Para la mujer que afronta una biopsia del seno

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Apéndice C: Mamogramas: para encontrar cánceres ocultos

Una de las mejores maneras en la que las mujeres pueden defenderse del cáncer de seno es haciéndose regularmente mamogramas para la detección del cáncer.

¿Qué es un mamograma?

Un mamograma (mamografía) es una radiografía especial que muestra una imagen de la parte interna de los senos. En los mamogramas se usa radiación, pero la cantidad es muy baja y el daño potencial por esta pequeña cantidad de radiación es tan reducido que el beneficio supera por mucho este riesgo.

Los mamogramas se pueden hacer en un centro radiológico, en un hospital o clínica o en el consultorio del médico. Existen dos tipos de mamogramas:

    Un mamograma de detección es una radiografía del seno de una mujer que no presenta síntomas o problemas en el seno. Debido a que la mayoría de los cánceres de seno no causa síntomas, un mamograma de detección puede que sea la mejor forma de detectar los cánceres en su etapa más temprana, cuando su tamaño es menor y es más fácil de tratarlos.

    Se usa un mamograma diagnóstico para encontrar alguna enfermedad del seno en mujeres que presentan síntomas o áreas de cambio en su mamograma de detección. El mamograma diagnóstico ayuda al médico a saber más sobre las protuberancias en los senos o la causa de otros síntomas de los senos.

Es posible que las mujeres que tienen antecedentes familiares del cáncer de seno, tendencia genética u otros factores, necesiten comenzar las pruebas a una edad temprana. Además, puede que necesiten hacerse pruebas de detección con una MRI y un mamograma. Consulte con su médico sobre su historial y las pruebas de detección, así como el plan que sea más apropiado para usted.

Resultados del mamograma

Cuando los médicos analizan los mamogramas, comparan las radiografías de los mamogramas anteriores y buscan diferencias entre las imágenes de los senos. Algunas veces la radiografía mostrará trozos diminutos de calcio en el seno llamados microcalcificaciones. La mayoría de las microcalcificaciones son inofensivas, pero en algunos casos pueden ser una señal de un cáncer o un cambio precanceroso. El médico estudiará la forma y la organización de las microcalcificaciones para determinar si es necesaria una biopsia.

El médico puede a veces observar un área del seno que luce un poco diferente, pero no lo suficiente como para informar que el mamograma es anormal. Cuando esto ocurre, el médico podría pedir que se repita el mamograma en alrededor de cuatro a seis meses.

El mamograma también puede detectar la presencia de una masa o área de tejido que luce sospechosa. Las masas o protuberancias no conforman una señal definitiva de cáncer. El médico evaluará el tamaño, forma y márgenes (bordes) de la masa para determinar la probabilidad de cáncer. Se necesitan más estudios para determinar si se trata de cáncer.

Los mamogramas ofrecen la mejor manera de detectar el cáncer de seno en sus etapas iniciales para la mayoría de las mujeres, pero un mamograma por sí solo no puede probar que un cambio en el seno sea cáncer. Si se sospecha la presencia de un cáncer, se necesitarán pruebas adicionales.

Recuerde:

  • Algunas mujeres necesitarán someterse a otras pruebas o a un mamograma adicional después del primero. No se alarme si esto le sucede. Si la llaman para exámenes adicionales, no significa que usted tenga cáncer. Algunas veces esto ocurre si hay un problema técnico con la filmina de la radiografía o si la lectura de ésta no es fácil.
  • Muy pocas mujeres que necesitan repetir los mamogramas necesitarán una biopsia, y los resultados de la mayoría de esas biopsias no indicarán que se trata de cáncer.
  • El cáncer de seno puede curarse, especialmente si se detecta en sus etapas iniciales.

Fecha de última actualización: 08/28/2014
Fecha de último cambio o revisión: 10/20/2015