Apoyo a los niños cuando un familiar tiene cáncer: cómo afrontar el diagnóstico

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¿Cómo sabré si mi hijo necesitará ayuda adicional?

Decidir si un hijo necesita ayuda puede ser muy confuso, ya que los padres intentan identificar lo que es y lo que no es una respuesta "normal" a un diagnóstico reciente de cáncer. Esto es totalmente nuevo para usted y tomará algo de tiempo saber qué es lo que mejor funciona para usted y su familia. Mientras usted aprende por primera vez cómo los niños reaccionan al cáncer, usted ya debe tener experiencia en cómo sus hijos se enfrentan a otras situaciones estresantes. La mayoría de los padres pueden decir exactamente cómo cada uno de sus hijos se comporta cuando están alterados. Debido a que los niños, en especial los más pequeños, a menudo no son capaces de identificar sus sentimientos y hablar sobre cómo se sienten, lo demuestran a través de su comportamiento. Algunos niños se retraerán, mientras que otros pudieran pelear, discutir y quejarse. Lo más importante que debe observar es qué tan extremoso es el cambio y por cuánto tiempo perdura.

La depresión infantil puede ser distinta a la depresión adulta. Por ejemplo, uno de los signos más comunes de depresión en un niño consiste en un cambio del comportamiento, tal como una repentina caída en su rendimiento escolar, o la pérdida de amigos. La mayoría de los niños cuyos padres tienen cáncer tienen la capacidad de sobrellevar la situación, pero hay ocasiones en las que sienten que es demasiado. Si parece que un niño tiene algún problema, puede que se deba a algo más grave que una reacción normal de tristeza ante la enfermedad. Se requiere de ayuda adicional si un niño:

  • No puede sobrellevar sus sentimientos de tristeza.
  • Se siente triste todo el tiempo.
  • No puede sentirse tranquilo.
  • Admite que tiene pensamientos suicidas o de hacerse daño.
  • Se siente excesivamente irritable.
  • Se enfurece con mucha facilidad y rapidez.
  • Tiene cambios en sus resultados escolares.
  • Se retrae o aísla.
  • Actúa muy diferente de lo normal.
  • Tiene cambios de apetito.
  • Tiene poca energía.
  • Muestra menos interés en las actividades.
  • Tiene problemas para concentrarse.
  • Llora mucho.
  • Tiene dificultades para dormir.

Cuando un niño muestra uno o dos de estos síntomas, puede que sea útil ofrecerle algún tipo de apoyo. Pero si las formas habituales de lidiar con estos problemas no funcionan, o si el problema persiste por una o dos semanas, puede que el niño requiera ayuda adicional (para problemas de más gravedad, como cuando el niño tiene planes de hacerse daño, se requerirá de ayuda urgente).

Puede que sea útil hablar con el pediatra del niño, el consejero escolar o con el trabajador social o equipo de asesoría en el hospital donde el paciente está recibiendo tratamiento. Debido a que estos expertos saben cómo otros niños han reaccionado en situaciones como éstas, puede que logren ofrecer una forma útil de ver la situación. Estos profesionales pueden evaluar al niño y asegurar que reciba algún tipo de ayuda. También pueden sugerirle libros, videos y grupos de apoyo para niños que podrían ser de ayuda. En ocasiones poco comunes, puede que un niño requiera ser atendido por un psiquiatra que le recete algún medicamento o atención psicológica

Por último, si uno de los padres del niño o si una de las personas que está a su cargo se deprime, el niño será más propenso a tener problemas. A veces puede que el problema en el niño no parezca muy grave porque el niño o adolescente exprese muy poco y se guarde todo para sí. Si usted u otro miembro de la familia empieza a sentirse abrumado o angustiado, acuda a un profesional de la salud emocional para obtener alguna idea del tipo de ayuda que usted y su familia puedan necesitar. Puede hablar con su equipo de atención contra el cáncer para saber por dónde comenzar. Pregunte a su médico o enfermera: "¿A quién podemos acudir si uno de nosotros se siente muy abrumado o deprimido? Me preocupa cómo eso podría afectar a los niños". Para más información sobre la depresión en adultos, refiérase a nuestro documento La ansiedad, el miedo y la depresión. Puede acceder a éste en Internet o solicitarnos una copia llamando a nuestra línea sin cargos.


Fecha de última actualización: 10/01/2012
Fecha de último cambio o revisión: 10/01/2012