se realiza con anestesia local (el área se adormece) en el consultorio del médico.

Biopsia asistida por vacío: esta biopsia se puede hacer con sistemas tales como el Mammotome® o el ATEC® con la guía de un mamograma o MRI. Primero, la piel se adormece y se hace un pequeño corte (incisión). Se introduce una sonda hueca a través del corte hacia el tejido del seno y se extrae mediante succión un fragmento de tejido. Se pueden tomar varias muestras del mismo corte. Las biopsias asistidas por vacío se realizan de manera ambulatoria. No requiere de suturas o puntadas, y sólo hay poca cicatrización. Por lo general, este método remueve más tejido que con la biopsia por punción con aguja gruesa.

Biopsia quirúrgica (abierta): con más frecuencia, el cáncer de seno se puede encontrar mediante una biopsia con aguja. En pocas ocasiones es necesario realizar una cirugía con el fin de extirpar toda o parte de una masa para examinarla con un microscopio. Es posible que se extirpe por completo la masa, así como el tejido normal circundante. Por lo general, esto se lleva a cabo en el centro de servicios ambulatorios de un hospital con el uso de anestesia local (el área alrededor de la protuberancia es adormecida) y puede que se administren medicamentos para relajarle y adormecerle. También se pueden hacer usando anestesia general (usted está dormido). Pregunte a su médico qué tipo de biopsia le harán y qué puede esperar durante y después del procedimiento.

Disección de ganglio linfático y biopsia de ganglio centinela

Estos procedimientos se hacen para determinar si hay cáncer en los ganglios linfáticos. Se describen con más detalles en la sección “¿Cómo se trata el cáncer de seno?”.

Exámenes de laboratorio del tejido mamario

El tejido que se extirpa durante la biopsia se examina en el laboratorio para ver si el área anormal del tejido del seno es benigna (no cancerosa) o maligna (cancerosa). Si el tejido no es canceroso, entonces no se requiere de más tratamiento. Si se trata de cáncer, la biopsia puede ayudar al doctor a decidir el tipo de cáncer que tiene y si es invasivo o no. Se pueden llevar a cabo otras pruebas de laboratorio que ayuden a determinar cuán rápido está creciendo el cáncer y cuáles tratamientos podrían funcionar mejor. Algunas de éstas incluyen:

Grado del cáncer de seno: si una muestra obtenida mediante biopsia es cáncer, se le asigna un grado de 1 a 3. Los tumores cancerosos que se parecen mucho al tejido normal del seno tienden a crecer y propagarse más lentamente. Por regla, un número de grado más bajo significa que el cáncer está creciendo más lentamente, mientras que un número más alto significa que el cáncer está creciendo más rápidamente. El grado ayuda a predecir la expectativa (pronóstico) para la mujer. El grado del tumor es un factor que se toma en consideración al momento de decidir si es necesario administrar tratamiento adicional después de la cirugía.

Condición de receptor hormonal: los receptores hormonales son proteínas en las células que se pueden unir a hormonas en la sangre. El estrógeno y la progesterona son hormonas que a menudo se adhieren a estos receptores en algunas células cancerosas del seno que estimulan su crecimiento. La muestra de la biopsia se puede analizar para ver si tiene receptores para estas hormonas. Si es así, generalmente se le llama ER-positivo o PR-positivo, o receptor hormonal positivo. Los cánceres de seno con receptor hormonal positivo suelen crecer más lentamente y tienen muchas más probabilidades de responder al tratamiento hormonal que los cánceres de seno que no tienen estos receptores. Alrededor de dos de cada tres cánceres de seno contienen al menos uno de estos receptores.

Condición HER2/neu: aproximadamente uno de cada cinco cánceres de seno contiene una cantidad muy elevada de una proteína llamada HER2/neu. A los tumores con niveles aumentados de HER2/neu se les conoce como “positivos para HER2”. Estos cánceres tienden a crecer y propagarse más rápidamente que los otros tipos de cáncer de seno.

La prueba HER2/neu se debe hacer en todos los cánceres de seno recién diagnosticados. Los cánceres HER2-positivo pueden ser tratados con medicamentos que atacan la proteína HER2/neu, tal como trastuzumab (Herceptin®) y lapatinib (Tykerb®). Consulte la sección "Terapia dirigida para cáncer de seno" para más información sobre estos medicamentos.

Pruebas de patrones genéticos: la investigación ha mostrado que el estudio de los patrones de un grupo de genes al mismo tiempo puede ayudar a saber si es probable que el cáncer de seno en etapa inicial regrese después de recibir el primer tratamiento. Esto puede ayudar a decidir si recibir más tratamiento, como la quimioterapia, podría ser útil. Hay ya dos de estas pruebas que estudian los distintos grupos de genes: Oncotype DX® y MammaPrint®. Aunque algunos doctores están usando estas pruebas (junto con otra información) como un apoyo para tomar decisiones respecto a la quimioterapia, otros están esperando a que más investigaciones reporten si hacer esto resulta realmente útil.

Clasificación del cáncer de seno

La investigación sobre los patrones genéticos también ha sugerido nuevas formas de agrupación de los cánceres de seno. Los tipos actuales del cáncer de seno se basan en gran parte en la apariencia de los tumores cuando son observados con un microscopio. Un sistema más reciente, el cual se basa en las características moleculares, puede que sea mejor en predecir la perspectiva y respuesta de algunos tratamientos contra el cáncer de seno.

Pruebas para encontrar la propagación del cáncer de seno

Dependiendo de los resultados del examen físico y de la biopsia, es posible que su médico le pida que se someta a ciertos estudios, como los que se indican más adelante para verificar si hay signos de propagación del cáncer. También se pueden llevar a cabo análisis de sangre para evaluar su salud general, y éstos algunas veces puede indicar si el cáncer se ha propagado a ciertos órganos.

Radiografía del tórax: este estudio podría hacerse para ver si el cáncer se ha propagado a los pulmones.

Gammagrafía ósea: esta prueba puede ayudar a mostrar si el cáncer se ha propagado a los huesos. Para esta prueba, se introduce una dosis muy baja de material radiactivo en una vena. Los huesos atraen este material que se muestra en la prueba como "puntos radiactivos". Estos puntos podrían ser cáncer, aunque otros problemas, como la artritis, también podrían causarlos. Puede que se necesiten otras pruebas o incluso muestras de biopsia de los "puntos radiactivos".

Tomografía computarizada (CT scan): es un tipo especial de radiografía. Se toman fotografías desde diferentes ángulos y éstas son combinadas por una computadora para obtener una fotografía detallada de los órganos. En las mujeres con cáncer de seno, esta prueba se usa con más frecuencia para observar el área del pecho y/o área del estómago (abdomen) para ver si el cáncer se ha propagado hacia otros órganos. También se puede usar para guiar la aguja de una biopsia hacia una región que requiera de más atención.

Antes de la tomografía computarizada, le pedirán que tome un líquido de contraste para delinear sus intestinos. Después de tomar el primer conjunto de imágenes, es posible que le pongan una línea intravenosa mediante la cual se introduzca a la sangre el tinte de contraste. Luego se toma una segunda serie de imágenes.

El contraste puede causar cierto enrojecimiento o bochorno (sensación de calor, especialmente en la cara). Algunas personas son alérgicas y presenta urticaria (erupciones en la piel). En muy pocas veces, se presentan reacciones más graves como dificultad para respirar y una baja en la presión sanguínea. Antes de someterse a esta prueba, asegúrese de decirle al médico si usted alguna vez ha presentado una reacción a cualquier material de contraste que sea utilizado en las radiografías.

Las tomografías computarizadas requieren más tiempo que los rayos X convencionales. Usted necesita acostarse y permanecer inmóvil sobre una camilla mientras se realiza el estudio. Es posible que tenga cierta sensación de confinamiento (sensación de estar atrapado) dentro del anillo en el que permanece mientras se captan las imágenes.

Imágenes por resonancia magnética (MRI): los exámenes de MRI toman imágenes utilizando ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de rayos X. Puede ser útil para observar el cerebro y la médula espinal. Pueden causar más molestias que las tomografías debido a que toman más tiempo y requerirá que la mujer permanezca recostada dentro de un cilindro mientras se realiza la prueba. La máquina también produce un fuerte ruido retumbante que puede resultar incómodo. Algunos centros proporcionan audífonos para escuchar música y bloquear este ruido. Puede que usted tenga la opción de hacerse el estudio en una máquina que sea menos cerrada conocida como máquina “abierta” de MRI.

Ecografía o ultrasonido: en la mayoría de los casos, en este estudio se coloca en la piel un tipo de varita que emite ondas sonoras para tomar las imágenes del interior del cuerpo. Por lo general, primero se coloca un gel en la piel. Esta prueba se describe en la sección “Estudios por imágenes de los senos”. Pero una ecografía también puede usarse para ver si el cáncer se ha propagado hacia alguna otra parte en el cuerpo.

Tomografía por emisión de positrones: esta prueba usa una forma de azúcar que contiene un átomo radiactivo. Este azúcar se introduce a través de una vena y pasa por todo el cuerpo. Las células cancerosas absorben altas cantidades de esta sustancia. Una cámara especial puede entonces ubicar a estas células. La tomografía por emisión de positrones es útil cuando el médico piensa que el cáncer se pudo haber propagado pero no sabe dónde. Existen máquinas especiales que pueden crear una PET y una CT al mismo tiempo. Hasta el momento, la mayoría de los estudios muestra que la PET no es muy útil en la mayoría de los casos de cáncer de seno en etapa inicial, pero se puede usar cuando hay un tumor grande o cuando se sabe que el cáncer se ha propagado.


Fecha de última actualización: 10/02/2012
Fecha de último cambio o revisión: 02/22/2013