Pasos para dejar de fumar

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TEMAS

Inquietudes especiales después de dejar de fumar

Aumento de peso

Muchos fumadores sí suben de peso cuando dejan de fumar. Sin embargo, aun cuando no se toman medidas para tratar de prevenir esto, el aumento de peso promedio en la mayoría de los estudios es de menos de 10 libras. Existen algunas pruebas de que los fumadores suben de peso después de abandonar el hábito, incluso sin comer más. Algunos estudios sugieren que la terapia de reemplazo de nicotina o el bupropión pueden ayudar a retrasar el aumento de peso, pero no lo previene. Aumentar su nivel de ejercicio no es solo una manera de reducir sus ansias de fumar a corto plazo, sino que también disminuye su aumento de peso a largo plazo.

Para algunas personas, la preocupación con respecto a subir de peso puede hacer que decidan seguir fumando. Sin embargo, el aumento de peso que tiene lugar después de dejar de fumar es, por lo general, poco. Resulta más peligroso continuar fumando que subir un poco de peso.

Existen más probabilidades de que usted deje de fumar con éxito, si primero se enfrenta al hábito de fumar y luego toma medidas para bajar de peso. Mientras esté intentando abandonar el hábito, trate de concentrarse en las distintas formas en que dejar de fumar puede ayudarle a mantenerse saludable, en vez de preocuparse por su peso. Dejarse angustiar por su peso puede dificultar que deje de fumar. Coma muchas frutas, ensaladas y vegetales y limite la ingestión de grasa. Asegúrese de tomar mucha agua, dormir lo suficiente y hacer actividades físicas regularmente.

Trate de dar una caminata

Caminar es una gran manera para mantenerse activo físicamente y aumentar sus probabilidades de no fumar. Los aspectos positivos de caminar son:

  • Reduce el estrés.
  • Quema calorías y tonifica los músculos.
  • Le mantiene ocupado para que no piense en fumar.

Un par de zapatos cómodos es todo lo que la mayoría de las personas necesita para caminar, y la mayoría de las personas puede hacerlo en casi cualquier momento. Usted puede usar estas ideas como puntos de inicio y agregar sus propias ideas:

  • Camine en el centro comercial.
  • Bájese del autobús una parada antes de la acostumbrada.
  • Camine con un amigo durante la hora del almuerzo en el trabajo.
  • Tome las escaleras en vez del elevador.
  • Camine con un amigo, un familiar o un vecino después de la cena.
  • Pasee a su bebé en la carriola/cochecito.
  • Saque a pasear al perro (su propio o quizás el de un vecino).

Fije una meta de realizar actividad física de moderada intensidad por lo menos 2½ horas durante el transcurso de cada semana. Sin embargo, si usted no hace ejercicios con regularidad, consulte con su médico antes de comenzar. Para más información, consulte nuestro documento Guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer sobre nutrición y actividad física para la prevención del cáncer.

Manejo del estrés

A menudo, los fumadores mencionan el estrés como una de las razones para volver a fumar. El estrés es parte de la vida, tanto para los fumadores como para las personas que no fuman. La diferencia consiste en que los fumadores usan la nicotina para ayudarse a sobrellevar el estrés y las emociones desagradables. Cuando se está tratando de dejar de fumar, es necesario aprender nuevas formas de controlar el estrés. La terapia de reemplazo de nicotina puede ayudar por un tiempo, pero a largo plazo usted necesitará otros métodos.

Como se mencionó anteriormente, la actividad física reduce el estrés. Además, puede ayudarle a combatir la sensación de depresión o pérdida temporal que algunos fumadores experimentan cuando dejan de fumar. Otras opciones consisten en tomar clases acerca de cómo lidiar con el estrés y leer libros de autoayuda. Infórmese sobre estos métodos a través del periódico, una tienda de libros o la biblioteca de su comunidad.

Las prácticas espirituales conllevan ser parte de algo superior a usted. Para algunas personas, esto incluye cosas como prácticas religiosas, oración o trabajo de iglesia. Asimismo, las practicas espirituales para otros pueden conllevar meditación, música, el contacto con la naturaleza, manualidades o hacer trabajo voluntario para ayudar a otras personas. La espiritualidad le puede proporcionar un sentido de propósito en la vida y ayudarle a recordar porqué usted quiere mantenerse sin fumar.

Las prácticas espirituales de admitir que usted no puede controlar su adicción y creer que un poder mayor puede darle fortaleza, han sido utilizadas con mucho éxito para lidiar con otras adicciones. Estas prácticas, junto con el compañerismo de otras personas en una trayectoria similar, son una parte importante de los programas de recuperación de 12 pasos. Estos mismos principios pueden ser aplicados al esfuerzo de dejar de fumar.

Piense sobre cómo usted puede lidiar con la tensión sin tener que fumar. Busque los recursos que tenga disponibles y planee cómo manejar los factores estresantes que enfrentará.

Cuidando de su propio bienestar

Es importante que su proveedor de servicios de salud sepa si usted está usado cualquier tipo de tabaco o si lo ha usado en el pasado para que reciba la atención médica preventiva que necesite. Es bien sabido que el uso de tabaco le pone en riesgo de ciertas enfermedades, por lo que parte de su atención debe enfocarse en medidas de detección y prevención relacionadas para ayudar a mantenerle tan saludable como sea posible. Por ejemplo, usted querrá examinar regularmente el interior de su boca para saber si se presenta algún cambio. Pídale a su médico o dentista que examine su boca, lengua o garganta si usted presenta algún cambio o problemas. La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda que las revisiones médicas deben incluir examinar la boca. De esta manera, las personas que usan tabaco pueden aprender sobre cambios, tal como leucoplasia (manchas blancas en los tejidos de la boca) y prevenir cáncer oral o encontrarlo en una etapa que sea fácil de tratar.

Debe tener en cuenta también cualquiera de los siguientes cambios:

  • Cambio de tos.
  • Tos nueva
  • Tos con sangre
  • Ronquera.
  • Dificultad para respirar
  • Respiración sibilante.
  • Dolores de cabeza
  • Dolor en el pecho
  • Pérdida de apetito.
  • Pérdida de peso
  • Cansancio general.
  • Infecciones frecuentes de los pulmones o de los bronquios.

Cualquiera de estos cambios pueden ser signos de cáncer de pulmón o de otras afecciones pulmonares que deben ser reportados inmediatamente a su doctor.

Las personas que fuman mucho tienen un mayor riesgo de cáncer de pulmón. Sin embargo, el cáncer de pulmón a menudo no causa síntomas sino hasta que se encuentra en una etapa avanzada (se ha propagado). La Sociedad Americana Contra El Cáncer ha redactado guías sobre el uso de tomografía computarizada de baja dosis (CT) para detectar cáncer de pulmón en ciertas personas con alto riesgo. Estas personas, quienes están entre las edades de 55 y 74 y se encuentran en bastante buen estado de salud, fuman mucho o son exfumadores que en el pasado fumaron mucho.

Si usted cumple con estos requisitos, hable con su doctor sobre su riesgo de cáncer de pulmón y sobre los beneficios potenciales y riesgos de las pruebas de detección de esta enfermedad. Una vez que se discuta la información que se conoce y la que se desconoce sobre el valor de la detección temprana del cáncer de pulmón, usted y su médico pueden decidir si proceden con las pruebas. Si usted opta por hacerse las pruebas, asegúrese de acudir a un centro con experiencia en todos los aspectos relacionados con las pruebas que se realizan en personas de alto riesgo. Para más información, por favor lea nuestro documento Lung Cancer Prevention and Early Detection.

Recuerde que los consumidores de tabaco también tienen un mayor riesgo de padecer otros tipos de cáncer. Usted puede aprender más sobre los tipos de cáncer a los que pudieran estar en riesgo al consultar nuestro documento que proporciona información sobre la manera en que usted usa tabaco. (Consulte la sección “¿Cómo obtener más información?” para encontrar esta información). Puede que otros factores de riesgo para estos tipos de cáncer sean más importantes que su consumo de tabaco, pero debe conocer los riesgos adicionales que podrían aplicar a usted.

Si tiene cualquier inquietud sobre su salud que pueda estar relacionada con su consumo de tabaco, por favor consulte con su proveedor de servicios de salud tan pronto como sea posible. Cuidar de sí mismo y obtener el tratamiento para los problemas a tiempo le darán la mejor probabilidad de un tratamiento exitoso. La mejor manera, sin embargo, de cuidar de sí mismo y de reducir su riesgo de problemas de salud que atenten contra su vida es dejar de consumir tabaco.


Fecha de última actualización: 04/10/2014
Fecha de último cambio o revisión: 04/10/2014