Resumen sobre el cáncer colorrectal

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Causas, factores de riesgo y prevención TEMAS

¿Se puede prevenir el cáncer colorrectal?

Aunque no conocemos la causa exacta de la mayoría de los cánceres colorrectales, es posible prevenir muchos de ellos.

Pruebas de detección temprana

Las pruebas de detección se realizan como parte del proceso de determinar la presencia de cáncer en las personas que no presentan ningún síntoma de la enfermedad. Las pruebas de detección rutinarias para el cáncer colorrectal son una de las mejores maneras para ayudar a prevenir esta enfermedad. Algunos pólipos, o crecimientos, pueden ser encontrados y extirpados antes de que tengan la oportunidad de convertirse en cáncer. Las pruebas también pueden ser útiles para encontrar temprano el cáncer colorrectal, cuando es más pequeño y hay más probabilidad de curarlo. Las personas que no tienen factores de riesgo conocidos (que no sea la edad) deben comenzar las pruebas de detección a los 50 años de edad. Sin embargo, las personas que tengan antecedentes familiares u otros factores de riesgo de pólipos o cáncer colorrectal (como la enfermedad inflamatoria intestinal) deben hablar con sus médicos sobre la necesidad de comenzar las pruebas a una edad más temprana o hacerse las pruebas con más frecuencia

Si usted presenta un historial de cáncer colorrectal en su familia, debe consultar con su médico sobre cuándo y qué tan seguido debe someterse a las pruebas de detección.

Pruebas genéticas, pruebas de detección y tratamiento para personas con antecedentes familiares significativos

Si tiene un fuerte historial familiar de pólipos o de cáncer colorrectal, deberá considerar someterse a asesorías genéticas para ayude a decidir si las pruebas genéticas o las pruebas para la detección temprana pueden ser adecuadas para usted. Antes de someterse a pruebas genéticas, es bueno conocer con anticipación qué pueden y qué no indicar los resultados sobre su riesgo. Estas pruebas no son perfectas, y en algunos casos es posible que no provean respuestas claras. Por esta razón, es importante reunirse con un experto en genética de cáncer antes de realizar las pruebas de tal manera que se pueda saber si éstas son adecuadas para usted.

Alimentación, ejercicio y peso corporal

La mayoría de los estudios reporta que el sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de cáncer colorrectal tanto en los hombres como en las mujeres, aunque esta asociación parece ser mayor entre los hombres. Tener más grasa abdominal (es decir, en el área del estómago acrecentando la cintura), también se ha asociado al cáncer colorrectal.

En general, una alimentación con un alto contenido de frutas, verduras y granos integrales (y con un bajo contenido de carnes rojas y procesadas) se ha asociado a una disminución del riesgo del cáncer colorrectal, aunque no ha quedado precisamente claro cuáles factores son importantes. Muchos estudios han encontrado una relación entre el consumo de carnes rojas o procesadas, y un mayor riesgo de cáncer colorrectal.

Los estudios muestran una disminución del riesgo de cáncer colorrectal y pólipos al aumentar los niveles de actividad física. La actividad moderada de forma habitual disminuye el riesgo, pero la actividad vigorosa puede tener un beneficio incluso mayor.

En años recientes, algunos estudios de gran escala han sugerido que puede que el consumo de fibra, especialmente de granos integrales, disminuya el riesgo de cáncer colorrectal. Se sigue realizando investigación sobre este asunto.

Varios estudios han reportado un mayor riesgo de cáncer colorrectal debido a un aumento en el consumo de bebidas con alcohol, especialmente entre los hombres.

Por ahora, la mejor recomendación sobre dieta y actividad física para tal vez reducir el riesgo de cáncer colorrectal consiste en:

  • Aumentar la intensidad y cantidad de la actividad física.
  • Limitar el consumo de carnes rojas y procesadas.
  • Obtener los niveles recomendados de calcio y vitamina D (refiérase a la información a continuación).
  • Comer más frutas y verduras.
  • Evitar la obesidad y el aumento de peso alrededor de la sección media del cuerpo.
  • Evitar beber demasiado alcohol. Los hombres no deben beber más de dos tragos al día y las mujeres deben limitarse a un trago al día.

Para más información sobre la alimentación y la actividad física, consulte nuestro documento Guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer sobre nutrición y actividad física para la prevención del cáncer.

Vitaminas y minerales

Los estudios para saber si un suplemento vitamínico o mineral podría ayudar a reducir el riesgo no han dado resultados claros. Algunos estudios sugieren que si se toma diariamente un complejo multivitamínico que contenga ácido fólico o folato esto podría ayudar a reducir el riesgo de padecer cáncer colorrectal. Sin embargo, otros estudios no han confirmado esto. De hecho, algunos estudios han sugerido que el ácido fólico pudiera ayudar a crecer a los tumores. Aún se necesita realizar más investigación al respecto.

No obstante, algunos estudios han sugerido que la vitamina D (la cual se puede obtener del sol, ciertos alimentos o mediante una pastilla de vitamina) puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal. Debido a la preocupación de que la exposición excesiva al sol puede causar cáncer de piel, actualmente la mayoría de los expertos no recomienda esta forma de reducir el riesgo de cáncer colorrectal.

Otros estudios indican que consumir más calcio podría reducir el riesgo de cáncer colorrectal. Pero debido al posible aumento del riesgo de cáncer de próstata entre hombres con un consumo alto de calcio, la Sociedad Americana Contra El Cáncer no recomienda aumentar el consumo de calcio específicamente con la intención de reducir el riesgo de cáncer colorrectal.

Algunos estudios encontraron un vínculo entre la alimentación con alto contenido de magnesio y un menor riesgo de cáncer colorrectal, con el vínculo mayor entre las mujeres. Sin embargo, no todos los estudios han encontrado este riesgo disminuido. Se necesitan más estudios sobre este asunto.

Aspirina y otros medicamentos

La aspirina y los medicamentos, como el ibuprofeno (Motrin®, Advil®) y el naproxeno (Aleve®), parecen reducir el riesgo de pólipos y cáncer colorrectal. Pero estos medicamentos pueden causar efectos secundarios graves e incluso efectos peligrosos que atentan contra la vida, como una hemorragia estomacal (sangrado del estómago). Por esta razón, los expertos no recomiendan al público general que los tomen para tratar de prevenir el cáncer colorrectal. Si presenta un riesgo elevado de cáncer colorrectal, hable con su médico sobre qué hacer.

Hormonas femeninas

El estrógeno y la progesterona después de la menopausia (lo que a veces se le llama terapia hormonal en la menopausia o terapia de restitución hormonal combinada) puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal en las mujeres que han pasado por la menopausia. Sin embargo, los cánceres encontrados en las mujeres que reciben estas hormonas después de la menopausia pueden estar en una etapa más avanzada. Aunque tomar estas hormonas después de la menopausia reduce el riesgo de padecer osteoporosis (adelgazamiento de los huesos), esto también puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca, coágulos sanguíneos y cánceres de seno y pulmón en la mujer.

La decisión de usar hormonas debe basarse en la discusión detallada con su médico sobre los beneficios y los riesgos pertinentes.

Algunos estudios han encontrado que el uso de píldoras anticonceptivas (pastillas para el control de la natalidad) puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal en las mujeres. Se necesitan más investigaciones para confirmar este vínculo.


Fecha de última actualización: 10/09/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/03/2014