Sarcoma: cáncer de tejidos blandos en adultos

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Tratamiento contra el Sarcoma - Cáncer de tejidos blandos en adultos TEMAS

Tratamiento según la etapa de los sarcomas de tejidos blandos

La única manera de curar un sarcoma de tejidos blandos consiste en removerlo mediante cirugía. Por lo tanto, la cirugía es parte del tratamiento de todos los sarcomas de tejidos blandos, siempre que sea posible. Resulta importante que tanto su cirujano como los otros médicos que le atiende tengan experiencia en el tratamiento de sarcomas. Estos tumores son difíciles de tratar y requieren tanto experiencia como pericia. Los estudios han demostrado que los pacientes con sarcomas tienen mejores resultados cuando son tratados en centros especializados en cáncer que tienen experiencia en el tratamiento contra el sarcoma.

Tumores desmoides

A menudo, los tumores desmoides no se consideran verdaderos cánceres, ya que no se propagan a lugares distantes. El tratamiento más común para estos tumores es cirugía. Si se extrae todo el tumor y los márgenes son claros, no hay necesidad de otro tratamiento. Estos tumores también se pueden tratar con radiación (en lugar de cirugía).

Para tumores que son grandes o que han regresado después del tratamiento, la terapia con medicamentos puede ser útil. El medicamento sulindac, normalmente usado para tratar artritis, puede detener el crecimiento del tumor o incluso causar una reducción en el tamaño del tumor. Para que el medicamento surta efecto, puede tomar meses, aunque su efecto puede durar por años. Los medicamentos que bloquean el estrógeno (tamoxifeno y toremifeno) también han sido útiles en algunos pacientes. Algunos tumores desmoides han respondido al tratamiento con quimioterapia (quimio) usando el medicamento doxorrubicina (Adriamycin), el cual se puede usar solo o con otros medicamentos. La combinación de metotrexato y vinblastina también ha sido útil. Además, se ha estado usando con algunos buenos resultados el interferón, un medicamento que refuerza el sistema inmunológico. Otra opción consiste en el medicamento dirigido imatinib (Gleevec).

Sarcoma de tejidos blandos en etapa I

Los sarcomas de tejidos blandos en etapa I son tumores de bajo grado de cualquier tamaño. Los tumores pequeños (menos de 5 cm o alrededor de 2 pulgadas de ancho) de los brazos o las piernas pueden ser tratados sólo con cirugía. La radioterapia se puede administrar después de la cirugía si el tejido extirpado muestra márgenes positivos o cercanos. Cuando hay márgenes positivos, esto significa que las células del sarcoma estaban creciendo en los bordes del tejido extirpado. Cuando hay márgenes cercanos, esto significa que se encontró cáncer cerca de los bordes del tejido extirpado. En cualquiera de los casos, esto puede significar que quedó algo de cáncer y que el cáncer puede crecer nuevamente.

Para los tumores más grandes, a veces se administra radioterapia después de la cirugía para reducir la probabilidad de que el cáncer regrese.

Si el tumor no está ubicado en una extremidad (por ejemplo la cabeza, el cuello o el abdomen), puede ser más difícil extirpar todo el tumor con suficiente tejido normal a su alrededor. Para estos tumores, se podría administrar radiación con o sin quimioterapia antes de la cirugía. Este tratamiento puede reducir el tamaño del tumor lo suficiente para que se pueda extirpar completamente sin cirugía. Si la radiación no se usa antes de la cirugía, se puede administrar después de la cirugía para reducir la probabilidad de que el tumor regrese.

Sarcoma de tejidos blandos en etapa II y III

Algunos tumores en etapa III ya se han propagado a los ganglios linfáticos cercanos. La mayoría de los sarcomas en etapa II y III son cáncer de grado alto. Estos tumores tienden a crecer y propagarse rápidamente. Incluso cuando estos sarcomas no se han propagado aún a los ganglios linfáticos, la probabilidad de propagación (ya sea a los ganglios o a sitios distantes) es muy alta. Estos tumores también tienden a regresar en la misma área después de extirparlo (a esto se le llama recurrencia local).

Para todos los sarcomas en etapa II y III, extirpar quirúrgicamente el tumor es aún el tratamiento principal. Los ganglios linfáticos serán extraídos también si contienen cáncer. Si el tumor es grande o está localizado en un lugar donde dificultaría la cirugía, el paciente puede ser tratado con quimioterapia, radiación, o ambas, antes de la cirugía. Para los tumores grandes de los brazos o las piernas, también es una opción administrar quimioterapia mediante perfusión aislada de extremidad. El objetivo del tratamiento es encoger el tumor haciéndolo más fácil de extraer. Estos tratamientos también reducen la probabilidad de que el cáncer regrese en el lugar donde surgió o cerca de éste. Puede que los tumores pequeños sean tratados con cirugía primero, y luego emplear radiación para reducir el riesgo de que el cáncer regrese. Algunas veces, también se administra quimio. Cuando se administra quimioterapia, la doxorrubicina (Adriamycin) es el medicamento que se usa con más frecuencia. Este medicamento se puede combinar con ifosfamida (Ifex) y otros medicamentos.

En raras ocasiones es necesario amputar para extirpar todo el tumor. Al igual que en los sarcomas en etapa I, la radioterapia con o sin quimioterapia se puede usar sola cuando la ubicación, el tamaño del tumor o el estado de salud general del paciente hace que la cirugía sea imposible. Hay pruebas de que la quimioterapia después de la cirugía puede ser beneficiosa en algunas personas con sarcomas en etapa II y etapa III.

Sarcoma de tejidos blandos en etapa IV

Un sarcoma se considera en etapa IV cuando se ha propagado a lugares distantes (M1). Los sarcomas en etapa IV pueden curarse muy pocas veces. Pero puede que algunos pacientes sean curados si el tumor principal y todas las metástasis (áreas de propagación del cáncer) pueden extraerse mediante cirugía. La mejor tasa de éxito es cuando sólo se ha propagado a los pulmones. Los médicos aún no están de acuerdo con respecto a cuáles pacientes se beneficiarán. Los tumores principales de esos pacientes se deben tratar como si fueran de etapa II o III, y las metástasis se deben extirpar completamente, si es posible.

En el caso de los pacientes cuyos tumores primarios y sus metástasis no se pueden extirpar completamente mediante cirugía, a menudo se administra radioterapia y/o la quimioterapia para aliviar los síntomas. Los medicamentos de quimioterapia, doxorrubicina e ifosfamida, son a menudo la primera opción, ya sea solos o junto con otros medicamentos. La gemcitabina y el docetaxel se pueden administrar si la primera combinación deja de surtir efecto (o no da buenos resultados). Los pacientes con angiosarcomas se pueden beneficiar del tratamiento con paclitaxel (Taxol) o docetaxel (Taxotere) con vinorelbina (Navelbine).

Sarcoma recurrente

Al cáncer se le llama recurrente cuando reaparece después del tratamiento. La recurrencia puede ser local (en o cerca del mismo lugar donde comenzó) o distante (propagación a órganos o tejidos tal como los pulmones o el cerebro). Si el sarcoma regresa en la misma área en la que comenzó, puede que sea tratado con cirugía. La radioterapia es otra opción, especialmente si la radiación no fue parte del tratamiento del tumor original. Si se administró anteriormente la radiación externa, la braquiterapia podría aún ser una opción.

Si el sarcoma regresa en un lugar distante, se puede administrar quimioterapia. Si el sarcoma se propagó sólo a los pulmones, puede que sea posible extirpar todas las áreas de propagación mediante cirugía. La radiación se usa para tratar sarcomas que se propagan al cerebro, así como cualquier recurrencia que causa síntomas, tal como dolor.


Fecha de última actualización: 01/21/2014
Fecha de último cambio o revisión: 02/12/2014