Cáncer de vejiga

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Tratamiento contra el Cáncer de vejiga TEMAS

Tratamiento del cáncer de vejiga según la etapa

En la mayoría de las veces, el tratamiento inicial del cáncer de vejiga se basa en la etapa clínica del tumor que consiste en cuán profundo se cree ha crecido hacia la pared de la vejiga, y si se ha propagado fuera de la vejiga. Otros factores, como el tamaño y el grado del tumor, pueden también afectar las opciones de tratamiento. Todo esto se basa en los resultados obtenidos de las pruebas, la cistoscopia y los estudios por imágenes.

Etapa 0

La etapa 0 del cáncer de vejiga incluye el carcinoma papilar no invasivo (Ta) y el carcinoma plano no invasivo (Tis). En cualquiera de los casos, el cáncer no ha invadido la pared de la vejiga más allá de la capa interna.

Esta primera etapa del cáncer de vejiga es con frecuencia tratada con una resección transuretral (TUR). A este tratamiento le puede seguir la observación (seguimiento minucioso sin más tratamiento) o terapia intravesical para tratar de evitar que el cáncer regrese.

De los tratamientos intravesicales, el Bacille-Calmette Guerin (BCG) parece ser mejor para evitar que los cánceres regresen y empeoren, aunque también suele causar más efectos secundarios. Por esta razón, los médicos usualmente reservan el BCG para los cánceres que tienen una mayor probabilidad de regresar bajo la forma de cánceres invasivos o de propagarse dentro de la vejiga.

Etapa 0a: para los tumores papilares no invasivos (Ta) que tienen un bajo grado, las opciones después de la TUR incluyen observación, una sola dosis de quimioterapia intravesical (usualmente mitomicina) dentro de un día después de la cirugía, o quimioterapia intravesical semanalmente, comenzando unas semanas después de la cirugía. Si el cáncer regresa, se pueden repetir los tratamientos.

Los tumores papilares no invasivos de alto grado (Ta) tienen una mayor probabilidad de regresar después del tratamiento. Por lo tanto, a menudo se recomienda la BCG intravesical después de la cirugía. Otra opción consiste en quimioterapia intravesical con mitomicina. Al igual que el BCG, este tratamiento usualmente se comienza varias semanas después de la cirugía y se administra semanalmente durante varias semanas. La tercera opción es la observación minuciosa sin tratamiento intravesical.

Etapa 0is: para los tumores planos no invasivos (Tis), el BCG es la opción de tratamiento después de la cirugía. Los pacientes con estos tumores a menudo reciben 6 tratamientos por semana de BCG intravesical, comenzando varias semanas después de la TUR. Algunos médicos recomiendan repetir el tratamiento con BCG cada 3 a 6 meses. El tratamiento con BCG reduce la tasa de recurrencia al menos a la mitad.

Rara vez se practica la cistectomía parcial o radical para los cánceres de vejiga en etapa 0. Se considera esta operación sólo cuando hay muchos cánceres superficiales o cuando un cáncer superficial continúa creciendo (o parece estar propagándose) a pesar del tratamiento.

Después del tratamiento para cualquier cáncer en etapa 0, se recomienda seguimiento minucioso, con cistoscopia alrededor de cada 3 a 6 meses por al menos un par de años para detectar signos de que el cáncer está regresando o detectar nuevos tumores de vejiga.

El pronóstico para las personas que tienen cáncer de vejiga en etapa 0a, (papilar no invasivo) es excelente. Estos cánceres se curan casi siempre con tratamientos apropiados. Durante la atención a largo plazo, a menudo se encuentran más cánceres superficiales en la vejiga o en otro lugar del sistema urinario. Aunque estos nuevos cánceres necesitan ser tratados, rara vez invaden profundamente o amenazan la vida.

El pronóstico a largo plazo para el cáncer de vejiga en etapa 0is (plano no invasivo) no es tan favorable como lo es para los cánceres en etapa 0a. Estos cánceres tienen un mayor riesgo de regresar, y pueden regresar como un cáncer más grave, uno que crece hacia las capas más profundas de la vejiga o que se ha propagado a otros tejidos.

Etapa I

Los cánceres de vejiga en etapa I han crecido hacia la capa del tejido conectivo de la pared de la vejiga, pero no han alcanzado la capa muscular.

La resección transuretral (TUR) es usualmente el tratamiento inicial para estos cánceres. Más de la mitad de estos pacientes posteriormente padecen de un nuevo cáncer de vejiga. En muchos casos, el nuevo cáncer invadirá el músculo de la vejiga y progresa a una etapa superior. Esto es más probable que ocurra si el primer cáncer es de alto grado.

Incluso si se descubre que el cáncer es de bajo grado, se puede recomendar una segunda TUR varias semanas después. Si el médico cree que se extrajo todo el cáncer, se administra BCG intravesical o mitomicina. Si el médico no pudo extraer todo el cáncer, las opciones incluyen BCG intravesical o cistectomía (extirpación de parte o toda la vejiga).

Si el cáncer es de alto grado, si hay muchos tumores, o si el tumor es muy grande cuando se detectó por primera vez, la cistectomía radical puede ser recomendada. Esto se hace para tratar de evitar que el cáncer regrese y se propague a otro lugar. Otra opción para algunos tumores de alto grado puede ser la resección transuretral (TUR) repetida y seguida de BCG intravesical.

Para las personas que no pueden someterse a una cistectomía, la radioterapia (a menudo junto con quimioterapia) puede ser una opción como tratamiento principal, aunque las probabilidades de cura puede que no sean tan favorables.

Etapa II

Estos cánceres han invadido la capa muscular de la pared de la vejiga. La resección transuretral (TUR) es usualmente el primer tratamiento para estos cánceres, aunque se realiza para ayudar a determinar la extensión del cáncer en lugar de tratar de curarlo.

Cuando el cáncer ha invadido el músculo, el tratamiento convencional consiste en cistectomía radical. A menudo, también se pueden extirpar los ganglios linfáticos cercanos a la vejiga. Si el cáncer se encuentra sólo en una parte de la vejiga, algunos pacientes pueden ser tratados con una cistectomía parcial en lugar de una radical. Sólo un pequeño número de pacientes son buenos candidatos para este procedimiento.

Aun cuando en esta etapa no se han detectado células cancerosas fuera de la vejiga, en algunos casos puede haber depósitos diminutos de cáncer, llamados micrometástasis, que crecen en otras partes del cuerpo. Estos depósitos son demasiado pequeños para ser detectados en los estudios por imágenes, pero pueden eventualmente crecer y amenazar la vida. Este riesgo es mayor con los cánceres más profundamente invasivos y los cánceres de grados superiores. Por esta razón, sólo se administra quimioterapia antes de la cirugía (quimio neoadyuvante) o después de la cirugía (quimio adyuvante) para disminuir la probabilidad de que el cáncer regrese en un lugar distante.

Muchos médicos prefieren administrar quimioterapia antes de la cirugía ya que se ha demostrado que ayuda a los pacientes a vivir por más tiempo en comparación con la cirugía sola. Cuando se administra la quimioterapia primero, se pospone la cirugía. Esto no representa un problema si la quimioterapia ocasiona que el tamaño del cáncer de vejiga se reduzca, pero podría ser perjudicial si el tumor continúa creciendo durante la quimioterapia.

Otra opción para algunos pacientes puede ser la resección transuretral (TUR) seguida por radiación y quimioterapia. Algunas personas pueden preferir esto porque les permite mantener sus vejigas, aunque no está claro si los resultados son tan favorables como los obtenidos después de la cistectomía. Por lo tanto, no todos los médicos concuerdan con este método. Si se usa este tratamiento, usted necesitará frecuentemente exámenes de seguimiento minuciosos. Algunos expertos recomiendan que se repita una cistoscopia y una biopsia durante el tratamiento con quimioterapia y radiación. Si se encuentra cáncer en la muestra de la biopsia, probablemente será necesaria una cistectomía.

Para los pacientes que no pueden someterse a una operación mayor debido a otras afecciones de salud graves, se puede usar una TUR, radiación o quimioterapia como único tratamiento. Si el paciente se encuentra lo suficientemente bien de salud, se puede administrar quimioterapia junto con radioterapia para ayudar a que funcione mejor.

Etapa III

Estos cánceres han alcanzado el exterior de la vejiga y pueden haber crecido hacia los órganos o los tejidos cercanos.

Por lo general, la resección transuretral (TUR) se realiza primero para ayudar a determinar la extensión del cáncer. La cistectomía radical y extirpación de los ganglios linfáticos cercanos es entonces el tratamiento convencional. La cistectomía parcial es rara vez una alternativa para los cánceres en etapa III.

A menudo se administra la quimioterapia neoadyuvante antes de la cirugía. Esto puede reducir el tamaño del tumor, lo que puede facilitar la cirugía. Esto puede ser especialmente útil para los tumores T4a, los cuales han crecido fuera de la vejiga. Además, la quimioterapia puede destruir cualquier célula cancerosa que se haya propagado a otras áreas del cuerpo. Este método ayuda a los pacientes a vivir por más tiempo en comparación con la cistectomía sola. Cuando se administra la quimioterapia primero, se pospone la cirugía para remover la vejiga. Este retraso no es un problema si la quimioterapia ocasiona que el tamaño del cáncer de vejiga se reduzca, pero puede ser perjudicial si el tumor continúa creciendo durante la quimioterapia.

Algunos pacientes reciben quimioterapia después de la cirugía (tratamiento adyuvante) para eliminar cualquier área de células cancerosas que haya quedado después de la cirugía y que sea tan pequeña que no se pueda ver. La quimioterapia administrada después de la cistectomía puede ayudar a los pacientes a estar sin cáncer por más tiempo, pero hasta el momento no está claro si ayuda a los pacientes a vivir por más tiempo.

Algunos pacientes con un solo tumor o tumores T3a pequeños pueden ser tratados con resección transuretral (TUR) del tumor seguido de una combinación de quimioterapia y radiación. Si esto no da buenos resultados y se encuentra cáncer al repetir la cistoscopia, puede que el paciente necesite una cistectomía.

Para los pacientes que no pueden someterse a una operación mayor debido a otras afecciones de salud graves, se puede usar una TUR, radiación o quimioterapia como único tratamiento. Si el paciente se encuentra lo suficientemente bien de salud, se puede administrar quimioterapia junto con radioterapia para ayudar a que funcione mejor.

Etapa IV

Estos cánceres han alcanzado la pared abdominal o pélvica (tumores T4b) o se han propagado a los ganglios linfáticos adyacentes o a partes distantes del cuerpo.

En la mayoría de los casos, la cirugía (incluso cistectomía radical) no puede remover todo el cáncer en esta etapa. Por lo tanto, estos cánceres son muy difíciles de eliminar por completo. Por lo general, el tratamiento se concentra en retrasar el crecimiento y la propagación del cáncer para ayudarle a vivir más tiempo y a sentirse mejor. Si usted y su médico consideran la cirugía como opción de tratamiento, asegúrese de entender cuál es el objetivo de la cirugía (ya sea tratar de curar el cáncer, ayudar a vivir por más tiempo, o ayudar a prevenir o aliviar los síntomas de la enfermedad) antes de decidir el tratamiento.

Para los cánceres de vejiga en etapa IV que no se han propagado a partes distantes, la quimioterapia (con o sin radiación) usualmente es el primer tratamiento. Si el tamaño del cáncer se reduce en respuesta al tratamiento, una cistectomía puede ser una opción. Los pacientes que no pueden tolerar quimioterapia (debido a otros problemas de salud) a menudo son tratados con radioterapia.

Para los cánceres de vejiga en etapa IV que se han propagado a áreas distantes, la quimioterapia usualmente es el primer tratamiento, algunas veces junto con cistectomía radical o radioterapia. Los pacientes que no pueden tolerar quimioterapia (debido a otros problemas de salud) a menudo son tratados con radioterapia. A veces se hace una derivación urinaria sin cistectomía para prevenir o aliviar un bloqueo de orina que de otra forma podría producir daño grave a los riñones.

Debido a que es poco probable que el tratamiento cure estos cánceres, participar de un estudio clínico pudiera ofrecerle acceso a formas más nuevas de tratamientos que pudieran ayudarle a vivir por más tiempo o a aliviar síntomas.

Cáncer de vejiga recurrente

Cuando un cáncer regresa después del tratamiento, a esto se le llama cáncer recurrente. La recurrencia puede ser local (en o cerca del lugar donde comenzó) o distante (propagación a órganos tal como los pulmones o los huesos). El pronóstico y el tratamiento del cáncer de vejiga recurrente dependen de la localización y extensión del cáncer recurrente y del tipo de tratamiento que se administró anteriormente. Si el cáncer continúa creciendo durante el tratamiento o regresa, el tratamiento adicional dependerá de la extensión del cáncer, los tratamientos que se han usado, la salud de la persona y si ésta desea tratamiento adicional.

Por ejemplo, los cánceres de vejiga no invasivos a menudo recurren localmente en la vejiga. El nuevo cáncer se puede encontrar en la misma localización del cáncer original o en otras partes de la vejiga. A menudo, estos tumores son tratados de la misma manera que el tumor original. No obstante, si el tumor continúa regresando, el paciente puede que necesite con el tiempo una cistectomía.

Por otro lado, los cánceres que recurren en localizaciones distantes pueden ser más difíciles de extirpar con cirugía y pudieran requerir otros tratamientos, como la quimioterapia o la radioterapia. Para más información sobre recurrencia, lea nuestro documento When Cancer Comes Back: Cancer Recurrence.

En algún momento, puede que sea evidente que los tratamientos ya no estén controlando el cáncer. Si usted quiere continuar con el tratamiento, puede que considere tomar parte de un estudio clínico de tratamientos más nuevos para el cáncer de vejiga. Aunque éstos no siempre son la mejor opción para cada persona, puede que le beneficien a usted como a otros pacientes en el futuro.


Fecha de última actualización: 05/19/2014
Fecha de último cambio o revisión: 05/19/2014