Leucemia mieloide (mielógena) crónica

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Tratamiento contra el Leucemia mieloide (mielógena) crónica TEMAS

Quimioterapia para la leucemia mieloide crónica

La quimioterapia (quimio) es el uso de medicamentos contra el cáncer que se inyectan en una vena o se administran por vía oral. Estos medicamentos entran al torrente sanguíneo y llegan a todas las áreas del cuerpo, lo que hace que este tratamiento sea muy útil para los cánceres que como la leucemia se propagan a todo el cuerpo. Cualquier medicamento que se use para tratar el cáncer (incluso los inhibidores de la tirosina cinasa) se puede considerar quimio, pero en este documento el término quimio se usa para referirse al tratamiento con medicamentos citotóxicos convencionales que principalmente destruyen células que crecen y se dividen rápidamente.

En el pasado, la quimioterapia era el tratamiento principal de los pacientes con leucemia mieloide crónica, pero ahora que están disponibles los inhibidores de la tirosina cinasa como el imatinib (Gleevec), se usa mucho menos. Ahora la quimioterapia se puede usar para tratar la CML cuando los inhibidores de la tirosina cinasa dejan de surtir efecto. También se usa como parte del tratamiento durante un trasplante de células madre.

El medicamento quimioterapéutico hidroxiurea (Hydrea®) se toma en forma de pastilla, y puede ayudar a reducir un número muy alto de glóbulos blancos y reducir el tamaño de un bazo inflamado. Otros medicamentos usados incluyen la citarabina (Ara-C), busulfan, ciclofosfamida (Cytoxan®) y vincristina (Oncovin®).

Actualmente se está usando la omacetaxina (Synribo®), el cual es un medicamento de quimioterapia que fue aprobado para tratar la leucemia mieloide crónica que es resistente a algunos de los inhibidores de la tirosina cinasa. Puede ser útil para algunos pacientes cuya leucemia mieloide crónica haya desarrollado la mutación T315I que evita que la mayoría de los inhibidores de la tirosina cinasa sea eficaz (mencionado en la sección sobre terapia dirigida).

Efectos secundarios de la quimioterapia

Los medicamentos de la quimioterapia funcionan ya que atacan a las células que se dividen rápidamente, es por eso que funcionan contra las células cancerosas. Sin embargo, otras células en el cuerpo, tales como aquellas en la médula ósea, el revestimiento de la boca y los intestinos, así como los folículos pilosos, también se dividen rápidamente. Estas células también son susceptibles a ser afectadas por la quimioterapia, lo que puede ocasionar efectos secundarios.

Los efectos secundarios posibles dependen del tipo y la dosis de los medicamentos administrados y el periodo de tiempo que se administran. Algunos efectos secundarios comunes de la quimioterapia incluyen:

  • Caída de pelo
  • Úlceras en la boca
  • Pérdida de apetito
  • Náuseas y vómitos
  • Bajos recuentos de glóbulos blancos (leucopenia) que aumentan el riesgo de infecciones graves
  • Bajos recuentos de plaquetas (trombocitopenia) que pueden ocasionar una tendencia a desarrollar moretones o presentar sangrados fácilmente
  • Bajos recuentos de glóbulos rojos (anemia) que pueden causar cansancio y debilidad

Aun así, los diferentes medicamentos pueden tener distintos efectos secundarios. Por ejemplo la vincristina puede causar daños en los nervios (neuropatía) que causa adormecimiento, hormigueo o hasta dolor o debilidad en las manos y los pies. Los daños en el pulmón producidos por el busulfán son raros pero pueden ser graves. Antes de comenzar el tratamiento, hable con su equipo de atención médica sobre los medicamentos que recibirá y sus posibles efectos secundarios. La mayoría de los efectos secundarios dura un poco de tiempo y desaparecen una vez que concluye el tratamiento, pero algunos pueden ser permanentes.

Mientras reciba tratamiento asegúrese de hablar con su equipo de atención del cáncer sobre cualquier efecto secundario que pueda tener, porque hay maneras de aliviarlos. Por ejemplo, se pueden administrar medicamentos para prevenir o reducir la náusea y el vómito.

Si su recuento de glóbulos blancos está muy bajo después del tratamiento con quimioterapia, se pueden administrar medicamentos conocidos como factores de crecimiento, G-CSF (Neupogen®) y GM-CSF (Leukine®) por ejemplo, a fin de aumentar los recuentos de glóbulos blancos y reducir las probabilidad de infección.

Para obtener más información sobre las infecciones y cómo evitarlas, lea el documento disponible en inglés Infections in People With Cancer.

Si el número de plaquetas es bajo, se le pueden administrar medicamentos o transfusiones de plaquetas para ayudar a evitar el sangrado. De igual manera, si los bajos recuentos de glóbulos rojos están causando problemas (como dificultad para respirar, cansancio, o ambos) se le puede tratar con transfusiones de glóbulos rojos.

Usted puede encontrar más información sobre quimioterapia en nuestro documento Una guía sobre quimioterapia.


Fecha de última actualización: 04/13/2015
Fecha de último cambio o revisión: 04/13/2015