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Cuando alguien que usted conoce tiene cáncer

Puede resultar difícil enterarse que alguien que usted conoce tiene cáncer. Es posible que usted tenga muchas preguntas sobre el cáncer y sobre cómo puede hablar y actuar alrededor de una persona que lo padezca. Si usted es una persona allegada a alguien con cáncer, éste también puede ser un momento de mucha angustia y tensión para usted.

A continuación procuraremos responder algunas de sus preguntas sobre cáncer y presentamos algunas sugerencias sobre cómo puede mostrar interés y ofrecer su apoyo a alguien que padezca cáncer.

Preguntas y respuestas generales

¿Qué es el cáncer?

El cáncer no es solamente una enfermedad, es más bien un grupo de enfermedades. El cáncer surge cuando las células de alguna parte del cuerpo comienzan a crecer sin control. Aunque existen muchos tipos de cáncer, todos comienzan debido al crecimiento sin control de las células anormales.

Las células normales del cuerpo crecen, se dividen y mueren en una forma ordenada. Durante los primeros años de vida de una persona, las células normales se dividen con más rapidez hasta que la persona alcanza la edad adulta. Posteriormente, las células normales de la mayoría de los tejidos sólo se dividen para reemplazar las células desgastadas o moribundas, así como para reparar lesiones.

Debido a que las células cancerosas continúan creciendo y dividiéndose, éstas son diferentes de las células normales. En lugar de morir, viven más tiempo que las células normales y continúan formando nuevas células anormales.

Las células cancerosas surgen como consecuencia de daños en el ADN (el elemento con la información genética de las células). Esta sustancia se encuentra en todas las células para dirigir sus funciones. La mayoría de las veces en las que el ADN se daña, el cuerpo es capaz de repararlo. En las células cancerosas, el ADN no se repara. Las personas pueden heredar ADN dañado que es responsable de los tipos de cáncer hereditarios. Sin embargo, en muchas ocasiones, el ADN de las personas se daña como consecuencia de estar expuestas a algo en el ambiente, así como al hábito de fumar.

El cáncer por lo general asume la forma de un tumor. Algunos tipos de cáncer, como la leucemia, no forman tumores, sino que estas células cancerosas afectan la sangre y los órganos que producen la sangre y circulan a través de otros tejidos en donde pueden crecer.

Con frecuencia, las células cancerosas viajan a otras partes del cuerpo donde comienzan a crecer y a reemplazar el tejido normal. Este proceso se llama metástasis. Independientemente del lugar hacia el cual se propague el cáncer, siempre recibe el nombre del lugar en el que se originó. Por ejemplo, el cáncer de seno que se propaga al hígado, aún será referido como cáncer de seno, y no de hígado.

No todos los tumores son cancerosos. Los tumores benignos (no cancerosos) no se propagan a otras partes del cuerpo (no hacen metástasis) y, salvo muy raras excepciones, no representan un riesgo que ponga la vida en peligro.

Los diferentes tipos de cáncer pueden comportarse de maneras diferentes. Por ejemplo, el cáncer de pulmón y el cáncer de seno son dos enfermedades completamente diferentes, crecen a distinta velocidad y responden a distintos tratamientos. Es por esta razón que las personas con cáncer necesitan un tratamiento enfocado a su tipo de cáncer en específico.

El cáncer es la segunda causa principal de muerte en los Estados Unidos. Casi la mitad de todos los hombres y un poco más de la tercera parte de todas las mujeres de este país tendrán cáncer durante su vida. En la actualidad, hay millones de personas que viven con cáncer o que han padecido la enfermedad. El riesgo de desarrollar la mayoría de los tipos de cáncer se puede reducir mediante cambios en el estilo de vida de la persona, por ejemplo, dejar de fumar o al comer de una manera más sana. Mientras más temprano se detecte el cáncer y más rápido se comience el tratamiento, mayores serán las probabilidades de que el paciente viva por muchos años.

¿Es contagioso el cáncer?

No, el cáncer no es contagioso. En el pasado la gente temía a todas las enfermedades y evitaba a quienes tenían cáncer al no saber lo suficiente sobre la enfermedad como para comprender que no estaban en peligro. En la actualidad, esto aún sigue pasando: cuando la persona que tiene cáncer ve que su familia, amigos y compañeros de trabajo se alejan al enterarse de su enfermedad. En consecuencia, las personas con cáncer a menudo expresan que se sienten aisladas y solas. Usted no tiene que alejarse de alguien con cáncer, pues no es una enfermedad que se contrae por estar en contacto con alguien que lo padezca. De hecho, la persona con cáncer agradecería su compañía aún más.

¿Es el estrés causa del cáncer?

Se ha hecho mucha investigación para ver si hay alguna conexión entre la personalidad, el estrés y el cáncer. No hay evidencia científica que demuestre que la personalidad de alguien puede aumentar el riesgo de cáncer. Aunque los hallazgos no siempre concuerdan, tener estrés no es algo que sea premonitorio de que se desarrollará cáncer. Algunos eventos que causan mucho estrés, como un divorcio o la muerte de un ser querido, pueden aumentar ligeramente los factores de riesgo de desarrollar la enfermedad. Además, la pobreza está asociada a un riesgo mayor de cáncer, pero puede que este riesgo se relacione más a comportamientos de salud y a un acceso insuficiente de atención médica que a la pobreza en sí. Curiosamente, muchos estudios han mostrado que las personas que están aisladas socialmente tienen más probabilidad de morir de todas las causas, incluyendo cáncer. Se desconoce que este sea el caso para las personas que ya han sido diagnosticadas con cáncer.

No obstante, sabemos que el apoyo social y el apoyo práctico mejoran la calidad de vida de las personas con cáncer. También les ayuda a sobrellevar mejor su diagnóstico, tratamiento y recuperación. Si alguien que usted conoce tiene cáncer, brindarle su apoyo emocional y ayuda es un paso crucial para ayudar a que la persona controle los efectos del cáncer.

¿Provoca siempre dolor el cáncer?

El dolor es una de las razones principales por las que la gente teme al cáncer. Si alguien que usted conoce tiene cáncer, es normal tener preocupación de que esta persona experimente dolor. Sin embargo, hay algunos cánceres que no provocan ningún dolor físico. El dolor que siente una persona con cáncer puede ser causado por numerosas razones. Algunas personas tienen dolor debido al crecimiento de un tumor o como resultado de un cáncer avanzado; mientras que otras pueden padecer dolores debido a una cirugía o a efectos secundarios del tratamiento.

Es importante recordar que el equipo de atención contra el cáncer puede tratar y controlar casi cualquier tipo de dolor. Se han logrado grandes avances respecto al control del dolor, de manera que se puede prevenir o controlar en casi todos los casos. Incluso los pacientes con enfermedades muy avanzadas pueden estar cómodos.

Tal vez le preocupe que alguien que tome medicamento contra el dolor desarrolle una adicción. Sin embargo, existen pruebas que muestran que las personas que toman medicamentos recetados contra el dolor por cáncer no se vuelven adictas por lo general. Para más información sobre este tema, consulte nuestro documento Control del dolor: una guía para las personas con cáncer y sus seres queridos.

¿Es siempre el cáncer una sentencia de muerte?

No, absolutamente no. La información disponible más reciente muestra que el 60% de las personas diagnosticadas con cáncer aún siguen con vida a diez años después de su enfermedad. Y entre las personas que no logran curarse, muchas aún pueden continuar viviendo por varios años, a pesar de los cambios que habrá en sus vidas. Para estas personas, el cáncer resulta muy parecido a la diabetes, enfermedad cardiaca o cualquier enfermedad crónica que se logra mantener bajo control con tratamiento.

Si alguien que usted conoce tiene cáncer, es especialmente importante que esté consciente que el cáncer no es una sentencia de muerte. Si usted considera que la persona con cáncer está más allá de lo que cualquier tipo de ayuda o esperanza podrían ofrecer, tal vez usted no esté brindando su apoyo. La verdad es que pueden estar viviendo con una enfermedad que puede ser tratada. Mantener en consideración que el cáncer es a menudo tratable, incluso curable, ayudará a que pueda concentrarse en cómo apoyar a la persona a medida que aprende a vivir con el cáncer. Así, no olvide la buena noticia: más de 11 millones de estadounidenses que han tenido cáncer viven actualmente, y la tasa de supervivencia está aumentando constantemente.

¿Cuáles son los diferentes tipos de tratamiento contra el cáncer?

Si alguien que usted conoce está recibiendo tratamiento contra el cáncer, puede que quiera saber más acerca de todo por lo que tiene que pasar. Los tipos principales de tratamiento contra el cáncer son cirugía, quimioterapia y radioterapia.

La cirugía es a menudo la primera opción de tratamiento que se considera si se puede extirpar el tumor del cuerpo. A veces sólo se puede eliminar parte del tumor. Antes o después de la cirugía, podría emplearse la radioterapia, la quimioterapia o ambas en combinación para reducir el tumor. Para obtener más información, consulte nuestro documento Cirugía.

Los médicos usan la quimioterapia para combatir las células cancerosas. El término "quimioterapia" (o "quimio") se refiere al uso de medicamentos para destruir las células cancerosas. Generalmente los medicamentos se administran por la boca o por vía intravenosa (inyecciones). Luego, los medicamentos de quimioterapia viajan a través del torrente sanguíneo del cuerpo, logrando alcanzar las células cancerosas que pueden haberse propagado del tumor a otros lugares del cuerpo (metástasis). Para más información, consulte el documento Quimioterapia: una guía para pacientes y sus familias de la Sociedad Americana del Cáncer.

La radioterapia utiliza rayos de alta energía (como rayos X) para destruir o reducir el tamaño de las células cancerosas o tumores. La radiación puede provenir desde el exterior del cuerpo (radiación externa) o mediante materiales radiactivos colocados directamente en el tumor (radiación interna o implantes radiactivos). El procedimiento para administrar la radiación externa es similar al de una radiografía. La radiación en sí no causa dolor, aunque puede que haya daño de tejidos como parte de los efectos secundarios. Para más información, consulte el documento Radioterapia: una guía para pacientes y sus familias de la Sociedad Americana del Cáncer.

Otros tipos de tratamiento más recientes de los que tal vez escuche hablar son la terapia hormonal, el trasplante de médula ósea o de células madre, la inmunoterapia o las terapias dirigidas. La terapia hormonal se usa algunas veces en el tratamiento de ciertos cánceres de próstata y seno. La inmunoterapia es un tratamiento diseñado para incrementar la función del sistema inmunológico del paciente y ayudarle a combatir el cáncer. La terapia dirigida es un tratamiento que se orienta directamente a las células cancerosas con lo cual se causa un menor daño a las células normales. No dude en ponerse en contacto con nosotros o consultar nuestro sitio Web si desea más información sobre estos tipos de tratamiento contra el cáncer.

Podría ser que usted conozca a más de una persona que también esté recibiendo algún tratamiento para un tipo de cáncer similar, pero no suponga que dos personas responderán igual a un mismo tratamiento. Cada cáncer es diferente, y cada persona responde de forma distinta al tratamiento. Por esta razón, es mejor no comparar el tratamiento de una persona con el de otra.

¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento del cáncer?

El tipo de tratamiento que una persona recibe depende del tipo y etapa del cáncer (qué tanto se ha propagado), así como la edad del paciente, y otras afecciones médicas y tratamientos que la persona haya tenido. Cada medicamento o plan de tratamiento tiene efectos secundarios diferentes. Es difícil predecir qué efectos secundarios ocurrirán, incluso cuando los pacientes reciben un mismo tratamiento. Algunos efectos secundarios pueden ser severos y otros más ligeros. Aunque es cierto que algunas personas experimentan una etapa difícil durante su tratamiento, también hay otras que sobrellevan su tratamiento muy bien y pueden desempeñarse en sus trabajo durante el mismo.

Efectos secundarios de la quimioterapia

Los efectos secundarios a corto plazo de la quimioterapia (a menudo tratables), pueden incluir náuseas y vómitos, falta de apetito, pérdida del cabello y llagas en la boca. Debido a que la quimioterapia puede dañar las células hematopoyéticas de la médula ósea, es posible que los pacientes presenten recuentos bajos de células sanguíneas. Los bajos recuentos sanguíneos pueden causar ciertos efectos secundarios, como:

  • Un mayor riesgo de infección (debido a la disminución del nivel de glóbulos blancos).
  • Sangrado o hematomas después de pequeñas cortaduras o lesiones menores (por la disminución de las plaquetas).
  • Cansancio o fatiga (algunas veces debido a los bajos recuentos de glóbulos rojos).

Por estas razones, los equipos de profesionales contra el cáncer hacen un seguimiento y llevan un control detallado de los efectos secundarios ocasionados por la quimioterapia.

Debido a que el cuerpo de toda persona es único, cada persona responde de forma diferente a la quimioterapia. La mayoría de los efectos secundarios de la quimioterapia desaparecen después de que finaliza el tratamiento. Por ejemplo, el cabello que se cayó durante el tratamiento vuelve a crecer cuando termina éste concluye. Casi todos los pacientes usan pelucas, pañuelos para el cabello (mascadas o bufandas) o sombreros durante este periodo para protegerse y conservar el calor de la cabeza.

Efectos secundarios de la radioterapia

El tratamiento con radiación es similar a tomarse radiografías y no causa dolor. Los efectos más comunes son la irritación de la piel y el cansancio extremo (también referido como fatiga). El cansancio es muy común cuando los tratamientos duran varias semanas. Dicho cansancio es una sensación de cansancio extremo y poca energía que a menudo no se alivia con descanso. Además, las personas reportan cansancio a causa de los traslados diarios al hospital para recibir los tratamientos con radiación.

Mucha gente continúa trabajando durante el transcurso de sus tratamientos de radiación, aunque también es común que tengan que ajustar sus horarios o disminuir las horas de trabajo hasta que se sientan mejor. A veces la gente no puede seguir trabajando debido a un cansancio extremo o a otros efectos secundarios.

¿Es el tratamiento peor que el cáncer en sí?

Éste es un mito común y también peligroso. Las personas que piensan que el tratamiento contra el cáncer es peor que la enfermedad en sí podrían no estar siguiendo las recomendaciones importantes del tratamiento que pueden prolongar su vida, o incluso salvarla.

Es fácil entender el origen de por qué se cree este mito. Con frecuencia, la gente a la que se le diagnostica un cáncer nunca ha sentido síntomas o dolor, mientras que para otras personas los síntomas apenas comienzan y no son aún graves. Pero una vez que el tratamiento comienza, a menudo empiezan a sentirse bastante mal. Es cierto que la quimioterapia, la radiación y la cirugía pueden causar síntomas desagradables y efectos secundarios fuertes. Pero la mayoría de éstos pueden se tratados y desaparecerán una vez finalizado el tratamiento, además de que el tratamiento puede salvarles la vida.

Hay momentos cuando todo paciente de cáncer pone en duda su compromiso con el difícil periodo de tratamiento y sus efectos secundarios. Algunas veces se desaniman debido a la incertidumbre del tratamiento y piensan si realmente vale la pena. Esto es normal. Puede ser útil recordar que cada año, los tratamientos contra el cáncer se han hecho cada vez más eficaces, y los médicos están aprendiendo maneras más efectivas de controlar los efectos secundarios.

Qué se puede esperar

¿Experimentará cambios físicos la persona con cáncer?

Existen algunos cambios físicos en común entre muchos de los pacientes de cáncer. El cáncer en sí causa algunos de estos cambios, mientras que otros son el resultado de los efectos secundarios por el tratamiento. Tome en cuenta que cada experiencia de cáncer es diferente. La persona con cáncer puede que experimente o no los siguientes cambios:

  • Pérdida del cabello, incluidas las cejas y pestañas.
  • Aumento o pérdida de peso.
  • Aumento o pérdida de apetito.
  • Cambios en los sentidos del gusto o el olfato.
  • Cansancio extremo (también referido como fatiga).
  • Piel y labios pálidos o cambios en el color de la piel.
  • Desfiguramiento (por ejemplo, la pérdida de un brazo o de un seno después de una operación contra el cáncer).
  • Náusea y vómito.
  • Falta de sueño.
  • Falta de concentración.

Para muchos pacientes de cáncer, el efecto secundario más difícil de sobrellevar es el cansancio. La gente reporta que el cansancio puede ser abrumador, y se sorprende de cuánto cansancio puede sentir tras mucho tiempo de haber terminado el tratamiento. La recuperación de una cirugía puede durar mucho tiempo, y una persona puede sentirse agotada meses después de una operación. La quimioterapia puede durar muchas semanas con fuertes medicamentos que empeoran el cansancio, mientras el cuerpo se recupera. La gente que recibe radioterapia también reporta cansancio extremo. La persona con cáncer también puede presentar estrés y problemas emocionales, lo que aumenta al agotamiento. El cansancio puede perdurar por muchos meses después de haber concluido el tratamiento.

¿Cómo se afectarán las emociones de la persona?

De nuevo, cada persona responde de manera diferente al cáncer y a su tratamiento. Es normal sentirse triste sobre los cambios que surgen como consecuencia del diagnóstico del cáncer. La persona con cáncer puede pasar por algunos de estos frecuentes cambios emocionales y de humor a diario, o incluso cada hora. Esto es normal. Una persona con cáncer puede experimentar una combinación de las siguientes emociones y pensamientos:

  • Incertidumbre
  • Enojo
  • Sentimiento de pérdida de control
  • Tristeza
  • Miedo
  • Frustración
  • Culpabilidad
  • Cambios de humor
  • Sentimientos más fuertes o más intensos
  • Un sentimiento de estar desconectado o aislado de los demás
  • Soledad
  • Resentimiento

Al mismo tiempo, la persona puede descubrir algunos cambios positivos:

  • Un mayor sentido de capacidad de recuperación o fortaleza
  • Paz, o una sensación de tranquilidad
  • Una idea más clara de sus prioridades en la vida
  • Una apreciación mayor de su calidad de vida y de las personas que quiere

El cáncer puede ser muy impredecible. Alguien con cáncer puede sentirse muy bien un día y terriblemente al día siguiente. Puede esperar que su compañero(a) o familiar tenga días buenos y días malos. Aprender a vivir con la incertidumbre es parte de aprender a vivir con el cáncer, tanto para el paciente como para los que le rodean.

Podrá haber momentos en que la incertidumbre y el miedo provoquen que la persona con cáncer se sienta enojada, deprimida o encerrada en sí misma. Esto es normal y forma parte del proceso de aflicción. Con el paso del tiempo, la mayoría de las personas se pueden ajustar a su nueva realidad y seguir adelante. Algunos pueden necesitar ayuda adicional de un grupo de apoyo o de un profesional de la salud emocional para aprender a sobrellevar la situación. Para más información sobre este tema, consulte nuestro documento Ansiedad, miedo y depresión. Puede consultarlo en www.cancer.org (en inglés) o solicitarnos una copia en español llamando a nuestra línea sin cargos.

¿Cómo vive la gente con cáncer?

La gente crea todo tipo de estilos para salir adelante durante su vida. Algunos son muy reservados, mientras que otros son más abiertos y hablan acerca de sus emociones. Los estilos para salir adelante ayudan a la gente a manejar situaciones personales que sean difíciles, aunque algunos estilos funcionan mejor que otros. Algunos usan el humor y encuentran que es un alivio para la naturaleza tan seria de su enfermedad. Pero algunos puede que se retraigan y se aíslen de los familiares y amigos. Un diagnóstico de cáncer puede ocasionar muchos cambios, por lo que la gente trata de mantener el mayor control posible, como una forma de lidiar con la situación. Algunas personas se alteran mucho, o parecen entristecerse. Pueden estar llorando la pérdida de una autoimagen sana, o la pérdida de control sobre sus propias vidas.

Algunas personas descubren que lo que más les ayuda es simplemente mantener la esperanza y hacer lo que se pueda por conservarla. La esperanza implica muchas cosas para cada persona y la gente puede tener esperanza por muchas cosas mientras enfrenta el cáncer.

Podría suponer que las personas que son positivas y optimistas tienen que estar negando el hecho de tener cáncer. Si la persona que usted conoce aparenta estar en una actitud positiva y no estar afectada por el hecho de tener cáncer, no debe suponer automáticamente que esté negando la enfermedad. Aprovechar el día al máximo puede ser simplemente una forma de enfrentar su situación. Mientras esté recibiendo atención médica, probablemente no se esté negando que tiene cáncer, y su estilo personal de enfrentar la enfermedad debe ser respetado. Para más información remítase al documento Un mensaje de esperanza: cómo lidiar con el cáncer en la vida diaria.

Maneras de responder

¿Qué podría decirle a la persona que tiene cáncer?

Es normal sentir que no sabe qué decir a una persona que tiene cáncer. Es posible que usted no conozca muy bien a la persona o puede que se trate de una relación cercana. Lo más importante que puede hacer es decirle de la manera más apropiada y prudente, que está enterado de su enfermedad. Puede mostrar interés y preocupación, puede expresar aliento o puede ofrecer apoyo. A veces, las expresiones más sencillas son las que tienen más significado. Y a veces, tan sólo escuchar es el mayor apoyo que puede ofrecer.

¡Responda con el corazón! A continuación le presentamos algunas ideas:

  • "No estoy seguro(a) de qué decir, pero quiero que sepas que sí me preocupo por ti".
  • "Lamento saber que estás pasando por esto".
  • "¿Cómo sigues?"
  • "Si quieres hablar de ello, aquí estoy".
  • "Por favor avíseme si te puedo ayudar".
  • "Estaré pensando en ti".

Aunque es bueno tratar de alentar, es importante no mostrar un optimismo falso o decirle a la persona con cáncer que conserve siempre una actitud positiva. Esto podría ser visto como una forma de minimizar las preocupaciones y los sentimientos de miedo y tristeza. También puede ser tentador decir que sabe cómo se siente, pero, aunque usted puede saber que éste es un momento difícil, nadie puede saber exactamente cómo se siente una persona con cáncer.

Emplear un buen sentido del humor puede ser una manera importante para sobrellevar la enfermedad; también puede ser otra forma de apoyo y aliento. Deje que la persona con cáncer tome la iniciativa; es saludable si la persona encuentra algo gracioso sobre los efectos secundarios, como la pérdida del cabello o el aumento en su apetito, y usted seguramente puede reírse con la persona. Ésta puede ser una buena manera de aliviar el estrés y de desconectarse un poco de una situación tan seria. Sin embargo, usted nunca querrá hacer chistes a menos que sepa con seguridad que la persona con cáncer puede sobrellevar esto con el humor correspondiente.

Cuando la persona con cáncer se vea bien, ¡dígaselo! Evite comentarios cuando la apariencia no sea tan buena, tales como "te ves pálido(a)" o "has bajado de peso". Es muy probable que la persona esté muy consciente de ello, y puede que ésta se sienta apenada por el comentario.

Por lo general es mejor no contar historias acerca de parientes o amigos suyos que han tenido cáncer. Todos son diferentes, y puede ser que estas historias no le ayuden. En su lugar, está bien hacerle saber que usted está familiarizado(a) con el cáncer debido a que ya ha tenido la experiencia con alguien más. Así, la persona con cáncer podría continuar la conversación a partir de ahí si así lo desea.

¿Qué puedo hacer sobre la confidencialidad?

Respetar la privacidad es muy importante. Si la persona le confía que tiene cáncer, no se lo debe decir a nadie más sin su permiso. Deje que la misma persona con la enfermedad sea quien informe sobre su cáncer. Si alguien más le pregunta sobre ello, le puede decir: "realmente no me corresponde a mí hablar de esto, pero seguramente agradecerá su preocupación. Le diré que preguntó por él (o ella)".

Tal vez sienta raro si oye a manera de rumor, chisme o cotilleo que alguien tiene cáncer. Tal vez quiera preguntarle a la persona que le dijo esto, si es algo que todos saben. Si no lo es, probablemente no le deba decir nada a la persona con cáncer. Si todos lo saben, ¡no lo ignore! Le podría decir a la persona con cáncer, de manera afectuosa, "supe lo que le está pasando, y lo siento mucho".

Puede que se sienta enojado(a) o lastimado(a) si alguien con quien tiene una estrecha relación, no le contó inmediatamente sobre su diagnóstico de cáncer. Pero sin importar cuán cercana sea su relación, puede tomar tiempo para que alguien se ajuste emocionalmente y esté listo para compartir su situación. No lo tome como algo personal. Mejor concéntrese en cómo puede ayudar a la persona, ahora que ya lo sabe. Para más información consulte el documento Después del diagnóstico: una guía para pacientes y sus familias de la Sociedad Americana del Cáncer.

¿Cómo supero la sensación incómoda que tengo al estar junto a la persona que tiene cáncer?

Sentirse apenado(a) por su alguien enfermo, o sentir culpabilidad por gozar usted de buena salud es una reacción normal. Sin embargo, usted hace que estos sentimientos sean útiles al convertirlos en ofrecimientos de apoyo. Al preguntar cómo puede apoyar puede eliminar algo de esta incomodidad. El cáncer es una enfermedad que da miedo y puede crear mucha dificultad para quienes no han tratado con ella. No se sienta avergonzado(a) de sus propios temores o incomodidades. Exprésese con sinceridad con la persona sobre cómo se siente, y tal vez vea que hablar sobre esto es más fácil de lo que pensó.

Recuerde cuidarse a sí mismo. Si tiene más o menos la misma edad que la persona que tiene cáncer, o si tienen una relación muy cercana, tal vez esta experiencia le provoque inquietud. El cáncer nos hace tener conciencia de nuestra propia mortalidad. Tal vez experimente sentimientos similares a los que siente la persona con cáncer: incredulidad, tristeza, incertidumbre, enojo, insomnio y temor sobre su propia salud. Si esto es lo que pasa, tal vez quiera buscar ayuda con un profesional de la salud emocional, algún grupo de apoyo local o acudir con un consejero si en su compañía se ofrece algún Programa de Ayuda para los Empleados (Employee Assistance Program - EAP). También puede usar otras fuentes de asesoría, como su proveedor de seguro médico o servicios de apoyo religioso.

Una lista básica de qué hacer y qué no hacer

Qué sí hacer:

  • Prestar atención a las señales que le dé la persona con cáncer. Algunas son muy reservadas, mientras que otras hablarán más abiertamente de su enfermedad. Respete la necesidad de la persona para compartir o su necesidad de privacidad.
  • Permitir que sepa que usted se preocupa.
  • Respetar su decisión de cómo se va a tratar el cáncer, aunque no esté de acuerdo.
  • Incluir a la persona en los proyectos normales o en actividades sociales. Deje que él o ella diga si el compromiso es demasiado.
  • Escuchar sin sentir que siempre tiene que contestar. A veces, lo que la persona más necesita es alguien que escuche con empatía.
  • Esperar que la persona con cáncer tenga días buenos y malos, emocional y físicamente.
  • Mantener su relación tan normal y balanceada como sea posible. Estas situaciones requieren de mayor paciencia y empatía, y su compañero(a) también debe seguir respetando sus sentimientos como usted respeta los suyos.
  • Ofrecer ayuda en forma específica y concreta (vea las sugerencias que se ofrecen más adelante).

Qué no hacer:

  • Ofrecer opiniones o consejos no solicitados.
  • Sentir que tiene que aguantar cambios de humor o muestras violentas de enojo. No debe aceptar un comportamiento que interrumpa el trabajo porque alguien está enfermo.
  • Tomar las cosas demasiado personales. Es normal que la persona con cáncer esté más callada de lo normal, que necesite tiempo para estar solo, y que a veces manifieste enojo.
  • Tener miedo de hablar de la enfermedad.
  • Sentir que siempre tiene que hablar de cáncer. Tal vez su amigo(a) disfrute conversaciones que no tengan que ver con su enfermedad.
  • Tener miedo de abrazar o tocar a su amigo(a), si dicho contacto era parte habitual antes de la enfermedad.
  • No sea condescendiente. Trate de no usar un tono de "¿qué tan enfermo está hoy?", cuando le pregunte "¿cómo está?".
  • Decir a la persona con cáncer "puedo imaginar cómo te sientes", porque en realidad esto no es posible.

Ofrecer apoyo

¿Cómo puedo ofrecer apoyo?

Recuerde que la persona con cáncer que usted conoce, puede resultarle difícil pedir ayuda o puede parecerle vulnerable. Decirle a alguien "usted es muy valiente", o "es muy fuerte" puede poner demasiada presión sobre ellos para mostrarse fuertes o valientes cuando no tienen la energía para serlo. Las familias pueden ejercer presión no intencionada a los pacientes de cáncer cuando esperan o necesitan que sean fuertes todo el tiempo. En ese caso, tal vez pueda jugar un papel importante para un amigo que tiene cáncer. Él o ella quizás le conoce bien y le tiene la confianza para decirle cosas sin que usted tenga la relación o expectativas de un pariente. Este tipo de relación puede ser un gran regalo para alguien con cáncer.

Es por naturaleza humana que uno quiera distanciarse de alguien cuando esa persona enferma. El cáncer nos obliga a enfrentar nuestros propios temores acerca de las enfermedades, debilidades o muerte. Esto puede provocar que evitemos a la persona afectada. Sin embargo, el aislamiento puede ser un problema para la gente con cáncer. ¡Haga un esfuerzo adicional por acercársele!

Si su amigo(a) necesita equipo médico o dinero para ayudar a cubrir los costos relacionados con el tratamiento, usted puede averiguar si se puede donar algo u organizar una rifa para juntar dinero. O simplemente puede pedir contribuciones para comprar algo que se necesite, si es que no lo cubre el seguro.

Su amigo(a) podría buscarle para pedirle consejo sobre asuntos financieros, del trabajo u otras preocupaciones. Hable con honestidad. Si puede, ayude; pero si ofrecer este tipo de asesoría le hace sentir inconveniente, dígalo. Hay muchos lugares donde la persona puede buscar apoyo y ayuda, y usted le puede sugerir que busque la ayuda de un profesional que esté mejor calificado para ofrecerla. Para más información remítase al documento en inglés Financial Guidance for Cancer Survivors and Their Families: How to Find a Financial Professional Sensitive to Cancer Issues.

¿De qué manera concreta puedo ayudar?

La clave es la comunicación. Continúe interactuando como solía hacerlo con su compañero(a) en lo posible y hablen sobre cómo la persona está sobrellevando la situación y lo que necesita. Pero no sienta que siempre tienen que hablar sobre la enfermedad. Inclúyale en actividades y eventos sociales. Si no tiene ánimos para algo, permítale que decline la invitación, y continúe considerándole para otras ocasiones salvo que le indique lo contrario.

Pregúntele qué necesita y deje que él o ella le diga qué es con lo que más le puede ayudar. Ofrezca ayuda específica, en lugar de decir: "Llámeme si te puedo ayudar". A continuación se ofrecen algunas sugerencias:

  • Envíe o prepare una comida. Haga los arreglos para un programa de entrega de comidas.
  • Ofrezca ayudar con el cuidado de los niños. Organice un programa para llevarlos y traerlos de la guardería.
  • Llevar y traer a la persona con cáncer a sus citas para tratamiento.
  • Ayude a hacer diligencias, tareas o quehaceres.
  • Ofrezca tomar sus llamadas si su amigo(a) se siente cansado(a) y necesita descansar.
  • Coordinar visitas en grupo, o coordinar el envío de tarjetas, flores o regalos.
  • Honre a su amigo(a) haciendo contribuciones a caridades, organizando donaciones de sangre o haciendo esfuerzos especiales en su nombre.
  • Ofrecer hacer alguna investigación sobre alguna pregunta que tenga sobre el cáncer o contactar a la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345.
  • Si la persona está de acuerdo, planee una fiesta cuando se haya terminado el tratamiento o en sus aniversarios. Siempre verifique con la persona con cáncer antes de llevar a cabo planes de fiesta, incluyendo mostrar una lista de las personas invitadas.

¿Qué puedo hacer si el cáncer regresa?

En algunos casos, el cáncer volverá a surgir (recurrir) y el tratamiento comenzará de nuevo. Tal vez la persona con cáncer reaccione igual al tratamiento o de una forma diferente a como reaccionó la primera vez. De nuevo, la comunicación es la clave. Muchos pacientes se alteran mucho cuando se enteran que les ha regresado la enfermedad. Podrían sentir que ya no tienen las reservas de energía emocional o física para pelear la batalla otra vez. Otros parecen aceptar una recaída más fácilmente. Tal vez la esperaban, o simplemente estaban listos, por la razón que sea, para luchar de nuevo. Usted puede ayudar más, si adquiere el conocimiento en cómo comunicarse mejor con la persona con cáncer.

Recursos adicionales

Más información de su Sociedad Americana del Cáncer

Hemos seleccionado material informativo relacionado con este tema que también puede ayudarle. Los siguientes materiales pueden solicitarse a través de nuestra línea sin cargos o consultarse en Internet en www.cancer.org.

Un mensaje de esperanza: cómo lidiar con el cáncer en la vida diaria

Después del diagnóstico: una guía para los pacientes y sus familiares

Transplantes de médula ósea o de células madre de la sangre periférica

Cómo comunicarse con los amigos y familiares acerca de su cáncer.

Ansiedad, miedo y depresión

Financial Guidance for Cancer Survivors and Their Families: How to Find a Financial

Professional Sensitive to Cancer Issues

Attitudes and Cancer

Cirugía

Quimioterapia: una guía para los pacientes y sus familiares

Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familiares

Immunotherapy

Targeted Therapy

El cuidado del paciente con cáncer en el hogar: una guía para los pacientes y sus familiares

Control del dolor: una guía para pacientes y su seres queridos.

Heredity and Cancer

Apoyo a los niños cuando un familiar tiene cáncer: cómo afrontar el diagnóstico

Organizaciones nacionales y sitios en Internet*

Además de la Sociedad Americana del Cáncer, otras fuentes de información y de apoyo incluyen:

Instituto Nacional del Cáncer
Teléfono sin cargos: 1-800-422-6237
TTY: 1-800-332-8615
Sitio Web: www.cancer.gov

    Ofrece información sobre cáncer y aspectos que afectan la vida de los pacientes y sus familiares.

*La inclusión en esta lista no implica endoso por parte de la Sociedad Americana del Cáncer.

Independientemente de quién sea, podemos ayudarle. Llámenos a cualquier hora del día o de la noche para obtener información y apoyo. Llámenos al 1-800-227-2345, o visítenos en www.cancer.org.

Referencias

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Last Medical Review: 07/23/2009
Last Revised: 07/23/2009