Cáncer de testículo

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¿Qué es Cáncer de testículo? TEMAS

¿Qué es el cáncer de testículo?

El cáncer testicular típicamente se origina en uno o ambos testículos en hombres jóvenes, aunque puede ocurrir a cualquier edad. Es un tipo de cáncer muy tratable y, por lo general, un cáncer curable.

Para entender el cáncer testicular, resulta útil conocer sobre la estructura normal y la función de los testículos.

Los testículos (llamados también testes en plural en latín; y testis en singular) son parte del sistema reproductor masculino. Estos dos órganos, que por lo general son algo más pequeños que una pelota de golf en los varones adultos, se encuentran dentro de una bolsa de piel llamada escroto. El escroto cuelga debajo de la base del pene.

Los testículos tienen dos funciones principales:

  • Producen las hormonas masculinas (andrógenos), como la testosterona.
  • Producen esperma, las células masculinas necesarias para fertilizar la célula sexual femenina (óvulo), y así comenzar un embarazo.

Las células espermáticas se producen en conductos largos y semejantes a hilos que se encuentran dentro de los testículos llamados túbulos seminíferos. Estas células entonces se almacenan en el epidídimo donde maduran. El epidídimo es un pequeño tubo enrollado que se encuentra detrás de cada testículo.

Durante la eyaculación, las células espermáticas se transportan desde el epidídimo por el conducto deferente hasta llegar a las vesículas seminales, donde se mezclan con líquidos producidos por las vesículas seminales, la glándula prostática y otras glándulas para formar el semen (espermatozoides). Este líquido entonces entra en la uretra (el conducto en el centro del pene por donde pasa la orina o el semen para salir del cuerpo).

Los testículos están compuestos de varios tipos de células, en cada una de las cuales se puede originar uno o más tipos de cáncer. Es importante distinguir estos tipos de cáncer entre sí porque se tratan de maneras diferentes y tienen distintos pronósticos.

Tumores de las células germinales

Más del 90% de los tumores cancerosos de testículo se presentan en células especiales llamadas células germinales, las cuales producen los espermatozoides. Hay dos tipos principales de tumores de las células germinales en los hombres:

  • Seminomas.
  • No seminomas.

Las células de los seminomas y de los no seminomas lucen muy diferentes cuando se observan en un microscopio.

Estos dos tipos ocurren aproximadamente en un número similar de veces. Muchos cánceres de testículo contienen células no seminomas y células seminomas. Estos tumores con células germinales mixtas se tratan como no seminomas debido a que crecen y se propagan como tales.

Seminomas

Los seminomas tienden a crecer y a propagarse más lentamente que los no seminomas. Los dos subtipos principales de estos tumores son los seminomas clásicos (o típicos) y los seminomas espermatocíticos. Los médicos pueden diferenciarlos por la apariencia bajo el microscopio.

Seminoma clásico: más del 95% de los seminomas son clásicos. Normalmente éstos se dan en hombres entre las edades de 25 y 45 años.

Seminoma espermatocítico: este tipo de seminoma es poco común y tiende a presentarse en los hombres de edad avanzada. La edad promedio de los hombres diagnosticados con seminoma espermatocítico es de aproximadamente 65 años. Los tumores espermatocíticos tienden a crecer más lentamente y tienen menos probabilidad de propagarse a otras partes del cuerpo en comparación con los seminomas clásicos.

Algunos seminomas pueden aumentar los niveles sanguíneos de una proteína llamada gonadotropina coriónica humana (human chorionic gonadotropin, HCG). La HCG se puede detectar mediante una simple prueba de sangre y se considera un marcador tumoral para ciertos tipos de cáncer de testículo. Se puede usar para diagnóstico y para verificar cuán bien el paciente responde al tratamiento.

No seminomas

Estos tipos de tumores de células germinales usualmente se presentan en hombres que están en los últimos años de la adolescencia y a principios de los 30's. Existen cuatro tipos principales de tumores no seminomas:

  • Carcinoma embrionario.
  • Carcinoma del saco vitelino.
  • Coriocarcinoma.
  • Teratoma.

La mayoría de los tumores son una mezcla de dos o más tipos diferentes (algunas veces también con un componente seminomatoso), pero esto no altera el tratamiento. Todos los cánceres no seminomas se tratan de la misma manera.

Carcinoma embrionario: este tipo de tumor no seminoma se presenta hasta cierto grado en alrededor del 40% de los tumores testiculares, aunque los carcinomas embrionarios puros ocurren sólo entre el 3% y el 4% de las veces. Cuando son vistos con un microscopio, estos tumores se parecen al tejido de los embriones que se encuentran en sus primeras etapas de formación. Este tipo de cáncer no seminoma tiende a crecer rápidamente y a propagarse fuera del testículo.

El carcinoma embrionario puede aumentar los niveles sanguíneos de una proteína del marcador tumoral llamada alfafetoproteína (AFP), así como de HCG.

Carcinoma del saco vitelino: a estos tumores se les llama así debido a que sus células se asemejan al saco vitelino de los embriones humanos en sus primeras etapas de formación. Este cáncer se conoce también con otros nombres entre los que se incluyen tumor del saco vitelino, tumor de los senos endodérmicos, carcinoma embrionario infantil u orquidoblastoma.

Esta es la forma más común de cáncer testicular en niños (especialmente en infantes), aunque los carcinomas del saco vitelino puros (tumores que no contienen otros tipos de células no seminomas) son poco comunes en los adultos. Cuando se presenta en niños, estos tumores por lo general se tratan con éxito. Sin embargo, causan más preocupación cuando se presentan en los adultos, especialmente si son puros. Los carcinomas del saco vitelino responden muy bien a la quimioterapia, incluso si se han propagado.

Este tipo de tumor casi siempre aumenta los niveles sanguíneos de la AFP.

Coriocarcinoma: este es un tipo de cáncer testicular en los adultos poco común y agresivo. El coriocarcinoma puro es más propenso a propagarse rápidamente a órganos distantes del cuerpo, incluyendo a pulmones, huesos y cerebro. Con más frecuencia aparecen células coriocarcinoma con otros tipos de células no seminomas en un tumor de células germinales mixtas. Estos tumores mixtos suelen tener un mejor pronóstico que los coriocarcinomas puros.

Este tipo de tumor aumenta los niveles sanguíneos de la HCG.

Teratoma: los teratomas son tumores de las células germinales con áreas que, al observarse en un microscopio, se asemejan a cada una de las tres capas de un embrión en desarrollo: el endodermo (la capa más profunda), el mesodermo (la capa intermedia) y el ectodermo (la capa exterior).

Los teratomas puros de los testículos son poco comunes y no aumentan los niveles de AFP o HCG. Con más frecuencia, los teratomas se observan como partes de tumores de células germinales mixtas.

Existen tres tipos principales de teratomas:

Los teratomas maduros son tumores formados por células similares a las células de los tejidos adultos. Rara vez se propagan a los tejidos cercanos y a partes distantes del cuerpo. Por lo general, se pueden curar con cirugía, aunque algunos regresan (recurren) después del tratamiento.

Los teratomas inmaduros son cánceres que no están tan bien desarrollados con células que se parecen a las de un embrión en sus primeras etapas de formación. A diferencia de un teratoma maduro, este tipo tiende a crecer (invade) hacia los tejidos circundantes, a propagarse fuera del testículo (metástasis), y a regresar años después del tratamiento.

El teratoma con malignidad de tipo somático es un cáncer que se presenta en muy pocas ocasiones. Estos cánceres tienen algunas áreas que se asemejan a los teratomas maduros, pero tiene otras áreas donde las células se han convertido en un tipo de cáncer que normalmente se desarrolla fuera del testículo (tal como un sarcoma, un adenocarcinoma o incluso leucemia).

Carcinoma in situ

Los cánceres de las células germinales pueden comenzar como una forma no invasiva de la enfermedad llamada carcinoma in situ (CIS) o neoplasia intratubular de las células germinales. En el CIS, las células lucen anormales cuando se observan con un microscopio, pero aún no se han propagado fuera de las paredes de los túbulos seminíferos (donde se forman las células espermáticas). El carcinoma in situ no siempre evoluciona a cáncer invasivo.

Resulta difícil encontrar el carcinoma in situ antes de que se haya convertido en cáncer invasivo debido a que generalmente no causa síntomas y a menudo no forma una protuberancia que usted o el médico pueda palpar. La única manera de diagnosticar un carcinoma testicular in situ es mediante una biopsia (un procedimiento que remueve una muestra de tejido para examinarla con un microscopio). Algunos de estos casos se han encontrado casualmente (por accidente) en hombres que fueron sometidos a una biopsia de testículo por algún otro motivo, como esterilidad.

Los expertos tienen distintas opiniones sobre el mejor tratamiento para el CIS. Debido a que el carcinoma en situ no siempre se convierte en un cáncer invasivo, muchos médicos en los Estados Unidos consideran la observación (la “espera vigilante”) como la mejor opción de tratamiento.

Cuando un tumor testicular como el CIS se convierte en invasivo, sus células ya no sólo están en los túbulos seminíferos, sino que han crecido hacia otras estructuras del testículo. Estas células cancerosas entonces pueden propagarse a los ganglios linfáticos (agrupaciones pequeñas de glóbulos blancos en forma de fríjol) a través de canales linfáticos (vasos llenos de líquido que se conectan con los ganglios linfáticos) o a través de la sangre a otras partes del cuerpo.

Tumores estromales

Los tumores también se pueden originar de los tejidos de soporte y productores de hormonas de los testículos (estroma). Esos tumores se conocen como tumores estromales de las gónadas, y corresponden a menos del 5% de los tumores testiculares en los adultos y hasta un 20% de los tumores testiculares infantiles. Los dos tipos principales son los tumores de las células de Leydig y los tumores de las células de Sertoli.

Tumores de las células de Leydig

Estos tumores se originan de las células Leydig del testículo que normalmente producen las hormonas sexuales masculinas (andrógenos, como la testosterona). Los tumores de las células de Leydig se pueden presentar en adultos y en niños. Con frecuencia producen andrógenos, pero en algunos casos producen estrógenos (hormonas sexuales femeninas).

La mayoría de los tumores de las células de Leydig son benignos (no se propagan más allá del testículo y se curan mediante cirugía). Sin embargo, la pequeña porción de tumores de las células de Leydig que se han propagado a otras partes del cuerpo suele tener un pronóstico desfavorable, ya que usualmente no responde bien a quimioterapia ni a radioterapia.

Tumores de las células de Sertoli

Estos tumores ocurren en las células de Sertoli normales que respaldan y nutren a las células germinales productoras de esperma. Al igual que los tumores de las células de Leydig, estos tumores por lo general son benignos. Sin embargo, si se propagan, usualmente no responden a la quimioterapia ni a la radioterapia.

Tumores testiculares secundarios

Los tumores testiculares secundarios comienzan en otro órgano y luego se propagan al testículo. En realidad, estos no son cánceres de testículo (se les llama y se les trata según el lugar donde se originaron).

El linfoma es el cáncer testicular secundario más común. En los hombres mayores de 50 años, el linfoma testicular ocurre con más frecuencia que los tumores testiculares primarios. El pronóstico depende del tipo y la etapa del linfoma. El tratamiento habitual es la extirpación quirúrgica, seguida de radiación, quimioterapia, o ambas.

A veces las células leucémicas pueden formar un tumor en el testículo en los niños varones que tienen leucemia aguda. Además de quimioterapia para tratar la leucemia, este tumor podría requerir tratamiento con radiación o cirugía para remover los testículos.

Los cánceres de próstata, pulmón, piel (melanoma), riñón y otros órganos también se pueden propagar a los testículos. El pronóstico suele ser desfavorable porque estos cánceres usualmente también se han propagado ampliamente a otros órganos. El tratamiento depende del tipo específico de cáncer.


Fecha de última actualización: 11/21/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/12/2014