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¿Cómo se diagnostica el cáncer de testículo?
Señales y síntomas de cáncer testicular
En la mayoría de los casos de cáncer testicular, los hombres tienen una protuberancia en un testículo, o pueden notar alargamiento o hinchazón testicular. Algunas veces la protuberancia causa dolor, pero la mayor parte del tiempo no se siente dolor. Los hombres con cáncer testicular pueden mencionar que tienen una sensación de pesadez o dolor en la parte baja del abdomen o en el escroto.
Raras veces, los hombres con cáncer de las células germinales notan que sus senos duelen o han crecido. Este síntoma se debe a que ciertos tipos de tumores de las células germinales segregan altos niveles de una hormona llamada gonadotropina coriónica humana (HCG, por sus siglas en inglés), que estimula el crecimiento de las mamas. Los niveles de HCG se pueden medir con una prueba de sangre. Estas pruebas son importantes en el diagnóstico, clasificación por etapas y seguimiento de algunos tipos de cáncer de testículo.
Al igual que los tumores de las células germinales, los tumores de células de Leydig y los tumores de células de Sertoli también pueden causar una protuberancia en el testículo. Los tumores de las células de Leydig pueden producir andrógenos (hormonas sexuales masculinas) o estrógenos (hormonas sexuales femeninas). Estas hormonas pueden causar síntomas que indiquen el diagnóstico correcto. El crecimiento de las mamas o pérdida del apetito sexual conforman un síntoma de los tumores generadores de estrógenos. Los tumores productores de andrógenos pueden no causar síntomas específicos en los hombres, pero en los niños pueden causar crecimiento del vello facial y del cuerpo a una edad anormalmente temprana.
Aun en el caso de que el cáncer testicular se haya propagado a otros órganos, sólo uno de cada cuatro hombres puede experimentar síntomas. El dolor en la parte más baja de la espalda puede ser una señal de que el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos del abdomen. Si el cáncer se ha propagado a los pulmones, el hombre puede notar que tiene dificultad para respirar, dolor en el tórax, o tos. Algunas veces el hombre incluso puede toser sangre. Ocasionalmente, los hombres pueden presentar dolor abdominal debido al agrandamiento de los ganglios linfáticos o a metástasis (propagación) al hígado. En raras ocasiones, el cáncer testicular se propaga al cerebro y puede causar dolores de cabeza.
Algunos hombres con cáncer testicular no presentan síntoma alguno y su cáncer se detecta durante pruebas médicas para otras enfermedades. A veces, los estudios por imágenes realizados para determinar la causa de la esterilidad pueden descubrir un cáncer testicular pequeño.
Hay ciertas afecciones no cancerosas, tales como las lesiones o inflamación testicular, que pueden producir síntomas similares a los del cáncer testicular. La inflamación de los testículos, conocida como orquitis, y la inflamación del epidídimo (epididimitis) puede causar una hinchazón y dolor de testículo. Ambos pueden ser causados por infecciones bacterianas o virales. El virus de las paperas causa orquitis en alrededor de 1 de cada 5 hombres que contrajo paperas en la adultez.
Si usted tiene algunas de las señales o síntomas descritas con anterioridad, consulte con su médico sin demora. Es más probable que muchos de estos síntomas sean por causa distinta al cáncer testicular. No obstante, si un tumor es la causa, mientras más pronto reciba un diagnóstico preciso, más pronto podrá comenzar su tratamiento y más eficaz probablemente será éste. Para más información, lea nuestro documento ¿Tengo cáncer testicular?
Antecedentes médicos y examen físico
Si usted presenta cualquier señal o síntoma que pudiera sugerir cáncer testicular, su médico tomará sus antecedentes médicos completos para analizar los factores de riesgo y los síntomas. Durante un examen físico, el médico palpará los testículos para detectar inflamación o sensibilidad y el tamaño y ubicación de cualquier protuberancia. Además, el médico examinará detenidamente su abdomen, ganglios linfáticos y otras partes de su cuerpo en busca de cualquier signo de que el tumor se propagó. A menudo, los resultados del examen son normales aparte de las anomalías testiculares.
Ecografía de los testículos
Una ecografía (ultrasonido) puede ayudar a los médicos a determinar si una protuberancia es sólida o está llena de líquido. Esta prueba utiliza ondas sonoras para producir imágenes de los órganos internos. Un transductor (instrumento en forma de vara) emite las ondas sonoras y recoge los ecos a medida que rebotan de los órganos. Una computadora procesa el patrón de ecos para producir una imagen en una pantalla. Los ecos de la mayoría de los tumores son distintos a los de los tejidos normales. Estos patrones de ecos también pueden ayudar a distinguir entre algunos tipos de tumores benignos y malignos.
Esta prueba es sencilla y no utiliza radiación, por lo que se usa frecuentemente para observar los fetos mientras crecen. Usted simplemente se acuesta sobre una mesa, y un técnico pasa el transductor por la piel del escroto. Generalmente, se lubrica primero la piel con gel. El patrón de ecos reflejado por los tejidos puede ser útil para distinguir ciertas afecciones benignas (como el hidrocele o el varicocele) de un tumor sólido que podría ser un cáncer. Si la protuberancia es sólida, entonces puede ser un cáncer y el médico puede recomendar más pruebas o incluso cirugía para extirpar el tumor.
Análisis de sangre para marcadores tumorales
Algunas pruebas de sangre pueden ayudar a diagnosticar los tumores testiculares. Muchos tipos de cáncer de testículo segregan altos niveles de ciertas proteínas, tales como la alfafetoproteína (alpha-fetoprotein, AFP) o la gonadotropina coriónica humana (human chorionic gonadotropin, HCG). Cuando estas proteínas (llamadas marcadores tumorales) están en la sangre, esto sugiere la existencia de un tumor testicular. Un tumor también puede aumentar los niveles de una enzima llamada lactato deshidrogenasa (lactate dehydrogenase, LDH). Sin embargo, los niveles de LDH también pueden estar aumentados cuando existen afecciones distintas al cáncer.
Los tumores no seminomas a menudo elevan los niveles de AFP y/o HCG. Ocasionalmente, los seminomas puros aumentan los niveles de HCG, pero nunca los niveles de AFP. Por lo tanto cualquier aumento en la AFP significa que el tumor tiene un componente no seminomatoso. (Los tumores pueden ser mixtos y tienen áreas de seminoma y no seminoma). Los niveles altos de lactato deshidrogenasa a menudo son indicativos (pero no siempre) de que la enfermedad se ha propagado ampliamente. Los tumores de las células de Leydig y de Sertoli no segregan estas sustancias. Puede que los niveles de estas proteínas no estén elevados si el tumor es pequeño.
Además, estas pruebas algunas veces ayudan a estimar la cantidad de cáncer y a evaluar la respuesta al tratamiento y para asegurar que el tumor no haya regresado. Para más información sobre los marcadores tumorales, vea la sección “¿Cómo se clasifica por etapas el cáncer de testículo?”.
Cirugía para diagnosticar el cáncer testicular
Si el médico observa un tumor sólido en la ecografía, él o ella recomendará una cirugía para extirparlo tan pronto como sea posible. El cirujano tratará de extirpar todo el tumor junto con el testículo y el cordón espermático. El cordón espermático contiene vasos sanguíneos y linfáticos que pueden actuar como vías para propagar un cáncer testicular al resto del cuerpo. Para reducir la probabilidad de que las células cancerosas se propaguen, se atan estos vasos al principio de la operación. Esto se logra mejor si la operación se realiza a través de una incisión (corte) en la parte de la ingle. Esta operación se conoce como una orquiectomía inguinal radical.
El espécimen completo será enviado al laboratorio donde un patólogo (un médico especializado en diagnosticar las enfermedades en el laboratorio) examina el tejido con un microscopio. Si el tumor tiene células cancerosas, el patólogo envía un informe que describe el tipo y la extensión del cáncer.
En raras ocasiones, cuando un diagnóstico de cáncer testicular es incierto, el médico puede realizar una biopsia antes de extirpar el testículo. Esto se hace en una cirugía. Durante esta operación, el cirujano hace una incisión en la ingle, saca el testículo del escroto y lo examina sin cortar el cordón espermático. Si se observa algún tejido sospechoso, se extrae una parte del tejido y un patólogo la examina de inmediato. Si se detecta un cáncer, se extirpan el testículo y el cordón espermático. Si el tejido no es canceroso, generalmente el testículo se puede regresar al escroto y el tratamiento incluirá cirugía para extirpar solamente el tumor o el uso de medicamentos apropiados.
Si se hace un diagnóstico de cáncer, su médico ordenará otros estudios por imágenes para determinar si se ha propagado fuera del testículo.
Estudios por imágenes
Radiografía de tórax
Es una radiografía sencilla de su tórax que puede realizarse en un centro ambulatorio. Esta prueba se realiza para ver si su cáncer se ha propagado a sus pulmones o ganglios linfáticos en el área central del pecho conocida como mediastino. Si el resultado de la radiografía es normal, probablemente no tiene cáncer en los pulmones. Pero la mayoría de los médicos consideran que una tomografía computarizada puede servir mejor para determinar si el cáncer se ha propagado al pecho.
Tomografía computarizada
La tomografía computarizada (computed tomography, CT) es un procedimiento de rayos X que produce imágenes transversales detalladas del cuerpo. En vez de tomar una fotografía, como lo hace la radiografía convencional, una tomografía computarizada toma muchas fotografías de la parte de su cuerpo que se estudia mientras rota a su alrededor. Luego, una computadora combina estas imágenes en una imagen de un corte transversal del cuerpo.
Las CT son útiles para clasificar por etapas el cáncer. Pueden ayudar a indicar si su cáncer se ha propagado hacia los ganglios linfáticos, los pulmones, el hígado u otros órganos.
Antes de la tomografía, pueden pedirle que tome una solución de contraste y/o que reciba una inyección intravenosa (IV) de un material de contraste que ayuda a delinear mejor las áreas anormales del cuerpo. Usted pudiera necesitar una línea intravenosa (IV) para inyectarle el material de contraste.
La inyección puede causar rubor (enrojecimiento y sensación de calor que puede durar de horas a días). Algunas personas son alérgicas a los tintes y desarrollan urticaria. Rara vez, pueden presentarse reacciones más graves, como problemas para respirar y baja presión arterial. Se pueden administrar medicamentos para prevenir y tratar las reacciones alérgicas. Asegúrese de informarle al médico si alguna vez ha tenido alguna reacción alérgica a algún material de contraste utilizado para las radiografías o si usted es alérgico a los mariscos.
Necesita acostarse inmóvil sobre una mesa mientras se realiza el examen. Durante la prueba, la mesa se mueve hacia adentro y hacia afuera del escáner, una máquina en forma de aro que rodea la mesa por completo. Es posible que tenga una cierta sensación de confinamiento (sensación de estar atrapado) dentro del anillo en el que permanece mientras se captan las imágenes.
Algunas veces, las tomografías computarizadas se usan para guiar con precisión una biopsia por aguja a las áreas en las que se sospecha metástasis. Para este procedimiento, llamado biopsia por aguja guiada por tomografía computarizada, usted permanece en la camilla de la CT, mientras un radiólogo mueve una aguja de biopsia a través de la piel y hacia la localización de la masa. Las CT se repiten hasta que los médicos están seguros de que la aguja se encuentra en el interior de la masa. Se extrae una muestra mediante una biopsia con aguja fina (un fragmento diminuto de tejido) o una biopsia por punción con aguja gruesa (un cilindro delgado de tejido) y se observa con un microscopio.
Imágenes por resonancia magnética
Al igual que la CT, las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) proveen imágenes detalladas de los tejidos blandos del cuerpo. Sin embargo, la MRI utiliza ondas de radio e imanes potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas de radio es absorbida y luego liberada en un patrón formado por el tipo de tejido y por determinadas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de las ondas de radio generado por los tejidos en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Se pudiera inyectar un material de contraste, al igual que con la CT, pero se usa con menor frecuencia.
Los MRI son particularmente útiles para examinar el cerebro y la médula espinal.
El procedimiento para obtener la MRI es un poco más incómodo que las pruebas de CT. En primer lugar, toma más tiempo, con frecuencia hasta una hora. A usted lo pueden introducir en un tubo que lo restringe y que puede afectar a las personas claustrofóbicas. Hay equipo de MRI especial, más abierto, que se puede usar si es necesario. La máquina de MRI produce un zumbido y ruidos de chasquido que puede resultar incómodo. En algunos lugares se ofrecen tapones para los oídos con el fin de bloquear este ruido.
Tomografía por emisión de positrones
En la tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET), se inyecta glucosa (azúcar) radiactiva a través de la vena del paciente. La cantidad de radioactividad es muy poca. Los cánceres usan azúcar con mucha más rapidez que los tejidos normales. Por lo tanto, las células cancerosas del cuerpo absorben grandes cantidades de la sustancia radioactiva. Entonces, se puede usar una cámara especial para crear una imagen de las áreas de radioactividad en el cuerpo. La imagen no es muy detallada, como en la CT o MRI, pero puede proveer información útil sobre todo su cuerpo.
Este estudio puede ser útil para localizar pequeños grupos de células cancerosas. Algunas veces resulta útil para detectar el agrandamiento de los ganglios linfáticos que permanecen tras la quimioterapia. Una tomografía PET puede ayudar al médico a determinar si se trata de tejido por cicatriz o por un tumor activo. A menudo, la PET es combinada con una CT. Esto ayuda a determinar si las anomalías observadas en la CT son cancerosas o se trata de algo diferente.
La PET es más útil para el tipo de cáncer testicular seminoma que para el no seminoma de modo que se usa con menos frecuencia en pacientes con no seminoma.
Fecha de última actualización: 05/24/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/25/2013
- ¿Qué es Cáncer de testículo?
- Causas, factores de riesgo y prevención
- Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas
- Tratamiento contra el Cáncer de testículo
- La comunicación con su médico
- Después del tratamiento
- ¿Qué hay de nuevo en la investigación sobre el Cáncer de testículo?
- Otros recursos y referencias
