Leucemia linfocítica aguda (adultos)

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¿Qué es Leucemia linfocítica aguda (adultos)? TEMAS

¿Qué es la leucemia linfocítica aguda?

La leucemia linfocítica aguda (acute lymphocytic leukemia, ALL) también se denomina leucemia linfoblástica aguda, y es un cáncer que se inicia en un tipo de glóbulo blanco llamado linfocito en la médula ósea (la parte suave del interior de los huesos en donde se forman las nuevas células de la sangre).

Las células leucémicas usualmente invaden la sangre con bastante rapidez. Estas células se pueden propagar a otras partes del cuerpo, como a los ganglios linfáticos, el hígado, el bazo, el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) y los testículos (en los hombres). Otros tipos de cánceres también pueden comenzar en estos órganos y luego propagarse a la médula ósea, pero estos cánceres no son leucemias.

El término “agudo” significa que la leucemia puede progresar rápidamente, y que si no se trata, podría ser fatal dentro de unos meses, mientras que “linfocítico” significa que se origina en las primeras etapas (inmaduras) de los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco. Esto es diferente de la leucemia mieloide aguda (acute myeloid leukemia, AML), que se desarrolla en otros tipos de células sanguíneas que se encuentran en la médula ósea. Si desea más información sobre la AML, consulte nuestro documento Leucemia mieloide aguda.

Los otros tipos de cáncer que se inician en los linfocitos se denominan linfomas (linfoma no Hodgkin o enfermedad de Hodgkin). La principal diferencia entre estos tipos de cáncer es que la ALL afecta principalmente a la médula ósea y la sangre, y se puede propagar a otras partes del cuerpo, mientras que los linfomas afectan principalmente a los ganglios linfáticos u otros órganos y luego se propagan a la médula ósea. Algunas veces, cuando se diagnostica por primera vez el cáncer, se encuentran linfocitos cancerosos tanto en la médula ósea como en los ganglios linfáticos, y esto dificulta saber si se trata de leucemia o de linfoma. Si más del 25% de la médula ósea es reemplazada por linfocitos cancerosos, usualmente la enfermedad se considera una leucemia. También es importante el tamaño de los ganglios linfáticos. Cuanto más grandes sean, existen más probabilidades de que la enfermedad se considere un linfoma. Si desea más información sobre los linfomas, consulte nuestros documentos Linfoma no Hodgkin y Enfermedad de Hodgkin.

Hay de hecho muchos tipos de leucemia que se diferencia según los tipos de células de donde se originan, cuán rápidamente crecen, qué personas afectan, y cómo son tratadas. Para entender la leucemia, ayuda saber sobre los sistemas sanguíneo y linfático.

Médula ósea, sangre y tejido linfático normales

Médula ósea

La médula ósea es la porción suave interior de algunos huesos como el cráneo, los omóplatos, las costillas, la pelvis y los huesos en la columna vertebral. La médula ósea consiste en un pequeño número de células madre sanguíneas, células productoras de sangre más maduras, células adiposas y tejidos de apoyo que ayudan al crecimiento celular.

Las células madre sanguíneas experimentan una serie de cambios para producir nuevas células sanguíneas. Durante este proceso, las células se desarrollan en uno de los tres principales tipos de células sanguíneas:

  • Glóbulos rojos.
  • Plaquetas.
  • Glóbulos blancos (que incluye linfocitos, granulocitos y monocitos).

Glóbulos rojos

Los glóbulos rojos transportan oxígeno desde los pulmones a todos los demás tejidos del cuerpo, y llevan el dióxido de carbono hasta los pulmones para su eliminación.

Plaquetas

Las plaquetas en realidad son fragmentos celulares producidos por un tipo de célula de la médula ósea que se llama un megacariocito. Las plaquetas son importantes para tapar los orificios de los vasos sanguíneos causados por cortaduras y hematomas.

Glóbulos blancos

Los glóbulos blancos ayudan al cuerpo a combatir las infecciones.

Linfocitos

Los linfocitos son las principales células que forman el tejido linfático, que es una parte importante del sistema inmunológico. El tejido linfático se encuentra en los ganglios linfáticos, el timo, el bazo, las amígdalas y las glándulas adenoides, y se encuentra diseminado a través de los sistemas digestivo y respiratorio y la médula ósea.

Los linfocitos se desarrollan a partir de células llamadas linfoblastos hasta convertirse en células maduras que combaten las infecciones. Existen dos tipos principales de linfocitos, denominados linfocitos B (células B) y linfocitos T (células T).

  • Los linfocitos B: los linfocitos B protegen al cuerpo contra gérmenes invasores al madurar para formar células plasmáticas, que producen proteínas llamadas anticuerpos. Los anticuerpos se adhieren a los gérmenes (bacteria, virus y hongos), lo que ayuda al sistema inmunológico a destruirlos.
  • Los linfocitos T: existen varios tipos de células T, cada una de ellas con una función especial. Algunas células T pueden destruir directamente a gérmenes, mientras otras desempeñan una función al reforzar o desacelerar las actividades de otras células del sistema inmunológico.

La leucemia linfocítica aguda (ALL) se origina en las primeras etapas de los linfocitos. Se puede originar en células B o T tempranas en diferentes etapas de madurez. Este asunto se aborda en la sección “¿Cómo se clasifica la leucemia linfocítica aguda?”.

Granulocitos

Los granulocitos son glóbulos blancos que tienen gránulos, que son manchas que se pueden ver a través del microscopio. Estos gránulos contienen enzimas y otras sustancias que pueden destruir gérmenes como las bacterias. Los tres tipos de granulocitos, neutrófilos, basófilos y eosinófilos, se distinguen por el tamaño y el color de los gránulos.

Monocitos

Estos glóbulos blancos, que están relacionados con los granulocitos, también ayudan a proteger al cuerpo contra las bacterias. Después de circular en el torrente sanguíneo por aproximadamente un día, los monocitos ingresan en los tejidos corporales para convertirse en macrófagos, que pueden destruir algunos gérmenes rodeándolos y digiriéndolos.

Desarrollo de la leucemia

Cualquier tipo de célula productora de sangre en etapa temprana de la médula ósea puede convertirse en una célula leucémica. Una vez que ocurre este cambio, las células leucémicas no madurarán normalmente. Las células leucémicas se podrían reproducir rápidamente, y podrían no morir cuando deberían hacerlo, sino que sobreviven y se acumulan en la médula ósea. Con el paso del tiempo, estas células entran en el torrente sanguíneo y se propagan a otros órganos, en donde pueden evitar el funcionamiento normal de otras células.

Tipos de leucemia

Existen cuatro tipos principales de leucemia:

Leucemia aguda versus leucemia crónica

El primer factor al clasificar la leucemia es si la mayoría de las células anormales son maduras (parecen glóbulos blancos normales) o inmaduras (más bien parecen células madre).

Leucemia aguda: en la leucemia aguda, las células de la médula ósea no pueden madurar apropiadamente. Las células leucémicas inmaduras continúan reproduciéndose y acumulándose. Sin tratamiento, la mayoría de las personas con leucemia aguda vivirían sólo unos meses. Algunos tipos de leucemia aguda responden bien al tratamiento, y muchos pacientes se pueden curar. Otros tipos de leucemia aguda tienen una perspectiva menos favorable.

Leucemia crónica: en la leucemia crónica, las células pueden madurar parcialmente, pero no por completo. Estas células pueden lucir bastante normales, pero usualmente no combaten las infecciones tan bien como los glóbulos blancos normales. También viven por más tiempo, se acumulan y desplazan a las células normales. La leucemia crónica tiende a progresar por un periodo de tiempo más prolongado, y la mayoría de las personas puede vivir por muchos años. Sin embargo, las leucemias crónicas son generalmente más difíciles de curar que las leucemias agudas.

Leucemia mieloide versus leucemia linfocítica

El segundo factor para clasificar la leucemia es el tipo de células de la médula ósea que están afectadas.

Leucemia mieloide: las leucemias que se inician en las células mieloides más jóvenes (las células que producen los glóbulos blancos [que no sean linfocitos], glóbulos rojos o células productoras de plaquetas (megacariocitos), son leucemias mieloides (también conocida como leucemia mielocítica, mielógena o no linfocítica).

Leucemia linfocítica: las leucemias que se originan en las etapas inmaduras de los linfocitos se llaman leucemias linfocíticas (también conocidas como leucemias linfoides o linfoblásticas).

El resto de este documento se concentra en la leucemia linfocítica aguda (ALL) en los adultos. Si desea información sobre la ALL en niños, consulte el documento Leucemia en niños. Aunque la ALL es la más común de los cuatro tipos principales de leucemia entre los niños, en realidad es el tipo menos común entre los adultos. Las leucemias crónicas y la leucemia mieloide aguda en los adultos se tratan en otros documentos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer.


Fecha de última actualización: 08/08/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/10/2014