Cáncer de vesícula biliar

+ -Text Size

Tratamiento contra el Cáncer de vesícula biliar TEMAS

Terapia paliativa para cáncer de vesícula biliar

La terapia paliativa es el tratamiento que se emplea para ayudar a controlar o reducir los síntomas causados por el cáncer avanzado. Esta terapia no pretende curar el cáncer. Si el cáncer se ha propagado demasiado lejos como para ser extirpado completamente por cirugía, los doctores pueden aconsejar operaciones paliativas, radiación, quimioterapia, u otros tratamientos para ayudarle a sentirse mejor o para ayudar a prevenir posibles complicaciones del cáncer. Debido a que los cánceres de vesícula biliar suelen avanzar rápidamente, los médicos tratan de usar, siempre que sea posible, terapias paliativas que tienen menos probabilidad de afectar la calidad de vida de una persona.

Cateterismo biliar o “stent” biliar

Si el cáncer bloquea un conducto que transporta bilis de la vesícula biliar o el hígado al intestino delgado, esto puede derivar en ictericia y en otros problemas. El médico puede insertar un pequeño tubo (endoprótesis [stent] o catéter) en el conducto biliar o en la vesícula biliar para ayudar a descargar la bilis. Esto se puede hacer como parte de un procedimiento de colangiografía, tal como colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP) o colangiopancreatografía transhepática percutánea (PTC) (consulte la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de vesícula biliar?”) o, en algunos casos, durante la cirugía.

  • Un stent es un pequeño tubo de metal o plástico que mantiene el conducto abierto para permitir la descarga de bilis al intestino delgado.
  • Un catéter es un tubo delgado y flexible que descarga desechos en una bolsa localizada fuera del cuerpo a través de un pequeño orificio en la piel del abdomen. La bolsa se puede vaciar cuando sea necesario. Si usted tiene un catéter, su médico o enfermera le enseñará sobre el cuidado del catéter.

Estos procedimientos se realizan a menudo para ayudar a aliviar o prevenir los síntomas de cánceres más avanzados, aunque también se pueden realizar para ayudar a aliviar la ictericia antes de llevar a cabo una cirugía potencialmente curativa. Esto ayuda a reducir el riesgo de complicaciones a causa de la cirugía.

Es posible que haya que remplazar el catéter o el stent cada varios meses, a fin de reducir el riesgo de bloqueo, lo que puede derivar en ictericia o inflamación de la vesícula biliar.

Derivación biliar

En las personas que están lo suficientemente saludables, otra opción para transportar bilis del hígado y la vesícula biliar es mediante una cirugía para crear una nueva forma que permita a la bilis traspasar la obstrucción en los conductos biliares causada por el cáncer.

Hay varias operaciones diferentes para la derivación biliar. La selección de una de ellas se basa en la localización del bloqueo.

  • Una coledocoyeyunostomía une el conducto colédoco con el yeyuno (la segunda parte del intestino delgado).
  • Una gastroyeyunostomía (también conocida como derivación gástrica) une directamente al estómago con el yeyuno.
  • En una hepaticoenterostomía se unen el conducto que lleva la bilis desde el hígado al yeyuno.

Algunas veces estas operaciones se pueden llevar a cabo a través de varios orificios pequeños realizados en el abdomen mediante el uso de instrumentos quirúrgicos largos. A esto se conoce como cirugía laparoscópica o cirugía mínimamente invasiva.

Una derivación biliar a menudo puede ofrecer un alivio más duradero que una endoprótesis, la cual podría requerir ser limpiada o reemplazada. Aun así, esta puede ser una operación mayor. Por lo tanto, resulta importante que usted esté lo suficientemente saludable para tolerarla, y que hable con su médico sobre los posibles beneficios y riesgos antes de someterse a la cirugía.

Inyección de alcohol

Para aliviar el dolor, los doctores pueden calmar las sensaciones dolorosas provenientes de la vesícula biliar y del área intestinal, que transmiten los nervios al cerebro, al inyectarlos con alcohol. Esto se puede hacer durante la cirugía o al guiar una aguja larga y hueca con la ayuda de una CT.

Medicamentos contra el dolor

Si es necesario, los médicos pueden recetar medicamentos fuertes que alivien el dolor. Es posible que a algunas personas con cáncer les preocupe tomar narcóticos, como morfina, por temor a estar somnolientos todo el tiempo o por miedo a volverse adictos a los mismos. Sin embargo, muchas personas obtienen alivio eficaz contra el dolor gracias a estos medicamentos sin padecer graves efectos secundarios. Resulta muy importante que le comunique al equipo de profesionales que atienden el cáncer si usted tiene dolor de manera que pueda ser tratado eficazmente.

Los medicamentos contra el dolor son más eficaces cuando se administran siguiendo un horario regular. Estos medicamentos no funcionan tan bien si son administrados sólo cuando el dolor se intensifica. Varias formas de morfina y otros opioides de acción prolongada vienen en forma de pastilla, y únicamente requieren ingerirse una o dos veces al día. Incluso existe un parche de acción prolongada que solo se aplica cada unos cuantos días.

Los efectos secundarios comunes de estos medicamentos son náuseas y sentirse soñoliento, lo que se alivia con el paso del tiempo. El estreñimiento es un efecto secundario común que no se alivia por sí solo de manera que requiere tratamiento. La mayoría de las personas que reciben estos medicamentos necesitan tomar laxantes cada día.

Para más información sobre las opciones para manejar el dolor causado por el cáncer, lea nuestro documento titulado Guía para el control del dolor causado por el cáncer.


Fecha de última actualización: 11/20/2014
Fecha de último cambio o revisión: 11/20/2014