Cáncer de vagina

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Causas, factores de riesgo y prevención TEMAS

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de vagina?

Un factor de riesgo es cualquier cosa que afecte su posibilidad de tener una enfermedad como el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen distintos factores de riesgo. Por ejemplo, la exposición de la piel a la luz solar intensa es un factor de riesgo para el cáncer de piel. El hábito de fumar es un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer.

Existen distintos tipos de factores de riesgo. Algunos no pueden cambiarse, como su edad o raza. Otros pueden estar relacionados con elecciones personales como fumar, beber o la alimentación. Algunos factores influyen el riesgo más que otros. Sin embargo, los factores de riesgo no suministran toda la información. El tener un factor de riesgo, o incluso varios, no significa que una persona desarrollará la enfermedad. Además, el hecho de no presentar ningún factor de riesgo, tampoco significa que no padecerá la enfermedad.

Los científicos han descubierto que ciertos factores de riesgo hacen que una mujer sea más propensa a tener cáncer de vagina. Sin embargo, muchas mujeres con cáncer de vagina no tienen ningún factor de riesgo aparente. Aunque una mujer con cáncer de vagina tenga uno o más factores de riesgo, es imposible saber con certeza hasta qué punto dicho factor de riesgo contribuyó a causar el cáncer.

Edad

El cáncer de células escamosas de la vagina ocurre principalmente en mujeres mayores. Solo el 15% de los casos se presentan en mujeres menores de 40 años. Casi la mitad de los casos ocurren en mujeres que tienen 70 años o más.

Dietilestilbestrol (DES)

El dietilestilbestrol (DES) es un medicamento hormonal que se suministró a algunas mujeres para prevenir abortos espontáneos entre 1940 y 1971. Las mujeres cuyas madres tomaron DES (cuando estaban embarazadas de ellas) presentan adenocarcinoma de células claras de vagina o de cuello uterino con mayor frecuencia de lo que normalmente se esperaría. Hay aproximadamente 1 caso de este tipo de cáncer en cada 1,000 hijas de mujeres que tomaron DES durante su embarazo. Esto significa que aproximadamente 99.9% de las hijas cuyas madres tomaron DES no llegan a tener este cáncer.

El adenocarcinoma de células claras relacionado con DES es más común en la vagina que en el cuello uterino. El riesgo parece ser mayor en aquellas madres que tomaron el medicamento durante las primeras 16 semanas de embarazo. La edad promedio cuando son diagnosticadas es de 19 años. La Administración de Alimentos y Drogas de EE. UU. (FDA) prohibió en 1971 el uso de DES durante el embarazo, desde entonces, incluso las hijas más jóvenes de madres que tomaron DES son mayores de 35 años; pasada la edad de mayor riesgo. Sin embargo, no hay una edad en la que una mujer esté a salvo de presentar cáncer relacionado con DES. Los médicos no saben con exactitud cuánto tiempo estas mujeres estarán en riesgo.

Las hijas de madres que tomaron DES tienen un mayor riesgo de presentar carcinomas de células claras; sin embargo, las mujeres no tienen que estar expuestas al DES para que presenten carcinoma de células claras. De hecho, las mujeres eran diagnosticadas con este tipo de cáncer antes de que se inventara el DES.

Las hijas de madres que tomaron DES son también más propensas a tener displasia cervical de alto grado (NIC 3) y displasia vaginal (VAIN 3) en comparación con las mujeres que nunca estuvieron expuestas.

Adenosis vaginal

Normalmente, la vagina está revestida por células planas llamadas células escamosas. En casi un 40% de las mujeres que ya han comenzado a tener sus períodos menstruales, la vagina puede tener una o más zonas donde, en cambio, está revestida por células glandulares. Estas células son similares a las que se encuentran en las glándulas del cuello uterino, en el revestimiento del útero (endometrio) y en el revestimiento de las trompas de Falopio. A estas áreas de células glandulares se les llama adenosis y ocurren en casi todas las mujeres que estuvieron expuestas al DES durante el embarazo de sus madres. Tener adenosis aumenta el riesgo de presentar carcinoma de células claras; sin embargo, este tipo de cáncer sigue siendo poco común. El riesgo de carcinoma de células claras en una mujer que tenga adenosis no relacionada con DES es muy, muy pequeño. No obstante, muchos médicos consideran que toda mujer que tenga adenosis debe realizarse un control exhaustivo para determinar la presencia de cáncer y para hacerle seguimiento.

Virus del papiloma humano

El virus del papiloma humano (VPH o HPV, siglas en inglés) es un grupo de más de 100 virus relacionados. Se les llama virus del papiloma debido a que algunos de ellos causan un tipo de crecimiento llamado papiloma. Los papilomas, más comúnmente conocidos como verrugas, no son cancerosos.

Los distintos tipos de VPH pueden causar distintos tipos de verrugas en diferentes partes del cuerpo. Algunos tipos causan verrugas comunes en las manos y los pies. Otros tipos tienden a causar verrugas en los labios o la lengua.

Ciertos tipos de VPH pueden infectar los órganos genitales externos femeninos y masculinos, así como la zona anal, y ocasionar verrugas elevadas e irregulares. Estas verrugas pueden ser apenas visibles o pueden tener varias pulgadas de diámetro. El término médico para las verrugas genitales es condiloma acuminado. La mayoría de los casos de verrugas genitales son causados por dos tipos de VPH, el VPH 6 y el VPH 11. Estos dos tipos de VPH rara vez están asociados con cáncer; por lo tanto, se les conocen como tipos de VPH de bajo riesgo.

Otros tipos de VPH han sido asociados con cánceres del cuello uterino y de vulva en las mujeres, cáncer de pene en los hombres, así como cáncer anal y de garganta (en hombres y mujeres). Estos se conocen como tipos de VPH de alto riesgo e incluye VPH 16, VPH 18, VPH 31, entre otros. La infección por un VPH de alto riesgo puede que no produzca signos visibles sino hasta que se originen cambios precancerosos o cáncer.

El VPH se puede transmitir de una persona a otra durante el contacto con la piel. Una manera en la que el VPH se puede transmitir es mediante las relaciones sexuales, incluyendo coito vaginal, penetración anal e incluso durante el sexo oral.

Hasta 90% de los casos de cáncer y precáncer de vagina (neoplasia intraepitelial vaginal; VAIN) está asociado con infección por VPH.

Se han creado vacunas para ayudar a prevenir la infección por algunos tipos del VPH. En la actualidad, la Administración de Alimentos y Drogas (FDA) ha aprobado 2 tipos diferentes de vacunas contra el VPH para su uso en EE. UU.: Gardasil® y Cervarix®. Estas vacunas se tratan en detalle más adelante en este documento.

Cáncer de cuello uterino

Tener cáncer o precáncer de cuello uterino (neoplasia intraepitelial cervical o displasia cervical) aumenta el riesgo de una mujer de presentar cáncer de células escamosas de la vagina. Esto ocurre porque tanto el cáncer de cuello uterino como el de vagina tienen factores de riesgo similares, tales como infección por VPH y tabaquismo.

Algunos estudios sugieren que el tratamiento de cáncer cervical con radioterapia puede aumentar el riesgo de cáncer de vagina; sin embargo, esto no se observó en otros estudios y por lo tanto, no hay una conclusión al respecto.

Tabaquismo

Fumar cigarrillos aumenta en más del doble el riesgo de las mujeres de presentar cáncer de vagina.

Alcohol

El consumo de bebidas alcohólicas podría afectar el riesgo de cáncer de vagina. Un estudio de mujeres alcohólicas encontró más casos de cáncer de vagina que lo esperado. Sin embargo, este estudio no se consideró coherente debido a que no examinó otros factores que pueden alterar el riesgo, como el tabaquismo y la infección por VPH. Un estudio más reciente que consideró estos otros factores de riesgo encontró un menor riesgo de cáncer de vagina en las mujeres que no toman bebidas alcohólicas en absoluto.

Virus de inmunodeficiencia humana

La infección por VIH (virus de inmunodeficiencia humana), el virus que causa SIDA, también aumenta el riesgo de cáncer de vagina.

Irritación vaginal

En algunas mujeres, el estiramiento de los ligamentos pélvicos puede hacer que el útero caiga dentro de la vagina o incluso salga fuera de esta. Esta condición se conoce como prolapso uterino y puede ser tratado con cirugía o mediante el uso de un pesario, un dispositivo para mantener el útero en su lugar. Algunos estudios sugieren que la irritación a largo plazo (crónica) de la vagina en las mujeres que usan un pesario puede aumentar levemente el riesgo de cáncer de células escamosas de la vagina. Sin embargo, esta relación es muy poco común, y ningún estudio ha comprobado de manera concluyente que los pesarios realmente causen cáncer de vagina.


Fecha de última actualización: 04/17/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/13/2014