Sarcoma uterino

+ -Text Size

Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas TEMAS

¿Cómo se diagnostica el sarcoma uterino?

En la mayoría de los casos, ciertos síntomas sugieren la posibilidad de sarcoma uterino. Estos síntomas no siempre significan que una mujer tenga un sarcoma uterino. De hecho, éstos son causados con mayor frecuencia por otras cosas, como cambios no cancerosos en el útero, un sobrecrecimiento precanceroso del endometrio o un carcinoma endometrial. Los médicos usan una o más pruebas para realizar un diagnóstico.

Señales y síntomas de los sarcomas uterinos

Sangrado o manchado anormal

Si usted ya ha experimentado la menopausia, cualquier sangrado vaginal o manchado es anormal, y se debe informar inmediatamente a su médico. Aproximadamente el 85% de las pacientes a las que se les ha diagnosticado un sarcoma uterino presentan sangrado vaginal irregular (entre periodos) o sangrado después de la menopausia. Este síntoma es causado con más frecuencia por otra cosa que no es cáncer, pero es importante someterse inmediatamente a una evaluación médica si se presenta cualquier sangrado irregular. De los sarcomas uterinos, resulta menos probable que los leiomiosarcomas causen sangrado anormal en comparación con los sarcomas estromales endometriales y los sarcomas indiferenciados.

Secreción vaginal

Aproximadamente 10% de las mujeres con sarcomas uterinos presenta una secreción vaginal que no tiene sangre aparente. Una secreción se presenta con más frecuencia como un signo de infección u otra afección benigna, pero también puede ser un signo de cáncer. Su médico debe investigar cualquier secreción anormal.

Dolor o masa pélvica

Al momento del diagnóstico inicial, alrededor del 10% de las mujeres con sarcomas uterinos presentan dolor pélvico y/o una masa (tumor) que se puede palpar. Es posible que usted o su médico pueden palpar la masa en su útero o usted puede que tenga una sensación de "llenura" en su pelvis.

Consulta, historia médica y examen físico

Consulta con un especialista

Si se sospecha la presencia de un cáncer uterino, la mayoría de los médicos recomienda que la mujer sea examinada por un ginecólogo o un oncólogo especializado en ginecología (un médico que se especializa en el diagnóstico y tratamiento de los cánceres del sistema reproductor femenino).

Historia clínica y examen físico completos

Su médico le preguntará sobre sus antecedentes médicos familiares y personales. Le preguntarán también sobre los síntomas, los factores de riesgo y cualquier otro problema de salud. Le harán un examen físico general y un examen pélvico.

Muestreo y pruebas del tejido endometrial

Para encontrar la causa del sangrado uterino anormal, se extraerá una muestra de tejido del revestimiento del útero y se observará con un microscopio. Se pueden hacer pruebas de las muestras del tejido mediante una biopsia endometrial o mediante dilatación y legrado (D & C, por sus siglas en inglés). A menudo se hace una histeroscopia junto con la dilatación y el legrado (vea información más adelante).

Estos procedimientos le permiten al médico ver si el sangrado es causado por un sobrecrecimiento benigno endometrial (hiperplasia), carcinoma endometrial, sarcoma uterino o alguna otra enfermedad. Estas pruebas detectarán muchos sarcomas estromales endometriales y sarcomas indiferenciados, pero menos de la mitad de los leiomiosarcomas (LMSs). Estas pruebas no detectan a todos los LMSs ya que estos cánceres se originan en la capa muscular de la pared del útero. Para poder encontrarlos mediante una biopsia endometrial o dilatación y legrado, necesitan haberse propagado desde la capa (muscular) intermedia hasta el revestimiento interno del útero. A menudo, sólo es posible diagnosticar un leiomiosarcoma mediante la extirpación quirúrgica.

Biopsia endometrial

En este procedimiento, se inserta un tubo flexible muy delgado en el útero por el cuello uterino. Luego, se extrae por succión una pequeña cantidad de endometrio a través del tubo, Esto toma alrededor de un minuto o menos. La molestia se asemeja a la que produce un cólico menstrual intenso, y puede aliviarse tomando un antiinflamatorio no esteroide, tal como el ibuprofeno, una hora antes del procedimiento. Por lo general, este procedimiento se hace en el consultorio del médico.

Histeroscopia

Este procedimiento permite a los médicos observar el interior del útero. Se inserta un telescopio diminuto en el útero a través del cuello uterino. Para que el médico pueda observarlo mejor, el útero es entonces expandido al llenarlo con agua salada (salina). Esto le permite al doctor observar el útero y hacer una biopsia de cualquier anomalía, tal como un cáncer o un pólipo. Este procedimiento usualmente se hace mientras el paciente está despierto, usando anestesia local (medicamento para adormecer el área). Sin embargo, en caso de que un pólipo o una masa tenga que ser extirpado, se necesitará anestesia general o regional (en una anestesia general se administran medicamentos para ponerle a dormir profundamente y para evitar que sienta dolor; en la anestesia regional se bloquea un nervio que adormece un área más grande del cuerpo).

Dilatación y legrado

Si los resultados de la biopsia endometrial no son concluyentes (no pueden indicar con seguridad si hay cáncer), se tiene que realizar un procedimiento llamado dilatación y legrado (D&C). Una D&C no requiere hospitalización, ya que se hace usualmente en una sala de cirugía menor (ambulatoria) de una clínica u hospital. Este procedimiento se realiza mientras la mujer se encuentra bajo anestesia general, regional o sedación consciente (se administra un medicamento en la vena para que la paciente se adormezca), y toma alrededor de una hora. En el D & C, el cuello uterino se dilata y se utiliza un instrumento quirúrgico especial para extraer tejido del interior del útero mediante raspado. También se puede hacer una histeroscopia. La mayoría de las mujeres experimentan algo de molestia después de este procedimiento.

Pruebas del tejido endometrial

Cualquier muestra de tejido obtenida mediante estos procedimientos es observada con un microscopio para ver si hay cáncer. Si se encuentra cáncer, el informe de laboratorio indicará si se trata de un carcinoma o un sarcoma, qué tipo es y su grado. El grado de un tumor se basa en su similitud con el tejido normal cuando se observa con el microscopio. Si el tumor se parece mucho al tejido normal, se le llama bajo grado. Por el contrario, si no se parece en nada al tejido normal, el cáncer es de alto grado. La velocidad a la que las células cancerosas parecen estar creciendo es otro factor importante para clasificar por grado un sarcoma uterino. Los sarcomas de alto grado tienden a crecer y propagarse más rápidamente que los sarcomas de bajo grado.

También se le pueden hacer pruebas al tejido para ver si las células cancerosas contienen receptores de estrógeno y receptores de progesterona. Estos receptores hormonales se encuentran en muchos sarcomas estromales endometriales. Los cánceres con receptores de estrógeno en las células tienen más probabilidad de crecer en respuesta al estrógeno, mientras que los cánceres con receptores de progesterona a menudo disminuyen su crecimiento debido a la progesterona. Puede que estos cánceres dejen de crecer (o incluso se encojan) cuando se administra tratamiento con medicamentos de tipo progesterona o con medicamentos que reducen los niveles de estrógeno o que bloquean la función de los estrógenos. Verificar la presencia de estos receptores ayuda a predecir qué pacientes se beneficiarán del tratamiento con estos medicamentos.

Cistoscopia y proctoscopia

Si una mujer tiene señales y síntomas que sugieren que el sarcoma uterino se ha propagado a la vejiga o al recto, se puede observar la parte interna de estos órganos a través de un tubo iluminado. Estos exámenes se llaman cistoscopia y proctoscopia, respectivamente. En raras ocasiones se realiza para diagnosticar y evaluar los pacientes con sarcoma uterino.

Estudios por imágenes

Ecografía transvaginal

Las pruebas de ecografía usan ondas sonoras para tomar imágenes de partes del cuerpo. Para una ecografía transvaginal, se inserta en la vagina una sonda que emite ondas sonoras. Las ondas sonoras se usan para crear imágenes del útero y de otros órganos pélvicos. A menudo estas imágenes pueden mostrar si está presente un tumor y si afecta o no el miometrio (capa muscular del útero).

Para una ultrahisterosonografía o ecografía con infusión salina, se introduce en el útero una solución salina (agua salada) a través de un pequeño tubo antes de la ecografía transvaginal. Esto permite al médico observar con más claridad las anomalías del recubrimiento del útero.

Tomografía computarizada

La tomografía computarizada (computed tomography, CT) es un estudio de radiografía que produce imágenes transversales detalladas de su cuerpo. En lugar de tomar una sola imagen, como se hace en una radiografía convencional, una tomografía computarizada toma muchas imágenes mientras gira a su alrededor. Luego, una computadora combina estas imágenes en una imagen de una sección de su cuerpo.

Un explorador de CT ha sido descrito como una rosca (dona) grande, con una camilla estrecha que se encuentra en la abertura central. Usted tendrá que acostarse inmóvil sobre la camilla mientras se realiza el examen. Las tomografías computarizadas toman más tiempo que las radiografías convencionales, y usted podría sentirse un poco confinado por el anillo mientras se toman las fotografías.

Antes de realizar el estudio, se le podrá solicitar que beba aproximadamente entre 1 y 2 pintas (entre medio y un litro) de un líquido llamado contraste oral. Esto ayuda a delinear el intestino, a fin de que determinadas áreas no puedan confundirse con tumores. Es posible que también le coloquen una línea IV a través de la cual se inyecta una clase diferente de tinte de contraste (agentes de contraste por vía intravenosa). Esto ayuda a delinear mejor las estructuras, como los vasos sanguíneos en su cuerpo.

La inyección puede causar cierto enrojecimiento y sensación de calor. Pocas personas son alérgicas al colorante y desarrollan urticaria, o raramente presentan reacciones más graves como problemas para respirar o presión sanguínea baja. Asegúrese de decir al médico si es alérgico a algo o si ha tenido alguna vez una reacción a cualquier material de contraste utilizado para rayos X.

La CT se usa en pocas ocasiones para diagnosticar el cáncer uterino, aunque puede ser útil para ver si el cáncer se ha propagado a otros órganos.

Biopsia con aguja guiada por CT: las tomografías computarizadas se usan para guiar con precisión una biopsia con aguja al área donde se sospecha está el tumor. Para este procedimiento, el paciente permanece en la camilla de la CT, mientras un médico mueve una aguja de biopsia a través de la piel y hacia el tumor. Las tomografías computarizadas se repiten hasta que la aguja esté dentro de la masa. Se extrae una muestra mediante una biopsia con aguja fina o una biopsia por punción con aguja más gruesa y se observa con un microscopio.

Imágenes por resonancia magnética

Las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) utilizan ondas de radio e imanes potentes en lugar de rayos X. La energía de las ondas de radio es absorbida y luego liberada en un patrón formado por el tipo de tejido y por determinadas enfermedades. Una computadora traduce el patrón de las ondas de radio generado por los tejidos en una imagen muy detallada de las partes del cuerpo. Esto no sólo produce secciones transversales del cuerpo como un examen CT, sino que también produce secciones que son paralelas a la longitud de su cuerpo. Se puede inyectar un material de contraste, al igual que con la CT, pero se usa con menor frecuencia. Un MRI puede ayudar a indicar si un tumor uterino parece ser cáncer, pero aún se necesita una biopsia para confirmarlo. Son particularmente útiles para determinar si hay propagación del cáncer al cerebro y a la médula espinal.

En comparación con la CT, el estudio por MRI toma más tiempo, a menudo hasta una hora. A usted lo colocan dentro de un tubo que lo restringe y que puede ser molestoso para las personas claustrofóbicas. La máquina también produce un ruido o zumbido que podría causar molestias a algunas personas. En la mayoría de los centros se proporcionan audífonos para escuchar música y bloquear estos ruidos

Tomografía por emisión de positrones

En la tomografía por emisión de positrones (positron emission tomography, PET), se inyecta glucosa (azúcar) radiactiva a través de la vena del paciente para determinar si hay células cancerosas. Debido a que muchos cánceres utilizan glucosa a un ritmo mayor que los tejidos normales, la radiactividad tenderá a concentrarse en el cáncer. Un dispositivo de lectura (escáner) puede detectar los depósitos radioactivos. Este estudio puede ser útil para localizar pequeños grupos de células cancerosas. Además, puede ayudar a determinar si el tumor es benigno o maligno. Sin embargo, la PET todavía no se utiliza de forma rutinaria en las pacientes con una masa pélvica o sangrado anormal.

Radiografía de tórax

Se puede hacer una radiografía de tórax corriente para ver si un sarcoma uterino se ha propagado a los pulmones y como parte de pruebas que se realizan antes de la cirugía.


Fecha de última actualización: 02/14/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/12/2014