Cuando el final está cerca

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Cuando la muerte está cerca

Esta sección está destinada para los cuidadores de la salud, pero muchos pacientes desean saber la información que aquí se incluye. Se mencionan algunas de las señales que indican que la llegada de la muerte está cerca y se ofrece a los cuidadores algunas ideas útiles sobre cómo proceder.

Las personas con frecuencia aprovechan este momento para reunir a la familia para despedirse de su ser querido. Tal vez se turnen para estar con el paciente, tomarse de las manos, hablar con el paciente o simplemente sentarse en silencio junto a éste. También puede ser un momento para llevar a cabo cualquier acto religioso y otras actividades que el paciente desea antes de su fallecimiento. Es una oportunidad para que muchos familiares y amigos expresen su amor y aprecio por el paciente y entre ellos mismos.

Es importante contar con un plan sobre qué hacer tras la muerte, para que la gente que está con el paciente sepa cómo proceder durante este momento tan emotivo. Si el paciente se encuentra en un hospicio, la enfermera del hospicio y el trabajador social le ayudarán. Si el paciente no se encuentra en un hospicio, hable con el médico para que sepa exactamente qué hacer en el momento del fallecimiento.

No todos los síntomas siguientes se manifestarán, pero puede ser útil saber sobre ellos.

Posibles cambios en las funciones corporales

  • Debilidad muy profunda; por lo general el paciente ya no puede levantarse de la cama y tiene problemas para moverse estando en ella.
  • Necesita ayuda con casi todo.
  • Cada vez menos interés en la comida, frecuentemente con un consumo muy bajo de alimentos y líquidos durante varios días.
  • Dificultades para tragar pastillas y medicamentos.
  • Mayor somnolencia; el paciente puede dormitar o dormir por gran tiempo si el dolor es aliviado, y puede que muestre dificultad para levantarlo o despertarlo.
  • Reducción en la capacidad de atención y es posible que no pueda enfocarse en lo que está ocurriendo.
  • Confusión en relación con el tiempo, el espacio o las personas.
  • Capacidad limitada para cooperar con los cuidadores de la salud.
  • Movimiento repentino de cualquier músculo, sacudir las manos, brazos, piernas o cabeza.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Ayude al paciente a voltearse y a cambiar de posición cada hora o par de horas.
  • Hablar con una voz tranquila y evite los ruidos o movimientos repentinos para disminuir las probabilidades de alterar al paciente.
  • Si el paciente tiene dificultades para tragar las píldoras, pregunte al médico o enfermera del hospicio sobre la adquisición de medicamentos líquidos o un parche medicinal.
  • Si el paciente tiene dificultad para tragar, no le dé alimentos sólidos. Trate pedacitos de hielo o sorbos de líquidos.
  • No fuerce al dar los líquidos. Algo de deshidratación es normal en el momento cercano a la muerte, lo cual resulta un poco más cómodo para el paciente.
  • Aplíquele paños húmedos y fríos en la cabeza, la cara y el cuerpo.

Posibles cambios en su estado de consciencia

  • Duerme más tiempo durante el día.
  • Dificultad para despertarlo o levantarlo.
  • Confusión en relación con el tiempo, el espacio o las personas.
  • Inquietud; el paciente podría asirse de las sábanas o jalar la ropa de cama.
  • Tal vez comience a hablar sobre cosas que no son relevantes con los eventos o personas presentes.
  • Quizás experimente más ansiedad, inquietud, temor y soledad por la noche.
  • Tras un periodo de somnolencia y confusión, puede que haya un momento breve de lucidez o claridad mental antes de que recaiga de nuevo en un estado semi-inconsciente.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Planifique su tiempo con el paciente para cuando éste se encuentre más alerta o durante la noche, cuando su presencia pueda ser reconfortante.
  • Al conversar con el paciente, recuérdele quién es usted, al igual que la fecha y la hora.
  • Continúe el uso de los analgésicos hasta el momento de la muerte.
  • Si el paciente está muy inquieto, determine si está experimentando algún dolor. Si ese parece ser el caso, administre analgésicos según sea recetado, o consulte con el médico o enfermera del hospicio si es necesario (consulte la sección sobre dolor en “Síntomas físicos en los últimos dos a tres meses de vida”.
  • Cuando hable con una persona en estado de confusión, háblele en tono de confianza y calma, para disminuir las probabilidades de intimidarla o asustarla.
  • Tocar cuidadosamente, acariciar, sostener y abrazar al paciente son normalmente acciones útiles y reconfortantes.

Posibles cambios en el metabolismo

  • Puede que el paciente tenga un menor interés por la comida o que le haya dejado de interesar en lo absoluto (el paciente tiene menos necesidad de alimentos y líquidos).
  • Tal vez haya resequedad de la boca (consulte la sección “Posibles cambios en las secreciones” más adelante).
  • Tal vez no necesite más algunos medicamentos, como vitaminas, quimioterapia, hormonas de restitución, medicamentos de la presión arterial y diuréticos (a menos que ayuden con la comodidad del paciente).

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Aplique lubricante o vaselina en los labios para evitar que éstos se resequen.
  • Los pedacitos de hielo dados con cuchara o sorbos de agua o jugo con un sorbete (pajilla, popote, pitillo, calimete) pueden ser suficientes para el paciente.
  • Consulte con el médico para determinar cuáles medicamentos debe descontinuar. Los medicamentos para el alivio del dolor (analgésicos), náuseas, fiebre, convulsiones o ansiedad deben continuarse para la comodidad del paciente.

Posibles cambios en las secreciones

  • Las mucosidades en la boca pueden acumularse en el fondo de la garganta (esto puede provocar un sonido muy inquietante de escuchar, pero normalmente no incomoda al paciente).
  • Puede que las secreciones se hagan más espesas debido a un consumo menor de líquidos y que se acumulen por la incapacidad de toser.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Si las secreciones bucales aumentan, manténgalas sueltas al incrementar la humedad en la habitación con un humidificador de vapor fresco.
  • Si el paciente no puede tragar, puede que al darle pedacitos de hielo o sorbos con un sorbete (popote, calimete, pitillo, pajilla) sea útil para diluir las secreciones.
  • Cambie la posición del paciente; colocarlo sobre su costado puede que ayude a drenar las secreciones de la boca. Continúe la limpieza dental con un cepillo suave o con palillos con extremo de algodón.
  • Ciertas medicinas puede que ayuden, pregunte a su médico o enferma de hospicio sobre éstas.

Posibles cambios en la circulación y en la temperatura

  • Los brazos y las piernas pueden sentirse algo fríos al tacto conforme la circulación se hace más lenta.
  • La piel de los brazos, piernas, manos y pies se oscurece y luce azul o moteada.
  • Otras áreas del cuerpo podrán ya sea oscurecerse o palidecerse.
  • La piel podrá sentirse fría y ya sea seca o húmeda.
  • El ritmo cardiaco podrá acelerarse, desacelerarse o estar irregular.
  • La presión arterial podrá disminuir y ser difícil de escuchar.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Mantenga al paciente abrigado mediante el uso de frazadas y ropa de cama ligera.
  • No use mantas eléctricas, almohadillas de calentamiento o artículos similares.

Posibles cambios en los sentidos y la percepción

  • La vista podrá tornarse borrosa u algo oscura.
  • Puede que la audición disminuya, aunque la mayoría de los pacientes puede oír aún después de no poder hablar.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Deje encendidas las luces indirectas a medida que la visión del paciente disminuya.
  • Asuma siempre que el paciente puede oírle.
  • Continúe hablando y tocando al paciente para tranquilizarle con su presencia. Es probable que sus palabras de cariño y apoyo sean comprendidas y apreciadas.

Posibles cambios en la respiración

  • La respiración se puede acelerar y disminuir debido a la menor circulación sanguínea y a la acumulación de productos de desecho en el cuerpo.
  • Las mucosidades en la parte posterior de la garganta pueden causar ronquera o gorgoteos en la respiración.
  • Puede que el paciente no respire por periodos de 10 a 30 segundos.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Coloque al paciente sobre su espalda, o ligeramente sobre uno de sus costados.
  • Si eleva la cabeza del paciente puede proporcionarle algo de alivio.
  • Use almohadas para apoyar la cabeza y el pecho del paciente a cierto ángulo, o eleve dicha parte de la cama del hospital.
  • Cualquier postura que parezca facilitar la respiración es aceptable, incluso al estar en posición sentada con un buen apoyo. Una persona pequeña estará mejor en sus brazos.

Posibles cambios en la eliminación de sustancias

  • La orina podrá tornarse más oscura y disminuirá en cantidad.
  • Cuando la muerte se aproxima, puede que el paciente pierda el control sobre sus excreciones y orina.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Coloque en la cama debajo del paciente capas de almohadillas desechables a prueba de agua.
  • Si el paciente tiene un catéter para la recolección de la orina, la enfermera le enseñará cómo manejarlo.

Señales que la muerte ha ocurrido

  • La respiración cesa.
  • No es posible escuchar la presión arterial.
  • El pulso se detiene.
  • Los ojos dejan de moverse y permanecen abiertos.
  • Las pupilas permanecen dilatadas, incluso con la luz.
  • Puede que se pierda el control de los intestinos o la vejiga conforme los músculos se relajan.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

Tras la muerte, es aceptable permanecer sentado por un momento con su ser querido. No hay ninguna prisa por proceder de inmediato con algo. Muchos familiares consideran que éste es un momento importante para orar o hablar entre sí, y reafirmar su amor entre sí, así como por la persona que ha fallecido.

Si usted ha involucrado a su hospicio o agencia de atención domiciliaria, llámelos primero. Si usted ha procedido y finalizado con todos los arreglos funerarios, sólo será necesario notificar al director de la funeraria y al médico.

Si el paciente muere en casa y no está bajo atención de hospicio, los cuidadores serán los responsables de llamar a las personas indicadas. Las leyes sobre quién debe ser notificado y cómo el cuerpo debe ser retirado varían de una comunidad a otra. Su doctor o enfermera podrán ofrecerle esta información.

Nota importante: si llama al servicio de emergencia médica (EMS) 911, incluso tras haber ocurrido la muerte en casa, a menudo el EMS está obligado por la ley en hacer un intento por revivir al paciente o llevarlo al hospital. Esto puede complicar la situación y demorar los planes funerales. Asegúrese de que los familiares y amigos estén preparados en saber a quién llamar, para que no se llame al servicio de 911 por cuestiones de confusión o pánico al no saber qué hacer.


Fecha de última actualización: 02/17/2014
Fecha de último cambio o revisión: 02/17/2014