Leucemia mieloide (mielógena) crónica

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Tratamiento contra el Leucemia mieloide (mielógena) crónica TEMAS

Terapias dirigidas para la leucemia mieloide crónica

Las células de CML contienen un oncogén, BCR-ABL, que no se encuentra en las células normales. Este gen produce una proteína BCR-ABL, que causa que las células CML crezcan y se reproduzcan descontroladamente. BCR-ABL es un tipo de proteína conocida como tirosina cinasa. Los medicamentos conocidos como inhibidores de la tirosina cinasa que se dirigen a la proteína BCR-ABL son el tratamiento convencional de la CML. Estos medicamentos tienen menos probabilidades de afectar las células normales de manera que generalmente sus efectos secundarios no son tan graves como los observados con otros medicamentos que se pueden usar para la CML, tal como medicamentos quimioterapéuticos tradicionales o el interferón. No obstante, estos medicamentos ocasionan efectos secundarios, algunos de los cuales se mencionan a continuación.

Si desea más información sobre un medicamento que está usando en su tratamiento o sobre un medicamento específico que se mencionó en esta sección, lea Guide to Cancer Drugs, o nos puede llamar con los nombres de los medicamentos que está tomando.

Todos estos medicamentos pueden ocasionar interacciones graves e incluso fatales con otros medicamentos (o incluso con suplementos sin receta). Asegúrese de que su médico siempre tenga una lista de todas las medicinas que está tomando, incluso las medicinas de venta sin receta, vitaminas y suplementos herbarios. También necesita hablar con su médico antes de comenzar a tomar un medicamento nuevo, para asegurarse de que es seguro.

También es importante comprender que todos los inhibidores de la tirosina cinasa pueden causar daños al feto en caso de tomarse durante el embarazo. Estos medicamentos parecen ser más eficaces en la CML que aún está en fase crónica, aunque también algunos medicamentos más nuevos ayudan a las personas con una enfermedad más avanzada.

Imatinib

El imatinib (Gleevec) fue el primer medicamento específicamente dirigido a la proteína tirosina cinasa BCR-ABL, y rápidamente se convirtió en el tratamiento convencional para pacientes con CML. Como el imatinib fue el primer medicamento, se conoce como un inhibidor de la tirosina cinasa (tyrosine kinase inhibitor, TKI) de primera generación.

Casi todos los pacientes con CML responden al tratamiento con imatinib, y la mayoría de estas respuestas parecen durar por muchos años. Este medicamento no parece hacer que la leucemia desaparezca y no regrese. Por lo tanto, los pacientes necesitan tomarlo indefinidamente (o hasta que deje de surtir efecto). Imatinib se toma por vía oral como pastilla, con comida, usualmente una vez al día.

Los efectos secundarios comunes pueden incluir diarrea, náuseas, dolores musculares y cansancio, los cuales son habitualmente leves. Aproximadamente un 30% de las personas que reciben este medicamento presenta erupciones en la piel con comezón. Si es necesario, la mayoría de estos síntomas se puede tratar eficazmente.

Otro efecto secundario común es la acumulación de líquido alrededor de los ojos, pies y abdomen. En raros casos se puede acumular líquido en los pulmones o alrededor del corazón, lo que puede ocasionar problemas con la respiración. Algunos estudios han sugerido que parte de esta acumulación de líquido se debe a los efectos del medicamento en el corazón, aunque esto es raro. Aún no es claro qué tan grave es este efecto secundario o si desaparece cuando se suspende el tratamiento. Si está tomando este medicamento, notifique inmediatamente a su médico si nota un aumento de peso repentino o acumulación de líquido en cualquier parte del cuerpo o dificultad para respirar.

Otro efecto secundario posible es una reducción del número de glóbulos blancos y de plaquetas. Cuando esto ocurre al principio del tratamiento, se puede deber a que las células formadoras de sangre que producen estas células forman parte de este proceso maligno. Si éste es el caso, las células productoras de sangre normales predominan, y la cuenta de células sanguíneas volverá a ser normal con el pasar del tiempo. Su médico puede decirle que deje de tomar el medicamento por un periodo de tiempo breve si su número de células sanguíneas se reduce demasiado. Esto también puede ocurrir más tarde en el tratamiento. En el pasado, los bajos recuentos de glóbulos rojos se trataban con un factor de crecimiento para favorecer la producción de glóbulos rojos, tal como eritropoyetina (Procrit®) o darbepoietina (Aranesp®), pero hoy día estos medicamentos se usan con menos frecuencia. En lugar de esto, su médico puede reducir la dosis de imatinib para ver si sus recuentos sanguíneos mejoran.

En algunos pacientes, parece que eventualmente el imatinib deja de surtir efecto. A esto se le llama resistencia al imatinib. Parece ser que la resistencia al imatinib es causada por cambios en los genes de las células de la CML. Algunas veces esta resistencia se puede vencer aumentando la dosis de imatinib, pero algunos pacientes necesitan cambiar a un medicamento diferente, como por ejemplo a otro de los TKI que se describen a continuación.

Dasatinib

El dasatinib (Sprycel) es otro inhibidor de la tirosina cinasa que se dirige a la proteína BCR-ABL. Como apareció después del imatinib, se le llama un TKI de segunda generación. Al igual que el imatinib, este medicamento es una pastilla que se toma por vía oral.

El dasatinib se puede usar como primer tratamiento de la CML, pero también puede ser útil para pacientes que no pueden tomar imatinib debido a los efectos secundarios o porque el imatinib no surtía efecto.

Cuando se aprobó por primera vez, el desatinib era una pastilla que se tomaba dos veces al día, aunque actualmente se toma con más frecuencia en una dosis mayor una vez al día.

Los posibles efectos secundarios del dasatinib parecen ser similares a los del imatinib, incluyendo la acumulación de líquido, disminución de los números de células sanguíneas, náuseas, diarrea y erupciones dérmicas. Un efecto secundario importante que se puede presentar con este medicamento consiste en acumulación de líquido alrededor del pulmón (llamado derrame pleural). Este efecto secundario es más común en pacientes que reciben este medicamento dos veces al día. El líquido se puede drenar con una aguja, aunque se puede acumular nuevamente, lo que pudiera requerir que se reduzca la dosis de dasatinib.

Nilotinib

El nilotinib (Tasigna) es otro inhibidor de la tirosina cinasa de segunda generación que se dirige a la proteína BCR-ABL. Al igual que el dasatinib, este medicamento se puede usar como primer tratamiento para CML, así como en personas que no pueden tomar imatinib o para aquellas cuyas CML ya no responde a este medicamento.

Los efectos secundarios del nilotinib parecen ser leves, pero pueden incluir acumulación de líquido, disminución de los números de células sanguíneas, náuseas, diarrea y algunas anomalías en pruebas de laboratorio. Puede causar altos niveles de azúcar en la sangre y pancreatitis, aunque esto ocurre en pocas ocasiones. Este medicamento también puede afectar el ritmo cardiaco, causando una afección llamada síndrome de QT prolongado. Por lo general, esto no causa ningún síntoma, pero puede ser puede algo grave o incluso mortal. Por esta razón, los pacientes deben someterse a un electrocardiograma (ECG) antes de tomar nilotinib, y una vez más durante el tratamiento. Este problema con el ritmo cardiaco puede a veces ser causado por la interacción del nilotinib con otros medicamentos o suplementos. Por lo tanto, resulta especialmente importante asegurarse de que su médico sepa las medicinas que está tomando, incluso las medicinas y suplementos de venta sin receta. También necesita hablar con su médico antes de comenzar a tomar un medicamento nuevo, para asegurarse de que es seguro.

Bosutinib

El bosutinib (Bosulif®) es otro inhibidor de la tirosina cinasa dirigido a la proteína BCR-ABL. Por el momento, este medicamento ha sido aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) solamente para el tratamiento a pacientes que ya hayan recibido tratamiento con algún otro inhibidor de la tirosina cinasa.

Los efectos secundarios comunes son generalmente leves e incluyen diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal, salpullido, fiebre, cansancio y un recuento bajo de células sanguíneas (incluyendo un bajo recuento de plaquetas, glóbulos rojos y glóbulos blancos). Con menor frecuencia, este medicamento puede también causar problemas en la retención de líquidos, daños hepáticos y reacciones alérgicas graves. Su médico revisará los análisis de sangre de forma periódica para observar si hay problemas con el hígado y ver si hay bajos recuentos en la sangre.

Ponatinib

El ponatinib (Iclusig®) es un inhibidor de la tirosina cinasa más reciente dirigido a la proteína BCR-ABL. Debido a ciertos riesgos de algunos efectos secundarios graves, este medicamento se usa solamente para el tratamiento de pacientes de CML en los que todos los otros inhibidores de la tirosina cinasa no hayan surtido efecto o cuyas células de la leucemia presentan cierto cambio genético conocido como mutación T315I. Esta mutación ocurre en las células de leucemia de algunos pacientes de CML que se someten a tratamiento con un inhibidor de la tirosina cinasa, la cual impide que los otros inhibidores de la tirosina cinasa surtan efecto. El ponatinib es el primer inhibidor de la tirosina cinasa que funciona contra las células de la leucemia mieloide crónica que presentan dicha mutación.

Se administra de forma oral mediante una pastilla que se toma una vez al día.

La mayoría de los efectos secundarios son leves y pueden incluir dolor abdominal, jaquecas, erupciones u otros problemas de la piel, y cansancio. La hipertensión arterial es relativamente común y puede que requiera ser tratada con medicamento. También existe un riesgo grave de coágulos sanguíneos. Estos coágulos sanguíneos pueden resultar en ataques cardiacos e infartos, y pueden obstruir las arterias y las venas de los brazos y las piernas. Pueden cortar la circulación, lo cual puede ocasionar que la extremidad afectada tenga que ser amputada (cortada). Puede que sea necesario incurrir en la cirugía o algún otro procedimiento médico para tratar estos coágulos. El riesgo de coágulos sanguíneos graves es mayor en los pacientes de mayor edad, aquellos que presentan ciertos factores de riesgo, como hipertensión arterial, colesterol elevado y aquellos que ya hayan tenido un ataque cardiaco o infarto, o que padezcan de una pobre circulación

Con menos frecuencia, este medicamento puede debilitar el músculo del corazón, resultando en una condición conocida como insuficiencia cardiaca congestiva. Puede también causar problemas en el hígado, incluyendo insuficiencia hepática, así como pancreatitis (inflamación del páncreas lo cual puede resultar en dolor abdominal severo, náuseas y vómitos).

Para información general sobre los medicamentos de terapia dirigida, consulte nuestro documento Targeted Therapy.


Fecha de última actualización: 10/18/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/12/2014