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Recursos adicionales para el cáncer colorrectal
¿Qué hay de nuevo en las investigaciones y el tratamiento del cáncer colorrectal?
Siempre hay investigaciones que están llevándose a cabo en el área del cáncer colorrectal. Algunos científicos están buscando las causas y formas de prevenir el cáncer colorrectal, así como las formas de mejorar los tratamientos.
Genética
Los científicos están aprendiendo más sobre algunos cambios hereditarios y adquiridos en el ADN que hacen que las células del colon y del recto se conviertan en cancerosas. Los descubrimientos recientes de genes hereditarios que aumentan el riesgo de una persona de padecer cáncer colorrectal ya se están utilizando en pruebas genéticas para informar a las personas con más riesgo.
Los médicos también han descubierto que algunos cambios genéticos afectan la eficacia de ciertos tratamientos. Por ejemplo, es poco probable que ciertos medicamentos dirigidos, tal como cetuximab (Erbitux) o el panitumumab (Vectibix), sean eficaces para tratar los cánceres colorrectales que tienen cambios en los genes KRAS o BRAF. Ahora los médicos pueden hacer pruebas para detectar estos cambios genéticos, lo que puede ayudar a evitar que algunas personas reciban tratamientos innecesarios.
Las personas cuyos cánceres de colon o recto muestran defectos en la reparación de los errores de emparejamientos producidos durante la replicación del ADN suelen sobrevivir por más tiempo después de la cirugía que aquellas cuyos cánceres no muestran estos defectos. Sin embargo, las combinaciones de quimioterapia que incluyan 5-fluorouracilo (5-FU) administradas como tratamiento adyuvante después de la cirugía ofrecen menos probabilidad de ser útiles en estos cánceres. Por lo tanto, unos estudios están probando la eficacia de la quimioterapia que no incluye el 5-FU en pacientes con cánceres colorrectales en etapa II o III que tienen esta característica molecular.
Se ha desarrollado una nueva prueba que examina la actividad de 18 genes diferentes en el cáncer. Se puede usar para ayudar a predecir cuáles pacientes con cáncer de colon en etapa II pueden beneficiarse de la quimioterapia adyuvante.
Se espera que los avances en el entendimiento sobre cómo estos cambios genéticos causan cáncer colorrectal puedan también con el tiempo, conducir al desarrollo de nuevos medicamentos y terapias génicas para corregir estos problemas en los genes. Ya se encuentran en progreso las fases iniciales de los estudios de terapia génica.
Quimioprevención
La quimioprevención utiliza químicos naturales o sintéticos para reducir el riesgo de que una persona padezca cáncer. Los investigadores están probando si ciertos suplementos minerales (como el calcio) y las vitaminas (como el ácido fólico o la vitamina D) pueden reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
En algunos estudios se ha encontrado que las personas que toman multivitaminas con ácido fólico (también conocido como folato), complementos de vitamina D o calcio (a través de la dieta o complementos) puede que tengan un menor riesgo de cáncer colorrectal que las personas que no los toman. Actualmente se están realizando investigaciones para clarificar los posibles beneficios de éstas y otras sustancias, tal como selenio y curcumina.
La aspirina y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAIDS) se asocian con un menor riesgo de cáncer colorrectal, aunque estos medicamentos pueden causar úlceras estomacales y otros efectos secundarios. Por esta razón, no se recomienda que las personas con riesgo promedio de cáncer colorrectal tomen NSAIDS específicamente con este propósito.
Los NSAIDS tales como sulindac y celecoxib (Celebrex) han demostrado reducir la formación de pólipos adenomatosos en aquellas personas que padecen poliposis adenomatosa familiar (FAP). La FDA aprobó el uso de celecoxib para reducir la formación de pólipos en personas que padecen poliposis adenomatosa familiar. Sin embargo, el celecoxib puede causar efectos secundarios, como un aumento potencial en el riesgo de enfermedades cardiacas. Consulte con su médico antes de comenzar a tomar aspirina u otro NSAID regularmente.
Muchas personas toman medicamentos conocidos como estatinas para reducir sus niveles de colesterol. Estos medicamentos también pueden ayudar a reducir el riesgo de pólipos y cáncer colorrectal. Actualmente se realiza un estudio para determinar si administrar rosuvastatin (Crestor®) a personas que tuvieron un pólipo o cáncer de colon en etapa inicial reducirá el riesgo de un nuevo cáncer de colon o pólipo o reducirá el riesgo de que el cáncer regrese.
Detección temprana
El cáncer colorrectal es mucho más fácil de tratar eficazmente si se descubre en una etapa muy temprana. Los estudios continúan analizando la eficacia de los métodos actuales de detección del cáncer colorrectal y evaluando nuevas maneras de informar al público sobre la importancia de aprovechar estos métodos.
Sólo aproximadamente la mitad de los estadounidenses de 50 años o más se someten a exámenes de detección del cáncer colorrectal. Si todos se realizaran las pruebas según se recomienda, se podrían salvar miles de vidas cada año. La Sociedad Americana Contra El Cáncer y otras organizaciones de salud pública están trabajando para aumentar la toma de conciencia sobre la detección del cáncer colorrectal en el público general y los profesionales de la salud.
Mientras tanto, también se están desarrollando y probando nuevas pruebas de laboratorio y estudios por imágenes. Se han estado desarrollando maneras más nuevas y precisas para identificar cambios en las heces fecales que pudieran indicar la presencia de cáncer colorrectal. Éstas incluyen pruebas que pueden detectar mejor sangre en las heces fecales (prueba inmunoquímica fecal) y una prueba que puede detectar cambios en el ADN de las células en las heces fecales. La colonografía CT (también conocida como colonoscopia virtual) es un tipo especial de tomografía computarizada (CT) que puede encontrar muchos pólipos y cánceres colorrectales en etapa inicial. Un estudio reciente encontró que podría ser útil en pruebas de detección incluso sin que el paciente tenga que beber primero grandes cantidades de laxantes en líquido.
Estas pruebas se describen con más detalles en la sección “¿Se pueden encontrar los pólipos y el cáncer colorrectal en sus etapas iniciales?”.
Tratamiento
Nuevas técnicas quirúrgicas
Los cirujanos continúan mejorando sus técnicas quirúrgicas para los cánceres colorrectales. Actualmente, los cirujanos comprenden mejor qué hace que una cirugía colorrectal tenga más probabilidades de ser exitosa, tal como el asegurarse de que se extirpen el número suficiente de ganglios linfáticos durante la operación.
La cirugía laparoscópica se hace a través de varias incisiones pequeñas en el abdomen en lugar de una incisión grande, y se está usando más ampliamente para algunos cánceres de colon. Por lo general, este método permite a los pacientes recuperarse con mayor rapidez, con menos dolor después de la operación.
Además, la cirugía laparoscópica se está estudiando para tratar algunos cánceres rectales, aunque se necesita más investigación para saber si es tan eficaz como la cirugía convencional. Con una cirugía robótica, el cirujano se sienta en un panel de control y opera con mucha precisión unos brazos robóticos para realizar la cirugía. Este tipo de cirugía también se está estudiando.
Quimioterapia
En muchos estudios clínicos se están probando nuevos medicamentos de quimioterapia o medicamentos que ahora se están usando contra otros cánceres (como el cisplatino o la gemcitabina). Otros estudios buscan nuevas maneras de combinar los medicamentos que ya se sabe presentan actividad contra el cáncer colorrectal, como el irinotecán y el oxaliplatino, a fin de aumentar su eficacia. En otros estudios todavía se están probando mejores maneras de combinar la quimioterapia con la radioterapia, terapias dirigidas y/o con la inmunoterapia.
Terapia dirigida
Se han usado varias terapias dirigidas para el tratamiento del cáncer colorrectal, incluyendo bevacizumab (Avastin), cetuximab (Erbitux) y panitumumab (Vectibix). Los médicos continúan estudiando la mejor manera de administrar estos medicamentos para que sean más eficaces.
Las terapias dirigidas actualmente se usan para tratar los cánceres avanzados, aunque los estudios más recientes están evaluando el uso de estas terapias junto con quimioterapia en cánceres que se encuentran en etapa más inicial como parte de la terapia adyuvante para ver si pueden reducir aún más el riesgo de recurrencia.
Los investigadores también están estudiando nuevos medicamentos de terapias dirigidas para proveer más opciones a las personas con cáncer colorrectal. Uno de estos, el ziv-aflibercept (Zaltrap®), fue aprobado recientemente por la FDA para tratar el cáncer de colon avanzado. Al igual que el bevacizumab, se trata de una proteína que se une al factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), lo que puede evitar que los tumores formen nuevos vasos sanguíneos. El ziv-aflibercept se administra como una infusión en una vena (IV) cada 2 semanas. En un estudio, este medicamento agregado a la combinación de quimioterapia FOLFIRI (5-FU, leucovorín, and irinotecán), ayudó a los pacientes con cáncer colorrectal avanzado que fueron tratados anteriormente con FOLFOX (5-FU, leucovorín, and oxaliplatino) a vivir alrededor de 6 semanas más que cuando se usó la combinación FOLFIRI sola.
Los efectos secundarios comunes incluyen alta presión arterial, cansancio, sangrado, bajos recuentos de glóbulos blancos, bajos recuentos de plaquetas, dolores de cabeza, llagas en la boca, falta de apetito, diarrea, y análisis de laboratorio anormales sobre la función hepática y renal. Aunque se presentan pocas veces, pueden ocurrir efectos secundarios graves, tal como coágulos sanguíneos, sangrado profuso, orificios en el colon (perforaciones) y lenta curación de heridas.
El regorafenib (Stivarga®) es otro nuevo medicamento dirigido para el cáncer colorrectal avanzado. Se trata de un tipo de terapia dirigida conocida como un inhibidor de cinasa. Las cinasas (también llamadas quinasas) son proteínas en o cerca de la superficie de una célula que transmiten señales importantes al centro de control de la célula. El regorafenib bloquea ciertas proteínas cinasas que estimulan a las células del tumor a crecer o ayudan formar nuevos vasos sanguíneos para alimentar al tumor. El bloqueo de estas proteínas puede ayudar a detener el crecimiento de células cancerosas.
Este medicamento se estudió en pacientes después del tratamiento con la mayoría de los medicamentos aprobados para tratar el cáncer colorrectal: 5-FU, irinotecán, oxaliplatino, bevacizumab, y en algunos casos un medicamento que ataca el EGFR (cetuximab o panitumumab). En un estudio, el regorafenib ayudó a estos pacientes a vivir un promedio de alrededor de 6 semanas más.
Este medicamento se toma en forma de una píldora. Los efectos secundarios comunes incluyen cansancio, disminución del apetito, síndrome de pies y manos (enrojecimiento e irritación de las manos y los pies), diarrea, llagas en la boca y la garganta, pérdida de peso, cambios en la voz, infecciones y presión arterial alta. Algunos efectos secundarios graves que pueden ocurrir incluyen daño al hígado, sangrado profuso y perforaciones en el estómago o los intestinos.
Inmunoterapia
Los investigadores están estudiando varias vacunas para tratar el cáncer colorrectal o prevenir que regrese después del tratamiento. Contrario a las vacunas que previenen las enfermedades infecciones, estas vacunas tienen el fin de reforzar la reacción inmunitaria del paciente para combatir al cáncer colorrectal con más eficacia.
Se están estudiando muchos tipos de vacunas. Por ejemplo, algunas vacunas conllevan extraer de la sangre algunas células del sistema inmunitario del paciente (llamadas células dendríticas) para exponerlas a una sustancia en el laboratorio que provocaría que ataquen a las células cancerosas, y luego regresarlas al cuerpo del paciente. Hasta el momento, estos tipos de vacunas sólo están disponibles en estudios clínicos.
Fecha de última actualización: 06/15/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/17/2013
- ¿Qué es Cáncer de colon y recto?
- Causas, factores de riesgo y prevención
- Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas
- Tratamiento contra el Cáncer de colon y recto
- La comunicación con su médico
- Después del tratamiento
- ¿Qué hay de nuevo en la investigación sobre el Cáncer de colon y recto?
- Otros recursos y referencias
