Cáncer avanzado

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TEMAS

El tratamiento de los síntomas del cáncer avanzado según la localización

En esta sección proveemos información sobre los síntomas que pudiera tener cuando el cáncer avanzado se encuentra en diferentes partes de su cuerpo. No todas las personas presentarán todos los síntomas, y puede que parte de la información que se presenta aquí no se aplique a usted. Su médico puede darle más información sobre la localización del cáncer y sobre los síntomas que podría causar.

Si el cáncer está en el abdomen (vientre)

Líquido en el abdomen (ascitis)

Algunos cánceres pueden causar la acumulación de líquido en el abdomen (ascitis). Esto puede ocasionar que su vientre se inflame y que usted se sienta incómodo. El líquido también puede ejercer presión en los pulmones y hacer que le sea difícil respirar.

Tratamiento

El médico puede extraer el líquido con una aguja larga y hueca (llamada paracentesis). Esto alivia el problema por un tiempo, aunque a menudo regresa a menos que se trate el cáncer y mejore. Si el líquido continúa acumulándose, algunas veces se puede colocar un tubo delgado y flexible llamado catéter a través de la piel que se mantiene conectado para permitir el drenaje del líquido sin tener que usar una aguja una y otra vez.

Obstrucción intestinal

El cáncer en el abdomen puede a veces bloquear los intestinos. A esto se le llama obstrucción intestinal. El bloqueo evita el paso de los alimentos digeridos o las heces fecales, lo que causa calambres intensos, dolor abdominal y vómitos. Si el bloqueo no se alivia, la presión que se acumula puede causar un orificio en el intestino (una perforación) que permite que los contenidos del intestino se derramen en la cavidad abdominal. Debido a esto, las bacterias se propaguen del intestino hacia la cavidad abdominal, ocasionando una infección grave. Esto conduce a un dolor más intenso con náuseas y vómitos, lo que es muy grave y puede causar la muerte.

Si su médico sospecha una obstrucción intestinal (o perforación), ordenará radiografías o una tomografía computarizada del abdomen.

Tratamiento

A menudo, es muy difícil resolver este problema con cirugía, ya que muchos pacientes se encuentran demasiado enfermos para someterse a una operación. Puede que otros pacientes tengan cánceres que estén tan avanzados que incluso si se pueden someter a una cirugía, esta puede que no sea útil por mucho tiempo. La decisión de someterse a cirugía debe considerarse tomando en cuenta las probabilidades de regresar a una mejor calidad de vida.

Una operación llamada colostomía puede ayudar sólo si el colon (intestino grueso) está bloqueado. En esta operación el cirujano corta el colon arriba del área de bloqueo. Luego el extremo cortado se conecta a una abertura (estoma) en la piel del abdomen. Las heces fecales entonces salen hacia una bolsa que se coloca alrededor de la abertura.

Si el intestino está bloqueado en una sola área, se puede colocar un tubo pequeño y rígido llamado un “stent” en el área bloqueada para mantenerla abierta. Ésta puede ser una opción para algunas obstrucciones del colon y del intestino delgado, ya que no requiere cirugía.

Si la cirugía o el stent no son viables para aliviar el bloqueo, con frecuencia, para muchos pacientes la mejor opción es tratar los síntomas. Esto se llama atención de apoyo. Por ejemplo, se puede eliminar el contenido del estómago a través de un tubo colocado a través de la nariz (llamado tubo nasogástrico o NG), el cual es adherido a un dispositivo de succión. Esto con frecuencia alivia las náuseas y los vómitos y podría ayudar a evitar que la presión se acumule y cause una perforación.

Si un tubo NG es útil, a veces puede ser remplazado por un tubo que va directamente al estómago a través de la piel. Además, usted tendría que dejar de comer, y beber sólo pequeñas cantidades para aliviar la sed.

De ser necesario, puede recibir una inyección o un parche contra el dolor y las náuseas. Un medicamento llamado octreotida (Sandostatin®) también puede detener la producción de jugos gástricos y aliviar algunos de los síntomas que tienen lugar con un intestino bloqueado.

Bloqueo renal

El cáncer en el abdomen también puede a veces bloquear los tubos delgados que llevan la orina desde los riñones hasta la vejiga (a estos conductos se les llama uréteres). Si esto sucede, es posible que deje de pasar la orina. La orina entonces vuelve a los riñones, haciendo que dejen de funcionar. Esto suele hacer que se sienta muy cansado y enfermo del estómago.

El médico puede sospechar que hay un bloqueo renal basándose en los síntomas y puede ordenar pruebas de laboratorio para verificar la función de los riñones. Si los resultados de las pruebas son anormales, se podría hacer una ecografía o una CT de los riñones para detectar signos de obstrucción.

Tratamiento

En muchos casos, se puede insertar un pequeño tubo llamado stent desde la vejiga y a través de los uréteres para mantenerlos abiertos y permitir que la orina fluya otra vez. Otra opción es colocar un tubo a través de la piel y directamente en el riñón para permitir que la orina llegue hasta una bolsa colocada fuera del cuerpo. A esto se le llama nefrostomía.

Si el cáncer se ha propagado a los huesos

Este tema se aborda detalladamente en nuestro artículo titulado Metástasis en los huesos.

La propagación del cáncer a los huesos puede a veces detectarse mediante radiografías u otros estudios por imágenes antes de que la persona presente síntomas. A menudo se trata con medicamentos como bifosfonatos o denosumab para ayudar a prevenir (o retrasar) problemas.

Dolor

El principal síntoma de la propagación del cáncer a los huesos es el dolor. Aunque el cáncer se haya propagado a muchos lugares del hueso, generalmente sólo duele en algunos de ellos.

Tratamiento

  • Medicamentos que fortalecen los huesos o desaceleran su destrucción (bifosfonatos o denosumab).
  • Los radiofármacos, tal como estroncio-89, que se administran en una vena (discutido en la sección sobre radiación).
  • Radioterapia, especialmente a los huesos que causan dolor.
  • Técnicas de ablación (discutido en la sección “Técnicas de ablación para cáncer avanzado”).

Huesos fracturados

Cuando el cáncer pasa a los huesos, puede causar que éstos se debiliten y sean más propensos a romperse (fractura). Las fracturas pueden ocurrir en cualquier hueso, aunque a menudo ocurren en los huesos de las piernas cercanos a la cadera, ya que estos huesos soportan la mayor parte de su peso. El cáncer en los huesos puede causar un dolor intenso durante un tiempo antes de que ocurra la fractura. Si se toma una radiografía en ese momento, ésta puede mostrar que es probable que se rompa el hueso.

Para reducir el riesgo de fracturas:

  • Permanezca alejado de las actividades que sean difíciles para sus huesos. (Ejemplos: levantamiento de objetos pesados, trotar).
  • Pregunte a su médico sobre medicamentos que fortalecen los huesos (como bifosfonatos o denosumab).
  • Todo hueso muy débil puede necesitar que un cirujano especialista en huesos coloque una varilla protectora.

También resulta importante hacer lo posible por reducir el riesgo de que se caiga, lo que puede causar fracturas de huesos:

  • Use un bastón o un andador cuando lo necesite para mantenerse firme.
  • Si lo necesita, pida ayuda para caminar.
  • Mantenga los pasillos despejados.
  • No cambie de posición rápidamente. Esto puede causar mareo o desequilibrio. Siéntese en el lado de la cama por alrededor de un minuto antes de levantarse.
  • Use zapatillas o zapatos con suelas de goma cuando vaya a caminar o a estar de pie.
  • Hable con los miembros de su equipo de atención del cáncer sobre algún equipo de seguridad que pueda usar en casa. Algunas cosas que usted pudiera encontrar útiles son las sillas para la regadera y los pasamanos.

Tratamiento

Siempre que sea posible, lo mejor para este problema es simplemente evitar la fractura. Esto se hace generalmente mediante una cirugía para colocar una varilla de metal en la parte débil del hueso para darle soporte. Esto se hace mientras usted está bajo anestesia general (en un sueño profundo y sin que sienta dolor).

Si el hueso ya está roto, entonces se hará algo más para apoyar el hueso. Generalmente se realiza una cirugía para colocar un soporte de acero sobre el área fracturada del hueso.

Se pueden administrar tratamientos de radiación después de la cirugía para tratar de prevenir daños posteriores. Generalmente se necesitan alrededor de 10 tratamientos, aunque algunos médicos administran toda la dosis de radiación en uno o dos tratamientos solamente. La radiación no fortalecerá los huesos, pero puede que ayude a evitar más daño.

Si los huesos de la columna vertebral están fracturados, puede usarse una vertebroplastía para apoyarlos. En este procedimiento, se inyecta un tipo de cemento óseo en los huesos dañados. El área se adormece primero y se usa un explorador de imágenes, tal como una CT, para guiar la aguja al lugar correcto. A menudo, la vertebroplastía reduce el dolor inmediatamente y se puede hacer en un centro de atención ambulatorio.

Niveles altos de calcio en la sangre

Cuando el cáncer se propaga a los huesos, se pueden liberar grandes cantidades de calcio en la sangre, lo que causa altos niveles de calcio en la sangre. A esto se le denomina hipercalcemia. Los altos niveles de calcio también pueden ocurrir en ciertos tipos de cáncer porque las células cancerosas aumentan anormalmente los niveles de vitamina D o producen una hormona que actúa como hormona paratiroidea.

Puede que los pequeños aumentos en los niveles de calcio no causen problemas o síntomas, pero los altos niveles pueden ser peligrosos.

Los síntomas iniciales causados por tener demasiado calcio incluyen:

  • Estreñimiento
  • Orinar con mucha frecuencia
  • Sensación de aletargamiento o adormecimiento.
  • Sentir sed todo el tiempo y beber grandes cantidades de líquido.

Las señales y los síntomas posteriores pueden incluir debilidad muscular, dolores musculares y de las articulaciones, confusión, coma e insuficiencia renal.

Tratamiento

Los altos niveles de calcio afectan a los riñones, causando que los pacientes orinen mucho y se deshidraten. La deshidratación empeora los altos niveles de calcio. Por este motivo, administrar grandes cantidades de líquidos intravenosos es parte del tratamiento. Los medicamentos de bifosfonatos, tal como pamidronato (Aredia) o ácido zoledrónico (Zometa) también se usan para reducir rápidamente los niveles de calcio en la sangre. Estos medicamentos se administran en la vena y podrían repetirse cada mes. Otras medicinas pueden usarse en caso de que las anteriores no surtan efecto. El tratamiento del cáncer en sí también puede a veces ayudar a tratar el problema del calcio. Si el cáncer no se puede tratar, el nivel de calcio puede aumentar y será preciso tratarlo otra vez.

Presión sobre la médula espinal (compresión de la médula espinal)

Algunas veces el cáncer se propaga hasta los huesos de la columna vertebral. Conforme el tumor crece, puede ejercer presión sobre los nervios de la médula espinal, causando daño a los mismos. Esto puede conducir a entumecimiento y debilidad en el área del cuerpo debajo del tumor. Si no se recibe tratamiento, puede progresar hasta causar parálisis (incapacidad para moverse) y la pérdida total de sensación. Por lo general, esto afecta a las piernas de modo que el paciente puede perder su capacidad para caminar. Si el tumor causa presión sobre la médula espinal en el cuello, se pueden afectar tanto los brazos como las piernas. La presión que causan los tumores sobre la médula espinal también puede afectar los nervios de su vejiga y recto, lo que puede causar dificultad para orinar y defecar. Puede que los pacientes padezcan estreñimiento. El tratamiento temprano es importante para ayudar a reducir el daño permanente de los nervios y a evitar la parálisis.

Síntomas que debe observar

  • Dolor de espalda muy intenso (este es usualmente el primer síntoma), especialmente en la sección media de la parte baja de la espalda.
  • Entumecimiento o debilidad en las piernas.
  • Dificultad para orinar o pérdida del control urinario (a menudo acompañado de estreñimiento o empeoramiento del mismo).

Notifique inmediatamente a su médico si tiene estos síntomas. Una imagen por resonancia magnética (MRI) es el estudio más útil que se emplea para observar si el cáncer causa presión sobre la médula espinal. La tomografía computarizada (CT) se usa en pacientes que no pueden someterse a una MRI.

Tratamiento

Esto es una emergencia médica y se requiere tratamiento inmediatamente.

  • Se suministrarán medicamentos llamados corticosteroides (prednisona o dexametasona) para reducir la inflamación de la médula espinal. Esto ayudará a aliviar el dolor y a prevenir más daño a los nervios.
  • En algunos casos, se requiere inmediatamente de cirugía para extirpar total o parcialmente el tumor y hacer que la columna vertebral esté más estable.
  • Por lo general se suministra radioterapia para reducir el tamaño del tumor.

Si el cáncer se propagó al cerebro

Los síntomas más comunes del cáncer en el cerebro son dolor de cabeza o pérdida del movimiento en una parte de su cuerpo, como un brazo o una pierna. Otros síntomas pueden incluir somnolencia o problemas de audición, de la vista y hasta para pasar orina. Las convulsiones son otro posible síntoma del cáncer cerebral. Aunque no son comunes, las convulsiones pueden causar molestias y darle miedo tanto a usted como a las personas que le rodean.

Por lo general, la MRI es el mejor estudio para detectar cáncer en el cerebro. La CT también puede ser útil, especialmente si el paciente presenta síntomas repentinos que también podrían ser causados por un accidente cerebrovascular o cuando no puede someterse a una MRI.

Tratamiento

Los medicamentos esteroides, como la dexametasona, reducen la hinchazón alrededor de los tumores y a menudo ayudan a aliviar los síntomas de inmediato. Si el paciente tuvo una convulsión, se administrarán medicamentos para ayudar a prevenir que ocurran más convulsiones. Si existe solo una o dos áreas de propagación del cáncer en el cerebro, se podrían extraer con cirugía o tratar con radiocirugía estereotáctica (un tipo de radioterapia). Algunos pacientes, especialmente aquellos con muchos tumores en el cerebro, son tratados con radiación externa convencional dirigida a todo el cerebro.

Si el cáncer se propagó a las meninges

Algunos cánceres se pueden propagar a las meninges (los tejidos que cubren el cerebro y la médula espinal). (A esto se le llama propagación leptomeníngea, meningitis carcinomatosa, o meningitis linfomatosa). Esto puede causar debilidad en los brazos y las piernas, habla mal articulada, dificultad para tragar, problemas con la visión y debilidad de los músculos faciales.

Se podría sospechar de cáncer que se propaga a las meninges basándose en los síntomas, pero no se observa bien en estudios por imágenes, como la MRI. Para diagnosticar esto, el médico tiene que hacer una punción lumbar para extraer parte del líquido que rodea el cerebro y la médula espinal (líquido cefalorraquídeo o CSF). El líquido se examina por medio del microscopio para ver si contiene células cancerosas. (Las punciones lumbares se discutieron en la sección “¿Cómo se detecta el cáncer avanzado?”).

Tratamiento

La mayoría de los medicamentos de quimioterapia que se administran para que entren a la sangre no pueden penetrar en el líquido cefalorraquídeo, meninges, cerebro o médula espinal. Por este motivo, el tratamiento más común para la propagación leptomeníngea consiste en inyectar quimioterapia directamente en el líquido cefalorraquídeo. (A esto se le llama quimioterapia intratecal). Se puede hacer durante una punción lumbar o a través de un dispositivo llamado Ommaya.

Un reservorio Ommaya es un dispositivo en forma de cúpula adherido a un catéter. La parte de la cúpula se coloca debajo de la piel del cuero cabelludo mientras el catéter se pasa a través de un orificio en el cráneo y hacia una de las cavidades del cerebro (un ventrículo). La quimioterapia intratecal se puede administrar mediante la colocación de una aguja a través de la piel y hacia la cúpula. La quimio se pasa por el catéter y se dirige al líquido cefalorraquídeo en el ventrículo. El líquido cefalorraquídeo en el ventrículo circula a través de otros ventrículos y hacia el área que rodea el cerebro y la médula espinal. Con un reservorio Ommaya, el paciente puede recibir quimio intratecal sin tener que repetir punciones lumbares.

También se puede emplear radiación al cerebro y a la médula espinal para tratar la propagación del cáncer a las meninges.

Si el cáncer se propagó al hígado

El cáncer en el hígado puede causar falta de apetito y cansancio. Algunos pacientes sienten dolor en la parte superior derecha del abdomen, en donde se encuentra el hígado. Generalmente el dolor no es intenso y es menos problema que el cansancio y la falta de apetito.

Si existe mucho cáncer en el hígado, este no puede funcionar bien. Por lo general, el hígado mantiene bajos los niveles de bilirrubina, pero si no está funcionando bien, esta sustancia se acumula. Esta acumulación, llamada ictericia, causa que sus ojos y su piel se tornen amarillentos. El hígado también elimina un número de sustancias tóxicas (incluyendo amoníaco) de la sangre. Cuando el hígado no funciona bien, estas sustancias se pueden acumular y ocasionar que el cerebro tampoco funcione bien. A esto se le llama encefalopatía hepática, y puede causar confusión, somnolencia, e incluso coma.

El cáncer en el hígado también puede causar exceso de líquido en el vientre, lo que se describió en una sección anterior (vea “Si el cáncer está en el abdomen [vientre]”).

Tratamiento

  • Si existen menos de cinco tumores, algunas veces se pueden tratar con cirugía o tratamientos de ablación (vea “Técnicas de ablación para cáncer avanzado”).
  • Si hay más tumores, la quimioterapia puede ayudar. Ésta se puede administrar en una vena de su brazo o directamente en un vaso sanguíneo que conduce al hígado.
  • Algunas veces se puede realizar un procedimiento para bloquear el suministro sanguíneo al cáncer (esto se llama embolización).
  • La encefalopatía hepática se trata con un medicamento llamado lactulosa o ciertos antibióticos. Los pacientes también son puestos en una dieta baja en proteína.

Si el cáncer se ha propagado al pecho o a los pulmones

Dificultad para respirar

La respiración entrecortada puede deberse a distintas razones. Puede ser causada por un tumor que bloquea las vías respiratorias de modo que al aire se le dificulta entrar y salir de los pulmones. Las células cancerosas en los pulmones también pueden dificultar la entrada de oxígeno a la sangre desde los pulmones. La acumulación de líquido alrededor de los pulmones (derrame pleural) también puede causar dificultad para respirar (discutido más adelante). Otras posibles causas son un tumor que bloquea el flujo de sangre al corazón (síndrome de la vena cava superior) o líquido alrededor del corazón (un derrame pericárdico). Estas causas también se discuten más adelante.

Los bajos recuentos de glóbulos rojos (anemia) también pueden causar que una persona tenga respiración entrecortada. La anemia es común en pacientes de cáncer. (La anemia se discute detalladamente en la sección Tratamiento de los síntomas generales del cáncer avanzado y en nuestro documento Anemia in People With Cancer).

Las enfermedades pulmonares crónicas, tales como el enfisema y otras enfermedades no relacionadas con el cáncer también pueden dificultar la respiración.

Todos estos problemas evitan que los pulmones aspiren suficiente aire, o evitan que envíen suficiente oxígeno a las células del cuerpo.

Tratamiento

A menudo, un suplemento de oxígeno puede ser muy útil. Se inhala a través de un pequeño tubo que se coloca debajo de la nariz o a través de una mascarilla que se coloca sobre su boca y nariz.

Cuando es posible, el tratamiento de la causa del problema ayudará a aliviar la respiración entrecortada. El tratamiento del cáncer con quimioterapia y terapia dirigida podría ser útil. Si existe un solo tumor que esté bloqueando una vía respiratoria, puede que sea útil administrar radiación (radiación externa, radioterapia corporal estereotáctica o braquiterapia). Otra opción consiste en usar un tubo flexible que se pasa por la garganta hacia los pulmones (un broncoscopio) para aplicar tratamiento láser con el fin de reducir el tamaño del tumor.

El tratamiento de los derrames pleurales, los derrames pericárdicos y el síndrome de la vena cava superior se discute más adelante.

A veces hay una acumulación de líquido en los pulmones (llamada edema pulmonar). Esto es más común en personas con problemas cardíacos. La acumulación de líquido se puede tratar con diuréticos y medicamentos para el corazón.

La anemia puede tratarse con transfusiones de sangre que le ayuden a sentir menos dificultad al respirar.

Se puede usar los medicamentos similares a la morfina (opioides) para ayudar a aliviar la dificultad para respirar. Las medicinas contra la ansiedad, como el diazepam (Valium®), también puede ayudar a reducir la tos y a aliviar las molestias causadas por la dificultad con la respiración. Algunas veces, también pueden ser útiles las medicinas que ayudan a secar la mucosidad.

La dificultad para respirar puede ponerle ansioso, preocupado, y hasta puede hacerle sentir como si estuviera en estado de pánico. Algunos pacientes encuentran que los siguientes métodos complementarios les ayudan a aliviar la ansiedad que puede estar asociada con las dificultades para respirar:

  • Métodos de relajación.
  • Biorretroalimentación
  • Evocación guiada de imágenes.
  • Toque terapéutico.
  • Aromaterapia.
  • Música y terapia del arte.
  • Distracción (ver televisión, leer, etc.).
  • Un ventilador que le lleve aire.

Hable con el equipo de profesionales que atienden el cáncer o llámenos si desea saber más sobre cualquiera de estos métodos.

Líquido alrededor de los pulmones (derrame pleural)

El cáncer en el pecho o los pulmones puede causar acumulación de líquido en el pecho y alrededor de los pulmones. A esto se le llama derrame pleural. El líquido puede evitar que los pulmones se llenen de aire y dificultar su respiración.

Tratamiento

  • Colocar una aguja hueca a través de la piel para extraer el líquido que se ha acumulado alrededor de los pulmones (a esto se le denomina toracocentesis y se discutió detalladamente en la sección sobre diagnóstico).
  • Si el líquido se acumula nuevamente, se puede colocar un pequeño tubo flexible (un catéter) a través de la piel que se deja para permitir el drenaje del líquido a una bolsa.
  • Para poder extraer el líquido y evitar que regrese, algunas veces los médicos realizarán un procedimiento llamado pleurodesis. Se hace un pequeño corte en la piel de la pared torácica, y se coloca un tubo hueco en el tórax para extraer el líquido. Luego existen varias maneras de evitar que el líquido regrese. Una manera consiste en soplar talco en la cavidad torácica (a través de un pequeño corte en la pared torácica) durante una operación. Otra manera consiste en usar el tubo para colocar en la cavidad torácica ya sea talco (mezclado con agua), el antibiótico doxiciclina o un medicamento de quimioterapia. Esto causa que el revestimiento exterior del pulmón y el revestimiento de la pared torácica se adhieran entre sí, sellando el espacio y limitando que se acumule más líquido. A menudo, se deja el tubo por varios días para drenar cualquier líquido nuevo que pudiera acumularse.
  • El tratamiento del cáncer con medicamentos, tal como quimioterapia, terapia hormonal, terapia dirigida, o radioterapia reducirá la cantidad de líquido producido de modo que no se acumule.

Líquido alrededor del corazón (derrame pericárdico)

El corazón está cubierto por un tejido que forma un saco (llamado pericardio) que contiene al corazón en el pecho. Aunque no es común, el cáncer se puede propagar a ese tejido y causar que el líquido se acumule alrededor del corazón (derrame pericárdico). El líquido puede ejercer presión en el corazón, de modo que no puede bombear bien la sangre. Los síntomas pueden incluir respiración entrecortada, baja presión sanguínea, inflamación del cuerpo y sensación de cansancio.

Tratamiento

  • Extracción del líquido con una aguja larga y hueca. Este procedimiento, llamado pericardiocentesis, se hace normalmente en un hospital debido a que es necesario supervisar los latidos del corazón.
  • Para evitar que el líquido se acumule nuevamente, se puede remover un fragmento del pericardio para permitir que el líquido drene hacia el pecho o el vientre. Esto se conoce como ventana pericárdica. .

Síndrome de la vena cava superior

La vena principal que devuelve la sangre al corazón procedente de la parte superior del cuerpo se llama vena cava superior. Ésta corre a través de la parte superior del pecho. Los tumores en el pecho o los pulmones pueden a veces crecer mucho y causar presión en esta vena, lo que bloquea el flujo sanguíneo hacia el corazón. Esto causará que la sangre se retenga en los pulmones, la cara y los brazos.

Los síntomas pueden incluir:

  • Dificultad para respirar.
  • Una sensación de llenura o presión en la cabeza.
  • Inflamación en la cara, cuello y los brazos.
  • Tos
  • Dolor en el pecho
  • Enrojecimiento de la cara.
  • Inflamación de las venas del cuello.

Si no se trata, esto puede afectar el flujo sanguíneo al cerebro, lo que puede causar confusión, cambios en el estado de conciencia, o incluso coma.

Tratamiento

El síndrome de la vena cava superior requiere de tratamiento inmediato. La radioterapia, la quimioterapia, o ambas, se usan a menudo para reducir el tamaño del tumor. Si esto no es posible, pueden colocarle un pequeño tubo de metal (stent) en la vena para mantenerla abierta. Este tubo se coloca a través de una vena grande de su brazo o cuello y luego se inserta a través de la obstrucción.

Si el cáncer se propagó a la piel

El cáncer avanzado que se propagó a la piel puede causar protuberancias o incluso llagas en la piel. Estas pueden causar dolor y si se infectan pueden producir un mal olor.

Tratamiento

  • El tratamiento con radiación para las protuberancias o las llagas en la piel pueden reducir su tamaño y secarlas.
  • Ciertos medicamentos de quimioterapia pueden aplicarse directamente en los tumores y esto puede ayudar a secarlos.
  • Los antibióticos pueden ayudar con las infecciones. Los antibióticos pueden ser pastillas, una crema o polvo que se coloca directamente sobre las llagas.

Fecha de última actualización: 04/01/2014
Fecha de último cambio o revisión: 04/01/2014