Cáncer de ovario

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Causas, factores de riesgo y prevención TEMAS

¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de ovario?

Un factor de riesgo es aquel que cambia las probabilidades de que padezca una enfermedad como lo es el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen diferentes factores de riesgo. Por ejemplo, exponerse sin protección a la luz solar intensa es un factor de riesgo para el cáncer de piel. Asimismo, fumar es un factor de riesgo para un número de cánceres.

Sin embargo, los factores de riesgo no lo indican todo. Presentar uno o incluso varios factores de riesgo no significa que dicha persona tendrá la enfermedad. Además, muchas personas que adquieren la enfermedad pueden no tener factores de riesgo conocidos. Aun cuando una mujer con cáncer de ovario tiene un factor de riesgo, a menudo es muy difícil saber cuánto pudo haber contribuido ese factor de riesgo al cáncer. Los investigadores han descubierto varios factores específicos que cambian la probabilidad de una mujer de padecer cáncer epitelial de ovario. Estos factores de riesgo no se aplican a otros tipos de cáncer ovárico menos comunes, tales como los tumores de células germinales y los tumores estromales.

Edad

El riesgo de padecer cáncer de ovario aumenta con la edad. El cáncer de ovario es poco común en las mujeres menores de 40 años, y la mayoría de los cánceres ováricos se origina después de la menopausia. La mitad de todos los cánceres de ovario se encuentran en mujeres de 63 años o más.

Obesidad

Varios estudios han analizado la relación entre la obesidad y el cáncer de ovario. En general, parece que las mujeres obesas (aquellas con un índice de masa corporal de al menos 30) tienen un mayor riesgo de cáncer de ovario.

Antecedentes relacionados con la reproducción

Una mujer que haya estado embarazada y que haya continuado con el embarazo a término antes de los 26 años presenta un menor riesgo de cáncer de ovario en comparación con la mujer que no haya completado el embarazo. El riesgo baja con cada embarazo completo. Las mujeres que tienen su primer embarazo a término (completo) después de los 35 años o que nunca tuvieron un embarazo a término tienen un mayor riesgo de cáncer de ovario.

La lactancia (amamantar al bebé) puede reducir el riesgo aún más.

Control de la natalidad

Las mujeres que han usado anticonceptivos orales (píldora anticonceptiva) tienen un menor riesgo de cáncer de ovario. El menor riesgo se observa después de solo 3 a 6 meses de usar los anticonceptivos orales, y el riesgo es menor mientras más tiempo se use la píldora. Este riesgo menor continúa por muchos años después de suspender las píldoras.

En un reciente estudio se descubrió que las mujeres que recibieron acetato de medroxiprogesterona de depósito (DMPA o Depo-Provera CI®), un contraceptivo hormonal inyectable, tuvieron un menor riesgo de cáncer de ovario. El riesgo fue incluso menor si las mujeres lo habían usado por 3 años o más.

Cirugía ginecológica

La ligadura tubárica (amarrar los conductos) puede reducir la probabilidad de cáncer de ovario en hasta dos tercios. Una histerectomía (extirpación del útero sin remover los ovarios) también parece reducir el riesgo de cáncer de ovario alrededor de un tercio.

Medicamentos para la fertilidad

En algunos estudios, los investigadores han encontrado que el uso del medicamento para la fertilidad citrato de clomifeno (Clomid®) por más de un año, puede aumentar el riesgo de tumores ováricos. El riesgo pareció ser mayor en mujeres que no quedaron embarazadas mientras usaban el medicamento. Los medicamentos para la fertilidad parecen aumentar el riesgo del tipo de tumor ovárico conocido como "tumores de bajo potencial maligno" (descritos en la sección “¿Qué es el cáncer de ovario?”). Si usted está tomando medicamentos para la fertilidad debe discutir los posibles riesgos del mismo con su médico. Sin embargo, las mujeres que son infértiles pueden presentar un mayor riesgo (que las mujeres fértiles), aunque no utilicen medicamentos para la fertilidad. Esto podría, en parte, deberse a que no han tenido un embarazo a término o usaron píldoras anticonceptivas (las cuales ofrecen protección).

Andrógenos

Los andrógenos son hormonas masculinas. El danazol, un medicamento que aumenta los niveles de andrógenos, estuvo vinculado a un riesgo aumentado de cáncer de ovario en un estudio poco abarcador. En un estudio más abarcador, este vínculo no fue confirmado, pero las mujeres que toman los andrógenos presentaron un mayor riesgo de cáncer de ovario. Se necesitan realizar estudios adicionales de la función de los andrógenos en el cáncer de ovario.

Terapia de estrógeno y terapia de hormonas

Algunos estudios recientes sugieren que las mujeres que usan estrógenos después de la menopausia tienen un riesgo aumentado de cáncer de ovario. El riesgo parece ser mayor en mujeres que sólo reciben estrógeno (sin progesterona) por muchos años (al menos cinco o 10). Es menos claro que haya un riesgo aumentado para las mujeres que reciben tanto estrógeno como progesterona.

Antecedentes familiares de cáncer de ovario, del seno o cáncer colorrectal

El cáncer de ovario puede ser más común en algunas familias. El riesgo de cáncer de ovario aumenta si su madre, hermana o hija tiene, o tuvo, cáncer ovárico. El riesgo también aumenta más mientras más familiares tengan cáncer de ovario. Un mayor riesgo de cáncer de ovario también puede que provenga de la familia del padre.

Un antecedente familiar de algunos otros tipos de cáncer, como el cáncer colorrectal y el de seno, está vinculado a un mayor riesgo de cáncer ovárico. Esto se debe a que estos cánceres pueden ser causados por una mutación (cambio) hereditaria en ciertos genes que ocasiona un síndrome hereditario de cáncer que aumenta el riesgo de cáncer ovárico.

Síndromes de cáncer familiar

Aproximadamente de 5 a 10 por ciento de los casos de cáncer de ovario son una parte de los síndromes de cáncer familiar, ocasionados por cambios hereditarios (mutaciones) en ciertos genes.

Síndrome hereditario de cáncer de seno y ovario

Este síndrome es causado por mutaciones hereditarias en los genes BRCA1 o BRCA2, así como posiblemente por algunos otros genes que aún no han sido identificados. Este síndrome está vinculado a un mayor riesgo de cáncer de seno, ovario, trompa de Falopio, y cánceres peritoneales primarios. También aumenta el riesgo de algunos otros cánceres, como el cáncer pancreático y el cáncer de próstata.

Las mutaciones en el BRCA1 y el BRCA2 también son responsables de la mayoría de los cánceres de ovario hereditarios. Cuando estos genes son normales ayudan a prevenir el cáncer al producir proteínas que evitan el crecimiento anormal de las células. Sin embargo, si usted heredó una mutación (defecto) en uno de estos genes de cualquiera de sus padres, esta proteína que previene el cáncer es menos eficaz y sus probabilidades de padecer cáncer de seno, ovario, o ambos, aumentan. Las mutaciones en el BRCA1 y el BRCA2 son aproximadamente 10 veces más comunes en las mujeres judías askenazi que en la población general de los Estados Unidos.

Se calcula que en las mujeres con el BRCA1, el riesgo de cáncer de ovario en el transcurso de sus vidas es de entre 35% y 70%. Esto significa que si 100 mujeres tuvieron la mutación BRCA1, entre 35 y 70 de ellas padecerían cáncer de ovario. Para las mujeres con mutaciones BRCA2, el riesgo ha sido estimado entre 10% y 30% para la edad de los 70 años. Estas mutaciones también aumentan los riesgos de carcinoma peritoneal primario y carcinoma de trompa de Falopio.

Si los comparamos, el riesgo de cáncer de ovario para las mujeres en la población general en el transcurso de sus vidas es menos del 2%.

Síndrome de hamartoma tumoral PTEN

En este síndrome, conocido también como enfermedad de Cowden, las personas son principalmente afectadas por problemas de tiroides, cáncer de tiroides, y cáncer de seno. Las mujeres también tienen un riesgo aumentado de cáncer de ovario. Esta enfermedad es causada por mutaciones hereditarias en el gen PTEN.

Cáncer colorrectal hereditario sin poliposis

Las mujeres con este síndrome tienen un riesgo muy elevado de cáncer de colon y también un riesgo aumentado de cáncer de útero (cáncer endometrial) y cáncer de ovario. Muchos genes diferentes pueden causar este síndrome. Éstos son MLH1, MLH3, MSH2, MSH6, TGFBR2, PMS1, y PMS2. Una copia anormal de cualquiera de estos genes reduce la capacidad del organismo para reparar el daño a su ADN. El riesgo de cáncer de ovario en el transcurso de la vida de una mujer con cáncer de colon hereditario no poliposo (HNPCC) es de aproximadamente 10%. Hasta un 1% de todos los cánceres ováricos epiteliales ocurre en mujeres con este síndrome. El nombre que se usaba en el pasado para el HNPCC es síndrome Lynch.

Síndrome Peutz-Jeghers

Las personas con este síndrome genético poco común presentan pólipos en el estómago y el intestino mientras son adolescentes. Además, estas personas tienen un alto riesgo de cáncer, particularmente cánceres de tracto digestivo (esófago, estómago, intestino delgado, colon). Las mujeres con este síndrome tienen un riesgo aumentado de cáncer de ovario, incluyendo cáncer epitelial de los ovarios y un tipo de tumor estromal llamado tumor de los cordones sexuales con túbulos anulares (SCTAT). Este síndrome es causado por mutaciones en el gen STK11.

Poliposis asociado con MUTYH

Las personas con este síndrome desarrollan pólipos en el colon y el intestino delgado, y tienen un alto riesgo de padecer cáncer de colon. Además, estas personas son más propensas a padecer otros cánceres, incluyendo cánceres de ovario y vejiga. Este síndrome es causado por mutaciones en el gen MUTYH.

Antecedentes personales de cáncer de seno

Si ha tenido cáncer de seno, puede que también tenga un mayor riesgo de cáncer de ovario. Existen varias razones para esto. Algunos de los factores de riesgo para el cáncer de ovario también pueden afectar el riesgo de cáncer de seno. El riesgo de padecer cáncer de ovario después de cáncer de seno es el mayor en aquellas mujeres con antecedentes de cáncer de seno. Un antecedente familiar contundente de cáncer de seno puede ser causado por una mutación hereditaria en los genes BRCA1 o BRCA2, y por el síndrome de cáncer de seno y ovario hereditario, el cual está asociado con un mayor riesgo de cáncer de ovario.

Talco

Se ha sugerido que el polvo de talco aplicado directamente al área genital o en servilletas sanitarias pudiera ser carcinogénico (causante de cáncer) para los ovarios. Algunos estudios sugieren un aumento muy ligero del riesgo de cáncer de ovario en las mujeres que usaron talco en el área genital. En el pasado, a veces el polvo de talco estaba contaminado con asbesto, un mineral reconocido como carcinogénico. Esto podría explicar su asociación con el cáncer de ovario en algunos estudios. Sin embargo, desde la década de los '70, los productos basados en polvo de talco para el cuerpo y la cara no pueden por ley contener asbesto. La seguridad de estos nuevos productos requerirá estudios de seguimiento en mujeres que los hayan usado durante muchos años. Actualmente no existen pruebas que asocien los polvos hechos de maicena con ningún cáncer en la mujer.

Alimentación

Un estudio de mujeres que siguieron una alimentación baja en grasa durante al menos 4 años mostró un menor riesgo de cáncer de ovario. Algunos estudios han mostrado una tasa reducida de cáncer de ovario en mujeres que consumen muchos vegetales, aunque otros estudios no están de acuerdo con esto. La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda comer una variedad de alimentos saludables, enfatizando en aquéllos de fuente vegetal. Coma al menos 2 ½ tazas de frutas, verduras y vegetales al día, así como varias porciones de alimentos integrales de origen vegetal tales como panes, cereales, granos, arroz, pastas o frijoles. Limite la cantidad que consume de carnes rojas y procesadas (embutidos). A pesar de que el efecto de estas recomendaciones sobre alimentación para el riesgo de cáncer de ovario permanece incierto, seguirlas puede ayudar a prevenir otras enfermedades, incluyendo algunos otros tipos de cáncer.

Analgésicos

En algunos estudios, tanto la aspirina como el acetaminofén han mostrado que reducen el riesgo de cáncer de ovario. Sin embargo, la información de estos estudios no es consistente. Las mujeres que no estén tomando estos medicamentos regularmente para otras condiciones médicas no deben comenzar a hacerlo para tratar de prevenir el cáncer de ovario. Se necesitan más estudios en esta área.

Hábito de fumar y consumo de alcohol

En general, el fumar no aumenta el riesgo del cáncer de ovario, aunque está asociado con un mayor riesgo para el tipo mucinoso.

El consumir bebidas alcohólicas no está asociado con el riesgo de cáncer de ovario.


Fecha de última actualización: 09/09/2014
Fecha de último cambio o revisión: 11/17/2014