Cuando el final está cerca

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Síntomas físicos en los últimos dos a tres meses de vida

A continuación se incluyen algunas de las etapas por las que una persona suele pasar cuando se aproxima el momento de su muerte. También procuramos ofrecer algunos consejos prácticos sobre qué puede hacerse para tratar de mantener estos síntomas bajo control. Asegúrese de informar a su equipo de atención médica sobre cómo sigue su estado de salud. No asuma que es normal sentirse mal o vivir con malestar. A menudo hay formas de poder ayudarle a sentirse mejor.

Cansancio

Saúl, de 60 años, con cáncer en etapa avanzada: “Me siento como un motor que ha perdido su potencia. Parece como si tuviera la energía para apenas hacer solo una o dos cosas pequeñas y más nada, habiendo gastado mi suministro de energía para ese día. Estoy cansado de estar cansado, lo cual es muy frustrante”.

El cansancio es una sensación de debilidad física, mental y emocional. El cansancio relacionado con el cáncer a menudo se define como una sensación extrema de cansancio inusual y constante. Suele ser más intenso que el cansancio común que todos sentimos por corto plazo y que se alivia con descanso. Muchas personas con cáncer sienten que este cansancio es el síntoma más desconsolador de su enfermedad. También es un síntoma que experimentan casi todos con la etapa avanzada de la enfermedad.

¿Qué puede hacer para sobrellevar el cansancio?

Para atender el cansancio, primero, hay que controlar los síntomas que lo empeoran, y luego, usted puede incluso prevenirlo más al cuidadosamente equilibrar el descanso con la actividad.

Algunos de los síntomas que hacen que el cansancio empeore incluyen:

  • Dolor
  • Náusea y/o vómito
  • Diarrea.
  • Estreñimiento
  • Problemas para dormir
  • Alimentación deficiente
  • Falta de aliento o dificultad para respirar
  • Deshidratación (sin suficiente líquido)

A menudo es posible reducir el cansancio al buscar alivio contra estos síntomas.

El cansancio también empeora con la anemia (un recuento bajo de glóbulos rojos) o con los desequilibrios en la química sanguínea, ambas son controlables con tratamiento. El cansancio suele empeorar si siente ansiedad, preocupación, tristeza, depresión, aburrimiento o poco ánimo. Su equipo de atención médica y cuidadores de su salud pueden ayudarle a encontrar las maneras de controlar estos problemas que pueden hacer que el cansancio empeore. Dígales cómo se siente y pruebe diferentes alternativas para ver si son útiles en aliviar su cansancio.

Por ejemplo, la anemia de gravedad (una caída considerable en el recuento de glóbulos rojos) puede tratarse con transfusiones sanguíneas o con medicamentos que hagan que el cuerpo produzca más glóbulos rojos. Estos tratamientos no pueden curar el cáncer, pero pueden hacerle sentir mejor en los últimos meses de vida.

Algunos medicamentos pueden también hacer que sienta cansancio. Puede que requiera hablar con su equipo de atención médica sobre cambiar de medicamentos o tomarlos a distintas horas. Incluso podría dejar de tomar los medicamentos que no están siendo útiles o que ya no son necesarios. Haga una lista de las medicinas que toma, junto con las dosis y las horas en que las toma, y consulte con su médico o el equipo de profesionales que atiende su cáncer. Si lo desea puede llevar todas sus medicinas a su próxima cita.

A veces, cambios sencillos sobre el lugar y hora en que duerme pueden hacerle sentir menos cansancio. Pero tener periodos muy prolongados de descanso puede de hecho ser peor al reducir su nivel de energía. Hay investigaciones que reportan que hacer ejercicio a cierto nivel que pueda sobrellevar mejorará su nivel general de energía, le ayudará a mantenerse activo y le permitirá mantenerse fuerte y flexible en lo posible.

Cuide de su seguridad durante la actividad física. Si siente que no tiene equilibrio al estar de pie, asegúrese de tener ayuda mientras camina. Puede que sienta mayor seguridad si dispone de un andador o silla de ruedas. Su médico o equipo de atención de hospicio pueden ayudarle a conseguir el equipo que requiera para que tenga más comodidad y seguridad.

Planifique las actividades alrededor de los momentos en los que mejor se sienta y que tenga la mayor energía. Siéntese al aire libre, escuche música, dé un paseo en automóvil, pase el tiempo viendo cómo se prepara la comida; la distracción y la estimulación de sus sentidos puede que ayuden a aliviar el cansancio.

Algunas personas encuentran útil el uso de un retrete (inodoro) portátil al lado de la cama, ya que de esta manera se ahorra el esfuerzo de desplazarse hacia o desde el cuarto de baño. Programe una pausa de descanso al levantarse de la cama de tal forma que pueda recuperar energías mientras permanece sentando(a) en ella. Tome cortos periodos de descanso durante las actividades, y tenga sillas alrededor.

Puede que algunas personas descubran un temor al dormir por miedo a que ya no vayan a despertar. Esto es un temor natural y muy real. El necesitar más tiempo para dormir es normal durante los últimos meses de vida. El distanciamiento de las personas, el retraerse y concentrarse en sí mismo(a) y hablar menos también es común en estos momentos. Aunque algunas personas desean rodearse de familiares y amigos, otras eligen tener un entorno tranquilo, pacífico y sin ruido. Esté atento(a) a lo que su cuerpo desea. Dígale a los demás lo que quiere y ahorre su energía para las cosas o las personas que sean más importantes para usted. Concentrarse en aprovechar al máximo cada momento es una forma adecuada de canalizar sus preocupaciones y miedos.

Dolor

Juan, de 47 años: “Necesito la morfina para poder hacer las cosas que deseo hacer. Siempre y cuando permanezca en cama me siento bien y sin dolor, ¡pero no quiero pasar el resto del tiempo acostado!”.

La gente con cáncer a menudo teme al dolor más que a cualquier otra cosa. El tener dolor crónico puede hacerle sentir irritable, dormir mal, reducir su apetito y perder su concentración, entre otros. Pero el dolor puede controlarse muy bien con ayuda de profesionales que se especializan en ello. Es importante saber que el dolor no tiene por qué formar parte de la muerte. Si llega a experimentar dolor, lo más importante que debe hacer es hablar con su equipo de atención médica o de hospicio. Ellos deberán comprender que su dolor es lo que sea que usted les está diciendo, y usted deberá esperar que su dolor pueda ser controlado. Usted y su equipo deben trabajar en conjunto para reducir el sufrimiento, aliviar el dolor y mejorar su calidad de vida.

Su equipo de atención médica deberá consultar con usted con frecuencia para determinar cuánto dolor está teniendo. Es importante mantenerles al tanto sobre todos los cambios en su dolor y otros síntomas. Necesitarán que usted les diga qué tan bien cada plan para el control del dolor está funcionando. No se desanime si sus medicamentos deben modificarse algunas cuantas veces para conseguir el mejor control del dolor con el menor número de efectos secundarios. Puede que quiera pedir al equipo de profesionales que atiende su cáncer que le recomiende un especialista contra el dolor si su médico no puede controlarlo.


Fecha de última actualización: 02/17/2014
Fecha de último cambio o revisión: 02/17/2014