Enfermedad de Hodgkin

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Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Hodgkin?

La mayoría de las personas con la enfermedad de Hodgkin buscan atención médica porque palparon una masa que no ha desaparecido, presentan algunos de los otros síntomas que se discuten a continuación, o simplemente no se sienten bien y solicitan le realicen un examen físico.

Si una persona presenta signos o síntomas que indican que puede padecer la enfermedad de Hodgkin, se realizarán exámenes y pruebas para confirmar esto y, de ser así, para determinar exactamente cuál es el tipo exacto.

Señales y síntomas de la enfermedad de Hodgkin

Usted puede tener la enfermedad de Hodgkin y sentirse perfectamente bien. Sin embargo, hay algunos síntomas que esta enfermedad puede causar.

Protuberancia(s) debajo de la piel

Usted puede notar una protuberancia en el cuello, debajo del brazo o en la ingle que es un ganglio linfático agrandado. Algunas veces estas pueden desaparecer, pero regresan más tarde. Aunque usualmente no duele, es posible que sienta dolor en el área después de consumir alcohol. Con el pasar del tiempo, es posible que la protuberancia se note más. Puede haber incluso varias áreas de ganglios linfáticos agrandados.

Sin embargo, esta enfermedad no es la causa más común de inflamación de los ganglios linfáticos. La mayoría de los ganglios linfáticos agrandados, especialmente en niños, son causados por una infección. Si este es el caso, el ganglio debe volver a su tamaño normal en el transcurso de un par de semanas o meses, una vez desaparecida la infección.

Otros cánceres también pueden causar ganglios linfáticos inflamados. Si usted tiene algún ganglio linfático agrandado, especialmente si no ha tenido una infección reciente, lo mejor es consultar con su médico para que la causa se pueda encontrar y tratar sin demora, de ser necesario.

Síntomas generales (no específicos)

Algunas personas con enfermedad de Hodgkin tienen lo que se conoce como síntomas B:

  • Fiebre (puede ser intermitente durante varios días o semanas).
  • Sudoración profusa durante la noche.
  • Pérdida de peso involuntaria (al menos 10% del peso del cuerpo durante seis meses).

Estos síntomas pueden ayudar a detectar la enfermedad Hodgkin, aunque también son importantes para determinar la etapa (estadio) y el pronóstico si se encuentra la enfermedad Hodgkin (lea “¿Cómo se clasifica por etapas la enfermedad de Hodgkin?”).

Otros posibles síntomas de la enfermedad Hodgkin incluyen:

  • Picazón (comezón) en la piel.
  • Cansancio.
  • Falta de apetito.

Algunas veces el único síntoma puede ser sentirse cansado todo el tiempo.

Tos, dificultad para respirar, dolor en el pecho

Si la enfermedad de Hodgkin afecta a los ganglios linfáticos dentro de su pecho, la inflamación de estos ganglios puede comprimir la tráquea y hacerle toser, o usted puede presentar dificultad para respirar, especialmente cuando se acuesta. Algunas personas pueden presentar dolor detrás del esternón.

Tener uno o más de los síntomas que se presentaron anteriormente no significa que usted tiene enfermedad de Hodgkin. De hecho, es más probable que muchos de estos síntomas sean causados por otras afecciones, tal como una infección. No obstante, si usted o su hijo tiene cualquiera de estos síntomas, es importante que un médico le examine para que se pueda determinar la causa y recibir tratamiento de ser necesario.

Antecedentes médicos y examen físico

Si los síntomas sugieren que usted o su hijo pudiera tener enfermedad de Hodgkin, su médico querrá hacer un historial médico completo, incluyendo información sobre sus síntomas, posibles factores de riesgo, historial familiar y otras afecciones médicas.

El próximo paso es hacer un examen físico en el cual el médico prestará especial atención a los ganglios linfáticos y a otras áreas del cuerpo que pudieran estar afectadas, incluyendo el bazo y el hígado. Debido a que las infecciones son la causa más común de los ganglios linfáticos agrandados, especialmente en los niños, el médico determinará si hay infección en la parte del cuerpo cercana a cualquier ganglio linfático inflamado.

Es posible que su médico también ordene análisis de sangre para identificar signos de infección u otros problemas. Si el médico sospecha que la enfermedad Hodgkin puede estar causando los síntomas, él o ella recomendará una biopsia del área.

Las biopsias

En realidad, hay más probabilidad de que muchos de los síntomas de la enfermedad de Hodgkin sean causados por problemas no cancerosos o por otros tipos de cáncer. Por ejemplo, los ganglios linfáticos agrandados se presentan con más frecuencia debido a infecciones que por enfermedad de Hodgkin. Debido a esto, los médicos a menudo observan los ganglios agrandados durante varias semanas para ver si se encojen por sí solos a medida que la infección desaparece. También se pueden recetar antibióticos para ver si se reduce el tamaño de los nódulos.

Si los ganglios no se encogen o continúan creciendo, se le extirpa una porción pequeña o, más comúnmente, el ganglio completo para ser observado con un microscopio y para otras pruebas de laboratorio. Este procedimiento, llamado biopsia, es necesario para confirmar el diagnóstico. Si se trata de enfermedad de Hodgkin, la biopsia también indica el tipo de enfermedad.

Tipos de biopsias

Existen diferentes tipos de métodos de biopsia, y sus médicos elegirán una según su situación.

Biopsia por escisión o incisión: éste es el tipo de biopsia preferido y que se realiza con más frecuencia para un ganglio linfático agrandado. El médico utiliza herramientas quirúrgicas para hacer un corte a través de la piel y remover el tumor o el ganglio linfático. Si el médico extrae el ganglio linfático por completo, se le llama biopsia escisional. En caso de que se extirpe una pequeña parte de un tumor más grande o de un ganglio linfático, se le llama biopsia por incisión.

Si el ganglio está localizado en una zona cercana a la superficie de la piel, la operación es bastante simple y algunas veces se puede realizar con anestesia local. Por el contrario, si el ganglio se encuentra dentro del tórax o del abdomen, el paciente es sedado o se le administra anestesia general (se duerme profundamente al paciente). Este tipo de biopsia casi siempre proporciona suficiente muestra de tejido para hacer un diagnóstico del tipo exacto de enfermedad de Hodgkin.

Biopsia por aspiración con aguja fina o biopsia por punción con aguja gruesa: en una biopsia por aspiración con aguja fina (fine needle aspiration, FNA), el médico utiliza una aguja muy fina y hueca que está adherida a una jeringa para extraer (aspirar) una pequeña cantidad de líquido y fragmentos minúsculos de tejido de un ganglio linfático o un órgano del cuerpo. Para la biopsia por punción se usa una aguja más gruesa para extraer un fragmento de tejido ligeramente más grande.

Si el ganglio agrandado está cerca de la superficie del cuerpo, el médico puede dirigir la aguja mientras palpa el ganglio. Si un tumor está localizado en un sitio profundo del cuerpo, el médico puede guiar la aguja usando una tomografía computarizada o una ecografía (los estudios por imágenes se describen en la sección “¿Cómo se clasifica por etapas la enfermedad de Hodgkin?”.

Una biopsia con aguja no requiere una incisión, pero en muchos casos no puede extraer suficiente cantidad de muestra para diagnosticar la enfermedad de Hodgkin (o para determinar el tipo de esta enfermedad). La mayoría de los médicos no utilizan las biopsias con aguja (especialmente biopsias FNA) para diagnosticar la enfermedad de Hodgkin. Pero si el médico sospecha que la inflamación de los ganglios linfáticos se debe a una infección o a la propagación de un cáncer existente en otro órgano (como el seno, los pulmones, la tiroides), la biopsia con aguja puede ser el primer tipo de biopsia que se haga. Es posible que se requiera de una biopsia escisional para diagnosticar la enfermedad de Hodgkin, aun después de hacer una biopsia con aguja.

Después de diagnosticar la enfermedad de Hodgkin, a veces se realizan biopsias con agujas para examinar áreas en otras partes del cuerpo que pudieran indicar una propagación de la enfermedad de Hodgkin o que ésta haya regresado después del tratamiento.

Aspiración y biopsia de la médula ósea: estas pruebas no se utilizan para diagnosticar la enfermedad de Hodgkin, pero se pueden hacer después del diagnóstico para determinar si la enfermedad de Hodgkin está en la médula ósea. En la sección, “¿Cómo se clasifica por etapas la enfermedad de Hodgkin?” se provee más información.

Pruebas de laboratorio de las muestras de biopsia

Un patólogo (médico con capacitación especial en la identificación de células cancerosas) examina con el microscopio todas las muestras de biopsia. El patólogo estudia el tamaño y la forma de las células, y determina si cualquiera de ellas es célula Reed-Sternberg. El patólogo también observa cómo las células están agrupadas, lo que podría indicar el tipo de enfermedad de Hodgkin.

Debido a que puede ser complicado diagnosticar la enfermedad de Hodgkin, resulta útil que el patólogo se especialice en enfermedades de la sangre. En ocasiones, la primera biopsia no proporciona una respuesta definida, por lo que se requieren otras biopsias.

Inmunohistoquímica: observar las muestras con el microscopio puede a menudo ser suficiente para diagnosticar la enfermedad de Hodgkin (y qué tipo es), aunque algunas veces es necesario realizar más pruebas. Las manchas especiales de la muestra pueden identificar ciertas proteínas, tal como CD15 y CD30 en la superficie de las células Reed Sternberg. Éstas usualmente se encuentran en la clásica enfermedad de Hodgkin. Pruebas para otras proteínas pueden indicar enfermedad de Hodgkin con predominio linfocitario nodular, linfoma no Hodgkin en vez de la enfermedad de Hodgkin u otras enfermedades.


Fecha de última actualización: 03/05/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/10/2014