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Terapia hormonal en la menopausia y el riesgo de cáncer
Por décadas, la terapia hormonal ha sido utilizada en mujeres para aliviar los síntomas de la menopausia, como la sensación de acaloramientos (bochornos) y la sudoración. Esta terapia se conoce como terapia hormonal en la menopausia, y puede la encuentre abreviada por sus siglas en inglés HT o MHT. Puede que también la vea referida como terapia de restitución hormonal (HRT), terapia hormonal postmenopáusica (PHT) u hormonas posteriores a la menopausia (PMH).
Anteriormente, muchos médicos y sus pacientes consideraban que la terapia hormonal también tenía otros beneficios además de aliviar los síntomas de la menopausia. Pero varios estudios que han sido propiamente realizados han hecho que los médicos llegaran a la conclusión que los riesgos que conlleva recibir terapia hormonal superan a los beneficios para la mayoría de las mujeres. No obstante, cada mujer puede tener inquietudes distintas que deberá conversar con su médico.
Este documento expone lo que se sabe acerca de cómo la terapia hormonal puede afectar el riesgo que una mujer tiene de desarrollar ciertos tipos de cáncer. No se detallarán los posibles efectos de la terapia hormonal sobre otras enfermedades, como la osteoporosis (reducción de la densidad de los huesos), infartos, enfermedad cardiaca, coágulos o demencia.
Tampoco pretende ser una declaración de la política de la Sociedad Americana Contra El Cáncer, sino que constituye un resumen de estudios médicos publicados sobre el tema. Las mujeres que están considerando el uso de la terapia hormonal, deberán hablar con sus médicos sobre la información que se presenta a continuación. Además, las mujeres deben comprender los riesgos y beneficios de la terapia hormonal, así como la atención de seguimiento que requerirán si se usa esta terapia. Teniendo en cuenta esta información, la mujer y su doctor deben decidir qué hormonas son o no necesarias por un periodo determinado para aliviar los síntomas de la menopausia. A medida que el cambio por la menopausia se haga más tenue, la mayoría de los síntomas empiezan a desvanecer. En este momento, se recomienda descontinuar la terapia hormonal debido a que los riesgos tienden a volverse aún más altos.
La menopausia, los síntomas y la terapia hormonal
La menopausia es la etapa en la vida de una mujer, en la que sus ovarios dejan de producir óvulos y su producción de las dos hormonas femeninas principales, el estrógeno y la progesterona, comienza a reducir. Con el transcurso del tiempo, esto causa que cesen los periodos menstruales. Las mujeres a las que les son extirpados sus ovarios mediante cirugía (ooforectomía) o cuyos ovarios dejan de funcionar por otras razones, también pasan por la menopausia, pero de forma mucho más repentina.
Los niveles hormonales cambiantes causan síntomas que a menudo se asocian a la menopausia, como acaloramientos y sudoraciones nocturnas, entre otros. Estos síntomas tienden a desaparecer eventualmente, ya sea que sean o no tratados. Otros síntomas, como la resequedad y el adelgazamiento de los tejidos vaginales puede que surjan después de la menopausia y que se agraven con el tiempo. Los niveles bajos de estrógeno son normales tras “el cambio” y también puede incrementar el riesgo de otros problemas de salud como la osteoporosis.
Tipos de terapia hormonal
Las hormonas más recetadas comúnmente son el estrógeno y la progestina en conjunto, pero la terapia hormonal puede referirse a solo estrógeno también. Resulta importante saber a qué tipo de terapia hormonal usted se está refiriendo al momento se considerar los riesgos. En este texto, usaremos el término terapia de estrógeno para referirnos al uso de estrógeno por sí solo, y usaremos el término terapia de estrógeno-progestina, a menudo llamada terapia hormonal combinada para referirnos al uso de estrógeno y progestina en conjunto.
La terapia de estrógeno, así como la terapia de estrógeno-progestina, son usadas en ocasiones para aliviar los síntomas de la menopausia. Algunos médicos consideran que la terapia hormonal puede además reducir el riesgo de algunos otros problemas de salud de una mujer que se relacionan con los niveles bajos de estrógeno.
Ambos tipos de terapia hormonal se detallan más adelante, junto con los posibles riesgos para cada tipo. Hay que tomar en cuenta que existen otros tipos de hormonas recetadas por los médicos durante la menopausia, pero no se cuenta con suficiente información para poder hablar de sus riesgos potenciales.
El término “bioidénticas” a veces se usa por comerciantes para describir las hormonas que contienen estrógeno o progestina con la misma estructura química que las encontradas de forma natural en las personas. Los publicistas puede que describan las hormonas bioidénticas como "naturales”, y a menudo los compradores piensan que son más seguras que los medicamentos tradicionales usados para controlar los síntomas de la menopausia. Pero cualquier producto que contenga estrógeno o progestina requiere de receta médica, como los otros medicamentos hormonales, y se debe asumir que tienen los mismos riesgos a la salud que cualquier otro tipo de terapia hormonal. Para información sobre los remedios herbarios (que pueden comprarse sin receta médica), remítase a “Hierbas y suplementos” en la sección “¿Qué significa todo esto?”.
Terapia de estrógeno-progestina
La terapia de estrógeno-progestina (EPT, por sus siglas en inglés), como su nombre lo indica, usa tanto el estrógeno, como la progestina (una hormona similar a la progesterona). Se receta a mujeres a quienes no se les haya practicado una histerectomía (es decir, que aún conservan el útero). La añadición de progestina al estrógeno protege el recubrimiento del útero (el endometrio) de los efectos nocivos del estrógeno. La terapia de estrógeno-progestina se puede administrar de dos maneras:
- La terapia de estrógeno-progestina continua involucra la administración de la misma dosis de estrógenos y progestina cada día.
- La terapia de estrógeno-progestina secuencial (cíclica) usa diferentes cantidades de cada hormona en días específicos del mes de tal forma que los niveles hormonales se asemejen más al ciclo menstrual natural.
Terapia de estrógeno
Con la terapia de estrógeno (ET, por sus siglas en inglés), como su nombre lo indica, solamente se administra estrógeno. Se usa para elevar los niveles de estrógeno en el cuerpo. Los estrógenos equinos conjugados (CEE Premarin®) conforman la terapia de estrógeno que se ha usado por más tiempo en los EE.UU. El estrógeno solo se receta principalmente a mujeres a quienes se les practicó una histerectomía (cirugía para extirpar el útero o la matriz).
Cómo la terapia hormonal es administrada durante la menopausia
Hormonas sistémicas
Las hormonas que se administran en pastillas o con un parche son absorbidas a través del sistema digestivo o la piel y llegan a todas las partes del cuerpo mediante el torrente sanguíneo. A este tipo de terapia se le conoce como tratamiento sistémico. También hay un tipo de aro vaginal que administra una dosis hormonal grande al cuerpo entero, por lo que también podría considerársele un tratamiento sistémico. Éste administra un dosis mucho mayor que el aro vaginal tópico que se detalla a continuación.
Hormonas tópicas
Como otra alternativa, puede que los tratamientos hormonales sean administrados de forma tópica (aplicación regional). Esto implica que principalmente llegan a las regiones circundantes en donde se aplica, en lugar de todo el cuerpo. Las hormonas que son colocadas en la región vaginal pueden ingresar al torrente sanguíneo, pero la cantidad dependerá del tipo de hormona y la dosis.
Los tejidos vaginales con resequedad o adelgazamiento responden a dosis muy pequeñas de estrógeno. Estas dosis pequeñas se colocan dentro de la vagina mediante el uso de cremas, aros o tabletas que liberan lentamente las hormonas en la vagina y los tejidos adyacentes. Incluso cuando puede que pequeñas cantidades de hormona ingresen al torrente sanguíneo, la mayoría de la dosis permanece en los tejidos vaginales. A esto se le conoce como aplicación tópica (como se indicó anteriormente, existe un tipo de aro vagina que administra dosis hormonales mayores al cuerpo entre, el cual puede ser considerado tratamiento sistémico. Si no tiene certeza sobre el tipo de aro que esté utilizando, consúltelo con su médico).
La terapia hormonal y el riesgo de cáncer
Varios estudios a gran escala han analizado los posibles vínculos entre la terapia hormonal sistémica entre mujeres menopáusicas y los diferentes tipos de cáncer.
Nota explicativa sobre el riesgo de cáncer
A medida que lea esta información, tenga en cuenta que el porcentaje del riesgo en aumento o disminución que se menciona en el texto es denominado "riesgo relativo". El riesgo relativo se refiere al porcentaje de personas con cáncer que han sido expuestas en comparación con aquellas que no. Es fácil de calcularlo en las investigaciones, pero no da ninguna indicación sobre el riesgo real de cáncer para una mujer en particular.
Para dar una idea sobre lo que esto significa, una mujer es mucho más propensa a resultar afectada por un aumento del 50% en su riesgo desarrollar cáncer de seno, que por un aumento del 50% en su riesgo de llegar a tener cáncer ovárico. Para empezar, esto es debido a que su riesgo de cáncer ovárico es mucho menor.
Por ejemplo, en el transcurso de sus vidas, entre un grupo de 100 mujeres con un riesgo de cáncer de seno de un 12% y un riesgo de cáncer ovárico de un 2%, se espera que haya alrededor de 2 casos de cáncer ovárico y 12 casos de cáncer de seno. Un 50% de aumento en el riesgo en ambos tipos de cáncer significa que habría 18 mujeres con cáncer de seno, pero sólo 3 con cáncer ovárico. Por tanto, el riesgo absoluto entre las mujeres de padecer cáncer ovárico sería mucho menor que su riesgo de padecer cáncer de seno.
La terapia hormonal y el riesgo de cáncer endometrial
Terapia de estrógeno-progestina y riesgo de cáncer endometrial
Los estudios muestran que la terapia de estrógeno-progestina puede que ayude aliviando los síntomas de la menopausia en mujeres que conservan el útero y sin incrementar su riesgo de desarrollar cáncer endometrial (cáncer en el recubrimiento del útero).
Un estudio reportó que aproximadamente una de cada nueve mujeres tratadas con terapia de estrógeno solamente durante 3 años desarrolló un tipo de cambio precanceroso en su endometrio (recubrimiento del útero), conocido como hiperplasia atípica. Las mujeres tratados con terapia de estrógeno-progestina no presentaron este cambio con mayor frecuencia que las que no tomaron ninguna hormona.
La Women’s Health Initiative (Iniciativa de la Salud de la Mujer o WHI) consiste de un estudio clínico aleatorio a gran escala de mujeres a quienes se les proporcionó ya sea la terapia de restitución hormonal combinada de forma continua o un placebo (una sustancia inactiva usada para comparación, también conocida como “pastilla de azúcar”), y también se encontró que la terapia de estrógeno-progestina no incrementó el riesgo de cáncer de endometrio. Sin embargo, más mujeres bajo terapia de estrógeno-progestina han presentado sangrado vaginal anormal (una posible señal de cáncer de endometrio) que ha requerido de mayor análisis.
Una mujer a la que se le haya extirpado su útero (histerectomía) no está en peligro de desarrollar cáncer de endometrio, independientemente de si recibe terapia de estrógeno o de estrógeno-progestina. Pero debido a que el único propósito de administrar progestina es proteger al endometrio, es más probable que una mujer sin útero reciba la terapia estrógeno solamente.
Terapia de estrógeno y riesgo de cáncer endometrial
El uso sistémico de la terapia de estrógeno en forma de tabletas (pastillas), parches o aro vaginal de grandes dosis aumenta el riesgo en la mujer de desarrollar cáncer de endometrio (cáncer del revestimiento del útero). El riesgo continúa siendo más elevado que el riesgo promedio incluso tras haber dejado de recibir la terapia de estrógeno.
Debido a este riesgo de cáncer aumentado, casi nunca se receta el estrógeno por sí solo a las mujeres que han pasado por la menopausia y que conservan su útero. La progestina se usa junto con el estrógeno para contrarrestar el riesgo del estrógeno sobre el endometrio.
El uso prolongado de cremas vaginales, aros o tabletas que contengan estrógeno de dosis y aplicación tópica también puede aumentar los niveles de estrógeno en el cuerpo. Se cuenta con muy poca información sobre el riesgo a la salud respecto a esto, por lo que las cantidades hormonales son mucho menores que con las terapias sistémicas.
La terapia hormonal y el riesgo de cáncer de seno
Terapia de estrógeno-progestina y riesgo de cáncer de seno
Los resultados provenientes de la Women’s Health Initiative han reportado que el uso diario de la terapia de estrógeno-progestina aumenta el riesgo de llegar a tener cáncer de seno en comparación con aquellas mujeres que no reciben esta terapia. O sea que si 10,000 mujeres recibieron la terapia de estrógeno-progestina durante un año, esto añadiría hasta ocho casos de cáncer de seno más por año que si no hubieran recibido ningún tipo de terapia hormonal. Entre más tiempo se reciba la terapia hormonal, más aumentará el riesgo.
En este estudio, las mujeres que recibieron terapia de estrógeno-progestina también tuvieron un riesgo mayor de cáncer de seno detectado en una etapa más avanzada, y fueron más propensas a tener cambios de densidad en sus senos observables en los mamogramas. Las mujeres esbeltas o con senos densos que reciban terapia de estrógeno-progestina puede que estén particularmente a un riesgo elevado de desarrollar cáncer de seno.
El riesgo de cáncer de seno a raíz de la terapia de estrógeno-progestina aplica solamente a las mujeres que estén actualmente recibiendo o que hayan recibido recientemente dicha terapia. Se piensa que el riesgo de cáncer de seno disminuye tras dejar de recibir la terapia hormonal. El riesgo se iguala al riesgo de las mujeres que nunca recibieron terapia hormonal (el riesgo normal) tras tres años de haber dejado de recibir la terapia.
Las mujeres que hayan tenido una histerectomía pueden tomar la terapia de estrógeno en lugar de la terapia de estrógeno-progestina. Estas mujeres no necesitan progestina para protegerse contra el cáncer uterino, e incrementarían su riesgo de cáncer de seno si reciben la terapia de estrógeno-progestina.
Terapia de estrógeno y riesgo de cáncer de seno
Como parte del estudio WHI, se observó a mujeres que ya no conservaban su útero, y cuyos ovarios les habían sido extirpados o habían dejado de funcionar. Aquellas que estaban recibiendo terapia de estrógeno presentaron una leve disminución en su riesgo de desarrollar cáncer de seno.
El "Estudio de un millón de mujeres" realizado en Gran Bretaña, y muchos otros estudios parecidos reportaron un muy pequeño incremento en el riesgo de cáncer de seno (alrededor de 1% a 3% por cada año de uso) entre mujeres que recibieron la terapia de estrógeno, en comparación con las que recibieron un placebo.
La terapia hormonal y el riesgo de cáncer de ovario
El cáncer de ovario ocurre en raras ocasiones, lo que hace más difícil estudiar sus factores de riesgo. Incluso cuando algo aumenta el riesgo relativo de desarrollar cáncer ovárico, el riesgo de realmente tener este tipo de cáncer todavía es propenso a ser bajo.
Pero no se cuentan con herramientas de detección adecuadas para el cáncer ovárico y con frecuencia es mortal, por lo que incluso un pequeño riesgo asociado con la terapia hormonal puede que amerite consideración.
Terapia de estrógeno-progestina y riesgo de cáncer de ovario
Aún no se sabe con certeza si la terapia hormonal aumenta el riesgo de cáncer ovárico. En caso de ser el caso, lo hace solo levemente.
La WHI reportó que recibir continuamente la terapia de estrógeno-progestina puede que incremente un poco el riesgo de cáncer ovárico. Sin embargo, puede que este hallazgo sea solo por coincidencia debido al número pequeño de mujeres que padeció cáncer ovárico durante el estudio. Además, otros estudios han sugerido que puede que la terapia de estrógeno-progestina aumente ligeramente el riesgo, aunque menos que la terapia de estrógeno.
Terapia de estrógeno y riesgo de cáncer de ovario
Los estudios han reportado que las mujeres que reciben terapia de estrógeno tienen un mayor riesgo de llegar a tener cáncer ovárico en comparación con las mujeres que no toman hormonas tras la menopausia. El riesgo de cáncer ovárico aumenta mientras más tiempo una mujer reciba terapia de estrógeno.
El estudio de mayor escala realizado encontró que las mujeres que han recibido terapia de estrógeno por 5 o más años tuvieron alrededor de un 50% de riesgo aumentado de llegar a tener cáncer ovárico. Este vínculo fue confirmado en otro estudio a gran escala. El riesgo de cáncer de ovario pareció aumentar más mientras más se recibió la terapia.
La terapia hormonal y el riesgo de cáncer colorrectal
Terapia de estrógeno-progestina y riesgo de cáncer colorrectal
El estudio de la Women’s Health Initiative (WHI) reportó que la terapia de estrógeno-progestina redujo el riesgo del cáncer colorrectal en alrededor de un 40%. Este efecto pareció haber desaparecido cuando las mujeres fueron examinadas a poco más de 2 años de haber dejado de recibir la terapia. Esta reducción en el riesgo se ha observado también en otros estudios.
Terapia de estrógeno y riesgo de cáncer de colorrectal
En el grupo de mujeres del estudio de Women’s Health Initiative, la terapia de estrógeno no pareció tener ningún efecto sobre el riesgo de cáncer colorrectal. Otros estudios han encontrado un riesgo ligeramente menor de cáncer colorrectal en mujeres que han recibido terapia de estrógeno por muchos años.
La terapia hormonal y el riesgo de otros tipos de cáncer
La terapia hormonal puede que tenga un rol sobre otros tipos de cáncer, como el cáncer de pulmón y el melanoma. No existe suficiente evidencia para determinar algún efecto en este momento.
¿Qué significa todo esto?
La mujer y su doctor son quienes deberán decidir si es conveniente utilizar la terapia hormonal, ya sea la terapia de estrógeno o la terapia de estrógeno-progestina durante la menopausia, una vez que se analicen los posibles riesgos y beneficios. Entre las cosas a considerar se incluye:
- El riesgo de cáncer de seno, endometrio, ovario y otros tipos de cáncer.
- Los riesgos de otras afecciones graves afectadas por recibir terapia hormonal que no se mencionan en este documento, como condiciones cardiacas, derrames cerebrales y coágulos sanguíneos graves (trombosis venosa profunda, coagulación en los pulmones), así como efectos cerebrales.
- Otros medicamentos que puede que se usen para tratar los síntomas de la menopausia u osteoporosis.
Entre otros factores a considerar se incluye qué tan severos son los síntomas de la menopausia en una mujer, así como el tipo y la dosis de las hormonas recomendadas por el médico.
Reducción de los riesgos de cáncer debido a la terapia hormonal
Si una mujer y su médico deciden que la terapia de estrógeno o la terapia de estrógeno-progestina es el mejor tratamiento para ciertos síntomas de la menopausia o problemas de salud, por lo general es mejor usar la menor dosis y por el tiempo más breve posibles que dé resultados para ella. También se debe considerar otros tratamientos contra estos síntomas y trastornos.
Es importante que cualquier mujer que esté bajo terapia de restitución de estrógeno o de estrógeno-progestina consulte a su médico anualmente para estar segura de que no presente señales de cáncer. Toda mujer debe informar inmediatamente a su doctor si tiene cualquier sangrado vaginal tras la menopausia, ya que esto puede ser una señal de cáncer de endometrio.
Añadir progestina junto a la administración de estrógeno (terapia de estrógeno-progestina) reduce el riesgo de cáncer de endometrio, pero puede que no lo elimine completamente. Si utiliza cremas vaginales, tabletas o aros medicinales que contengan estrógeno solamente, hable con su doctor sobre el seguimiento y la posible necesidad de un tratamiento con progestina.
Para aquellas mujeres a quienes se les practicó una histerectomía (extirpación del útero), no es necesario añadir progestina debido a que no hay riesgo de cáncer de endometrio. Añadir progestina eleva el riesgo de cáncer de seno, por lo que la terapia de estrógeno es una mejor opción entre las mujeres que no conservan su útero.
Las mujeres deben seguir las guías sobre la detección temprana del cáncer de la Sociedad Americana Contra El Cáncer, especialmente las relacionadas con el cáncer de seno. Estas guías se encuentran en nuestro documento Cáncer de seno: detección temprana. Para recibir una copia, llame al 1-800-227-2345 o visite nuestro sitio Web en www.cancer.org.
No obstante, aún sigue habiendo preguntas sobre la terapia de estrógeno-progestina y el riesgo de cáncer de seno. Se considera que la mayor parte del incremento del riesgo de cáncer de seno por la terapia de estrógeno-progestina se debe a la progestina. Los médicos están actualmente estudiando si la dosis de progestina puede reducirse para disminuir el riesgo de cáncer de seno mientras se siga protegiendo el endometrio.
Productos herbarios y suplementos durante la menopausia
Muchos productos herbarios "naturales" de venta sin receta son promocionados en las tiendas y en Internet como útiles para aliviar los síntomas de la menopausia. Entre éstos se incluyen ciertas vitaminas, productos a base de soya y productos de hierbas (como la cimicifuga racemosa [black cohosh] y el trébol rojo). También existe una gama infinita de mezclas especiales de hierbas y vitaminas que afirman reducir los malestares de la menopausia.
Estos productos son considerados suplementos alimenticios (en lugar de medicamentos). No han sido evaluados por el Departamento de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE.UU. para asegurarse de que sean eficaces o incluso seguros de usar. Algunos de los productos herbarios han sido probados, la mayoría en estudios clínicos pequeños, pero muchas de estas pruebas no fueron consistentes en la forma en que se llevaron a cabo, y por lo tanto los resultados podrían estar afectados.
La mayoría de las hierbas simples que fueron empleadas para los síntomas de la menopausia conllevan un riesgo menor de ser nocivos para la mayoría de las mujeres, pero algunos de estos productos pueden interactuar con otros medicamentos o provocar problemas inesperados. Se debe consultar con el médico antes de tomar cualquier producto herbáreo o suplemento (complemento vitamínicos).
Se requiere de estudios científicos con controles adecuados que sean útiles para determinar si estos productos funcionan y si son más seguros que los medicamentos usados actualmente con la terapia hormonal.
Esté al pendiente de los productos con "fórmulas secretas" o con ingredientes similares a las hormonas los cuales podrían ser dañinos. Recientemente, se ha visto que algunos "suplementos naturistas herbarios" hechos en otros países incluyen medicamentos reales cuando algunos de estas sustancias han sido prohibidas para ser usadas en los Estados Unidos debido a su peligrosidad. Usted tiene el derecho de saber exactamente qué es lo que está tomando y los efectos secundarios e interacciones entre medicamentos que pueda haber.
Puede obtener más información en el documento en inglés Dietary Supplements: How to Know What Is Safe el cual puede consultar en nuestro sitio Web www.cancer.org, o solicitar una copia llamando al 1-800-227-2345.
Para obtener más información
Organizaciones nacionales y sitios de Internet*
National Women’s Health Information Center
Teléfono sin cargos: 1-800-994-9662
Sito Web: www.womenshealth.gov
Página principal sobre menopausia y terapia hormonal: www.womenshealth.gov/Menopause/
Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA)
Teléfono sin cargos: 1-888-463-6332
Sitio Web: www.fda.gov
Información en inglés y español sobre menopausia en: www.fda.gov/ForConsumers/ByAudience/ForWomen/WomensHealthTopics/ucm117978.htm
Institutos Nacionales de la Salud
Teléfonos sin cargos: 301-496-4000
Sitio Web: www.nih.gov
Página informativa sobre terapia de hormonas en la menopausia: http://www.nih.gov/PHTindex.htm
Independientemente de quién sea usted, nosotros podemos ayudarle. Comuníquese con nosotros en cualquier momento, de día o de noche, para recibir información y apoyo. Llámenos al 1-800-227-2345 o visite nuestro sitio Web en www.cancer.org.
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Last Revised: 04/23/2012
