Mamogramas y otros estudios de imaginología de los senos

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TEMAS

Mamogramas en casos especiales

Mamogramas en mujeres jóvenes

Los mamogramas son difíciles de analizar en mujeres jóvenes ya que, por lo general, el tejido de sus senos es fibroso y esto puede ocultar un tumor en una radiografía. Debido a que en la mayoría de los casos, el cáncer se presenta en mujeres de mayor edad, esto no representa generalmente un problema. Los mamogramas de detección no se recomiendan para mujeres con riesgo promedio menores de 40 años de edad.

En algunas mujeres más jóvenes con un alto riesgo de padecer cáncer de seno (debido a una mutación genética, a antecedentes familiares marcados, o a otros factores) se recomienda realizar anualmente mamogramas e imágenes por resonancia magnética (MRI) de los senos. En la mayoría de estas mujeres, los exámenes de detección deben comenzar a la edad de 30 años y continuar mientras la mujer tenga buenas condiciones de salud. Pero debido a que la evidencia sobre la mejor edad a la que deben comenzarse las pruebas de detección es limitada, esta decisión se debe basar en conversaciones entre las pacientes y sus médicos, tomando en consideración las condiciones y preferencias personales.

Nuestro documento Cáncer de seno: detección temprana provee más detalles sobre las recomendaciones de la Sociedad Americana Contra El Cáncer en cuanto a pruebas de detección de cáncer de seno. También le da más información para determinar cuál es su riesgo de tener cáncer de seno.

Mamogramas después de un tratamiento de conservación de seno

¿Qué es un tratamiento de conservación del seno?

Una de las formas de tratar el cáncer de seno es extirparlo totalmente (mastectomía). Sin embargo, la mayoría de los casos de cáncer de seno pueden hoy día tratarse igualmente bien con un tratamiento de conservación del seno (BCT), en el que este no se extirpa completamente.

Otro nombre para el tratamiento de conservación del seno es mastectomía parcial (a veces llamada tumorectomía). A través de este procedimiento se extrae el tumor canceroso y algo del tejido mamario normal circundante.

Al BCT casi siempre le sigue un tratamiento de radioterapia.

Una mujer que ha tenido un BCT necesitará seguirse haciendo los mamogramas de rutina en ambos senos.

Planes para mamogramas después de un tratamiento de conservación de seno

Muchos radiólogos recomiendan que las mujeres se hagan un mamograma en el seno tratado 6 meses después de que hayan terminado la radioterapia. Tanto la radiación como la cirugía ocasionan cambios en la piel y en los tejidos de los senos. Estos cambios aparecen en el mamograma, dificultando el análisis del mismo. Por lo general, estos cambios alcanzan su punto máximo 6 meses después de haberse terminado la radioterapia. El mamograma que se hace en este momento sirve como una nueva referencia para el seno afectado de esa paciente. Los mamogramas que se hagan en el futuro se compararán con este para ayudar al médico a darle seguimiento al proceso de sanación y observar si se presenta una recurrencia (reaparición del cáncer).

Dependiendo de los resultados, el próximo examen de ese seno se realiza a menudo 6 meses después. Los expertos difieren en cuanto al mejor plan de seguimiento a partir de este momento. Algunos prefieren un mamograma del seno tratado cada 6 meses durante 2 o 3 años; otros sugieren que los mamogramas anuales son suficientes. Cada paciente debe hablar con su médico sobre el plan que más se ajusta a su caso. El otro seno aún necesita mamogramas cada año.

Mamogramas después de una mastectomía

Sin reconstrucción del seno

Una mastectomía total o simple extirpa todo el tejido del seno, incluyendo el pezón, pero no extirpa los ganglios linfáticos axilares ni el tejido del músculo del pecho que está debajo el seno. Algunas veces esta cirugía se realiza en ambos senos (mastectomía doble), generalmente como cirugía preventiva en mujeres con un riesgo muy alto de tener cáncer de seno.

Una mastectomía radical modificada extirpa el seno, la piel, el pezón, la areola y la mayoría de los ganglios linfáticos axilares del mismo lado y deja intactos los músculos del pecho.

Una mastectomía radical es una cirugía del cáncer de seno en la cual se extirpa el seno, los músculos del pecho y todos los ganglios linfáticos axilares. Esta cirugía raramente se usa hoy día. Se utiliza principalmente cuando el cáncer se ha propagado a los músculos del pecho.

Las mujeres que han tenido una mastectomía total, radical modificada o radical debido a un cáncer de seno, no necesitan continuar haciéndose mamogramas de rutina en el lado afectado. (Si se extirpan ambos senos, no es necesario realizar ningún tipo de mamografías).

Por lo general, los mamogramas se continúan haciendo anualmente en el seno que no está afectado. Esto es muy importante, porque las mujeres que han tenido cáncer de seno en una oportunidad tienen un mayor riesgo de tener un nuevo tumor canceroso en el otro seno.

Un tipo de mastectomía que exige un mamograma de seguimiento es la mastectomía subcutánea, también llamada mastectomía con preservación de piel. En esta operación, la mujer conserva el pezón y el tejido bajo la piel. Debido a que queda suficiente tejido mamario, las pacientes que se someten a este procedimiento deben hacerse mamogramas anuales de rutina.

Las pacientes que no estén seguras del tipo de mastectomía a la que se sometieron o si tienen o no que hacerse mamogramas, deben preguntarle a su médico.

Con reconstrucción del seno

Las mujeres a las que se les ha extirpado completamente y reconstruido un seno, ya sea con gel de silicona o implantes salinos no necesitan mamogramas de detección. Si la mujer ha tenido una mastectomía subcutánea, (descrita anteriormente), es necesario que se haga los mamogramas anuales.

Luego de la mastectomía, algunas mujeres desean que se reconstruya la forma del seno con tejido de sus propios cuerpos. Existen varios tipos de procedimientos de reconstrucción (para información sobre los diferentes procedimientos de colgajo de tejido, lea nuestro documento titulado Reconstrucción del seno después de la mastectomía). Una paciente que haya tenido una mastectomía completa (no subcutánea) seguida de una reconstrucción no necesita mamogramas adicionales de detección en el lado afectado. En caso de que un área del seno reconstruido genere preocupación durante el examen médico, se puede realizar un mamograma de diagnóstico. También pudiera ser útil realizar otras pruebas adicionales de diagnóstico por imágenes como una ecografía o una resonancia magnética (MRI).

Mamogramas en mujeres con implantes de seno

Las mujeres con implantes de seno tienen un reto importante con sus mamogramas de detección. Los rayos X utilizados para escanear los senos no atraviesan suficientemente los implantes de silicona ni los de solución salina como para mostrar el tejido mamario que está por encima o debajo del implante. Esto significa que la parte de tejido que está cubierta por el implante no se puede ver en el mamograma.

Para ver la mayor cantidad de tejido posible, a las mujeres con implantes se le hacen 4 tomas adicionales (2 para cada seno), así como las 4 tomas estándar durante el mamograma de rutina. En estas tomas de rayos X, llamadas vistas con desplazamiento de implantes (ID, siglas en inglés), el implante se empuja hacia la pared del pecho y el seno hacia adelante sobre este. Esto permite tener una mejor imagen de la parte frontal de cada seno. Las vistas con desplazamiento de implantes no funcionan tan bien en mujeres que tienen tejido cicatricial alrededor de los implantes (contractura capsular). Estas tomas se realizan con más facilidad en mujeres cuyos implantes están colocados por debajo (detrás) del músculo del pecho.

Aunque estas mujeres tienen que hacerse más tomas en cada mamograma, las recomendaciones sobre la frecuencia con la que las mujeres con implantes deben hacerse los mamogramas de detección son las mismas que para las mujeres sin implantes. (Vea Cáncer de seno: detección temprana para leer las recomendaciones de la Sociedad Americana Contra El Cáncer sobre detección de cáncer de seno).

En ocasiones, la ruptura de un implante se puede detectar en un mamograma, pero con frecuencia se verán normales. En cambio, las imágenes por resonancia magnética son excelentes para detectar la ruptura de un implante. Las MRI son la mejor forma de evaluar el implante en sí, mientras que la mamografía sigue siendo la mejor prueba para evaluar el tejido del seno. Revise la sección “Otros estudios por imágenes para los senos” en este documento para obtener información adicional sobre las MRI.

Muy pocas veces, los mamogramas causan la ruptura de un implante. Antes de realizar el mamograma, es importante que le indique al tecnólogo si usted tiene implantes.


Fecha de última actualización: 04/07/2014
Fecha de último cambio o revisión: 04/07/2014