Consentimiento válido

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¿Cuáles son los requisitos legales de un consentimiento válido?

Los estados han desarrollado leyes de consentimiento válido para regir ciertos tipos de comunicación entre los proveedores de salud y los pacientes. Estas leyes especifican los tipos de información que los pacientes tienen que recibir para tomar decisiones basadas en la información sobre la atención médica, estudios de diagnóstico o tratamiento.

Estas leyes aplican a médicos y algunas veces al personal de enfermería en los Estados Unidos, y varían de un estado a otro. Algunos estados cuentan con leyes muy específicas sobre ciertas situaciones. Por ejemplo, algunos estados cuentan con ciertas leyes sobre el tratamiento del cáncer de seno o los estudios clínicos (estudios científicos de nuevos tratamientos prometedores). Otra diferencia es que algunos estados exigen solamente información "razonable", mientras que otros requieren una "divulgación completa y detallada de la información" (una divulgación requiere que la información sea revelada). Puede que quiera verificar en su estado la información sobre las leyes correspondientes; consulte la sección “¿Cómo puedo buscar más información?”.

Por lo general, en un consentimiento válido se asume que usted está legalmente en facultad de tomar sus propias decisiones. Si no lo está, la persona que está legalmente autorizada a tomar las decisiones por usted pasa por el mismo proceso a nombre suyo (remítase a la sección que sigue “¿Quién además del paciente puede dar consentimiento?”).

Para que el consentimiento tenga validez, tiene que entenderse la información brindada. La responsabilidad es compartida con el paciente, pues no es hasta que usted como paciente hace preguntas a su médico, cuando éste se entera de sus dudas. El paciente tendrá la oportunidad de revisar la información y hacer preguntas.

Finalmente, en el consentimiento válido se asume que cuando usted toma una decisión no está bajo presión, sino que se siente en la libertad de decidir basándose en lo que usted considera que es lo mejor para usted.

Por lo general, se requiere que el consentimiento válido para un estudio clínico sea más detallado y riguroso que el consentimiento para un procedimiento o tratamiento médico convencional. Esto se debe a que existe una probabilidad mayor de efectos desconocidos con los tratamientos nuevos, y resulta aún más importante que usted conozca estas posibilidades (consulte la sección “¿Cuál es la diferencia entre el consentimiento válido para un estudio clínico y el que se usa para un estudio de investigación?”).

¿Quién además del paciente puede dar consentimiento?

Si el paciente es menor de edad o es una persona que no puede tomar la decisión en sí, uno de sus padres o el tutor legal es la persona legalmente responsable de obtener la información, tomar la decisión y firmar el formato de consentimiento. Pero esto no significa que siempre se excluirá del proceso al menor de edad o al paciente que no se considera competente mentalmente. Algunos centros de atención médica requieren la aprobación por parte de niños mayores antes de que participen en un estudio de investigación, incluso después de que los padres hayan estado de acuerdo a nombre de ellos. Esto significa que, aun cuando los padres firmen el formato, el niño tiene que estar de acuerdo antes de que la institución proceda con el tratamiento.

Asimismo, las personas que no pueden lidiar con sus asuntos diarios debido a deterioro de la capacidad del pensamiento o problemas emocionales, aún pueden entender la situación médica y expresar sus deseos. Se les tiene que proporcionar la información de una manera que puedan entender y preguntarles qué es lo que quieren hacer.

En caso de que usted alcanzara un estado que no le permitiera asimilar la información y expresar sus deseos, se puede solicitar la ayuda de otra persona para que tome parte en el proceso de consentimiento válido. Existen varias maneras en que se puede escoger a dicha persona. Si usted ha dejado establecido un poder legal de atención médica (también referido como poder notarial del cuidado de la salud), dicho documento es la única manera que tiene de indicar a quién ha seleccionado para tomar estas decisiones por usted. En caso de que usted no pueda hablar por sí mismo, la persona que seleccionó será responsable legalmente de tomar las decisiones médicas en su representación. Algunas veces a esta persona se le llama representante, agente o apoderado. Varios estados restringen la capacidad de su representante para llevar a cabo ciertas peticiones. Para más información del poder legal de atención médica, puede consultar nuestro documento Advance Directives. (Tiene la opción de leerlo en nuestro sitio Web o llamarnos para solicitar una copia).

Otra opción consiste de un apoderado o representante designado por un juzgado. Esto significa que una persona designada por un juez será quien tome las decisiones por usted. Si usted no puede tomar sus propias decisiones, otra persona, como el médico, la institución, un amigo, o un familiar, puede solicitar (una petición) a la corte que nombre a alguien para que tome las decisiones por usted. El proceso varía de un estado a otro.

Muchos estados han aprobado leyes de "agente familiar", en las que se designan los miembros de la familia (en una lista en orden de prioridad) que pueden actuar a nombre de una persona que no puede expresarse por sí misma. Esta opción podría usarse si usted no tiene instrucciones por anticipado o un representante designado por un tribunal. Dependiendo de su situación familiar y el estado en que resida, esa persona puede ser su tutor legal, cónyuge, padre o madre, hijo, hermano u otro familiar.

¿Hay ocasiones en las que los requisitos habituales sobre el consentimiento no apliquen?

Por lo general, aquellos quienes toman las decisiones deben ser legamente reconocidos como adultos en el estado en el que el tratamiento sea administrado. Pero existen algunas cuantas circunstancias con un adolescente mayor (por ejemplo, que dicha persona sea autosuficiente y que no viva en casa con sus padres, que se ha casado o que ofrezca sus servicios a algún cuerpo militar) en las que no se requiere del consentimiento del padre para los tratamientos o procedimientos médicos. También hay algunas situaciones en las que el adolescente puede dar su consentimiento sobre ciertos tipos de tratamiento, incluso siendo menor de edad. Las regulaciones y situaciones sobre tratamiento varían de un estado a otro.

También hay veces en las que la decisión por parte del padre o tutor del niño, o adulto sin sus facultades pueda ser desafiada por el médico o centro de atención médica. En estos casos, puede que los juzgados revoquen al tomador de decisiones designado si consideran que la decisión tomada podría causar daños indebidos, aunque estos casos ocurren en muy pocas ocasiones.

En una emergencia, si una persona no está consciente y está en peligro de muerte o de sufrir alguna consecuencia grave en caso de que la atención médica no sea administrada de inmediato, puede que el consentimiento válido no sea necesario antes del tratamiento. Si aquellos que están administrando el tratamiento saben que el paciente cuenta con instrucciones anticipadas para rechazar la atención, entonces puede que el tratamiento no se administre. Si las personas que proporcionan el tratamiento a un paciente saben que éste cuenta con instrucciones anticipadas que designan a alguien más que tome las decisiones en su representación, puede que se solicite a dicha persona para que dé su consentimiento válido en caso de que el tiempo lo permita. Pero generalmente durante situaciones urgentes, no es posible esperar a que las instrucciones anticipadas sean consultadas.


Fecha de última actualización: 10/29/2012
Fecha de último cambio o revisión: 10/29/2012