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Dolor

Existen muchas maneras de aliviar el dolor causado por la propagación del cáncer a los huesos. Casi todos los tratamientos mencionados en las secciones anteriores pueden ser útiles para tratar el dolor.

Los medicamentos contra el dolor a menudo son muy útiles. También puede ser útil tratar el cáncer mediante quimioterapia o terapia hormonal. Los radiofármacos pueden ser una buena opción si el cáncer se ha propagado ampliamente a los huesos. Si hay una o pocas áreas de cáncer que causan dolor en los huesos, la radioterapia o la ablación pueden aliviar el dolor. Si el dolor es causado por un hueso roto, el tratamiento de la fractura con cirugía ayuda mucho con el dolor. El mantener los huesos fuertes con bifosfonatos o denosumab también puede ser útil.

Hipercalcemia

Los síntomas tempranos de tener demasiado calcio en la sangre (hipercalcemia) incluyen:

  • Estreñimiento
  • Orinar con mucha frecuencia.
  • Sensación de aletargamiento o adormecimiento.
  • Sentir sed todo el tiempo y beber grandes cantidades de líquido.

Las señales y los síntomas posteriores pueden incluir debilidad muscular, dolores musculares y de las articulaciones, confusión, coma e insuficiencia renal.

La administración de líquidos y medicamentos de bifosfonatos suele disminuir rápidamente los niveles de calcio en la sangre. Estos generalmente se administran en las venas mediante infusión intravenosa (IV). Otras medicinas pueden usarse en caso de que las anteriores no surtan efecto.

Huesos fracturados

Cuando el cáncer pasa a los huesos, puede causar que estos se debiliten. Por lo tanto, estos huesos tienen una probabilidad mayor de romperse (fractura). Las fracturas ocurren con más frecuencia en los huesos de las piernas cercanos a la cadera, ya que estos huesos soportan la mayor parte de su peso. El cáncer en los huesos puede causar un dolor intenso durante un tiempo antes de que ocurra la fractura. Si se toma una radiografía en ese momento, ésta puede mostrar que es probable que se rompa el hueso.

Siempre que sea posible, lo mejor para este problema es simplemente evitar la fractura. Esto se hace generalmente mediante una cirugía para colocar una varilla de metal en la parte débil del hueso para ayudar a darle soporte. Esto se hace mientras usted está bajo anestesia general (en un sueño profundo y sin que sienta dolor).

Si el hueso ya está roto, entonces se hará algo más para apoyar el hueso. Generalmente se realiza una cirugía para colocar un soporte de acero sobre el área fracturada del hueso.

Se pueden administrar tratamientos de radiación después de la cirugía para tratar de prevenir daños posteriores. Generalmente se necesitan alrededor de 10 tratamientos, aunque algunos médicos administran toda la dosis de radiación en uno o dos tratamientos solamente. La radiación no fortalecerá los huesos, pero puede que evite más daño.

Si los huesos de la columna vertebral están fracturados, puede que se use una vertebroplastía para apoyarlos. En este procedimiento, se inyecta un tipo de cemento óseo en los huesos dañados. El área se adormece primero y se usa un explorador de imágenes, tal como una CT, para guiar la aguja al lugar correcto. A menudo, la vertebroplastía reduce el dolor inmediatamente y se puede hacer en un centro de atención para pacientes ambulatorios.

Los medicamentos que recibe o el mismo cáncer pueden hacer que sienta confusión, mareos o debilidad. Esto puede resultar en caídas y accidentes, y las caídas pueden causar fracturas, especialmente en los huesos debilitados por el cáncer. Hable con los miembros de su equipo de atención del cáncer sobre algún equipo de seguridad que pueda usar en casa. Algunas cosas que usted pudiera encontrar útiles son las sillas para la regadera, los andadores de apoyo para caminar y los pasamanos.

Compresión de la médula espinal: Cuando el cáncer amenaza con paralizar, esto es una emergencia

Algunas veces el cáncer se propagará a un hueso de la columna vertebral. El cáncer puede crecer lo suficiente como para presionar la médula espinal, lo que causa que ésta se comprima. Esto puede aparecer de maneras diferentes:

  • Dolor de espalda (con dolor que puede pasar a una o a ambas piernas).
  • Adormecimiento en las piernas o el abdomen.
  • Debilidad en las piernas o dificultad para moverlas.
  • Incontinencia (orinar o defecar inesperadamente) o problemas al orinar.

Si usted nota síntomas como estos, llame inmediatamente a su médico o acuda a la sala de urgencias. Si esto no es tratado inmediatamente, puede causar parálisis de por vida.

Si el cáncer está comenzando a presionar la médula espinal, el tratamiento puede ayudar a prevenir parálisis y ayudar a aliviar el dolor. A menudo, se usa radiación como parte del tratamiento, frecuentemente con un tipo de medicamento llamado un corticosteroide. A algunos pacientes se les administra radiación inmediatamente. Si la médula espinal ya está comprimida, la cirugía inmediata seguida por la radiación puede ser el mejor tratamiento, dado que puede permitirle al paciente caminar y funcionar mejor que si recibe únicamente la radiación. Puede que las personas con cáncer muy avanzado u otros graves problemas de salud no puedan someterse a esta clase de cirugía.


Last Medical Review: 06/08/2012
Last Revised: 06/08/2012