Tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos

+ -Text Size

¿Qué es Tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos? TEMAS

Tipos de tumores de encéfalo y de la médula espinal en adultos

Los tumores que se originan en el encéfalo (tumores encefálicos primarios) no son los mismos que los tumores que comienzan en otros órganos, como los pulmones o los senos, y luego se propagan al encéfalo (tumores metastásico o tumores encefálicos secundarios). En los adultos, los tumores metastásicos del encéfalo son en realidad más comunes que los primarios. Estos tumores no se tratan de la misma manera. Por ejemplo, los cánceres de seno o el pulmón que se propagan al encéfalo son tratados de forma diferente a los tumores que comienzan en el encéfalo.

Este documento solamente trata acerca de tumores encefálicos y de médula espinal primarios, no de aquellos que se han propagado al encéfalo y la médula espinal de otra parte del cuerpo.

Contrario a cánceres que se originan en otras partes del cuerpo, los tumores que comienzan en el encéfalo o la médula espinal rara vez se propagan a órganos distantes. A pesar de esto, los tumores de encéfalo o de la médula espinal rara vez se consideran benignos (no cancerosos). Estos aún pueden causar daño al crecer y propagarse a áreas adyacentes, donde pueden destruir el tejido normal del encéfalo. A menos que sean completamente extirpados o destruidos, la mayoría de los tumores de encéfalo o de la médula espinal, seguirán creciendo y eventualmente constituirán una amenaza a la vida.

Los tumores de encéfalo primarios pueden comenzar en casi cualquiera tipo de tejido o célula dentro del encéfalo o la médula espinal. Algunos tumores tienen una combinación de tipos celulares. Los tumores en diferentes áreas del sistema nervioso central pueden ser tratados de distintas formas y tener un pronóstico (perspectiva de supervivencia) diferente.

Gliomas

Los gliomas no son un tipo específico de tumor encefálico. Glioma es un término general para un grupo de tumores que comienzan en las células gliales. Varios tumores pueden ser considerados gliomas, incluyendo el glioblastoma (también conocidos como glioblastoma multiforme), los astrocitomas, los oligodendrogliomas y los ependimomas. Alrededor de tres de 10 de todos los tumores encefálicos son gliomas. Los gliomas son los tumores encefálicos que crecen con mayor rapidez.

Astrocitomas

Los astrocitomas son tumores que se originan en células gliales llamadas astrocitos. Alrededor de dos de cada 10 tumores encefálicos son astrocitomas.

La mayoría de los astrocitomas se puede propagar ampliamente por el encéfalo y se puede mezclar con el tejido encefálico normal, lo que puede hacer muy difícil extirparlos mediante cirugía. En ocasiones, los astrocitomas se propagan a lo largo de las vías del líquido cefalorraquídeo (CSF). En muy raras ocasiones, se propagan fuera del encéfalo o de la médula espinal.

A menudo, los astrocitomas se clasifican como de alto grado, grado intermedio o bajo grado, basándose principalmente en la apariencia de las células bajo el microscopio.

  • Los astrocitomas de alto grado, conocidos como glioblastomas (o glioblastoma multiforme) son los que crecen con mayor rapidez. Estos tumores representan alrededor de dos terceras partes de los astrocitomas y son los tumores malignos del encéfalo más comunes en los adultos.
  • Los astrocitomas de grado intermedio, o astrocitomas anaplásicos, crecen con rapidez moderada.
  • Los astrocitomas de bajo grado (difuso) suelen ser de crecimiento lento, aunque se pueden tornar más agresivos y crecer rápidamente con el paso del tiempo.
  • Algunos tipos de bajo grado, llamados astrocitomas no infiltrantes, usualmente no crecen hacia los tejidos adyacentes y suelen tener un pronóstico favorable. Éstos incluyen astrocitomas pilocíticos y tumores neuroepiteliales disembrioplásicos (DNETs). Estos tipos de cáncer son más comunes en los niños que en los adultos.

Oligodendrogliomas

Estos tumores se originan en las células gliales llamadas oligodendrocitos. Estos tumores suelen crecer lentamente, pero al igual que los astrocitomas, la mayoría de éstos pueden crecer (infiltran) hacia el tejido encefálico adyacente y no se pueden extirpar completamente mediante cirugía. Algunas veces, los oligodendrogliomas pueden propagarse a lo largo de las vías del líquido cefalorraquídeo, pero en contadas ocasiones se propagan fuera del encéfalo o de la médula espinal. Al igual que los astrocitomas, se pueden tornar más agresivos con el paso del tiempo. Las formas muy agresivas de estos tumores se conocen como oligodendrogliomas anaplásicos. Sólo alrededor del 2% de los tumores encefálicos son oligodendrogliomas.

Ependimomas

Estos tumores se originan en las células ependimales que recubren los ventrículos. Pueden variar desde tumores con grados bastante bajos (menos agresivos) hasta tumores de grados más altos, a los cuales se les llama ependimomas anaplásicos. Alrededor del 2% de los tumores encefálicos son ependimomas.

Son más propensos a propagarse a lo largo de las vías del líquido cefalorraquídeo en comparación con otros gliomas, pero no se propagan fuera del encéfalo o de la médula espinal. Los ependimomas pueden obstaculizar la salida del líquido cefalorraquídeo de los ventrículos, dando lugar al agrandamiento del ventrículo, una afección llamada hidrocefalia.

A diferencia de los astrocitomas y de los oligodendrogliomas, los ependimomas usualmente no invaden el tejido normal del encéfalo. Como resultado, algunos (no todos) ependimomas pueden ser extirpados por completo y curados mediante cirugía. Sin embargo, el tratamiento de ellos puede a veces ser difícil, ya que se pueden propagar por las superficies ependimales y las vías del líquido cefalorraquídeo. Los ependimomas de la médula espinal tienen las mayores probabilidades de curarse mediante cirugía, pero el tratamiento puede causar efectos secundarios asociados con daño a los nervios.

Gliomas mixtos

Estos tumores contienen más de un tipo de célula. Por ejemplo, los oligoastrocitomas tienen algunos de los mismos tipos de células que los oligodendrogliomas y los astrocitomas. El tratamiento es típicamente basado en el componente de crecimiento más acelerado del tumor.

Meningiomas

Los meningiomas se originan a partir de las meninges (las capas de tejido que rodean la parte exterior del encéfalo y de la médula espinal). Aproximadamente uno de cada tres tumores encefálicos primarios y de la médula espinal son meningiomas. Éstos son los tumores encefálicos más comunes en los adultos (aunque hablando con propiedad, en realidad no son tumores encefálicos).

El riesgo de estos tumores aumenta con la edad. Se presentan casi el doble en las mujeres. Algunas veces, estos tumores tienden a presentarse en familias, especialmente en aquellas con neurofibromatosis, un síndrome en el cual las personas desarrollan muchos tumores benignos de tejido nervioso.

Con frecuencia, a los meningiomas se les asigna un grado, según la apariencia de las células bajo el microscopio.

  • Los tumores de grado I (benignos) contienen las células más parecidas a las células normales. Éstos son responsables de aproximadamente 80% de los meningiomas. La mayoría de éstos se pueden curar mediante cirugía, pero algunos crecen muy cerca de estructuras vitales en el encéfalo o los nervios craneales y no se pueden curar sólo mediante cirugía.
  • Por lo general, los meningiomas de grado II (atípico o invasivo) contienen células que lucen un poco más anormales. Aproximadamente del 15% al 20% de los meningiomas son grado II. Pueden crecer directamente hacia el tejido encefálico y el hueso adyacente y son más propensos a regresar (recurrir) después de la cirugía.
  • Los meningiomas de grado III (anaplásicos) contienen las células que lucen más anormales. Representan sólo alrededor de 1% a 3% de los meningiomas. Estos tumores suelen crecer rápidamente, pueden crecer directamente hacia el tejido encefálico y el hueso adyacente y son los que tienen la mayor probabilidad de regresar después del tratamiento. Algunos incluso se pueden propagar a otras partes del cuerpo.

Meduloblastomas

Los meduloblastomas se originan a partir de células neuroectodermales (células nerviosas primitivas) en el cerebelo. Estos tumores son de rápido crecimiento y a menudo se propagan a lo largo de las vías del líquido cefalorraquídeo, aunque se pueden tratar mediante cirugía, radioterapia y quimioterapia.

Los meduloblastomas son mucho más comunes en los niños que en los adultos. Son parte de una clase de tumores llamados tumores neuroectodermales primitivos que también se pueden originar en otras partes del sistema nervioso central. Estos tumores se discuten en detalle en nuestro documento titulado Brain and Spinal Cord Tumors in Children.

Gangliogliomas

Los gangliogliomas contienen tanto neuronas como células gliales. Éstos son poco comunes en los adultos y, por lo general, se pueden curar mediante cirugía solamente o cirugía combinada con radioterapia.

Schwannomas (neurilemomas)

Los schwannomas se originan en las células de Schwann, la cuales rodean y aíslan los pares craneales y otros nervios. Éstos representan alrededor de 8% de todos los tumores del sistema nervioso central.

Los schwannomas son casi siempre tumores benignos que se pueden originar a partir de cualquier par craneal. Cuando se originan en el par craneal responsable de la audición y el balance cercano al cerebelo, se les llama schwannomas vestibulares o neuromas acústicos. También se originan en los nervios espinales después del punto donde han dejado la médula espinal. Cuando esto ocurre, pueden comprimir la médula espinal, lo que causa debilidad, pérdida sensorial y problemas con los intestinos y la vejiga.

Craneofaringiomas

Estos tumores de crecimiento lento comienzan en la parte superior de la glándula pituitaria, pero debajo del encéfalo en sí. Pueden causar presión sobre la glándula pituitaria y el hipotálamo, causando problemas hormonales. Debido a que se originan muy cerca de los nervios ópticos, también pueden causar problemas con la visión. Su tendencia de adherirse a estas estructuras importantes puede hacer difícil su extirpación total sin causar daño a la visión o al balance hormonal. Los craneofaringiomas son más comunes en niños, aunque a veces se presentan en adultos.

Otros tumores que pueden comenzar en o cerca del encéfalo

Cordomas

Estos tumores poco comunes se originan en el hueso situado en la base del cráneo o en el extremo inferior de la espina dorsal. Los cordomas no se originan en el sistema nervioso central, pero pueden causar lesión al encéfalo adyacente o la médula espinal al comprimirlos.

Si es posible, estos tumores son tratados mediante cirugía. A menudo, le sigue radioterapia, aunque suelen regresar en la misma área después del tratamiento, lo que causa más daño. No suelen propagarse a otros órganos. Para más información sobre los cordomas, lea nuestro documento Cáncer de hueso.

Linfomas no Hodgkin

Los linfomas son cánceres que se originan en los linfocitos (uno de los tipos principales de célula del sistema inmunológico). La mayoría de los linfomas se originan en otras partes del cuerpo, pero algunos pueden comenzar en el sistema nervioso central (CNS). Estos linfomas son más comunes en personas con problemas del sistema inmunológico, como aquellas infectadas con VIH, el virus que causa el sida o AIDS. Debido a los tratamientos nuevos contra el sida, los linfomas del sistema nervioso central se han vuelto menos comunes en los últimos años.

A menudo, estos linfomas crecen rápidamente y pueden ser difíciles de tratar. No obstante, los avances recientes en la quimioterapia han mejorado el pronóstico de las personas que padecen estos cánceres. Para obtener más información sobre los linfomas del sistema nervioso central (incluyendo tratamiento), consulte nuestro documento titulado Linfoma no Hodgkin.

Tumores en la glándula pituitaria

Los tumores que se originan en la glándula pituitaria casi siempre son benignos (no cancerosos). Sin embargo, aún pueden causar problemas si estos tumores crecen lo suficiente como para presionar las estructuras adyacentes o si producen demasiada cantidad de cualquier clase de hormona. Para más información, vea nuestro documento Pituitary Tumors.


Fecha de última actualización: 04/10/2014
Fecha de último cambio o revisión: 04/10/2014