Tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos

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¿Qué hay de nuevo en la investigación sobre el Tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos? TEMAS

¿Qué avances hay en la investigación y tratamiento de los tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos?

Siempre se están llevando a cabo investigaciones en el área de los tumores de encéfalo y de médula espinal. Los científicos están buscando las causas y maneras de prevenir estos tumores, y los médicos están trabajando para mejorar los tratamientos.

Genética

Los investigadores están buscando cambios en el interior de las células de los tumores encefálicos para determinar si se pueden usar para ayudar a guiar el tratamiento. Por ejemplo, los médicos han encontrado que los pacientes con oligodendrogliomas cuyas células no tienen partes de ciertos cromosomas (conocida como co-deleción 1p19q) están mucho más propensos a beneficiarse de quimioterapia que los pacientes cuyos tumores no tienen esta co-deleción.

Técnicas por imágenes y quirúrgicas

Los avances recientes han hecho que la cirugía de tumores encefálicos sea más segura y eficaz. Algunas de estas nuevas técnicas incluyen:

  • Imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI, descritas en “¿Cómo se diagnostican los tumores de encéfalo y de médula espinal en los adultos?”). Esta técnica puede ayudar a identificar áreas funcionales importantes del encéfalo y cuán cerca están del tumor.
  • Imágenes espectroscópicas por resonancia magnética (MRSI, descrita en ¿Cómo se diagnostican los tumores de encéfalo y de médula espinal en los adultos?”). En este método se usa la información especialmente procesada por la MRS para crear un mapa de químicos importantes involucrados en el metabolismo del tumor. Esto ha sido desarrollado para ayudar a los cirujanos a dirigir sus biopsias a las áreas más anormales del tumor y para ayudar a los doctores a dirigir la radiación, así como evaluar los efectos de la quimioterapia o la terapia dirigida.
  • Cirugía guiada por fluorescencia. Para este método, el paciente bebe un tinte especial fluorescente unas pocas horas antes de la cirugía. El tinte lo absorbe principalmente el tumor, el cual brilla cuando el cirujano lo observa con una luz especial que tiene el microscopio quirúrgico. Esto permite al cirujano separar mejor el tumor del tejido encéfalo normal.
  • Métodos quirúrgicos más recientes para algunos tipos de tumores. Por ejemplo, un método más reciente para tratar a algunos tumores cercanos a la glándula pituitaria consiste en usar un endoscopio, un tubo delgado que tiene en el extremo una diminuta cámara de video. El cirujano pasa el endoscopio a través de un pequeño orificio que se hace en la parte trasera de la nariz para operar a través de los conductos nasales, lo que limita el daño potencial al encéfalo. Se puede usar una técnica similar para algunos tumores en los ventrículos, donde una pequeña abertura en el cráneo adjunta a la línea de cabello sirve como punto de inserción para el endoscopio. El uso de esta técnica es limitado por el tamaño, la forma y posición del tumor.

Radioterapia

Varios tipos de radioterapia externa más nuevos permiten que los médicos administren radiación con más precisión al tumor, lo que ayuda a conservar el tejido encefálico normal. Las técnicas, como la radioterapia tridimensional conforme (3D-CRT), la radioterapia de intensidad modulada (IMRT) y la terapia de rayo de protones se describen en la sección “Radioterapia para tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos”.

Además, se están estudiando nuevos métodos para la planificación del tratamiento. Por ejemplo, la radioterapia guiada por imagen utiliza una CT que se realiza justo antes de cada tratamiento para guiar mejor la radiación a su blanco.

Quimioterapia

Además de desarrollar y probar nuevos medicamentos de quimioterapia, muchos investigadores están probando nuevas maneras de dirigir la quimioterapia al tumor encefálico.

La eficacia de muchos medicamentos de quimioterapia está limitada debido a que las aberturas muy controladas en los capilares del encéfalo, lo que a veces se conoce como la barrera hematoencefálica, previenen que entren del torrente sanguíneo al encéfalo. Actualmente, los investigadores están tratando de modificar algunos de estos medicamentos al colocarlos en diminutas gotas de grasa (liposomas) o al adherirlos a moléculas que cruzan normalmente la barrera hematoencefálica para ayudarlos a funcionar mejor. Ésta es un área activa de investigación y estudios clínicos.

En otro método más nuevo llamado administración mejorada por convección, se coloca un pequeño tubo en el tumor del encéfalo a través de un pequeño orificio que se hace en el cráneo durante la cirugía. El tubo se extiende a través del cuero cabelludo y se conecta a una bomba de infusión, a través de la cual se pueden administrar medicamentos. Esto se puede hacer durante horas o días, y se puede repetir, dependiendo el medicamento que se use. Este método aún se está investigando en estudios clínicos.

Otras estrategias nuevas de tratamiento

Los investigadores también están estudiando algunos métodos más nuevos de tratamiento que pueden ayudar a los médicos a combatir los tumores con más precisión. Esto podrían llevar a tratamientos que funcionan mejor y que causan menos efectos secundarios. Varios de estos tratamientos aún siguen bajo estudio.

Vacunas contra los tumores

Se han estado probando varias vacunas contra las células tumorales del encéfalo. Contrario a las vacunas contra las infecciones, estas vacunas ayudan a tratar la enfermedad en lugar de prevenirla. El objetivo de las vacunas consiste en estimular el sistema inmunológico del cuerpo para atacar el tumor encefálico.

Los resultados de estudios preliminares de vacunas para ayudar a tratar el glioblastoma han sido promisorios, aunque se necesita más investigación para determinar cuán eficaces son estas vacunas. Hasta el momento, las vacunas contra los tumores encefálicos sólo están disponibles en estudios clínicos.

Inhibidores de la angiogénesis

Los tumores necesitan crear vasos sanguíneos nuevos (un proceso llamado angiogénesis) para mantener nutridas a sus células. Para ayudar a tratar algunos cánceres, se usan medicamentos nuevos que atacan a estos vasos sanguíneos. Uno de estos medicamentos, el bevacizumab (Avastin), ha sido aprobado por la FDA para tratar los glioblastomas recurrentes, ya que ha demostrado que desacelera el crecimiento de algunos tumores.

Otros medicamentos que dañan el crecimiento de vasos sanguíneos, tal como sorafenib (Nexavar) y trebananib se han estado estudiando y están disponibles a través de estudios clínicos.

Inhibidores de factor de crecimiento

Las células tumorales a menudo son muy sensitivas a proteínas llamadas factores de crecimiento, las cuales provocan que estas células crezcan y se dividan. Los medicamentos más nuevos combaten a algunos de estos factores de crecimiento, lo que puede desacelerar el crecimiento de las células tumorales o incluso causar que éstas mueran. Algunos de estos medicamentos dirigidos ya se están usando para otros tipos de cáncer, y algunos se han estado estudiando para determinar si funcionarán también contra los tumores encefálicos.

Sensibilizadores de células hipóxicas

Algunos medicamentos aumentan el contenido de oxígeno en los tumores, lo que puede hacer que las células tumorales sean más propensas a ser eliminadas mediante radioterapia si se administran antes del tratamiento. Actualmente, se están estudiando estos tipos de medicamentos para saber si pueden mejorar los resultados del tratamiento.

Tratamiento por campos eléctricos

El sistema NovoTTF-100A está aprobado por la FDA para tratar los glioblastomas que ya no responden a otros tratamientos. Para usar este dispositivo, se afeita la cabeza y se colocan cuatro conjuntos de electrodos en el cuero cabelludo. Los electrodos están adheridos a una batería y se usan la mayor parte del día. Estos electrodos generan corrientes eléctricas leves que se cree afectan las células tumores en el encéfalo más que a las células normales. En un estudio clínico, las personas que usaron el dispositivo vivieron casi el mismo tiempo que aquellas que recibieron quimioterapia adicional, aunque reportaron una mejor calidad de vida debido a menos efectos secundarios.


Fecha de última actualización: 04/10/2014
Fecha de último cambio o revisión: 04/10/2014