Cuando el final está cerca

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TEMAS

Toma de decisiones para el final de la vida

Elena, de 72 años, con cáncer en etapa avanzada: “Le voy a decir a mi esposo que ya no deseo que alguien esté golpeteándome el pecho o insertando tubos a través de mi garganta al detenerse mi respiración. Simplemente deseo irme de una manera natural. Se lo diré a mis hijos también”.

Por lo general no es el acto de morir, sino la calidad de dicha experiencia lo que resulta la mayor preocupación para cuando llega el momento. La mayoría de las personas terminan aceptando que morir es algo natural que forma parte de la vida, y no desean prolongar el proceso cuando el resultado final de todas formas seguirá siendo el mismo. Sin embargo, la mayoría de las personas no se pone a contemplar sobre cómo tener una muerte buena. Algunas personas desean permanecer en casa y recibir la atención de hospicio ahí. Otras optan por ir a un centro de vida asistida, a un hogar de convalecencia o a un programa de hospicio como pacientes internados. Algunos están en el hospital y quieren recibir cualquier tratamiento disponible para mantenerse vivos tanto tiempo como sea posible, independientemente de la condición en que pudieran estar. Una vez más, usted debe tomar las decisiones que considere que sean las mejores para usted, su familia y su situación.

La meta de cualquier atención del cáncer es proporcionarle la mejor calidad de vida posible. Este es un asunto muy personal. Hay maneras para asegurarse que su familia y su equipo de atención médica sepan lo que es importante para usted y qué es lo que desea poder seguir haciendo.

En este momento, no piense solamente sobre cómo vivirá los pocos meses restantes, sino también procure pensar en cómo prepararse para el momento final.


Fecha de última actualización: 02/17/2014
Fecha de último cambio o revisión: 02/17/2014