Después del diagnóstico: una guía para los pacientes y sus familias

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TEMAS

¿Cómo hablo sobre mi diagnóstico con las demás personas?

Su familia

Un diagnóstico de cáncer a menudo afecta los roles y las rutinas familiares. Por ejemplo, podría ser necesario que su familia le ayude con las tareas que antes usted realizaba sin la ayuda de nadie. Usted y sus seres queridos deberán hablar sobre qué cambios requerirán hacerse en las rutinas familiares. De esta forma, pueden tomar decisiones como un equipo y colaborar para facilitar la situación en lo posible con los cambios que ahora serán parte de la vida como familia.

Puede que no pueda hacer todo lo que solía hacer o que sienta temor de convertirse en una carga para sus seres queridos. Pero si no hay razones médicas que indiquen lo contrario, continúe haciendo todo lo que antes acostumbraba hacer. Usted y su familia deberán seguir haciendo las cosas que solían hacer juntos, como juegos de mesa, andar en bicicleta o cualquier otro pasatiempo. Continuar haciendo esto constituye una forma sana y divertida de seguir trabajando como un equipo.

“Proteger” versus compartir

El cáncer afecta a toda la familia, no solamente a la persona a quien se le detecta. En ocasiones, algunos familiares pueden tratar de “protegerlo” a usted, o a otros miembros de la familia, de noticias o eventos desagradables. Esto ocurre incluso en las familias con hijos que ya son adultos. Pero no es posible proteger a alguien de esta manera todo el tiempo, y consume mucha energía que podría destinarse en formas más provechosas. Si su familia parece estar esforzándose mucho por buscar cómo evitar que usted se altere, podría comentar de forma gentil que podrían emplear mejor sus energías brindándole su apoyo y atendiéndose a sí mismos.

Cuando comunica a su familia cómo se siente, tanto emocional como físicamente, podrán entender mejor por lo que está pasando y así brindarle apoyo y ayudarle a tomar decisiones informadas.

Formas de sobrellevar sentimientos inesperados

Los familiares a veces experimentan resentimientos o enojo cuando uno de ellos está enfermo y no puede cumplir con sus responsabilidades durante algún tiempo, aún en las familias más unidas. Este es especialmente el caso cuando la situación se prolonga por un largo tiempo. Ya sea que lo expresen abiertamente o no, puede que los miembros de la familia sientan molestia con usted porque sus vidas se están viendo afectadas por su enfermedad. Si bien usted pudiera ser el blanco para dicho enojo, recuerde que la culpa es de las circunstancias y no de usted. Trate de recordar que el enojo no es contra usted personalmente.

Aunque este tipo de enojo puede crear confusión y perturbar a todos, es una respuesta normal a un cambio de vida significativo. Lo mejor para todos es ser honestos con sí mismos acerca de sus sentimientos. A menudo el miedo ante el futuro y los sentimientos de culpa, frustración y confusión causan menos molestias cuando usted los comparte con otras personas de una forma calmada y honesta. Esto también les ayuda a sentirse liberados de las preocupaciones y los miedos que no habían comunicado. Usted, junto con ellos, pueden comenzar a sentirse más esperanzados sobre el futuro.

Algunas veces usted y sus seres queridos sentirán que no están en armonía. Por ejemplo, usted podría tener muchas esperanzas, mientras que su cónyuge podría tener angustia o viceversa. Esto puede ser desalentador, pero debe recordar que las personas reaccionan de diferente manera ante las situaciones difíciles. Algunos miembros de la familia tal vez se dejen absorber más por el trabajo, algunos podrían reaccionar involucrándose más de la cuenta en su tratamiento o en su vida personal, mientras que otros podrían alejarse de la situación e involucrarse en actividades fuera de la casa. Aunque pudiera ser difícil, el hablar sobre sus diferentes estilos para enfrentar la situación les ayudará a respetarse, a entenderse unos a otros y, al final de cuentas, a trabajar juntos.

Nuevas relaciones

Si es una persona soltera y tiene cáncer, podría tener dudas acerca de cuándo y cómo compartir esta noticia con una nueva pareja sentimental. A medida que usted va conociendo a la persona, puede que sea más fácil saber cuándo es el momento apropiado para darle la noticia. Tenga confianza en usted para juzgar cuál es el mejor momento para compartir este aspecto de su vida. Usted decide si dará a conocer esto al principio de la relación, o más tarde. Recuerde que la decisión es suya. Cualquiera que sea la reacción, no olvide que no es culpa suya si la respuesta de tal noticia no es la ideal por parte de la otra persona. Podría serle útil practicar con un amigo lo que dirá, antes de decírselo a su nueva pareja.

Cómo hablar con los niños sobre el cáncer

Si en su familia hay niños pequeños, tal vez se pregunte cómo ellos responderán a la enfermedad. La manera de reaccionar de un niño a una noticia perturbadora a menudo depende de cómo los adultos manejen la situación. En muchas de las veces, los adultos tienen sus propias ideas muy arraigadas sobre su diagnóstico de cáncer, y tal vez quieran proteger a los niños de sus temores y preocupaciones. Los familiares deberán decidir con antelación la mejor forma de informar a sus niños sobre el cáncer.

Si los niños no reciben respuestas honestas a sus preguntas, lo que ellos puedan imaginar puede que sea incluso peor y alterarlos más. Tanto los adultos como los niños pueden aprender a enfrentar el cáncer y sus tratamientos. Cuando hable con los niños sobre el cáncer, debe brindarles información sencilla y verdadera que puedan asimilar. Lo mejor es brindarles la información poco a poco según sea lo apropiado para la edad del niño y su nivel de comprensión. Asegúrese de dar a los niños la oportunidad de que hagan sus preguntas y que éstas le sean respondidas.

Si le gustaría recibir la ayuda de algún experto, podría ser útil que algún consejero escolar o trabajador social hable con los niños. Estos profesionales podrían conocer grupos de apoyo para niños en su área y también le pueden ofrecer al niño una fuente de apoyo fuera de la familia.

Sus amigos y familiares adultos

La decisión de hablar de su diagnóstico con sus amigos y familiares adultos es completamente suya. Al principio, puede que usted solamente quiera hablar con su pareja y con uno o dos amigos o miembros de la familia. Con el tiempo, podrá aumentar gradualmente el círculo de amigos y seres queridos a quienes quiera compartir esta información. Por lo general, lo mejor es ser honestos. Mantener en secreto su estado puede causar más tensión en los momentos en que usted podría necesitar el apoyo de los demás. Recuerde también que sus amigos muy probablemente se enterarán de su cáncer en algún momento. Si y cuando esto llegue a pasar, puede que sientan resentimiento por que no se los dijo antes, lo cual a veces puede dificultar que en el futuro le ofrezcan su apoyo.

Antes de hablar con otras personas acerca de su enfermedad, tome en cuenta sus propios sentimientos, las razones por las que hablará con ellos y lo que puede esperar de ellos. Las personas reaccionan de forma diferente ante las noticias perturbadoras, por lo tanto querrá prepararse para las distintas reacciones. Muchas de las veces las personas no saben qué decir, lo que hace que se sientan incómodas o se comporten torpemente al hablar del tema. Es posible que además se sientan tristes o teman causarle preocupación, o que se retracten o distancien a sí mismos sin explicar a qué se debe que sientan tristeza. Algunas personas podrían reaccionar de manera extremadamente amable y atenta o hacer demasiadas preguntas personales.

Algunas veces las personas reaccionan de una manera hiriente, aunque ésta no sea su intención, debido a su propio miedo o falta de información. Por ejemplo, alguien puede decir, "Yo sé exactamente cómo te sientes", cuando nunca ha pasado por la experiencia de tener cáncer. Esto puede molestarle, pues usted sabe que no es cierto. También es posible que alguien comience a contarle una historia triste y desalentadora de otra persona que haya fallecido por cáncer. ¡Esto es lo último que usted quiere o necesita escuchar! Algunas veces las personas simplemente hablan porque sienten la necesidad de responder, pero desconocen qué comentario apropiado pueden hacer. Usted puede ayudar diciéndoles que sólo necesita que ellos le escuchen, y que no sea necesario que le digan otra cosa que no sea que ellos se preocupan y están ahí por usted.

Lo más probable es que sus amistades estén de corazón en el lugar correcto y que ellos quieran ayudarle de la manera que puedan, pero no están seguros cómo pueden ser útiles. Prepárese para indicarles cómo podrían exactamente apoyarle. Podría ser que les pida algún favor como llevarle al centro de tratamiento, hacer las compras en el supermercado o llevar a los niños al colegio o a sus actividades extraescolares, o bien, cuidar de su mascota.

Una vez que las personas hayan tenido el tiempo para ajustarse a la noticia, procure tenerles al tanto de lo que está pasando con usted. Explíqueles qué tipo de cáncer tiene y los tratamientos que necesita. Déles un panorama claro y honesto de su situación y dígales que el cáncer no es una sentencia de muerte y que no pueden "contagiarse". Vea qué es lo que ellos piensan al respecto y trate de responder a todas sus preguntas. Hable de manera directa y clara, y exprese abiertamente sus necesidades y sentimientos. Usualmente causa más tensión ocultar las emociones que expresarlas. Compartir esto puede ayudarle tanto a usted como a sus seres queridos.


Fecha de última actualización: 04/30/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/25/2013