Resumen sobre el cáncer colorrectal

+ -Text Size

Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se diagnostica el cáncer colorrectal?

Si como parte de las pruebas de detección se descubre algo que es motivo de preocupación o si presenta algún síntoma, usted necesitará más pruebas para determinar si realmente la enfermedad está presente y, de ser ese el caso, determinar qué tanto se ha propagado. Algunas de estas pruebas son las mismas que se usan para detectar la enfermedad en personas que no tienen síntomas (lea la sección “¿Cómo se detecta el cáncer colorrectal?”).

Antecedentes médicos y examen físico

Su médico le hará preguntas sobre su salud, hablará con usted sobre su historial familiar y también le someterá a un examen de revisión física completo.

Análisis de sangre

Su médico puede que requiera la realización de análisis sanguíneos que ayudan a determinar si tiene cáncer colorrectal. Las personas con cáncer colorrectal a menudo tienen un bajo recuento de glóbulos rojos (anemia) debido al sangrado del tumor. Pudiera ser que además los análisis de sangre verifiquen su función hepática debido a que el cáncer colorrectal puede propagarse hacia el hígado.

Existen otras sustancias (marcadores tumorales) en la sangre que pueden indicar qué tan bien está funcionando el tratamiento. Sin embargo, estos marcadores tumorales no se usan para detectar el cáncer en las personas que no hayan padecido la enfermedad y que están bien de salud en general. Más a menudo se utilizan para revisiones de seguimientos en personas que ya han recibido tratamiento contra el cáncer colorrectal.

Colonoscopia

En una colonoscopia, se coloca un tubo delgado, flexible y con una fuente de iluminación (un colonoscopio) en el colon a través del recto. Esto permite al médico observar el interior del recto y parte del colon, y determinar la posible presencia de un cáncer o de pólipos. Si se descubre algo anormal, se puede extraer un fragmento para realizar pruebas (a esto se le llama biopsia). Los pólipos también se pueden extraer completamente durante una colonoscopia. Este examen puede ser algo incómodo debido a que se introduce aire en el colon, pero no debe ser doloroso. Durante esta prueba, se administran medicamentos para que se sienta soñoliento y no se dé cuenta que se está llevando a cabo la prueba. Por esta razón es necesario que alguien le acompañe para que le lleve de regreso a su casa después de la prueba.

Para poder realizar una colonoscopia, el colon necesita estar limpio y vacío. Por lo tanto, usted necesitará usar laxantes especiales el día anterior a la prueba. Muchos pacientes opinan que la preparación para la prueba es la peor parte de la colonoscopia.

Para más información sobre colonoscopia, lea nuestro documento Frequently Asked Questions About Colonoscopy and Sigmoidoscopy.

Biopsia y pruebas de laboratorio de las muestras

El tejido que se extrae en una biopsia se envía al laboratorio para examinarlo con un microscopio y determinar si hay cáncer. Aun cuando otras pruebas podrían sugerir la presencia de cáncer colorrectal, sólo mediante una biopsia se podrá saber con certeza.

También se pueden hacer otras pruebas de laboratorio en muestras de biopsias para revelar más detalles sobre el cáncer. Los médicos pueden identificar ciertos cambios genéticos en las células cancerosas que pudieran afectar la manera en que el cáncer es tratado.

Estudios por imágenes

Los estudios que se describen a continuación se usan para crear imágenes del interior de su cuerpo. Los estudios por imágenes se pueden realizar por muchas razones. Se pueden realizar para ayudar a determinar si un área pudiera ser cáncer, para saber qué tanto el cáncer podría haberse propagado y para ayudar a saber si el tratamiento está surtiendo efecto.

Tomografía computarizada

Una tomografía computarizada ("CT" o "CAT", en ingles) usa rayos X para tomar muchas fotografías del cuerpo y luego combinarlas en una computadora para producir una imagen transversal detallada. A menudo una CT puede mostrar si el cáncer se ha propagado al hígado, los pulmones u otros órganos. Las tomografías computarizadas requieren más tiempo que los rayos X convencionales. El paciente se acuesta en una mesa sin moverse mientras se lleva a cabo el procedimiento. Puede que se inyecte un agente de contraste o que se ingiera una bebida especial para delinear mejor el área que está bajo estudio. El tinte puede causar cierto enrojecimiento y sensación de calor. Algunas personas son alérgicas y les da urticaria o raras veces otras reacciones más graves como dificultad para respirar y baja presión arterial. Asegúrese de decirle al médico si alguna vez ha tenido alergias o una reacción a cualquier material de contraste utilizado para los rayos X.

La CT también se puede utilizar para guiar la aguja de la biopsia hacia el tumor. Para este procedimiento, el paciente permanece en la mesa de la CT, mientras un radiólogo mueve una aguja de biopsia a través de la piel hacia la masa. Se extrae una muestra diminuta de tejido o un cilindro delgado de tejido para examinarlos con un microscopio.

Ecografía (ultrasonido)

Esta prueba (también conocida como ultrasonido o sonografía) utiliza ondas sonoras para producir una imagen del interior del cuerpo. La mayoría de las personas conocen la ecografía porque se usa a menudo para ver un bebé durante el embarazo. Esta es una prueba fácil de realizar. Para la mayoría de los tipos de ecografías, el paciente simplemente se acuesta en una camilla mientras que se desliza un dispositivo en forma de varilla sobre la piel del abdomen.

Para evaluar a los pacientes de cáncer de colon y de cáncer rectal se emplean dos tipos especiales de exámenes de ecografía. Uno de ellos hace uso de una varilla que emite ondas sonoras la cual se coloca en el recto para determinar la presencia de cáncer y ver si se ha propagado a órganos o tejidos alrededor. En la otra prueba, la cual se usa durante la cirugía, se coloca la varilla contra la superficie del hígado para determinar si el cáncer se ha propagado ahí.

Imágenes por resonancia magnética

Al igual que la tomografía computarizada, las imágenes por resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés) muestran una imagen transversal del cuerpo. Sin embargo, la MRI usa ondas radiales e imanes potentes en vez de radiación para la captura de imágenes. Al igual que la CT, se puede usar un tinte de contraste, aunque esto no es necesario para todos los estudios por MRI. Algunas veces, la MRI es útil para encontrar lugares en el hígado a donde pudiera haberse propagado el cáncer. También pueden ayudar al médico a saber si los cánceres rectales se han propagado a los tejidos cercanos. La MRI toma más tiempo que la CT y puede que tenga que acostarse dentro de un cilindro angosto durante el estudio. Esto puede sentirse un tanto confinante y podría causar molestias a las personas con temor a los lugares cerrados. La máquina también produce un zumbido sonoro, así como ruidos retumbantes. No obstante, en algunos lugares se proporcionan audífonos para escuchar música y bloquear este ruido.

Radiografía de tórax

Esta prueba se puede hacer para determinar si el cáncer colorrectal se ha propagado a los pulmones.

Tomografía por emisión de positrones

En esta prueba se inyecta un tipo de azúcar radiactivo en su vena. El azúcar pasa por el cuerpo y es absorbida por las células cancerosas. Luego, se le pide colocarse en la máquina de tomografía por emisión de positrones (PET por sus siglas en inglés) donde una cámara especial puede detectar la radiactividad. Debido a que las células cancerosas absorben grandes cantidades de azúcar, éstas aparecen en las imágenes como “puntos radioactivos” oscuros. La tomografía por emisión de positrones examina todo su cuerpo, y es útil cuando el médico piensa que el cáncer se ha propagado pero no sabe a dónde. Hay máquinas especiales que pueden hacer una PET y una CT al mismo tiempo (PET/CT scan). Esto permite al médico comparar los puntos radiactivos en la PET con las imágenes más detalladas de la CT.

Angiografía

Esta prueba consiste de un procedimiento radiológico para examinar los vasos sanguíneos. Para esta prueba, se introduce una cánula (tubo llamado catéter) delgada en un vaso sanguíneo, la cual se manipula hasta que llega al área que va a ser estudiada (la piel se adormece antes de colocar el tubo). Luego se inyecta un tinte a través del catéter y se toman las fotografías. Una vez terminadas las imágenes, se retira el catéter. Los cirujanos usan algunas veces esta prueba para localizar los vasos sanguíneos cercanos al cáncer que se ha propagado al hígado. Esta información puede ayudar a los cirujanos a decidir si un cáncer se puede extirpar y, de ser así, puede ayudar a planificar la operación.


Fecha de última actualización: 10/09/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/03/2014