- ¿Cómo se tratan los tumores de encéfalo y de médula espinal en los adultos?
- Cirugía para los tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
- Radioterapia para los tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
- Quimioterapia para los tumores de encéfalo y tumores de médula espinal en adultos
- Terapia dirigida para los tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
- Otros tratamientos con medicamentos para los tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
- Estudios clínicos para los tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
- Terapias complementarias y alternativas para los tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
- Tratamiento de tipos específicos de tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
- Más información sobre los tratamientos para tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
Tratamiento de tipos específicos de tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
Las opciones de tratamiento para los tumores encefálicos y de médula espinal dependen de varios factores, incluyendo el tipo y la localización del tumor, así como cuán lejos ha crecido o se ha propagado.
Astrocitomas no infiltrantes
Estos tumores incluyen los astrocitomas pilocíticos juveniles, que se presentan más comúnmente en el cerebelo de las personas jóvenes, y los astrocitomas subependimales de células gigantes, que casi siempre se presentan en personas con esclerosis tuberosa. Muchos médicos consideran a estos tumores benignos, ya que suelen crecer muy lentamente y pocas veces crecen hacia los tejidos adyacentes.
En la mayoría de los casos, estos astrocitomas se pueden curar mediante cirugía solamente. Sin embargo, los pacientes de mayor edad tienen menos probabilidad de ser curados. Puede administrarse radioterapia después de la cirugía, particularmente si no se extirpa por completo el tumor, aunque muchos médicos esperarán hasta que haya signos de que el tumor ha crecido nuevamente antes de considerar esta terapia. Aun así, la primera opción puede ser repetir la cirugía.
El pronóstico no es tan favorable si el astrocitoma ocurre en un lugar donde no se puede extirpar mediante cirugía, como en el hipotálamo o el tronco encefálico. En estos casos, por lo general la radioterapia es la mejor opción.
Para astrocitomas subependimales de células gigantes que no se pueden remover completamente mediante cirugía, el tratamiento con el medicamento everolimus (Afinitor) puede reducir el tamaño del tumor o desacelerar su crecimiento por algún tiempo, aunque no está claro si puede ayudar a las personas a vivir por más tiempo.
Astrocitomas de bajo grado (astrocitomas infiltrantes o difusos)
El tratamiento inicial para estos tumores es la cirugía si se puede realizar, o una biopsia para confirmar el diagnóstico si la extirpación quirúrgica no es factible. Resulta difícil curar estos tumores mediante cirugía ya que a menudo crecen (infiltran) hacia el tejido encefálico normal que está adyacente. Por lo general, el cirujano tratará de remover tanto cáncer como sea posible y seguro. Si el cirujano puede remover el tumor por completo, esto puede curar al paciente.
Después de la cirugía, se puede administrar radioterapia, especialmente si queda mucho del tumor. En adultos más jóvenes, puede que no se administre radiación a menos que el tumor muestre signos de estar creciendo nuevamente. En algunos casos, se puede tratar una segunda cirugía antes de administrar radiación. Después de la cirugía, se puede administrar radiación en personas que tienen más de 40 años o cuyos tumores presentan un mayor riesgo de regresar por otras razones. En algunos casos, también se puede administrar quimioterapia después de la cirugía. Algunos médicos pueden hacer pruebas genéticas del tumor para ayudar a determinar si se debe administrar radiación o quimioterapia.
También se puede usar radiación o quimioterapia como tratamiento primario si es que por alguna razón la cirugía no es una buena opción.
Astrocitomas de grado intermedio y alto (astrocitomas anaplásicos, glioblastomas)
A menudo el primer tratamiento es cirugía cuando se puede hacer, aunque estos tumores casi nunca son curables mediante cirugía. Se remueve la mayor cantidad de tumor que sea posible extraer en forma segura. En este momento, las tabletas ("wafers") de quimioterapia se pueden colocar en o cerca de cualquier tumor remanente. La radioterapia se administra entonces en la mayoría de los casos. Se puede administrar con o seguida de quimioterapia, si la salud de la persona lo permite. Para algunas personas en mal estado de salud o cuyos tumores presentan ciertos cambios genéticos, se puede usar quimioterapia en lugar de radioterapia.
Por lo general, la radioterapia (con o sin quimioterapia) es la mejor opción para los tumores que no se pueden tratar con cirugía.
La temozolimida es el medicamento de quimioterapia que se usa con más frecuencia para tratar estos tumores. A veces se administra junto con radioterapia. Entonces se continúa hasta que se complete el tratamiento con radiación. La temozolimida es un medicamento que la mayoría de los médicos usa primero, ya que atraviesa la barrera hematoencefálica y es conveniente (porque se puede administrar por la boca en forma de pastilla).
El cisplatino, la carmustina (BCNU) y la lomustina (CCNU) son otros medicamentos que se usan comúnmente. Además, se pueden usar combinaciones de medicamentos, tal como el régimen PCV (procarbazina, CCNU, y vincristina). Todos estos tratamientos pueden reducir el tamaño del tumor o desacelerar su crecimiento por algún tiempo, pero no se espera que produzcan una cura.
Si la quimioterapia convencional ya no surte efecto, el medicamento dirigido bevacizumab (Avastin) puede ser útil para algunas personas, ya sea solo o con quimioterapia.
En general, estos tumores son muy difíciles de tratar eficazmente por periodos de tiempo prolongados. Debido a que estos tumores son tan difíciles de curar con los tratamientos actuales, los estudios clínicos de nuevos tratamientos promisorios podrían ser una buena opción.
Oligodendrogliomas y oligodendrogliomas anaplásicos
De ser posible, la cirugía es la primera opción para los oligodendrogliomas. Por lo general, no son curables mediante cirugía, pero ésta puede aliviar los síntomas y prolongar la supervivencia del paciente. Muchos oligodendrogliomas crecen lentamente, especialmente en personas más jóvenes, y es posible que no sea necesario administrar inmediatamente tratamiento adicional. Se puede repetir la cirugía si el tumor vuelve a crecer en el mismo lugar. La radioterapia, la quimioterapia, o ambas (con más frecuencia con temozolimida o el régimen PCV) también pueden ser opciones después de la cirugía.
Es posible que los oligodendrogliomas respondan mejor a la quimioterapia en comparación con otros tumores encefálicos si las células del tumor presentan ciertos cambios cromosómicos. Usted puede preguntar a su médico sobre las pruebas para detectar estos cambios.
La radioterapia o la quimioterapia puede ser útil para los tumores que no pueden ser tratados con cirugía.
Los oligodendrogliomas anaplásicos tienden a crecer y propagarse más rápidamente. Son tratados de la misma manera que los astrocitomas anaplásicos (vea información anterior).
Ependimomas y ependimomas anaplásicos
Por lo general, estos tumores no crecen hacia el tejido encefálico normal adyacente. Algunas veces, los pacientes pueden ser curados mediante cirugía sola si se puede extirpar totalmente el tumor. Sin embargo, a menudo esto no es posible. Si sólo se remueve parte del tumor con cirugía (o si es un ependimoma anaplásico), se administra radioterapia después de la cirugía. La radioterapia es el tratamiento principal si no es posible realizar la cirugía.
Por lo general, a los pacientes se les realiza una MRI del encéfalo y la columna vertebral (y posiblemente una punción lumbar) varias semanas después de la cirugía, si se lleva a cabo la operación. Si cualquiera de estos estudios muestra que el cáncer se propagó a través del líquido cefalorraquídeo, se administra radioterapia a todo el encéfalo y la médula espinal.
No está claro cuán útil es la quimioterapia para estos tumores (esto sigue bajo estudio). Por lo general, la quimioterapia no se administra a menos que el tumor ya no se puede tratar con cirugía o radiación.
Meningiomas
La mayoría de los meningiomas tienden a crecer lentamente. Por lo tanto, los tumores pequeños que no están causando síntomas a menudo se pueden observar en lugar de tratar, particularmente en los ancianos.
Si se requiere tratamiento, estos tumores pueden usualmente ser curados, si se extirpan por completo mediante cirugía. La radioterapia se puede emplear junto con, o en lugar de, la cirugía en los tumores que no se pueden extirpar totalmente. Para los meningiomas que son atípicos (grado II) o anaplásico (grado III), los cuales suelen recurrir después del tratamiento, usualmente se administra radioterapia después de la cirugía incluso si todo el tumor fue removido.
En el caso de los meningiomas que recurren después del tratamiento inicial, puede que se realice una cirugía (si es posible) o se administre radioterapia. Si la cirugía y la radiación no son opciones, se pueden emplear tratamientos con medicamentos (quimioterapia, inmunoterapia, o medicamentos similares a las hormonas), aunque no está claro cuánto beneficio pudieran aportar.
Schwannomas (incluyendo neuromas acústicos)
Estos tumores de crecimiento lento suelen ser benignos y pueden curarse mediante cirugía. En algunos centros, los neuromas acústicos de pequeño tamaño se tratan mediante radiocirugía estereotáctica (lea la sección “Radioterapia para tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos”). En los casos de schwannomas grandes donde la extirpación completa es probable que cause problemas, los tumores pueden ser operados primero para reducir el tamaño de éstos y luego tratar el resto con radiocirugía. En el caso del schwannoma maligno poco común, a menudo se administra radioterapia después de la cirugía.
Tumores de la médula espinal
Estos tumores se tratan como los tumores en el encéfalo. Por lo general, los astrocitomas de la médula espinal no se pueden extirpar completamente. Pueden ser tratados con cirugía para hacer un diagnóstico y extirpar tanto tumor como sea posible, y seguida por radioterapia, o con radioterapia sola. Los meningiomas del canal espinal a menudo se curan mediante extirpación quirúrgica, al igual que algunos ependimomas. A menudo se administra radioterapia, si no se extirpa por completo un ependimoma.
Linfomas
Por lo general, el tratamiento de los linfomas del sistema nervioso central consiste en quimioterapia, radioterapia, o ambas. El tratamiento se discute con más detalles en nuestro documento Linfoma no Hodgkin.
Tumores encefálicos que ocurren con más frecuencia en niños
Algunos tumores de encéfalo se presentan con mayor frecuencia en niños, pero ocasionalmente aparecen en adultos. Estos tumores incluyen los gliomas del tronco encefálico, los tumores de células germinativas, los craneofaringiomas, los tumores del plexo coroideo, los meduloblastomas y los tumores neuroectodermales primitivos, entre otros. El tratamiento para estos tumores se describe en nuestro documento Brain and Spinal Cord Tumors in Children.
Fecha de última actualización: 11/19/2012
Fecha de último cambio o revisión: 11/19/2012
- ¿Qué es Tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos?
- Causas, factores de riesgo y prevención
- Detección temprana, diagnóstico y clasificación por etapas
- Tratamiento contra el Tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos
- La comunicación con su médico
- Después del tratamiento
- ¿Qué hay de nuevo en la investigación sobre el Tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos?
- Otros recursos y referencias
