Enfermedad de Hodgkin

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Tratamiento contra el Enfermedad de Hodgkin TEMAS

Anticuerpos monoclonales para la enfermedad de Hodgkin

Los anticuerpos son proteínas producidas por su sistema inmunológico para ayudar a combatir las infecciones. Las versiones artificiales, llamadas anticuerpos monoclonales, pueden ser diseñadas para atacar a un blanco específico, tal como una sustancia en la superficie de linfocitos (las células donde se originan los linfomas).

Actualmente se están usando algunos anticuerpos monoclonales para tratar la enfermedad de Hodgkin.

Brentuximab vedotin (Adcetris™): este medicamento es un anticuerpo anti-CD30 que está adherido a un medicamento de quimioterapia. Por lo general, las células de la enfermedad de Hodgkin tienen la molécula CD30 en la superficie. El anticuerpo actúa como una señal buscadora de blancos, llevando el medicamento de quimioterapia a las células del linfoma para penetrar las células y causar que éstas mueran cuando traten de dividirse en nuevas células.

Este medicamento ha demostrado que ayuda a muchas personas cuya enfermedad de Hodgkin ha regresado después de otros tratamientos, incluyendo un trasplante de células madre (lea la próxima sección), así como a personas que no pueden someterse a un trasplante de células madre. Este medicamento también se estudia para determinar si se puede administrar con quimioterapia y si puede ser útil al administrarse temprano en el curso de la enfermedad.

El brentuximab se administra como infusión en una vena cada 3 semanas. Los efectos secundarios comunes incluyen daño a los nervios (neuropatía), bajos recuentos sanguíneos, cansancio, fiebre, náusea y vómito, infecciones, diarrea y tos. En raras ocasiones, se presentan efectos secundarios más graves durante las infusiones, como dificultad para respirar y baja presión sanguínea.

Rituximab (Rituxan®): este anticuerpo se adhiere a una sustancia llamada CD20 que se encuentra en algunos tipos de células de linfoma, lo que parece causar que las células del linfoma mueran. El rituximab se puede usar para tratar la enfermedad de Hodgkin con predominio linfocitario nodular (NLPHD), a menudo con quimioterapia, radioterapia, o ambas.

El rituximab se administra como infusión intravenosa en el consultorio del médico o clínica. Cuando se usa por sí solo para tratar el linfoma, por lo general se administra una vez a la semana por 4 semanas, lo que entonces se puede repetir varios meses después. Cuando se combina con quimioterapia, se administra con más frecuencia el primer día de cada ciclo de quimioterapia.

Los efectos secundarios frecuentes por lo general son leves, pero pudieran incluir escalofríos, fiebre, náusea, erupciones en la piel, cansancio y dolores de cabeza. En raras ocasiones, se presentan efectos secundarios más graves durante las infusiones, como dificultad para respirar y baja presión sanguínea. Aun cuando ocurran estos síntomas durante la primera infusión de rituximab, resulta muy poco inusual que recurran con dosis siguientes. El rituximab puede ocasionar que infecciones con hepatitis B que estaban en un estado pasivo (inactivo) se activen nuevamente, causando algunas veces graves problemas hepáticos o incluso la muerte. Puede que su médico ordene análisis de sangre para determinar si hay signos de hepatitis antes de comenzar a recibir este medicamento. Este medicamento también puede aumentar el riesgo de contraer ciertas infecciones por varios meses después de suspender el medicamento.


Fecha de última actualización: 03/05/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/10/2014