Guías de la Sociedad Americana contra el Cáncer sobre nutrición y actividad física para la prevención del cáncer

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TEMAS

Aditivos en los alimentos, seguridad y alimentos orgánicos

Las secciones anteriores recomiendan opciones alimentarias que podrían reducir el riesgo de cáncer en una persona. Mucha gente también se ha interesado en otros aspectos del consumo de alimentos y su impacto potencial sobre el riesgo de cáncer.

Aditivos y contaminantes en los alimentos

Muchas sustancias son añadidas a los alimentos para prolongar su tiempo de vida de estantería y almacenamiento, así como para resaltar su color, sabor y textura. El posible papel de los aditivos en los alimentos sobre el riesgo de cáncer es un tema de gran interés público.

Los aditivos nuevos para alimentos deben ser aprobados por la Dirección de Alimentos y Medicamentos (FDA, siglas en inglés) de los EE.UU. antes de que se permita su uso en el suministro alimenticio, mediante pruebas en animales de laboratorio como parte de este proceso para determinar cualquier efecto que tengan sobre el cáncer. Los aditivos por lo general están presentes en cantidades muy pequeñas en los alimentos, y algunos son nutritivos que pueden tener efectos benéficos (por ejemplo, a veces la vitamina C y la vitamina E se añaden como un conservador para algunos alimentos).

Otros compuestos encuentran su acceso al suministro alimenticio a través de su uso en la agricultura, criaderos de animales de granja o procesamiento de los alimentos, incluso cuando su uso no esté directamente intencionado para el consumo humano. Entre algunos ejemplos se encuentra el uso de hormonas y anticuerpos en criaderos de animales de granja, pequeñas cantidades de pesticidas y herbicidas en alimentos vegetales y compuestos como el bisfenol A (BPA) o ftalatos que ingresan a los alimentos a través de su envasado o empaque. Algunos de estos compuestos no están reconocidos como causantes directos de cáncer, pero puede que influyan en el riesgo de cáncer de otras maneras, como por ejemplo, al actuar como sustancias similares a las hormonas en el cuerpo.

La contaminación inadvertida de los alimentos puede también resultar en una exposición a sustancias químicas que son causa de preocupación y que puede que esté relacionada al riesgo de cáncer. Entre algunos ejemplos se incluye la presencia de metales pesados como cadmio o mercurio. Estos metales puede que ingresen al suministro alimenticio si se acumulan en la cadena alimenticia, tal como a través del pescado, o puede que ingresen a través de la contaminación o por su presencia natural en la tierra o en el agua.

Para muchos otros compuestos para los cuales los efectos sobre el riesgo de cáncer no se ha determinado, puede que haya otras buenas razones para limitar la exposición a éstos. Pero a los niveles en que estas sustancias están presentes en el suministro alimenticio, reducir el riesgo de cáncer no es probable que sea una razón que lo justifique.

Procesamiento de los alimentos

El procesamiento de los alimentos puede que también los altere en formas que podrían afectar el riesgo de cáncer. Un ejemplo lo conforma el refinado de los granos, lo cual reduce en gran proporción la cantidad de fibra y otros compuestos que pueden reducir el riesgo de cáncer.

El procesamiento de la carne, al agregarle conservadores como sal o nitrito de sodio para prevenir el crecimiento bacterial, o ahumar la carne para conservar o resaltar su color y sabor, puede que añada compuestos que podrían incrementar el potencial de que estos alimentos sean causantes de cáncer. Hay estudios que han vinculado los consumos de grandes cantidades de carnes procesadas con un aumento del riesgo de cáncer colorrectal. Puede que esto se deba a los nitritos, los cuales son añadidos a muchas carnes frías, fiambres, jamones y salchichas entre otras carnes procesadas (embutidos).

Algunos tipos de procesamiento de los alimentos, como el congelado y enlatado de las frutas y verduras, pueden conservar las vitaminas y otros componentes que puede que reduzcan el riesgo de cáncer. La cocción o el tratamiento con calor de las verduras (como es el caso para el enlatado de los alimentos) desprende las barreras celulares vegetales, con lo cual puede que permita que los compuestos útiles de estos alimentos puedan ser digeridos más fácilmente. Pero algunos de estos métodos puede que también reduzcan el contenido de algunas vitaminas sensibles al calor, como la vitamina C o algunas vitaminas B.

Alimentos irradiados

La radiación a los productos alimenticios conforma una manera de limitar el riesgo de contaminación bacterial y envenenamiento de los alimentos. En los Estados Unidos, algunos alimentos, como las especias, son irradiados de forma rutinaria. Las carnes y otros alimentos irradiados también están ampliamente disponibles. Debido a que se sabe que la radiación es causante de cáncer, se ha generado una preocupación de que la irradiación a los alimentos puede presentar un riesgo de cáncer. Sin embargo, la radiación no permanece en los alimentos que han sido irradiados.

Alimentos orgánicos

La preocupación sobre los posibles efectos que los aditivos en los alimentos tienen sobre la salud, incluyendo el cáncer, es una razón por la que mucha gente en la actualidad se ha interesado en los alimentos orgánicos. Los alimentos orgánicos a menudo son vistos como una alternativa favorable a los alimentos que son obtenidos por métodos convencionales en los que se hace uso de sustancias químicas como pesticidas y herbicidas, así como hormonas y antibióticos. Estos compuestos no pueden usarse en los alimentos que hayan sido etiquetados como "orgánico". De acuerdo a la definición por el Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA, siglas en inglés), los alimentos orgánicos también excluyen los alimentos genéticamente modificados o los alimentos que hayan sido irradiados.

Ya sea que los alimentos orgánicos conlleven un menor riesgo de cáncer debido a que son menos propensos a estar contaminados por compuestos que podrían ser causantes de cáncer es algo que se desconoce en gran medida.

Varios estudios han analizado el contenido nutricional de las frutas y verduras orgánicas en comparación con el de las que se obtuvieron de forma convencional, y mientras que algunos estudios sugieren un mayor contenido nutricional de los productos orgánicos, otros sugieren que no hay diferencia alguna entre ambos tipos. Se desconoce si las diferencias nutricionales que se observaron resultarían en algún beneficio a la salud, como el de una disminución en el riesgo de cáncer.

Los vegetales, las frutas y los granos integrales deben formar parte central en la dieta de una persona, independientemente de que sean productos orgánicos o convencionales.


Fecha de última actualización: 01/23/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/23/2012