Leucemia linfocítica crónica

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Tratamiento contra el Leucemia linfocítica crónica TEMAS

Terapia dirigida para la leucemia linfocítica crónica

Los investigadores han desarrollado medicamentos más nuevos que atacan específicamente los cambios en el interior de las células que causan que se tornen cancerosas. Contrario a los medicamentos de la quimioterapia convencional, los cuales funcionan al atacar a las células que crecen rápidamente en general (incluyendo las células cancerosas), estos medicamentos atacan uno o más blancos específicos sobre o en las células cancerosas.

El ibrutinib (Imbruvica®) es un medicamento de terapia dirigida que se puede usar para tratar la leucemia linfocítica crónica (CLL) si al menos algún otro tratamiento ya se ha intentado. Funciona al bloquear la actividad de una proteína identificada como una quinasa que propicia que las células de la leucemia se dividan fomentando su supervivencia. Este medicamento ha demostrado que ayuda cuando la CLL es difícil de tratar, por ejemplo, si existen deleciones del cromosoma 17 o si la CLL ha regresado después de otros tratamientos.

Este medicamento se toma en administra de una píldora. Los efectos secundarios suelen ser ligeros pero pueden incluir diarrea, náuseas, estreñimiento, cansancio, falta de la respiración, inflamación de pies y manos, dolores en el cuerpo y erupciones en la piel. Además, otros efectos secundarios incluyen recuentos sanguíneos bajos, incluyendo los de glóbulos rojos (que resulta en anemia), así como de ciertos tipos de glóbulos blancos (que resulta en neutropenia) y de plaquetas (que resulta en trombocitopenia). Algunas personas tratadas con este medicamento contraen infecciones que pueden tornarse graves. También pueden surgir otros efectos secundarios, por lo que se debe consultar con el médico lo que se puede esperar.

El idelalisib (Zydelig®) es otro medicamento de terapia dirigida para la CLL que bloquea a una proteína quinasa llamada PI3K. Este medicamento ha demostrado que ayuda a tratar la CLL después de haber intentado otros tratamientos. Se administra en forma de pastilla dos veces al día.

Los efectos secundarios comunes incluyen diarrea, fiebre, cansancio, náusea, tos, neumonía, dolor abdominal, escalofríos y sarpullido. Además son comunes los recuentos sanguíneos bajos, incluyendo los de glóbulos rojos (que resulta en anemia), así como de ciertos tipos de glóbulos blancos (que resulta en neutropenia) y de plaquetas (que resulta en trombocitopenia). Con menor frecuencia, pueden surgir efectos secundarios más graves, tal como daño al hígado, diarrea grave, inflamación de los pulmones (neumonitis), reacciones alérgicas graves, problemas de la piel graves, y orificios (perforaciones) en los intestinos.

Para más información sobre la terapia dirigida, lea nuestro documento Targeted Therapy.


Fecha de última actualización: 03/10/2015
Fecha de último cambio o revisión: 03/10/2015