Linfoma no Hodgkin

+ -Text Size

¿Qué es Linfoma no Hodgkin? TEMAS

¿Qué es el linfoma no Hodgkin?

El linfoma no Hodgkin (también conocido como LNH o simplemente como linfoma) es un cáncer que comienza en las células llamadas linfocitos, el cual es parte del sistema inmunológico del cuerpo. Los linfocitos se encuentran en los ganglios linfáticos y en otros tejidos linfáticos (tal como el bazo o la médula ósea). Estos se describen con detalles más adelante.

Algunos otros tipos de cáncer, por ejemplo el de pulmón o el colon, pueden propagarse al tejido linfático, tal como a los ganglios linfáticos. Sin embargo, los cánceres que se originan en otros tejidos y que luego se propagan al tejido linfático no son linfomas.

Los tipos principales de linfoma son:

  • El linfoma de Hodgkin (también conocido como enfermedad de Hodgkin) se llama así en honor al Dr. Thomas Hodgkin, quien lo describió por primera vez.
  • Linfoma no Hodgkin

Estos diferentes tipos de linfomas se comportan, propagan y responden al tratamiento de manera diferente.

Por lo general, los médicos pueden diferenciarlos al observar las células cancerosas con un microscopio. En algunos casos, es necesario hacer análisis de laboratorio sensibles para poder diferenciarlos.

La enfermedad de Hodgkin se explica en otro documento de la Sociedad Americana Contra El Cáncer. También contamos con otros documentos que se enfocan en el linfoma no Hodgkin en niños y los linfomas de la piel.

El resto de este documento se concentra solamente en el linfoma no Hodgkin en adultos.

El sistema linfático y el tejido linfático

Para saber qué es un linfoma, resulta útil entender el sistema linfático del organismo.

El sistema linfático está principalmente compuesto de tejido linfático, vasos linfáticos, y un líquido claro llamado linfa. Este tejido comprende los ganglios linfáticos y los órganos relacionados que forman parte del sistema inmunológico y del sistema productor de sangre del cuerpo, tales como el bazo y la médula ósea.

Linfocitos

El tejido linfático está compuesto de diversos tipos de células del sistema inmunológico que ayudan al organismo a combatir infecciones. La mayoría de las células que se encuentran en el tejido linfático son linfocitos, un tipo de glóbulo blanco. Los tipos principales de linfocitos son los linfocitos B (células B) y los linfocitos T (células T). Las células B y T normales realizan diferentes funciones en el sistema inmunológico.

Los linfocitos B: las células B ayudan normalmente a proteger al cuerpo contra los gérmenes (bacterias o virus) produciendo proteínas llamadas anticuerpos. Los anticuerpos se adhieren a los gérmenes, y los marcan para que otras células del sistema inmunológico los destruyan. Los anticuerpos también atraen ciertas proteínas de la sangre que pueden destruir a las bacterias.

Los linfocitos T: existen varios tipos de células T, cada una de ellas con una función especial. Algunas células T pueden destruir directamente células infectadas por virus, hongos, o ciertas clases de bacterias. También pueden liberar sustancias que atraen otros tipos diferentes de glóbulos blancos de la sangre que digieren a las células infectadas. Algunos tipos de células T actúan ya sea estimulando o suprimiendo la función de otras células del sistema inmunológico.

Ambos tipos de linfocitos pueden convertirse en células de linfoma, pero en los Estados Unidos los linfomas de células B son mucho más frecuentes que los linfomas de células T. Diferentes tipos de linfoma se pueden originar de cada tipo de linfocito, dependiendo de qué tan maduras son las células cuando se transforman en cancerosas y en otros factores.

El tratamiento para cada linfoma depende del tipo que sea. Por lo tanto, es importante saber el tipo exacto de linfoma.

Órganos que tienen tejido linfático

El tejido linfático se encuentra en muchas partes del cuerpo descritas a continuación. Debido a que el tejido linfático se encuentra en muchas partes del cuerpo, los linfomas pueden originarse en cualquier parte del cuerpo. Las principales localizaciones de tejido linfático son:

Ganglios linfáticos: los ganglios linfáticos son órganos en forma de fríjol que se encuentran por todo el cuerpo, incluyendo el interior del tórax, el abdomen y la pelvis. Algunas veces se pueden palpar debajo de la piel en el cuello, debajo de los brazos y en la ingle. Los ganglios linfáticos se componen principalmente de linfocitos.

Los vasos linfáticos están conectados por un sistema de vasos linfáticos. Estos vasos son parecidos a las venas, excepto que en lugar de transportar sangre, llevan linfa y linfocitos.

Los ganglios linfáticos se agrandan cuando combaten infecciones. Los ganglios linfáticos que crecen como reacción a una infección son denominados nódulos reactivos o nódulos hiperplásicos y son, con frecuencia, dolorosos al tacto. El agrandamiento de un ganglio linfático no siempre es un signo de un problema grave. Una persona que tiene la garganta irritada o resfriado a menudo puede presentar ganglios linfáticos agrandados en el cuello. Sin embargo, un ganglio linfático grande es también el signo más frecuente de un linfoma. En la sección “¿Cómo se diagnostica el linfoma no Hodgkin?” se provee más información acerca del agrandamiento de los ganglios linfáticos.

Bazo: el bazo es un órgano que se encuentra por debajo de la parte inferior de las costillas en el lado izquierdo del cuerpo. El bazo promedio de una persona adulta pesa alrededor de 5 onzas. El bazo produce linfocitos y otras células del sistema inmunológico para ayudar a combatir las infecciones. También almacena células sanas de la sangre y sirve como un filtro para eliminar células dañadas de la sangre, bacterias y desechos celulares.

Timo: el timo es un órgano pequeño que se encuentra detrás de la parte superior del esternón y frente al corazón. Antes del nacimiento, el timo desempeña un papel clave en la producción de los linfocitos T. El tamaño del timo se reduce y se vuelve menos importante en los primeros 20 años de vida. A pesar de esto, el timo continúa desempeñando una función en el sistema inmunológico.

Adenoides y amígdalas: estos son conglomerados de tejido linfático en la parte posterior de la garganta. Ambas ayudan a producir anticuerpos contra los gérmenes que son inhalados o tragados. Son fáciles de ver cuando aumentan de tamaño durante una infección o si se vuelven cancerosas.

Tracto digestivo: el estómago y los intestinos, así como muchos otros órganos, también contienen tejido linfático.

Médula ósea: la médula ósea (la parte interna blanda de ciertos huesos) produce glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos de la sangre. Los glóbulos rojos transportan el oxígeno de los pulmones al resto del organismo. Las plaquetas sellan los pequeños orificios en los vasos sanguíneos que son causados por cortadas o raspaduras. La principal función de los glóbulos blancos de la sangre es combatir las infecciones. Los dos tipos principales de células blancas de la sangre son los granulocitos y los linfocitos. Los linfocitos de la médula ósea son principalmente células B. Algunas veces, los linfomas se originan en los linfocitos de la médula ósea.


Fecha de última actualización: 09/30/2014
Fecha de último cambio o revisión: 09/30/2014