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¿Tengo cáncer de testículo?

Los hombres que notan abultamientos (masas), inflamación o dolor en la ingle o el escroto, puede que tengan la preocupación de que se trate de cáncer testicular. En este artículo se describen los síntomas del cáncer testicular y algunos otros problemas que podrían causar síntomas en esta parte del cuerpo. Además, incluimos información sobre cómo practicar un autoexamen testicular para los hombres interesados en hacerlo.

Esta información no pretende ser una guía completa sobre los síntomas del cáncer de testículo, ni tampoco ofrecer asesoría médica o sustituir la experiencia y juicio de un médico. Si nota cualquier cambio en sus testículos, debe consultar con su médico para encontrar la causa y tratarla en caso de ser necesario.

Los testículos

Los testículos son una parte del sistema reproductor masculino. En los varones adultos, estos dos órganos son normalmente cada uno un poco más pequeños que una pelota de golf. Los testículos se encuentran dentro de una bolsa de piel llamada escroto, que cuelga debajo de la base del pene.

Los testículos tienen dos funciones principales:

  • Producen hormonas masculinas, como la testosterona
  • Producen esperma, las células masculinas necesarias para fertilizar el óvulo de la mujer, y así comenzar un embarazo

Las células espermáticas se forman dentro de los testículos y luego se almacenan en el epidídimo donde maduran. El epidídimo es un pequeño tubo enrollado que se encuentra detrás de cada testículo.

Cuando un hombre eyacula (tiene un orgasmo), las células espermáticas se transportan desde el epidídimo por el conducto deferente hasta llegar a las vesículas seminales, donde se mezclan con líquidos producidos por vesículas, la glándula prostática y otras glándulas para formar el semen. Este líquido entonces pasa por la uretra y sale a través del pene.

Datos sobre el cáncer de testículo

  • Los varones de cualquier edad pueden padecer cáncer testicular, incluyendo los niños y los ancianos.
  • Alrededor de la mitad de todos los casos de cáncer testicular se presenta en hombres de 20 a 34 años de edad.
  • El cáncer testicular no es común; la probabilidad de que un hombre padezca cáncer de testículo en su vida es de aproximadamente 1 en 263. El riesgo de morir a causa de este cáncer es aproximadamente de 1 en 5,000.
  • El cáncer testicular es tratable y por lo general curable, especialmente cuando se detecta en etapa inicial, cuando es pequeño y no se ha propagado.

Para más información, lea Cáncer de testículo.

Síntomas del cáncer de testículo

Usted no puede estar seguro si tiene o no cáncer testicular basándose solamente en los síntomas. Por lo tanto, es importante que consulte con su médico sobre cualquier síntoma que le cause preocupación. No espere.

  • El síntoma más común de cáncer testicular es una protuberancia que no causa dolor en un testículo.
  • Algunas veces, el testículo puede estar agrandado o hinchado sin una protuberancia. (Es normal que un testículo esté ligeramente más grande que el otro, y que uno cuelgue más abajo que el otro).
  • Algunos tumores testiculares pueden causar dolor, pero la mayoría de las veces no se siente dolor. Los hombres con cáncer testicular también pueden presentar una sensación de pesadez o dolor en la parte baja del abdomen o en el escroto.
  • Inflamación o crecimiento de los senos: en pocos casos, los cánceres testiculares pueden causar que los senos de los hombres crezcan o presenten inflamación. Esto se debe a que ciertos tipos de cáncer testicular pueden producir altos niveles de hormonas que afectan a los senos. Algunos hombres también podrían notar una pérdida en el deseo sexual.
  • Signos de pubertad temprana en los niños: algunos cánceres testiculares producen hormonas sexuales masculinas. Puede que esto no cause ningún síntoma específico en los hombres, pero en los niños puede causar signos de pubertad, como voz más profunda y crecimiento del vello facial y del cuerpo, a una edad temprana.

Síntomas del cáncer testicular que se ha propagado

Si el cáncer testicular no es detectado a tiempo, podría propagarse a otras partes del cuerpo. Incluso en el caso de que el cáncer testicular se haya propagado, puede que aún no se presenten síntomas. Sin embargo, algunos hombres podrían presentar algunos de los siguientes:

  • Dolor en la parte baja de la espalda debido a cáncer que se ha propagado a los ganglios linfáticos en la parte posterior de la barriga. (Los ganglios linfáticos son grupos de células del sistema inmunitario que tienen la forma de un fríjol).
  • Dificultad para respirar, dolor en el pecho o tos (incluso toser sangre) a causa de la propagación del cáncer a los pulmones
  • Dolor en el vientre, ya sea a causa de ganglios linfáticos agrandados o porque el cáncer se ha propagado al hígado
  • Dolores de cabeza o confusión, debido a la propagación del cáncer al cerebro

Causas de síntomas en los testículos o el escroto no relacionadas con el cáncer

Otros padecimientos distintos al cáncer, pueden también causar síntomas. Debido a que es difícil determinar la causa en base a los síntomas solamente, es importante que un médico examine cualquier cambio en los testículos y el escroto.

Algunas de las condiciones que pueden causar una protuberancia (masa), hinchazón y/o dolor en los testículos incluyen:

  • Torsión del testículo
  • Lesiones
  • Infección
  • Hidrocele
  • Varicocele
  • Quiste epididimario/espermatocele
  • Hernia inguinal
  • Cálculos renales

Torsión del testículo

En la torsión testicular, uno de los testículos se tuerce dentro del escroto. Esto corta el suministro de sangre al testículo, el epidídimo y otras estructuras, causando dolor intenso y repentino en el escroto con inflamación y enrojecimiento. También puede causar dolor abdominal o náuseas y vómitos.

La torsión de un testículo sucede con más frecuencia en los jóvenes adolescentes, pero puede ocurrir más adelante en la vida. A menudo se diagnostica mediante ecografía del testículo o del escroto. La torsión es una urgencia médica que necesita tratarse inmediatamente. Se requiere cirugía para destorcer el testículo, lo que restaura el suministro de sangre. Si la torsión no se trata dentro de varias horas, el testículo puede morir y tendrá que ser extirpado.

Lesiones

Una lesión física al escroto o al testículo puede causar dolor inmediato, o puede causar dolor que empeora lentamente seguido de inflamación posteriormente a medida que el escroto se llena con sangre (lo que se conoce como un hematocele). Algunas veces, puede que sea necesario ofrecer tratamiento para detener el sangrado, aunque el problema puede mejorar por sí solo.

Una lesión testicular puede ser muy dolorosa, pero no es una causa de cáncer.

Infección

Las infecciones en el área del escroto normalmente son a causa de bacterias o virus.

La epididimitis es una inflamación del epidídimo, el tubo enrollado enseguida de cada testículo que almacena el esperma. Esto puede ser causado por una infección por transmisión sexual, aunque también puede ser causado por otros tipos de infección. La epididimitis puede causar:

  • Dolor e hinchazón en un lado del escroto. El dolor tiende a aparecer lentamente, y se podría propagar hacia el costado o la espalda.
  • Dolor al orinar
  • Fiebre
  • Secreción lechosa a través del pene

Si una bacteria causa la infección, los antibióticos a menudo ocasionarán que los síntomas desaparezcan por completo. Pero si estos problemas continúan después de tomar antibióticos, usted necesitará consultar con su médico nuevamente.

Cuando hay una inflamación de los testículos, ocurre lo que se conoce como orquitis. Puede causar inflamación dolorosa en uno o ambos testículos. También puede afectar la fertilidad (que sea más difícil embarazar a una mujer).

La orquitis puede ser causada por bacterias, incluyendo las que causan infecciones de transmisión sexual y epididimitis. De hecho, la epididimitis y la orquitis pueden ocurrir al mismo tiempo. El virus de las paperas puede causar orquitis.

Hidrocele

Algunas veces, un testículo se puede sentir agrandado debido al líquido que se acumula a su alrededor. A esto se le llama un hidrocele. Por lo general, no es doloroso a menos que crezca mucho. A veces el dolor puede propagarse hacia la parte baja del abdomen o la espalda. Los hidroceles pueden tener muchas causas. Por lo general, los hidroceles son inofensivos y en pocas ocasiones necesitan tratamiento. A menudo se diagnostican mediante una ecografía del testículo y el escroto.

Varicocele

En esta afección, las venas dentro del escroto se vuelven muy grandes (se dilatan). Esto puede causar inflamación y masas alrededor del testículo. Se describe como una sensación en el escroto de “bolsa con lombrices”. Por lo general no causa dolor, pero puede ocasionar una sensación de pesadez en el escroto. Los varicoceles se pueden diagnosticar mediante un examen médico o una ecografía del testículo y el escroto. Usualmente, no requieren tratamiento.

Quiste epididimario/espermatocele

A un quiste epididimario también se le puede llamar espermatocele. Consiste en un saco lleno de líquido similar al hidrocele, pero el líquido de adentro contiene células espermáticas. Por lo general es una masa pequeña que no causa dolor que se encuentra en el escroto y que no está conectada al testículo. Estos quistes son muy comunes, y en pocas ocasiones necesitan tratamiento. A menudo se diagnostican mediante una ecografía del testículo y el escroto.

Hernia inguinal

Una hernia inguinal se ubica en la ingle. Estas hernias son causadas por defectos o zonas débiles en los músculos de la parte baja del vientre (la pared abdominal) que permiten que las estructuras en el vientre, como los tejidos adiposos o un tramo de intestino, entren al escroto. Puede que haya una leve masa o abultamiento en la región de la ingle o del escroto. Es posible que sea fácil ver o palpar la masa cuando se está parado. A veces puede causar dolor, especialmente cuando se agacha hacia delante, levanta algo pesado, tose o hace un esfuerzo para orinar o evacuar.

La mayoría de las veces, una hernia no es peligrosa, aunque su médico podría recomendar cirugía para repararla, especialmente si causa dolor o está creciendo. La cirugía puede ayudar a prevenir un problema llamado estrangulación. Esto ocurre cuando una parte del intestino queda atrapada en la región de la ingle, cortando su suministro de sangre. Esto causa dolor intenso, náusea, y vómito, y necesita ser tratado inmediatamente porque puede causar la muerte.

Cálculos renales

Los cálculos renales (piedras en los riñones) se conforman de pequeñas cristalizaciones en los riñones que pueden quedar atoradas en los conductos que van hacia la vejiga (uréteres). Pueden causar dolor intenso, con más frecuencia en la espalda o la barriga, y se puede extender hasta el escroto. Muchos hombres también presentan náusea y vómito. Con frecuencia hay sangre en la orina, aunque puede que no se perciba a simple vista. Los cálculos mayores puede que requieran extraerse quirúrgicamente o mediante otros procedimientos.

Examínese usted mismo: Autoexamen testicular

La mayoría de los médicos coincide en que el examen de los testículos debe ser parte de un examen médico rutinario. Además, algunos médicos recomiendan que todos los hombres examinen sus testículos mensualmente después de la pubertad.

A continuación se presentan instrucciones sobre cómo hacer el autoexamen si decide que es adecuado hacerlo.

¿Cómo hacer el autoexamen testicular?

El mejor momento para hacerse el autoexamen es durante o después de un baño o ducha, cuando la piel del escroto está relajada.

  • Procure mantener el pene apartado durante el procedimiento y examine un testículo a la vez.
  • Sostenga el testículo entre sus pulgares y los dedos con ambas manos y ruédelo lentamente entre los dedos.
  • Busque y sienta cualquier abultamiento duro o masa redonda uniforme o cualquier cambio en el tamaño, forma o consistencia de los testículos.

Resulta normal que un testículo esté ligeramente más grande que el otro, y que uno cuelgue más abajo que el otro. Además, debe saber que por naturaleza, cada testículo tiene un pequeño tubo enrollado (epidídimo) que se puede sentir como una pequeña protuberancia en la parte exterior media o superior del testículo. Los testículos normales también contienen vasos sanguíneos, tejidos de soporte y conductos por donde pasa el semen. Al principio, algunos hombres podrían confundir esto con abultamientos anormales. Si tiene inquietudes, pregunte a su médico.

Si usted examina sus testículos regularmente, aprenderá con el tiempo a identificar lo que es normal y podrá notar cuando algo sea distinto.

¿Qué ocurre si encuentro algo diferente?

Si usted encuentra algo inusual o algo de lo que usted no está seguro, ya sea durante el autoexamen o en algún otro momento, consulte inmediatamente con su doctor.

El médico preguntará si presenta cualquier síntoma (tal como dolor), y por cuánto tiempo lo ha tenido. Durante un examen médico, el doctor palpará sus testículos para detectar inflamación o sensibilidad y el tamaño y ubicación de cualquier protuberancia. Además, el médico podría examinar su abdomen, el área de la ingle y otras partes de su cuerpo en busca de cualquier posible signo de que el cáncer se propagó.

Si se encuentra algo anormal, se puede hacer una ecografía para examinar los testículos y el escroto. Esta es una manera fácil que no causa dolor de saber si hay un tumor u otro problema. También se pueden hacer otras pruebas. (Para más información sobre las pruebas que los médicos usan para diagnosticar el cáncer testicular, consulte Cáncer de testículo).

Para obtener más información

Ofrecemos mucha más información que podría ser de su utilidad. Visite nuestro sitio web en www.cancer.org o llame a nuestro Centro Nacional de Información sobre el Cáncer a la línea telefónica gratuita 1-800-227-2345. Estamos a su disposición para ayudarle a cualquier hora del día o de la noche.

El centro de recursos de Cáncer Testicular (http://tcrc.acor.org) también ofrece información general y apoyo, listas de expertos de cáncer testicular y anuncia oportunidades para investigación y estudio.

Referencias

American Cancer Society. Testicular Cancer Detailed Guide. Accessed at www.cancer.org/Cancer/TesticularCancer/DetailedGuide/index on March 22, 2016.

Hanna N, Timmerman R, Foster RS, Roth BJ, Einhorn LH, Nichols CR. Testis cancer. In: Kufe DW, Pollock RE, Weichselbaum RR, Bast RC, Gansler TS, Holland JF, Frei E, eds. Cancer Medicine. 6th ed. Hamilton, Ontario: BC Decker Inc.; 2003:1747-1768.

Howlader N, Noone AM, Krapcho M, et al (eds). SEER Cancer Statistics Review, 1975-2012, National Cancer Institute. Bethesda, MD, http://seer.cancer.gov/csr/1975_2012/, based on November 2014 SEER data submission, posted to the SEER web site, April 2015. Accessed March 22, 2016.

Pagliaro LC, Logothetis CJ. Cancer of the testis. In: DeVita VT, Lawrence TS, Rosenberg SA, eds. DeVita, Hellman, and Rosenberg’s Cancer: Principles and Practice of Oncology. 10th ed. Philadelphia, Pa: Lippincott Williams & Wilkins; 2015:988-1004.


Last Medical Review: 03/29/2016
Last Revised: 06/01/2016