Cómo lidiar con la pérdida de un ser querido

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TEMAS

Depresión severa y aflicción complicada

Depresión

Es natural que las personas experimenten tristeza, dolor, enojo, periodos de llanto y humor depresivo después de la muerte de un ser querido. Es importante saber sobre las respuestas normales de la aflicción para así poder determinar si la persona en duelo puede que empeore a una depresión severa.

Alrededor de una de cada cinco personas en luto desarrolla una depresión profunda (llamada también depresión clínica). A menudo, la terapia y los medicamentos son útiles para tratar esta afección. Las personas que tienen el mayor riesgo de presentar una depresión clínica incluyen aquellas que tienen antecedentes de depresión, que no cuentan con un sistema de apoyo, aquellas que han tenido problemas de abuso de alcohol o drogas, o aquellas que tienen otras situaciones angustiantes en la vida.

Los síntomas de la depresión severa no atribuibles al proceso normal de la aflicción incluyen:

  • Pensamientos continuos de inutilidad o desesperación.
  • Pensamientos continuos de muerte o suicidio (adicionales a los pensamientos de que mejor sería que estuvieran muertos o que debieron haber muerto junto con el ser querido).
  • Incapacidad persistente para realizar actividades diarias.
  • Culpabilidad por las cosas que hicieron o dejaron de hacer en el momento de la muerte del ser querido.
  • Delirios (creencias que no son ciertas).
  • Alucinaciones (escuchar voces o ver cosas que no existen), excepto por “visiones” en las que la persona escucha o ve brevemente al ser querido que ha fallecido.
  • Respuestas y reacciones físicas más lentas.
  • Pérdida de peso de forma excesiva.

Si síntomas como éstos duran más de dos meses después de la pérdida, es probable que la persona en duelo se beneficie de ayuda profesional. Si la persona trata de hacerse daño a sí misma, o tiene un plan para hacerlo, se requiere que reciba ayuda inmediatamente.

Para algunas personas, el proceso de aflicción puede durar mucho tiempo, lo que ocurre a menudo en las personas que eran muy cercanas al ser querido fallecido. Esto es causado con mayor frecuencia por intentos de negación, de escapar del dolor o intentos de evitar la resignación.

Aflicción complicada

Si el periodo de luto no es normal, o si éste se prolonga demasiado sin que se vea alguna señal de recuperación, se le considera “aflicción complicada” o “aflicción no resuelta”. Los síntomas podrían incluir:

  • Incredulidad persistente sobre la muerte del ser querido, o un letargo emocional sobre la pérdida.
  • Incapacidad para aceptar la muerte.
  • Sentir preocupación con el ser querido o por cómo murió.
  • Un pesar intenso y dolor emocional, que a veces incluye amargura o enojo.
  • Incapacidad de compartir con las buenas memorias sobre el ser querido.
  • Culparse a sí mismo(a) de la muerte.
  • Tener el deseo de morir con el fin de estar con el ser querido.
  • Evitar de forma excesiva cosas que recuerden la muerte del ser querido.
  • Reminiscencia y añoranza constante de la persona que ha muerto.
  • Sensación de soledad, desconexión y desconfianza con los demás desde el fallecimiento.
  • Problemas en mantener el interés en metas o en hacer planes para el futuro tras la muerte del ser querido.
  • Pensar que la vida no tiene sentido o sentir un vacío en la vida sin el ser querido.
  • Pérdida de la identidad o de un propósito en la vida al sentir que parte de sí mismo(a) también ha muerto junto con el ser querido.

Para algunas personas que están cuidando de un ser querido con una enfermedad de largo plazo, la aflicción complicada puede comenzar aún antes de que el ser querido muera. Los cuidadores de salud bajo un nivel intenso de estrés, especialmente cuando la perspectiva no es favorable, puede que estén expuestos a un riesgo mayor de tener una aflicción anormal incluso antes de la muerte.

Si usted o alguien cercano a la persona fallecida presenta alguno de los síntomas anteriores de depresión severa o aflicción complicada, debe consultarse un profesional calificado para la salud mental o emocional. Ciertos tipos de tratamientos para la salud mental han demostrado ser de ayuda para las personas con aflicción complicada. El tratamiento es importante, debido a que las personas con aflicción complicada están en riesgo de que su afección emocional empeore y caigan en riesgo de cometer suicidio.


Fecha de última actualización: 04/15/2015
Fecha de último cambio o revisión: 04/15/2015