Cáncer de ovario

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Tratamiento contra el Cáncer de ovario TEMAS

Tratamiento de tumores epiteliales de bajo potencial maligno

Estos tumores también se denominan tumores LMP, por sus siglas en inglés, tumores atípicos proliferantes o tumores límite. Cuando se observan a través de la ecografía y la CT, estos tumores lucen iguales a los cánceres ováricos epiteliales invasivos. Será necesario realizar una biopsia para saber con certeza que el tumor no es un cáncer epitelial de ovario invasivo. Por lo general, se toma una muestra de biopsia durante la cirugía. La cirugía para los tumores LMP es similar a la cirugía para el cáncer de ovario invasivo, con los objetivos de extirpar el tumor junto con cirugía citorreductora y clasificación total por etapas (lea la sección sobre cirugía para detalles).

Se extirpa el útero, ambas trompas de Falopio y ambos ovarios en las mujeres que ya no van a tener hijos. La cirugía para determinar la etapa del cáncer se hace para ver si el tumor se ha propagado fuera del ovario o la pelvis. Esto significa extirpar el omento y algunos ganglios linfáticos, así como lavados del abdomen y la pelvis. Si la paciente quiere quedar embarazada en el futuro, se extirpa sólo el ovario que contiene el tumor y la trompa de Falopio de ese lado. En pocas ocasiones, se extrae solamente la parte del ovario que contiene el quiste ovárico con el tumor (cistectomía ovárica). Estos pacientes aún deben someterse a una cirugía para determinar la etapa del cáncer con el fin de ver si el tumor se ha propagado. Si el tumor sólo se encuentra en un ovario, la paciente usualmente se mantiene en observación sin tratamiento adicional. Los expertos recomiendan visitas de seguimiento al menos cada 6 meses por los primeros 5 años después del diagnóstico. Por lo general, no se usa quimioterapia y radioterapia como tratamientos iniciales para los tumores que no se han propagado fuera del ovario.

Si el tumor se ha propagado fuera del ovario cuando se diagnosticó inicialmente, el cirujano extirpará tanto tumor como sea posible. El tratamiento después de la cirugía depende de algo llamado invasión (cuando una clase de células crece en órganos o tejidos a donde no pertenece). Parte de lo que hace peligrosa a una célula cancerosa es su capacidad para invadir otros tejidos. Cuando los tumores LMP se propagan, éstos pueden formar implantes tumorales (depósitos) en el revestimiento del abdomen (el peritoneo) y en la superficie de los órganos en el abdomen y la pelvis. Con más frecuencia, estos implantes no son invasivos, lo que significa que no han crecido hacia el revestimiento abdominal ni hacia los órganos. Cuando están creciendo en el peritoneo o en los órganos, se dice que son invasivos.

Las pacientes con propagación no invasiva de un tumor LMP usualmente están en observación sin tratamiento adicional después de la cirugía citorreductora. Si los implantes tumorales son invasivos, se ofrece quimioterapia. La quimioterapia que se administra usualmente es la misma que la usada para el cáncer de ovario invasivo. Se recomienda a menudo la observación para los tumores LMP debido a que crecen muy lentamente e incluso cuando se propagan pocas veces causan la muerte.

Si el tumor regresa después de la cirugía inicial, se puede considerar más cirugía citorreductora. Además, la quimioterapia y, rara vez, la radioterapia son opciones para los tumores LMP recurrentes.


Fecha de última actualización: 09/09/2014
Fecha de último cambio o revisión: 09/09/2014