Linfoma no Hodgkin

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Después del tratamiento TEMAS

¿Qué ocurre si el tratamiento para el linfoma no Hodgkin deja de surtir efecto?

Los linfomas son un grupo diverso de enfermedades, y la probabilidad que la enfermedad progrese o recurra después del tratamiento varía entre los tipos.

Por lo general, cuando los linfomas regresan, tienden a hacerlo en la misma parte del cuerpo donde comenzaron. Por ejemplo, si comenzó en los ganglios linfáticos del abdomen, es en ese lugar donde probablemente recurrirá. Si se afectó la médula ósea, muy probablemente regrese ahí. En muchos casos, el linfoma responderá a nuevos tipos de quimioterapia o a otros medicamentos. Si se puede lograr una remisión con una segunda ronda de tratamiento, los médicos a menudo recomiendan altas dosis de quimioterapia con un trasplante de células madre o un trasplante no mieloablativo con bajas dosis.

Si ya se han tratado varias rondas de quimio, es mucho menos probable que el linfoma responda a una quimioterapia adicional o nueva. Si el linfoma responde, puede que la respuesta sea breve. Con el tiempo, la quimioterapia provee usualmente menos beneficios, aunque la inmunoterapia y otros nuevos enfoques de tratamiento disponibles por medio de estudios clínicos, pudieran ser eficaces.

Para obtener más información general sobre cómo lidiar con la recurrencia, lea nuestro documento When Your Cancer Comes Back: Cancer Recurrence.

En algún punto, puede que incluso los tratamientos más recientes ya no sean eficaces. Si esto ocurre, es importante sopesar los posibles beneficios limitados de cualquier nuevo tratamiento y las posibles desventajas del mismo. Cada persona tiene su propia manera de considerar esto.

Cuando llegue el momento en el que usted ha recibido muchos tratamientos médicos y ya nada surte efecto, ésta probablemente sea la parte más difícil de su batalla contra el cáncer. El médico puede ofrecerle nuevas opciones, pero usted necesita considerar que llegará el momento en que sea poco probable que el tratamiento mejore su salud o cambie su pronóstico o supervivencia.

Si quiere continuar con el tratamiento tanto como pueda, es necesario que reflexione y compare las probabilidades de que el tratamiento sea beneficioso con los posibles riesgos y efectos secundarios. En muchos casos, su médico puede estimar la probabilidad de que el cáncer responda al tratamiento que usted esté considerando tomar. Por ejemplo, el médico puede indicar que administrar más quimioterapia o radiación pudiera tener una probabilidad de surtir efecto de alrededor de 1 en 100. Aun así, algunas personas sienten la tentación de intentar esto, pero resulta importante pensar al respecto y entender las razones por las cuales se está eligiendo este plan.

Independientemente de lo que usted decida hacer, necesita sentirse lo mejor posible. Asegúrese de que solicite y reciba el tratamiento para cualquier síntoma que pudiese tener, como náusea o dolor. Este tipo de tratamiento se llama atención paliativa.

La atención paliativa ayuda a aliviar síntomas, pero no se espera que cure la enfermedad. Se puede administrar junto con el tratamiento del cáncer, o incluso puede ser el tratamiento del cáncer. La diferencia es el propósito con que se administra el tratamiento. El propósito principal de la atención paliativa es mejorar la calidad de su vida, o ayudarle a sentirse tan bien como usted pueda, tanto tiempo como sea posible. Algunas veces, esto significa que se usarán medicamentos para ayudar a aliviar los síntomas, como el dolor o la náusea. En ocasiones, sin embargo, los tratamientos usados para controlar sus síntomas son los mismos que se usan para tratar el cáncer. Por ejemplo, podría usarse radiación para ayudar a aliviar el dolor en los huesos causado por el cáncer que se ha propagado a los huesos. Por otro lado, la quimioterapia puede usarse para ayudar a reducir el tamaño del tumor y evitar que éste bloquee los intestinos. No obstante, esto no es lo mismo que recibir tratamiento para tratar de curar el cáncer. Usted puede aprender más sobre los cambios físicos y emocionales, así como planes y preparaciones para usted y su familia en nuestro documento Cuando el final está cerca.

En algún momento, es posible que se beneficie de la atención de centros de cuidados paliativos (hospicio). Ésta es una atención especial que trata a la persona más que a la enfermedad, enfocándose más en la calidad de vida que en la duración de la vida. La mayoría de las veces, esta atención se proporciona en casa. Es posible que el cáncer esté causando problemas que requieran atención, y las residencias de enfermos crónicos terminales se enfocan en su comodidad. Usted debe saber que aunque la atención de una institución para el cuidado de enfermos terminales a menudo significa el final de los tratamientos, como quimioterapia y radiación, no significa que usted no pueda recibir tratamiento para los problemas causados por el cáncer u otras afecciones de salud. En una institución para el cuidado de enfermos terminales, el enfoque de su cuidado está en vivir la vida tan plenamente como sea posible y que se sienta tan bien como usted pueda en esta etapa difícil. Puede obtener más información sobre la atención de hospicio en nuestro documento Hospice Care.

Mantener la esperanza también es importante. Es posible que su esperanza de cura ya no sea tan clara, pero aún hay esperanza de pasar buenos momentos con familiares y amigos, momentos llenos de felicidad y de sentido. Una interrupción en el tratamiento contra el cáncer en este momento le brinda la oportunidad de renfocarse en lo que es más importante en su vida. Ahora es el momento de hacer algunas cosas que usted siempre deseó hacer y dejar de hacer aquéllas que ya no desea. Aunque el cáncer esté fuera de su control, usted aún tiene opciones.


Fecha de última actualización: 04/29/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/04/2014