- ¿Qué sucede después del tratamiento de la leucemia mieloide crónica?
- Cambios en el estilo de vida después del tratamiento de la leucemia mieloide crónica
- ¿Cómo se afecta su salud emocional al tener leucemia mieloide crónica?
- ¿Qué ocurre si el tratamiento de la leucemia mieloide crónica deja de surtir efecto?
Cambios en el estilo de vida después del tratamiento de la leucemia mieloide crónica
Usted no puede cambiar el hecho de que ha tenido cáncer. Lo que sí puede cambiar es la manera en que vivirá el resto de su vida al tomar decisiones que le ayuden a mantenerse sano y a sentirse tan bien como usted pueda. Éste puede ser el momento de revaluar varios aspectos de la vida. Tal vez esté pensando de qué manera mejorar su salud a largo plazo. Algunas personas incluso comienzan durante el tratamiento.
Tome decisiones más saludables
Para muchas personas, un diagnóstico de cáncer les ayuda a enfocarse en la salud de maneras que tal vez no pensaban mucho en el pasado. ¿Hay cosas que podría hacer para que usted sea una persona más sana? Tal vez usted podría tratar de comer alimentos más sanos o hacer más ejercicios. Tal vez podría reducir el consumo de alcohol o dejar el tabaco. Incluso cosas como mantener su nivel de estrés bajo control pueden ayudar. Éste es un buen momento para considerar hacer cambios que puedan tener buenos efectos durante el resto de su vida. Se sentirá mejor y además estará más sano.
Usted puede comenzar a trabajar los aspectos que más le inquietan. Obtenga ayuda para aquellos que le resulten más difíciles. Por ejemplo, si está considerando dejar de fumar y necesita ayuda, llame a la Sociedad Americana Contra El Cáncer para información y apoyo. La información que proporcionamos puede ayudar a incrementar sus probabilidades de dejar de fumar por siempre.
Aliméntese mejor
Alimentarse bien puede ser difícil para cualquier persona, aunque puede ser aún más difícil durante y después del tratamiento del cáncer. El tratamiento puede cambiar su sentido del gusto. Las náuseas pueden ser un problema. Tal vez no tenga apetito y pierda peso cuando no lo desea; o puede que haya aumentado de peso y que no pueda bajar el peso aumentado. Todas estas cosas pueden causar mucha frustración.
Si el tratamiento causa cambios de peso o problemas con la alimentación o el sentido del gusto, coma lo mejor que pueda y recuerde que estos problemas usualmente se alivian con el pasar del tiempo. Puede que encuentre útil comer porciones pequeñas cada 2 ó 3 horas hasta que se sienta mejor. Usted puede también preguntar a los especialistas en cáncer que lo atienden sobre los servicios de un nutricionista, un experto en nutrición que le puede dar ideas sobre cómo lidiar con estos efectos secundarios de su tratamiento.
Una de las mejores cosas que puede hacer después del tratamiento del cáncer consiste en adoptar hábitos sanos de alimentación. Puede que a usted le sorprendan los beneficios a largo plazo de algunos cambios simples, como aumentar la variedad de alimentos saludables que consume. Lograr y mantener un peso saludable, adoptar una alimentación sana y limitar su consumo de alcohol pudiera reducir su riesgo de padecer varios tipos de cáncer. Además, esto brinda muchos otros beneficios a la salud.
Descanso, cansancio y ejercicio
El cansancio extremo, también llamado fatiga, es muy común en las personas que reciben tratamiento contra el cáncer. Éste no es un tipo de cansancio normal, sino un agotamiento que no se alivia con el descanso. Para algunas personas, el cansancio dura por mucho tiempo después del tratamiento, y puede dificultar hacer ejercicios y las otras tareas que desean llevar a cabo. No obstante, el ejercicio puede ayudar a reducir el cansancio. Los estudios han mostrado que los pacientes que siguen un programa de ejercicio adaptado a sus necesidades personales se sienten mejor física y emocionalmente, y pueden lidiar mejor con la situación.
Si estuvo enfermo y no muy activo durante el tratamiento, es normal que haya perdido algo de su condición física, resistencia y fuerza muscular. Cualquier plan de actividad física debe ajustarse a su situación personal. Una persona de edad más avanzada que nunca se ha ejercitado no podrá hacer la misma cantidad de ejercicio que una de 20 años que juega tenis dos veces a la semana. Si no ha hecho ejercicios en varios años, usted tendrá que comenzar lentamente. Quizás deba comenzar con caminatas cortas.
Hable con los profesionales de la salud que le atienden antes de comenzar. Pregúnteles qué opinan sobre su plan de ejercicios. Luego, trate de conseguir a alguien que le acompañe a hacer los ejercicios de manera que no los haga solo. Cuando los familiares o los amigos se integran en un nuevo programa de ejercicio, usted obtiene el refuerzo de apoyo adicional que necesita para mantenerse activo cuando el entusiasmo simplemente no exista.
Si usted siente demasiado cansancio, necesitará balancear la actividad con el descanso. Está bien descansar cuando lo necesita. En ocasiones resulta realmente difícil para algunas personas permitirse tomar descansos cuando estaban acostumbradas a trabajar todo el día o a asumir las responsabilidades del hogar. Sin embargo, éste no es el momento de ser muy exigente con usted mismo. Esté atento a lo que su cuerpo desea y descanse cuando sea necesario (para más información sobre cómo lidiar con el cansancio, consulte nuestros documentos Fatigue in People With Cancer y Anemia in People With Cancer.
Tenga en cuenta que el ejercicio puede mejorar su salud física y emocional:
- Mejora su estado cardiovascular (corazón y circulación).
- Junto con una buena alimentación, le ayudará a lograr y a mantener un peso saludable.
- Fortalece sus músculos.
- Reduce el cansancio y le ayuda a obtener más energía.
- Ayuda a reducir la ansiedad y la depresión.
- Le puede hacer sentir más feliz.
- Le ayuda a sentirse mejor consigo mismo.
Además, a largo plazo, sabemos que realizar regularmente una actividad física desempeña un papel en ayudar a reducir el riesgo de algunos cánceres. La práctica regular de actividad física también brinda otros beneficios a la salud.
Fecha de última actualización: 07/16/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/25/2013
- ¿Qué es Leucemia mieloide (mielógena) crónica?
- Causas, factores de riesgo y prevención
- Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas
- Tratamiento contra el Leucemia mieloide (mielógena) crónica
- La comunicación con su médico
- Después del tratamiento
- ¿Qué hay de nuevo en la investigación sobre el Leucemia mieloide (mielógena) crónica?
- Otros recursos y referencias
