Resumen sobre metástasis en los huesos

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Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se encuentran las metástasis en los huesos?

Algunas veces la metástasis en los huesos se detecta antes de que tenga la oportunidad de causar algún síntoma. Cuando se descubre que tiene un cáncer, puede que su médico requiera que se realicen estudios (como radiografías óseas o gammagrafías óseas) para determinar cuán lejos se propagó el cáncer. Estas pruebas se pueden hacer antes, durante y después del tratamiento. En otros casos, un síntoma como el dolor en los huesos puede que sea el primer signo de metástasis en éstos.

Señales y síntomas de metástasis en los huesos

Dolor en los huesos: el dolor en los huesos es a menudo el primer síntoma de que el cáncer se ha propagado a los huesos. A menudo, el dolor puede ir y venir al principio, y tiende a empeorar en la noche y aliviarse con el movimiento. Luego, éste no desaparece y puede que empeore con el movimiento. Si tiene cáncer y comienza a sentir un nuevo dolor que podría provenir de un hueso, debe informarlo al doctor de inmediato. El hueso podría estar tan débil que pudiera fracturarse. Esto a menudo se puede prevenir si las metástasis en los huesos se detectan en sus etapas iniciales. Por supuesto, otros problemas como las infecciones de los huesos, la artritis o simplemente la actividad intensa también pueden causar dolor en los huesos.

Huesos rotos (fracturas): los huesos débiles se pueden romper. Esto puede ocurrir durante una caída o lesión, o incluso durante sus actividades habituales. Una fractura de hueso a menudo causa dolor repentino, intenso y le puede impedir su movilidad. Los huesos que más se fracturan son los huesos largos de los brazos y las piernas y los huesos de la columna vertebral. El dolor repentino en el medio de la espalda es a veces un signo de que un hueso en la columna vertebral se está fracturando. Esto es una emergencia que requiere tratamiento de inmediato para prevenir daño adicional.

Presión en la médula espinal: el crecimiento del cáncer en los huesos de la espalda puede hacer presión sobre la médula espinal. Esto es un problema grave, el cual no sólo causa dolor, sino que la presión puede dañar la médula espinal de manera tal que las piernas y los brazos se adormecen, debilitan o hasta se paralizan. Algunas veces el primer síntoma de este problema es la dificultad para orinar porque los nervios de la médula espinal controlan la vejiga.

Niveles altos de calcio en la sangre (hipercalcemia): el cáncer en los huesos puede causar altos niveles de calcio en la sangre. Esto puede ocasionar estreñimiento, falta de apetito, náuseas, sed extrema, confusión y cansancio. Si no se trata, puede resultar en coma.

Notifique inmediatamente a su médico si tiene síntomas

Muchos de los síntomas presentados anteriormente también pueden ser causados por otra cosa que no sea la propagación del cáncer a los huesos. Aun así, es importante informar de inmediato a su doctor o enfermera cualquier síntoma nuevo relacionado con los huesos o cualquier cambio en los síntomas viejos. El detectar y tratar estos síntomas tempranamente puede ayudar a reducir las probabilidades de problemas más adelante.

Pruebas para encontrar metástasis en los huesos

Estudios por imágenes para encontrar metástasis en los huesos

Los estudios por imágenes hacen uso de rayos-X u otros métodos para crear una imagen del interior de su cuerpo. Puede que estas pruebas se realicen por muchas razones, como tratar de ver si el cáncer se ha propagado a los huesos.

Radiografías: las radiografías de los huesos pueden mostrar signos de propagación del cáncer. Las radiografías también pueden detectar grietas en los huesos que han sido debilitados por la metástasis.

Gammagrafía ósea: este estudio ayuda a mostrar si el cáncer se ha propagado a los huesos. Se inyecta una sustancia radioactiva en una vena que se acumula en las áreas de daño óseo en todo el cuerpo. Usted entonces se acuesta en la camilla por alrededor de 30 minutos para realizar el estudio. Las áreas dañadas que se pueden ver en el explorador o escáner se llaman “puntos radiactivos”. Las gammagrafías óseas a menudo pueden detectar la metástasis mucho antes que las radiografías comunes. Sin embargo, la artritis, las infecciones y otras enfermedades de los huesos también pueden ocasionar puntos radiactivos.

Tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés): la tomografía computarizada usa un haz de rayos X para tomar una serie de fotografías del cuerpo desde muchos ángulos. Una computadora combina las fotos para formar una imagen detallada. Si las gammagrafías óseas o las radiografías no muestran metástasis, este estudio a veces pueda ayudar a ver si el cáncer se propagó a sus huesos. Las tomografías computarizadas pueden también ser usadas para guiar una aguja hacia un lugar que pudiera tener metástasis. La aguja se usa para extraer una muestra de tejido que luego se observa con el microscopio para ver si hay células cancerosas.

Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías normales y es necesario permanecer inmóvil durante 15 a 30 minutos en una mesa mientras se llevan a cabo. A menudo, antes de tomar cualquier imagen, se inyecta un "tinte" de contraste que ayuda a delinear mejor las estructuras de su cuerpo. Además, se le podrá solicitar que beba aproximadamente entre 1 y 2 pintas de un contraste oral. Algunas personas pudieran sentirse un poco confinadas debido al anillo por el cual se mueven mientras se toman las fotografías.

Imágenes por resonancia magnética: al igual que la tomografía computarizada, las imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus silgas en inglés) muestran una imagen transversal del cuerpo. Éstas utilizan ondas de radio e imanes muy potentes en lugar de rayos X. Las imágenes por resonancia magnética son especialmente útiles para observar la espina dorsal y la médula espinal. Las MRI pueden demorar hasta una hora. Además, debe colocarse en el interior de un equipo en forma de tubo, lo cual puede dar una sensación de atrapado y resultar molesto para las personas que tienen temor a los lugares cerrados. Las máquinas especiales y abiertas de MRI pueden ayudar en este respecto, pero usted aún necesitará mantenerse quieto durante largos periodos de tiempo. La máquina también produce ruidos martillantes y chasquidos que quizá le resulten molestos. En algunos centros se proporcionarán audífonos para bloquear estos ruidos.

Tomografía por emisión de positrones (PET): este estudio utiliza una sustancia con un tipo de azúcar radiactivo que se inyecta en una vena. Las células cancerosas en el cuerpo absorbe el azúcar. Después hay que permanecer recostado en el escáner de PET por alrededor de 30 minutos mientras se usa una cámara especial para mostrar donde se acumuló la azúcar. Este estudio puede encontrar grupos de células cancerosas que son demasiado pequeñas como para verse en otros estudios. También son útiles cuando su doctor cree que el cáncer se ha propagado, pero no sabe a qué lugar. Hay equipos más nuevos que combinan las tomografías computarizadas y las tomografías por emisión de positrones en una misma imagen que ofrece más detalles.

Análisis de sangre para detectar metástasis en los huesos

Marcadores tumorales: algunos tipos de cáncer secretan ciertas sustancias, llamadas marcadores tumorales, en la sangre. Los pacientes de estos tipos de cáncer pueden someterse a pruebas de sangre para ver si los niveles de estos marcadores están subiendo. Un aumento en los niveles del marcador tumoral podría indicar que el cáncer se propagó, pero no muestra a dónde se extendió. Se necesitarán otras pruebas para mostrar si las metástasis están en los huesos o en algún otro lugar del cuerpo. Para obtener más información, lea nuestro documento Marcadores tumorales.

Otras pruebas sanguíneas: hay otros análisis de sangre que pueden indicar si hay metástasis en los huesos, por ejemplo, las que detectan recuentos elevados de calcio en la sangre.

Pruebas de orina: los análisis de la orina también pueden encontrar sustancias que son liberadas a través de la orina cuando hay daños en los huesos.

Biopsias para encontrar metástasis en los huesos

Si usted tiene cáncer (o lo ha tenido en el pasado), es posible que su médico pueda indicar si tiene metástasis en los huesos basándose en lo que se observe en las gammagrafías óseas u otras radiografías. Sin embargo, si los resultados no están claros, su médico necesitará tomar una muestra de tejido para saber si es cáncer. Esto se conoce como biopsia.

En una biopsia se extrae una pequeña muestra de células o de tejido y se envía a un laboratorio para observarla con el microscopio.

Biopsia con aguja fina: en esta biopsia se utiliza una aguja finísima y hueca para tomar una pequeña cantidad de líquido y pequeños fragmentos de tejido del tumor. La biopsia se realiza después de adormecer el área. Puede causar molestia, pero en la mayoría de los casos no es doloroso. Puede que sea difícil introducir una aguja fina en un hueso. Por lo tanto, este tipo de biopsia se realiza solamente si el hueso está debilitado o si el cáncer se ha propagado al tejido blando que rodea al hueso.

Biopsia por punción con aguja gruesa: este tipo de biopsia es como la biopsia con aguja fina, pero se usa una aguja más gruesa que extrae un núcleo pequeño de tejido.

Biopsia quirúrgica del hueso: algunas veces las biopsias con aguja no son concluyentes y se necesita una biopsia quirúrgica. Para hacer esto, el cirujano corta el hueso para extirpar una pequeña porción del tumor. Esto también se denomina biopsia por incisión, la cual rara vez se necesita para diagnosticar metástasis en los huesos.


Fecha de última actualización: 07/24/2012
Fecha de último cambio o revisión: 07/24/2012