Escuche con el corazón
En resumen - Cómo hablar con una persona con cáncer
Deje que la persona tome la iniciativa. Si quiere hablar, escuche atentamente. Escuche lo que se dice y cómo se dice.
Procure sentirse bien durante los silencios en la conversación. El silencio puede ayudar a la persona con cáncer a enfocar sus pensamientos. Hablar constantemente porque se está nervioso es irritante. A veces el silencio conforta y permite al paciente expresar incluso más de lo que están pensando y sintiendo.
Trate de mantener contacto visual. Esto le da al paciente la sensación de estar realmente presente y que está escuchándole con atención.
Las miradas, caricias y sonrisas logran vencer las barreras de la enfermedad para el paciente que usted conoce y estima.
Procure no dar consejos. Dar consejos es difícil cuando no es usted quien está en la situación del paciente. Es más seguro hacer preguntas o escuchar.
No diga: “Sé cómo te sientes”. La persona puede tornarse irritada porque usted realmente no sabe cómo se siente.
Si empieza a tener dificultad en contener sus lágrimas, explíqueselo a la persona con cáncer. Sea breve en su explicación. Manténgase alejado por un tiempo hasta que pueda estar cerca sin que el paciente tenga que consolarle.
Las personas con cáncer no siempre quieren pensar o hablar de su enfermedad, pues hacerlo solamente los haría sentirse identificados como un “paciente de cáncer”. El reír y hablar acerca de otras cosas son a menudo distracciones bien recibidas.
Traten de hacer juntos tantas cosas como sea posible. Si ustedes acostumbraban a jugar cartas, ¡jueguen nuevamente! Si iban juntos al cine con frecuencia, continúen haciéndolo. Use su criterio respecto el nivel de energía del paciente. Pregunte a la persona con cáncer si necesita tomar un descanso entre las actividades. Procure no tomar muy a la ligera los efectos de la enfermedad, pero evite la sobreprotección, y anímele a pasar tiempo con usted y los demás.
Motive a los amigos a visitar al paciente, quizá ellos pudieran estar dispuestos a hacer mandados, cocinar o cuidar de los niños. Si no pueden ir de visita, anímeles a escribir cartas, mensajes electrónicos, o llamar a la persona por teléfono.
Continúe visitando a la persona con cáncer. Anote el nombre de la persona en su calendario de actividades semanales. El paciente con cáncer se puede sentir muy solo y aislado. Su ser querido no siempre puede pedir ayuda ya que resulta difícil hasta para la persona con cáncer saber exactamente lo que ayudará. Manténganse siempre en comunicación.
Y sobre todo, sea usted mismo(a). Trate de no preocuparse sobre si está haciendo las cosas de la manera correcta. Deje que sus palabras y actos salgan del corazón. Su compasión y preocupación sincera son las cosas más importantes que usted le puede transmitir en este momento.
Fecha de última actualización: 01/23/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/04/2013