La atención del paciente con cáncer en el hogar: una guía para los pacientes y sus familias

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Cuando la muerte está cerca

Cuando usted cuida a un ser querido que tiene un cáncer avanzado, puede que esté presente en el momento de su muerte. La información que sigue trata sobre los eventos comunes que a menudo acontecen cuando se acerca el final de la vida. Conocer más sobre lo que se espera puede ayudar a aliviar en algo la ansiedad relacionada con los eventos que de otra manera pudieran causar alarma. Esta sección menciona algunas de las señales que indican la proximidad de la muerte.

Las personas con frecuencia aprovechan este momento para reunir a la familia para despedirse de su ser querido. Tal vez se turnen para estar con el paciente, tomarse de las manos, hablar con el paciente o simplemente sentarse en silencio junto a éste. También puede ser un momento para llevar a cabo cualquier acto religioso y otras actividades que el paciente desea antes de su fallecimiento. Es una oportunidad para que muchos familiares y amigos expresen su amor y aprecio por el paciente y entre ellos mismos.

Es importante contar con un plan sobre qué hacer tras la muerte, para que la gente sepa cómo proceder durante este momento tan emotivo. Si el paciente se encuentra en un hospicio, la enfermera del hospicio y el trabajador social le ayudarán. Si el paciente no está en un hospicio, hable con su médico al respecto para que sepa cómo proceder al momento de la muerte. No todos los síntomas siguientes se manifestarán, pero puede ser reconfortante reconocerlos.

Para obtener información más detallada sobre atención en hospicios o qué esperar cuando la muerte se aproxima, póngase en contacto con la Sociedad Americana Contra El Cáncer llamando al 1-800-227-2345 y solicite los documentos Hospice Care y Cuando el final está cerca. También puede encontrar más información en nuestro sitio Web en www.cancer.org.

Preste atención a lo siguiente

  • Debilidad muy profunda; por lo general el paciente ya no puede levantarse de la cama y tiene problemas para moverse estando en ella.
  • El paciente necesita ayuda con casi todo lo que hace.
  • Cada vez menos interés en la comida, frecuentemente con un consumo muy bajo de alimentos y líquidos durante varios días.
  • Mayor somnolencia; el paciente puede dormitar o dormir por gran tiempo si el dolor es aliviado o puede que muestre dificultad para levantarlo o despertarlo.
  • El paciente presenta reducción en la capacidad de atención y es posible que no pueda enfocarse en lo que está ocurriendo.
  • Confusión en relación con el tiempo, el espacio o las personas.
  • Dificultades para tragar pastillas y medicamentos.
  • Capacidad limitada para cooperar con los cuidadores de la salud.

Posibles cambios en las funciones corporales

  • Debilidad, problemas para moverse en cama y con más probabilidad no pueda levantarse.
  • No puede cambiar de posición sin la ayuda de alguien.
  • Dificultades para tragar la comida, medicamentos o incluso los líquidos.
  • Movimiento repentino de cualquier músculo, sacudir las manos, brazos, piernas o cabeza.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Ayudar al paciente para voltearlo o cambiarlo de posición cada hora o cada dos horas.
  • Evitar ruidos o movimientos repentinos para disminuir los reflejos por el susto.
  • Hablar con una voz tranquila y baja para disminuir las probabilidades de alterar al paciente.
  • Si el paciente tiene dificultades para tragar los medicamentos, pregunte al médico o enfermera del hospicio sobre la adquisición de medicamentos líquidos o un parche medicinal.
  • Si el paciente tiene dificultad para tragar, evite los alimentos sólidos. Déle pedacitos de hielo o sorbos de líquidos con el uso de un sorbete (popote, pitillo, pajilla, calimete).
  • No haga al paciente beber líquidos por la fuerza. Al aproximarse el momento de morir, es normal que haya un poco de deshidratación lo cual resulta más cómodo para el paciente.
  • Aplíquele paños húmedos y fríos en la cabeza, la cara y el cuerpo.

Posibles cambios en su estado consciente

  • Duerme más tiempo durante el día.
  • Dificultad para despertarlo o levantarlo.
  • Confusión en relación con el tiempo, el espacio o las personas.
  • Inquietud; el paciente puede agarrar o halar la ropa de cama
  • Tal vez comience a hablar sobre cosas que no son relevantes con los eventos o personas presentes.
  • Quizás experimente más ansiedad, inquietud, temor y soledad por la noche.
  • Tras un periodo de somnolencia y confusión, puede que haya un momento breve de lucidez o claridad mental antes de que recaiga de nuevo en un estado semiinconsciente.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Planee pasar tiempo con el paciente cuando se encuentre más alerta, o durante la noche cuando su presencia pueda ser reconfortante.
  • Al conversar con el paciente, recuérdele quién es usted, al igual que la fecha y la hora.
  • Continúe el uso de los analgésicos hasta el momento de la muerte.
  • Si el paciente está muy inquieto, determine si está experimentando algún dolor. Si parece ser el caso, adminístrele medicinas para el dolor según la receta, o hable con el médico o la enfermera del hospicio de ser necesario (lea la sección "Dolor”).
  • Cuando hable con una persona en estado de confusión, háblele en tono de confianza y calma, para disminuir las probabilidades de intimidarla o asustarla.
  • Tocar, acariciar, sostener y abrazar al paciente son normalmente acciones útiles y reconfortantes.

Posibles cambios en el metabolismo

  • Puede que el paciente haya perdido interés en la comida. Menor interés por la comida (el paciente tiene menos necesidad de alimentos y líquidos).
  • Tal vez haya resequedad de la boca (consulte la sección “Posibles cambios en las secreciones”).
  • Tal vez el paciente no necesite más algunos medicamentos, como vitaminas, quimioterapia, hormonas de restitución, medicamentos de la presión arterial y diuréticos (a menos que ayuden con la comodidad del paciente).

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Aplique lubricante o vaselina en los labios para evitar que éstos se sequen.
  • Ofrezca trocitos de hielo de una cuchara o sorbos de agua o de jugo con un popote, esto puede ser suficiente para el paciente.
  • Consulte con el médico para determinar cuáles medicamentos descontinuar. Los medicamentos para el alivio del dolor (analgésicos), náuseas, fiebre, convulsiones o ansiedad deben continuarse para la comodidad del paciente.

Posibles cambios en las secreciones

  • Las mucosidades en la boca pueden acumularse en el fondo de la garganta (esto puede provocar un sonido muy inquietante, pero usualmente no incomoda al paciente).
  • Las secreciones podrán hacerse más espesas debido a un consumo menor de líquidos y acumularse por la incapacidad de toser.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Si las secreciones bucales aumentan, manténgalas sueltas al incrementar la humedad en la habitación con un humidificador de vapor fresco.
  • Si el paciente no puede tragar, los pedacitos de hielo o sorbos con un sorbete (popote, calimente, pitillo, pajilla) quizás puedan diluir las secreciones.
  • Cambie la posición del paciente; colocarlo sobre su costado puede que ayude a drenar las secreciones de la boca. Continúe la limpieza dental del paciente con un cepillo suave o con palillos con extremo de algodón.
  • Puede que ciertos medicamentos sean útiles; consulte a la enfermera del hospicio o de atención domiciliaria.

Posibles cambios en la circulación y en la temperatura

  • Los brazos y las piernas pueden sentirse algo fríos al tacto conforme la circulación se hace más lenta.
  • La piel de los brazos, piernas, manos y pies se oscurece y luce azul o moteada.
  • Otras áreas del cuerpo podrán ya sea oscurecerse o palidecerse.
  • La piel podrá sentirse fría y ya sea seca o húmeda.
  • El ritmo cardiaco podrá acelerarse, desacelerarse o estar irregular.
  • La presión arterial podrá disminuir y ser difícil de escuchar.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Mantener al paciente con abrigo usando frazadas y ropa de cama ligera.
  • Evite el uso de cobijas eléctricas y almohadillas térmicas, etc.

Posibles cambios en los sentidos y la percepción

  • La vista podrá tornarse borrosa u algo oscura.
  • Puede que la audición disminuya, aunque la mayoría de los pacientes pueden oír aún después de que ya no pueden hablar.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Deje encendidas las luces indirectas a medida que la visión del paciente disminuya.
  • Nunca suponga que el paciente no puede oírle.
  • Continúe hablando y tocando al paciente para tranquilizarle con su presencia. Es probable que sus palabras de cariño y apoyo sean comprendidas y apreciadas.

Posibles cambios en la respiración

  • La respiración podrá acelerarse y desacelerarse debido a una menor circulación y acumulación de desechos en el cuerpo.
  • Las mucosidades en la parte posterior de la garganta pueden causar ronquera o gorgoteos en la respiración.
  • Puede que el paciente no respire por periodos de 10 a 30 segundos.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Coloque al paciente sobre su espalda, o ligeramente sobre uno de sus costados.
  • Si eleva la cabeza del paciente puede proporcionarle algo de alivio.
  • Use almohadas para apoyar la cabeza y el pecho del paciente a cierto ángulo, o eleve dicha parte de la cama del hospital.
  • Cualquier postura que parezca facilitar la respiración es aceptable, incluso sentada con un buen apoyo. Un niño pequeño estará mejor en sus brazos que en los del paciente.

Posibles cambios en la eliminación de sustancias

  • Cantidades menores de orina, la cual puede tener un color más intenso.
  • Cuando la muerte se aproxima, puede que el paciente pierda el control sobre sus excreciones y orina.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Coloque en la cama debajo del paciente capas de almohadillas desechables a prueba de agua.
  • Si el paciente tiene un catéter, la enfermera de atención domiciliaria le mostrará qué atención debe dar al respecto.

Señales que la muerte ha ocurrido

  • La respiración cesa.
  • No es posible escuchar la presión arterial.
  • El pulso se detiene.
  • Los ojos dejan de moverse y permanecen abiertos.
  • Las pupilas permanecen dilatadas, incluso con la luz.
  • Se pierde el control de los intestinos y la vejiga conforme los músculos se relajan.

Lo que pueden hacer las personas encargadas del cuidado del paciente

  • Tras la muerte, es aceptable permanecer sentado por un momento con su ser querido. No hay ninguna prisa por proceder de inmediato con algo. Muchos familiares consideran que éste es un momento importante para orar o hablar entre sí, y reafirmar su amor por cada miembro, así como por la persona que ha fallecido.
  • Si el paciente fallece en casa, los cuidadores de la salud serán los responsables de notificar a las personas correspondientes. Las leyes sobre quién debe ser notificado y cómo el cuerpo debe ser retirado varían de una comunidad a otra. Su doctor o enfermero podrán ofrecerle esta información. Si usted ha involucrado a su hospicio o agencia de atención domiciliaria, llámelos. Si usted ha procedido y finalizado con todos los arreglos funerarios, sólo será necesario notificar al director de la funeraria y al médico.

Nota importante: si llama al servicio de emergencia médica (EMS) 911, incluso tras haber ocurrido la muerte en casa, a menudo el EMS está obligado por la ley en hacer un intento por revivir al paciente o llevarlo al hospital. Esto puede complicar la situación y demorar los planes funerales. Asegúrese de que los familiares y amigos estén preparados en saber a quién llamar, para que no se llame al servicio de 911 por cuestiones de confusión o pánico al no saber qué hacer.


Fecha de última actualización: 04/06/2011
Fecha de último cambio o revisión: 04/06/2011