Resumen sobre el cáncer colorrectal

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Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se diagnostica el cáncer colorrectal?

La mayoría de las personas con cáncer de colon en etapa inicial no presentan síntomas. Los síntomas generalmente se presentan en un estado más avanzado de la enfermedad. Si algo que causa preocupación resulta de una prueba de detección o si tiene síntomas, requerirá de más exámenes.

Señales y síntomas del cáncer colorrectal

Si tiene cualquiera de los siguientes síntomas y signos debe consultar con su médico:

  • Algún cambio en los hábitos de evacuación como diarrea, estreñimiento o reducción del diámetro de las heces fecales (excremento) por varios días.
  • Sensación de tener que defecar que no desaparece después de hacerlo
  • Sangrado rectal, sangre en las heces fecales o de un color oscuro (a pesar de que a menudo, el excremento luzca normal).
  • Retorcijones o dolor de estómago constante.
  • Debilidad y cansancio.
  • Pérdida de peso que usted no esperaba.

Con más frecuencia, la mayoría de estos síntomas son por causa distinta al cáncer colorrectal. No obstante, si tiene cualquiera de estos problemas, es importante que consulte con su médico de inmediato para que se pueda determinar la causa y recibir tratamiento de ser necesario.

Si hay alguna razón para sospechar la presencia de cáncer de colon o recto, necesitará someterse a más pruebas para determinar si realmente la enfermedad está presente y, de ser ese el caso, determinar qué tanto se ha propagado. Algunas de estas pruebas son las mismas que se usan para detectar la enfermedad en personas que no tienen síntomas (consulte "Pruebas para encontrar pólipos y cáncer colorrectal" en la sección “¿Cómo se detecta el cáncer colorrectal?”.

Antecedentes médicos y examen físico

Su médico le hará preguntas sobre su salud, hablará con usted sobre su historial familiar y también le someterá a un examen de revisión física completo.

Análisis de sangre

Su médico puede que requiera la realización de análisis sanguíneos que ayudan a determinar si tiene cáncer colorrectal. Las personas con cáncer colorrectal a menudo tienen un bajo recuento de glóbulos rojos (anemia) debido al sangrado del tumor. Pudiera ser que además los análisis de sangre verifiquen su función hepática debido a que el cáncer colorrectal puede propagarse hacia el hígado.

Existen otras sustancias (marcadores tumorales) en la sangre que pueden indicar qué tan bien está funcionando el tratamiento. Sin embargo, estos marcadores tumorales no se usan para detectar el cáncer en las personas que no hayan padecido la enfermedad y que están bien de salud en general. Más a menudo se utilizan para revisiones de seguimientos en personas que ya han recibido tratamiento contra el cáncer colorrectal.

Pruebas para encontrar pólipos o cáncer colorrectal

Si los síntomas o resultados del examen de revisión física, o si los análisis sanguíneos sugieren que podría tener cáncer colorrectal, su médico querrá hacer otras pruebas. Estas pruebas pudieran incluir las que se describen anteriormente en "Pruebas que pueden encontrar pólipos y cáncer colorrectal" de la sección “¿Cómo se detecta el cáncer colorrectal?”.

Biopsia y pruebas de laboratorio de las muestras

En una biopsia, el médico extrae un pedacito de tejido con una herramienta especial que se pasa a través del endoscopio. Esto se hace durante una colonoscopia. Se realizará una biopsia en cualquier parte del colon o recto que no luzca normal. El tejido se envía al laboratorio para examinarlo con un microscopio y determinar si hay cáncer presente. Aunque otras pruebas pueden sugerir la presencia de cáncer colorrectal, sólo mediante una biopsia se podrá asegurarlo.

También se pueden hacer otras pruebas de laboratorio en muestras de biopsias para revelar más detalles sobre el cáncer. Los médicos pueden identificar ciertos cambios genéticos en las células cancerosas que pudieran afectar la manera en que el cáncer es tratado.

Estudios por imágenes

Los estudios que se describen a continuación se usan para crear imágenes del interior de su cuerpo. Los estudios por imágenes se pueden realizar por muchas razones. Se pueden realizar para ayudar a determinar si un área pudiera ser cáncer, para saber qué tanto el cáncer podría haberse propagado y para ayudar a saber si el tratamiento está surtiendo efecto.

Tomografía computarizada

Una tomografía computarizada ("CT" o "CAT", en ingles) usa rayos X para tomar muchas fotografías del cuerpo y luego combinarlas en una computadora para producir una imagen transversal detallada. A menudo una CT puede mostrar si el cáncer se ha propagado al hígado, los pulmones u otros órganos. Las tomografías requieren más tiempo que los rayos X convencionales. El paciente se acuesta en una mesa sin moverse mientras se lleva a cabo el procedimiento. Puede que se inyecte un agente de contraste o que se ingiera una bebida especial que ayuda a delinear mejor el área que está bajo estudio. El tinte puede causar cierto enrojecimiento y sensación de calor. Algunas personas son alérgicas y les da urticaria o raras veces otras reacciones más graves como dificultad para respirar y baja presión arterial. Asegúrese de decirle al médico si alguna vez ha tenido alergias o una reacción a cualquier material de contraste utilizado para los rayos X.

La CT también se puede utilizar para guiar la aguja de la biopsia hacia el tumor. Para este procedimiento, el paciente permanece en la mesa de la CT, mientras un radiólogo mueve una aguja de biopsia a través de la piel hacia la masa. Se extrae una muestra diminuta de tejido o un cilindro delgado de tejido para examinarlos con un microscopio.

Ecografía

Esta prueba (también conocida como ultrasonido o sonografía) utiliza ondas sonoras para producir una imagen del interior del cuerpo. La mayoría de las personas conocen la ecografía porque se usa a menudo para ver un bebé durante el embarazo. Esta es una prueba fácil de realizar El paciente simplemente se acuesta en una mesa mientras que se desliza un dispositivo en forma de varilla sobre su piel del abdomen.

Para evaluar a los pacientes de cáncer de colon y de cáncer rectal se emplean dos tipos especiales de exámenes de ecografía. Uno de ellos hace uso de una varilla que emite ondas sonoras la cual se coloca en el recto para determinar la presencia de cáncer y ver si se ha propagado a órganos o tejidos alrededor. En la otra prueba, la cual se usa durante la cirugía, se coloca la varilla contra la superficie del hígado para determinar si el cáncer se ha propagado ahí.

Imágenes por resonancia magnética

Al igual que la tomografía computarizada, las imágenes por resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés) muestran una imagen transversal del cuerpo. Sin embargo, el MRI usa ondas radiales e imanes potentes en vez de radiación para la captura de imágenes. Al igual que la CT, se puede usar un tinte de contraste, aunque esto no es necesario para todos los estudios por MRI. Algunas veces, el MRI es útil para encontrar lugares en el hígado a donde pudiera haberse propagado el cáncer. También pueden ayudar al médico a saber si los cánceres rectales se han propagado a los tejidos cercanos. El MRI toma más tiempo que las CT y puede que tenga que acostarse dentro de un cilindro angosto durante el estudio. Esto puede sentirse un tanto confinante y podría resultar molesto para las personas con temor a los lugares cerrados. La máquina también produce zumbido sonoro, así como ruidos retumbantes. No obstante, en algunos lugares se proporcionan audífonos para escuchar música y bloquear este ruido.

Radiografía de tórax

Esta prueba se puede hacer para determinar si el cáncer colorrectal se ha propagado a los pulmones.

Tomografía por emisión de positrones

En esta prueba se inyecta un tipo de azúcar radioactivo en su vena. Por un periodo de tiempo, el azúcar pasa por el cuerpo y es absorbida por las células cancerosas. Luego, se le pide colocarse en la máquina de tomografía por emisión de positrones (PET por sus siglas en inglés) donde una cámara especial puede detectar la radiactividad. Debido a que las células cancerosas absorben grandes cantidades de azúcar, éstas aparecen en las imágenes como “puntos radioactivos” oscuros. La tomografía por emisión de positrones examina todo su cuerpo, y es útil cuando el médico piensa que el cáncer se ha propagado pero no sabe a dónde. Hay máquinas especiales que pueden hacer una PET y una CT al mismo tiempo (PET/CT scan). Esto permite al médico comparar los puntos radioactivos en la PET con las imágenes más detalladas de la CT.

Angiografía

Esta prueba consiste de un procedimiento radiológico para examinar los vasos sanguíneos. Para esta prueba, se introduce una cánula (tubo llamado catéter) delgada en un vaso sanguíneo, la cual se manipula hasta que llega al área que va a ser estudiada (la piel se adormece antes de colocar el tubo). Luego se inyecta un tinte a través del catéter y se toman las fotografías. Una vez terminadas las imágenes, se retira el catéter. Los cirujanos usan algunas veces esta prueba para localizar los vasos sanguíneos cercanos al cáncer que se ha propagado al hígado. Esta información puede ayudar a los cirujanos a decidir si un cáncer se puede extirpar y, de ser así, puede ayudar a planificar la operación.


Fecha de última actualización: 06/11/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/17/2013